lunes, 16 de abril de 2018

Desconcertante y conmovedora.




“Yo también recelo de las abstracciones y, como antigua abogada, me repugnan las normas, no creo, por ejemplo, en la UNIDAD de la novela, pienso, como Cervantes, que la novela es “escritura desatada” y que en ella cabe todo, incluso el desorden, si tiene un propósito, pero hace ya unas cuantas páginas que me reconcome la conciencia, ¿cómo puedo justificar los saltos inopinados de Sandra Mozarovski a mi madre, de mi madre a Wittgestein, del rey a mí misma?, ¿sé adónde voy?; ¿voy a algún sitio? (y si voy a algún sitio, ¿por qué doy tantos rodeos?), e intento convencerme de que este juego que me estoy inventando tiene unas reglas y una lógica (…) (p. 124)

Reproduzco esta extensa cita porque me sorprendió leer esto cuando apenas dos o tres páginas antes yo me estaba preguntando precisamente hacia dónde se conducía la novela y qué sentido tenía lo que estaba leyendo.
Clara Usón es una buena escritora de la que he leído los dos últimos libros, La hija de este y Valor. Ambos me han resultado muy interesantes y por eso nada más ver este en la librería me apresuré a comprarlo y leerlo.
El libro está dividido en cinco capítulos de muy diversa extensión. En el primero, utilizando la prensa de la época sobre todo,  nos presenta a Sandra Mozarovski, la joven actriz de  gran éxito en el cine del “destape” y de tan pronta desaparición. En el segundo recoge la posible relación que tuvo con ella el rey Juan Carlos, así como algunos otros posibles “deslices” del monarca. En el tercero muestra algunos momentos de la vida del filósofo Wittgenstein y otros de su propia historia familiar estableciendo algunos paralelismos. En el cuarto pone en cuestión lo que se dijo en su día sobre las causas de la muerte de la actriz. Por fin, en el último, hace una verdadera confesión sobre algunos episodios bastante terribles de su vida y vuelve a insistir en el tema de la relación con su madre ya tratado antes. Utiliza en este capítulo una curiosa técnica que consiste en montar una película en la que Mozarovski hace precisamente el papel de Clara Usón aunque luego esta aparecerá con su propio nombre en distintos momentos.
Como se ve, a lo largo de los cinco capítulos se tratan diversos temas y no siempre es fácil encontrar una cierta unidad o un cierto sentido. Por eso, si tuviese que resumir mis sensaciones a medida que me adentraba en la obra, sería el desconcierto la palabra  que mejor lo haría. 
No obstante, a pesar de ese desconcierto, tengo que decir que la novela me ha tenido atrapado, y que sobre todo el último capítulo me ha parecido no solo original y brillante, sino profundamente conmovedor. Tras su lectura he tenido la impresión de que la autora ha realizado un ejercicio de terapia y que ha contado para ello con mi colaboración.
Desde hace un tiempo son obras de la denominada faction las que más me llaman la atención, no en balde es Emmanuel Carrère  uno de mis escritores favoritos. Esta de Usón entra de lleno en ese estilo al igual que las dos que mencionaba antes.
En el libro se usa bien la documentación y se mezcla de forma inteligente con la ficción, hay momentos tiernos y otros de gran dureza y siempre una escritura muy ágil Desde luego se trata de su novela más personal.
Quizá le criticaría haber dedicado demasiado espacio a la vida de la actriz, ya que algunas informaciones se repiten y, por lo dicho antes, la falta de un cierto sentido unificador. No obstante, me sigue pareciendo una escritora original a la que habrá que seguir teniendo en cuenta.
Hay una interesante reseña de la propia autora en huffingtonpost.es.
Me ha extrañado que en un texto cuidado e imagino que leído por varias personas se haya colado dos veces la misma errata; en las páginas 92 y 95 se alude a la constitución de 1977, en el primer caso diciendo incluso que es de junio de ese año.


Clara Usón, El asesino tímido.

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