miércoles, 7 de noviembre de 2018

“Gracias a todos”: Nuevas citas V



Hace más de seis años que autoedité Gracias a todos en el que recogía la mayoría de las citas que había ido recopilando hasta entonces. En este tiempo he seguido con mi vieja costumbre y he pensado que sería una buena idea publicarlas en el blog organizadas por temas, con algún comentario si se tercia, tal y como hice en el libro.



Dolor

“El dolor físico es el gran regulador de nuestras pasiones y ambiciones. Su presencia neutraliza de inmediato todo otro deseo que no sea la desaparición del dolor.  Esa vida que recusamos porque nos parece chata, injusta, mediocre o absurda cobra de inmediato un valor inapreciable: la aceptamos en bloque, con todos sus defectos, con tal de que se nos dé sin su forma de vileza más baja que es el dolor.”
Julio Ramón Ribeyro citado en
Alberto Barrera Tyszka, La enfermedad


Ecologismo
 
Es mucho más sencillo hoy hacerse anticapitalista desde posiciones ecologistas que desde posiciones marxistas: es más fácil entender que la necesidad de hacer caja a corto plazo revienta la vida, encarece el agua y el aire, y envenena la comida…(…) Quizá por eso el ecologismo pone nerviosa  a la vieja izquierda. (…)
Decrecer para crecer en otras cosas; no hacer negocio con las cosas de vivir; replantear la economía para producir de otro modo y también para frenar una carrera que hagamos lo que hagamos, y cómo lo hagamos, necesita la energía. Hace falta mucha conciencia para terminar con la felicidad del gran centro comercial.
Juan Carlos Monedero en
Ana Domínguez y Luis Giménez, Claro que Podemos. De La Tuerka a la esperanza del cambio en España


Educación

Como sugieren muchos educadores, es la primera vez que debemos educar para un futuro que ignoramos cómo será.
Daniel Cassany, En-línea. Leer y escribir en la red


Pero creo que lo mejor para un chico es que se críe más o menos igual que los otros niños de su país y de su época. En general, no creo que sea posible criar a un niño para que tenga una u otra filosofía de la vida. A menudo, el efecto suele ser el contrario. Más vale dejar que, a su debido tiempo, intente por sí solo encontrar su propio camino…
Hjalmar Söderberg, El juego serio


A diferencia de los padres  y los profesores de Occidente, que animan  a sus hijos a destacar por encima de los demás, a ser personas seguras de sí mismas y únicas y a procurar desarrollar esa individualidad, mis padres insistían en que fuese un ting hua, es decir,  una persona obediente y conformista, ya que, “el cazador siempre mata al líder de la manada”.
Wenguang Huang, El pequeño guardia rojo


En cuanto a los estudiantes, en grupo son sin duda más interesantes para alguien a quien le guste enseñar, pero más por su juventud y todos los rasgos que suelen acompañar a ésta, tales como el entusiasmo, la pasión, la esperanza, la ignorancia y la inmadurez, que porque quepa esperar mucho de ellos vistos en conjunto.
Eric Hobsbawm, Años interesantes. Una vida en el siglo XX


No hay nada como dar clase para darnos cuenta de cuándo estamos perdiendo la atención del público. No obstante, la tarea del profesor es más difícil (está comparándola con la de actor), pues éste espera que, cuando se vaya a su casa, el público se lleve consigo una carga de información y de ideas concretas que luego deberá recordar y digerir, y no sólo la satisfacción emocional del momento. Incluso un buen profesor comunica sólo lo que irradia cualquier otra persona que actúe y tenga una presencia escénica, a saber, la proyección de una personalidad, un temperamento, una imagen, una mente activa: y, con un poco de suerte, quizás haga saltar alguna vez una chispa en la imaginación de alguno de los que le escuchan.
Eric Hobsbawm, Años interesantes. Una vida en el siglo XX


Poco después (probablemente se haya producido un cambio de ministro en una reorganización del gobierno), el Ministerio de Educación anuncia que, a fin de mostrar su aprecio por las personas que trabajan en la educación y la dignidad de quienes están estudiando, los alumnos pasarán a denominarse oficialmente “educandos”. La degradante palabra “alumno” es propia de un pasado discriminatorio. Y lo que se decide en los exámenes finales después de años de ser “educando” se llama ahora “resultados académicos”. Las notas han dejado de existir.
Nadine Gordimer, Mejor hoy que mañana

 
Es decir, recibir una educación sensata no sirve para nada. No. Lo que todos necesitamos es algo contra lo que rebelarnos. Esa importancia ridícula que se le da al rugby, las reglas absurdas sobre qué lado del patio puedes pisar después de chuparte dos años en el  colegio, los sermones de día del armisticio que he podido pronunciar desde este mismo púlpito sobre las virtudes cristianas de hacerse volar mutuamente por los aires… ¡Gracias a Dios, todo eso me convirtió en un revolucionario!
John Mortimer, Un paraíso inalcanzable


“Una cosa que nos ha sorprendido mucho en este país (se refiere a los Estados Unidos) es el énfasis que se pone en el conocimiento de los hechos. (…) Suponemos que esto puede confundir a la gente y hacer creer que el objetivo de la educación es adquirir una enorme colección de hechos sin relación entre sí, en lugar de aprender un método para coordinar y relacionar entre sí las cosas que aparecen en nuestro camino”.
Ise Gropius citada en
George Prochmik, El exilio imposible. Stefan Zweig en el fin del mundo


“Dejad que el joven examine y pase por el tamiz todo lo que lee y no acepte nada por la simple confianza, fe o autoridad. Deben presentársele las más diversas opiniones. Si es capaz, sabrá escoger; si no, permanecerá en la duda. Quien sigue a otro, no sigue nada, no encuentra nada, ni siquiera busca algo”.
 Montaigne citado en
Stefan Zweig, Montaigne


Poco  después se le ocurrió prevenirnos frente a un exceso de educación. La educación, dijo, era tan adictiva como el tabaco. Al que se hubiera entregado a ella durante suficiente tiempo le costaba desengancharse. El riesgo de sobredosis es elevado, aun cuando hiciera tiempo que la víctima se hubiera saciado de su droga.
H.M. Enzensberger, Reflexiones del señor K. o migajas que dejaba caer, recogidas por sus oyentes


En aquella ocasión me pregunté qué me habían enseñado mis padres y llegué a la conclusión de que me habían  inculcado “un sentimiento de independencia”.
Richard Ford, El periodista deportivo


-        Usted trabaja en educación, me imagino.
-        Doy neerlandés en secundaria.
-        Eso me temía. En su pregunta detecto la otra gran confusión, a saber: que hay que conseguir que los jóvenes, o los mayores, o los minusválidos, o los vegetarianos, lean. Eso no es necesario en absoluto. No tenemos que querer conseguir que nadie lea, del mismo modo que no tenemos que conseguir que vayan al cine, escuchen música, practiquen sexo o beban alcohol. Un instituto no es lugar para la literatura; su sitio está más bien en la lista que acabo de enumerar; con el sexo y las drogas, con todas las cosas que disfrutamos sin que nos obligue nadie. ¡Lecturas obligatorias!¿Cómo se les ocurre algo así?
Herman Koch, Estimado señor M.



Por supuesto que cada uno es el resultado de algo, pero eso es responsabilidad suya. Nadie te obliga a ser como te han educado, o a no cambiar. La infancia tiene una fecha de caducidad que llega enseguida. Luego cada cual tiene que responder de sí mismo y educarse a sí mismo, le guste o no.
Herta Müller, Mi patria era una semilla de manzana


Si al cabo de los años alguien sabe a qué drama clásico y a qué acto corresponde una cita, la escuela habrá errado su objetivo. Pero si intuye dónde puede encontrarla, es una persona realmente culta y la escuela habrá cumplido plenamente su objetivo.
Karl Kraus, Dichos y contradichos



-        Mujer –le contesté-, es sorprendente eso que dices, y no creo que vuelva nunca más a ese colegio, sino que ahora mismo pongo fin a mi educación.
-        Eres muy listo –dijo mi madre- para ser tan pequeño.
Flann O’Brien, El consumo de patata en Irlanda


Aunque Monedero no es santo de mi devoción reconozco que me gusta mucho esta cita.
Después de veinticinco años de profesor parece lógico que el concepto educación sea uno de los que más citas recoja. Me gusta, además, que la mayoría están sacadas de libros de narrativa.
La frase de Söderberg es todo un manual sobre y contra el adoctrinamiento. (Hoy por hoy uno de mis temas favoritos). La de Montaigne va en el mismo sentido.
Magnífico Hobsbwam sobre el papel del profesor. Me recuerda un poco a otra de Mario Benedetti que recogí en el libro.
La idea de Mortimer me recordó nada más leerla algo que he dicho muchas veces: en el fondo agradezco los años pasados en el colegio con los maristas por el esfuerzo que tuve que hacer luego para quitarme de encima toda la mierda que me había echado; esa sí que fue, luego, una buena educación. (Y una revolución, eso sí, solo personal). Müller da la misma versión de una forma más sintética.
La de Kraus es llamativa porque fue escrita hace muchísimos años. Ahora, con los ordenadores, es más fácil decir algo así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario