viernes, 19 de junio de 2026

ANDAMIO

 

Curiosa coincidencia, de cuatro películas tres se basan en personajes reales. En las series predomina el drama, en algunas dramón.

 

Películas

 

Marty Supreme. Producción estadounidense. Inspirada en la biografía de un jugador de tenis de mesa de los años cincuenta del siglo pasado. Buen guion, magnífica ambientación -se desarrolla en 1952-, y grandes interpretaciones sobre todo, claro, la de Chalamet. A pesar de todo me parece que en algunas escenas gritan demasiado y en otras hay un exceso de violencia. Obviamente, es una película estadounidense y en las dos partidas que se narran el espectador sabe perfectamente el resultado antes de verlas.

 

El drama. Producción estadounidense. Esta es una película que no hubiese visto de no ser por lo que escuché en un programa de radio. Lo que empieza como una comedia romántica se va convirtiendo en una comedia negra y un drama a partir de una conversación. Es bastante entretenida.

 

Crónicas de guerra. Producción británica. Se centra en el trabajo y la vida de la periodista rusa Anna Politkovskaya en el periodo de la guerra de Chechenia. Realmente se trata de una persona valiente y comprometida con su labor hasta el punto de dar la vida por ello. La película tiene el valor de lo que cuenta más allá de los valores cinematográficos.

 

La gran ambición. Producción italiana. Se centra en los años setenta, sobre todo en el periodo del 73 al 78, y en el personaje de Enrico Berlinguer, secretario general del Partido comunista italiano, en el momento en el que se plantea el famoso compromiso histórico a través del pacto con la democracia cristiana. Muy interesante y con un guion muy adaptado a lo que realmente sucedió. Cuenta además con una interpretación estelar de Elio Germano. Cine político cien por cien. También está muy bien la mezcla de imágenes reales de la época. En este sentido son muy espectaculares las del entierro de Berlinguer.

 

 

Series

 

 

Dtf Saint Louis. Serie estadounidense de 7 episodios de 45 minutos. Comienza como un thriller, sigue como comedia negra, pero enseguida se convierte realmente en un drama de personajes cuya vida no es lo que les gustaría. Buen guion y dos magníficas interpretaciones la hacen muy entretenida y algo que se sale de lo habitual.

HBO

 

Banksters. Miniserie alemana de 6 episodios de 40 minutos. Un grupo de jóvenes que están de becarios en la banca se dedican a atracar bancos. Está basada en hechos reales. Tiene un guion bastante original y resulta entretenida.

HBO.

 

Mindfulness para asesinos. Serie alemana de 8 episodios de 30 minutos. Una divertida comedia negra con un abogado de mafiosos, que acude a una consulta de mindfulness, de protagonista. Buen guion y situaciones graciosas a pesar de la violencia que implican.

Segunda temporada. Los mismos episodios con la misma duración. Lo que fue una sorpresa en la primera temporada ya no lo es en esta. Sigue teniendo momentos graciosos, pero es bastante peor.

Netflix.

 

Los testamentos. Serie estadounidense de 10 episodios de 45 minutos. Basada también en la novela de M. Atwood es una especie de continuación de El cuento de la criada. Ahora son las jóvenes las protagonistas, algunas de las cuales van siendo fértiles. La misma idea visual que la anterior aunque aquí todo es más luminoso y con muchos espacios abiertos, pero lo sombrío sigue siendo lo mismo: el trato dado a las mujeres. Interesante. Habrá continuación, seguro.

Disney +

 

Half man. Miniserie británica de 6 episodios de 55 minutos. Un drama que mantiene en tensión casi permanente al espectador, una tensión que por momentos es difícil de soportar. En alguna crítica he leído que si Adolescencia se debía poner en los colegios, esta se debería poner en cualquier reunión de hombres. Es un ejemplo perfecto de masculinidad tóxica. Extraordinarias interpretaciones de los dos protagonistas, uno de los cuales, por cierto, es además el creador y escritor de la serie. Muy recomendable, pero hay que aguantar.

HBO.

 

Alice y Steve. Miniserie británica de 6 episodios de 30 minutos. Es una comedia con algún momento dramático. Resulta entretenida en general y destaca por las buenas interpretaciones.

Disney +

 

Vicios ocultos. Segunda temporada de esta serie estadounidense con 10 episodios de 55 minutos. Sigue sin ajustarse a ningún género aunque, eso sí, pierde la sorpresa de la profesión del protagonista. Por cierto, otra vez un magnífico, y divertido, Jon Hamm que es quien salva esta temporada. Se nota que preparan una tercera que ya no veré. Es la típica serie que debería parar en la primera temporada.

Apple TV

jueves, 18 de junio de 2026

Para mayores sin reparos

 

Conocí este libro por los comentarios del propio autor y los contertulios, en la sección dedicada a la ciencia, en el programa A vivir de la cadena SER. Me pareció que me podía aportar cosas para mejorar mi momento vital. El problema es que ya estoy más cerca de esa cuarta edad que menciona Estupinyà que de la tercera, es decir, que no son muchas las cosas que pueda ya cambiar.

Realmente este libro será especialmente útil sobre todo para aquellos que están en la sesentena o en los inicios de los setenta aunque en todo caso me parece que es una lectura interesante por la cantidad de temas que aborda y el rigor con que lo hace.

El libro, que tiene 379 páginas en formato grande, está dividido en cinco partes y cada una en varios capítulos. A continuación reproduzco los títulos de cada parte y el de un capítulo de cada una para para dar una idea de su contenido:

1.  El espíritu no se arruga. Las seis reglas de oro de la longevidad

2. Psicología: el gran cambio de mentalidad. La mejor edad para el crecimiento personal.

3.  Salud: los pilares de la longevidad. Bien nutridos.

4. Entorno: crear un mundo a tu medida. Cohousing: dónde y cómo queremos vivir

5. Futuro: hacia una nueva sociedad. Silver economy, longevidad como catalizador económico.

Como se ve se trata de un amplio abanico de temas relacionados de forma directa con la edad. Estupinyà utiliza sistemáticamente estudios, papers y conversaciones con todo tipo de especialistas en la materia que trata. Además, y esto me parece una interesante aportación, suele utilizar también su experiencia personal incluyendo hasta problemas a los que se ha tenido que enfrentar a lo largo de los años. Esto enriquece y personaliza de alguna manera la posible frialdad de las informaciones.

En general, como el divulgador que es, suele expresarse de forma bastante clara y asequible, pero no deja de ser un bioquímico y esto, en mi opinión, le pierde en algunos momentos. Solo un ejemplo:

“Estas vías aseguran que la célula funciona eficientemente, ajustando procesos como la síntesis de proteínas, la utilización de energía o la autofagia. Las alteraciones en las vías de señalización de nutrientes como el IGF-1 de la insulina, el sensor de rapamicina mTOR o el sensor de bajo nivel de energía AMPK afectan drásticamente al metabolismo celular (…)” (p. 142-143)

O también cuando describe las hallmarks del envejecimiento que he sido incapaz de entender o cuando habla de cóctel de inflamación, microbiota, mitocondrias y epigenética.

Por otra parte, creo que es un texto pensado fundamentalmente para lectores de clase media porque muchas de las soluciones que plantea requieren un determinado nivel económico. No digamos ya cuando habla de pagar por estudiar ADN o el antienvejecimiento.

Estos dos aspectos: dificultad a veces y nivel económico, no restan interés al texto porque el resto se entiende perfectamente y hay muchas cosas que no necesitan de ningún tipo de gasto.

El autor se define como “optimista estratégico” para diferenciarlo del optimista ingenuo y parece lógico que así lo haga porque si no, desde luego, no habría escrito un libro como este. Un libro que es bastante recomendable sobre todo para gente de una determinada edad, lo suficientemente elevada para que el tema le preocupe, pero no tanto para que sean pocos los remedios que se puedan poner.

El siguiente fragmento creo que resume muy bien las intenciones del autor 

“(…) No seré yo quien me convierta ahora en un gurú de la autoayuda, lanzando recomendaciones genéricas, faltaría más. Mi intención es ofrecer información, plantear situaciones con algo de contexto, que te puedan hacer pensar, para que tú termines tomando la mejor decisión.” (p. 98-99)

 

Pere Estupinyà, ¿Qué quieres ser de mayor? Cómo convertir la madurez en la mejor etapa de tu vida.

 

 

 

 

 

lunes, 15 de junio de 2026

Caparrós se atreve con todo

 

Bueno, pues aquí tenemos a otro Martín Caparrós. Se ve que no le basta con ser un grandísimo cronista y reportero, un magnífico escritor de ficción y un buen biógrafo, todo esto no le parece suficiente y nos entrega esta serie que tiene como protagonista al periodista Andrés Rivarola, el Pibe Rivarola, que se desarrolla en los años 30 del siglo pasado y que es un divertimento con forma de novela negra o policiaca.

Tengo la sensación de que Caparrós se lo ha pasado estupendamente escribiendo estos libros y que, casi seguro, esta es la razón de haberlos escrito. Lo digo porque eso se transmite de una forma u otra al lector.

Esta que comento es la segunda de la serie -no he leído la anterior-, y se desarrolla en 1934. Una joven que ejerce la prostitución cerca del barrio de La Boca desaparece y, por otra parte, aparece asesinado el miembro de una banda de delincuentes. Rivarola trabaja como periodista en un medio dedicado a la información local donde le encargan notas sobre la desaparecida para lo que se pone en contacto con el burdel donde desarrollaba su actividad y, poco a poco, con un conjunto de personajes de ese mundo.

Tengo que decir que con este libro me ha pasado lo mismo que me pasa con los que Leonardo Padura, otro gran escritor, dedica a este género, y es  que la trama no me interesa demasiado (tengo la impresión de que lo mismo les sucede a sus autores), que lo relevante de estas historias es el conjunto de personajes que en ellas aparecen, la visión de la ciudad en esos momentos y, sobre todo, los magníficos diálogos, llenos de expresiones porteñas en este caso o habaneras en el de Padura, y su gran sentido del humor.

Un ejemplo ya desde el comienzo:

González Galuzzi no ha ganado ni cien gramos: sigue siendo el cuerpo más escaso capaz de transportar una cabeza, un traje viejo y unos pulmones empotrados de alquitrán. Su cuerpo es un sobreviviente: González Galuzzi ha tendí sesenta años para arruinarlo y se ve que no ha perdido el tiempo”. (p. 15)

(Galuzzi es el jefe directo de Rivarola).

Si le unimos un buen ritmo narrativo, algo fundamental en este tipo de novelas, basado en parte en la utilización de capítulos cortos que van llevando al protagonista de un lugar a otro, y que el ambiente es el de la inmigración polaca en la que busca su negocio, las mujeres, la organización judía Zwi Migdal, tenemos una novela realmente muy entretenida además de, claro, bien escrita.

Otro aliciente es la aparición de personajes reales como, por ejemplo, Lorca, muy presente en varios momentos, u Homero Manzi, ambos con papel, o Roberto Arlt y Troilo.

Se acompaña esta edición con un QR con dos tangos creados para la ocasión, tangos cuya letra compone el Pibe cuando le viene la inspiración.

En definitiva, una novela recomendable y mucho para quien disfrute con el lenguaje porteño. A mí me ha traído multitud de recuerdos a partir de ese lenguaje además  de que la calle Corrientes, una de mis calles favoritas del mundo, está muy presente en la novela porque estaba en plena remodelación es esos momentos.

 

Martín Caparrós, Horror de Buenos Aires.

 

viernes, 12 de junio de 2026

Otro enfoque de la historia del periodo

 

Me he llevado una cierta decepción porque el título y subtítulo creo que ofrecen más de lo que, finalmente, aporta el libro. En España hay ya una cierta tradición en el análisis de las élites. Desde los trabajos pioneros de Tuñón de Lara sobre las del siglo XIX, pasando por los de Arturo López Muñoz (seudónimo tras el que se ocultaba un grupo de buenos economistas) muy centrados en el franquismo o los del Tamames de su mejor época. Con estos antecedentes, a los que tengo que añadir que, por edad, he vivido gran parte de la época que se refleja en el libro además desde el estudio o el compromiso político, la información que en él se ofrece me resulta bastante conocida.

No obstante, reconozco que es un trabajo bien elaborado y, sobre todo, muy bien sistematizado. Villena ha dividido el texto en forma cronológica y en 15 capítulos, de manera que resulta muy fácil encontrar el periodo que se quiera buscar y así se convierte en un libro muy bueno para consultas. Pondré algún ejemplo de títulos: El régimen de 1959: el nacimiento de un nuevo sentido común, La verdadera foto del Palace o ZP: de ilusión no se vive.

El problema no es solo que para algunos no haya especiales aportaciones (luego mencionaré alguna que sí me lo ha parecido), sino que no hay un verdadero estudio de cómo funcionan las élites, porque Villena además de economista es doctor en Sociología y por ahí yo esperaba otro tipo de informaciones. El texto es muy descriptivo y en muchos momentos se limita a enumerar los diferentes miembros de un gobierno y, si acaso, de dónde provenían. Por otra parte, no hay ninguna referencia a uno de los poderes fundamentales del estado como es el judicial y muy pocas a los medios de comunicación. Se informa sobre economía y política y sobre los intereses que comparten, pero no hay un estudio en profundidad de cómo se establecen esas relaciones y las diferentes interconexiones.

Sí me han parecido especialmente interesantes cosas como, por ejemplo, la agenda Rivara, una lista de 900 multimillonarios que tenían el dinero depositado en el extranjero y en la que aparecían los apellidos más prominentes del régimen de Franco; también el papel de la banca con los gobiernos del PSOE o su visión de lo que supuso de continuismo el cambio de 2004.

Villena se muestra muy crítico con cómo está el país y al mismo tiempo ve que poco es lo que se puede hacer para cambiarlo ya que “los intentos más recientes de alterar el statu quo han concluido con la asimilación institucional de las fuerzas opositoras” (p. 390), algo que comparto plenamente. Pero un poco más adelante, imagino que para no parecer un agente desmoralizador, deja esta joya tan llena de buenas intenciones como vacía de contenido real:

“Frente a todos estos obstáculos queda la esperanza, y, con ella, la vocación de radicalidad democrática como método. Solo la sociedad, agrupada en movimientos, partidos alternativos, asociaciones de vecinos, sindicatos, así como otros colectivos y organizaciones, pueden marcar la estela a seguir y forzar las costuras del estrecho sistema político más allá de cambios aparentes para asimilar y absorber a las redes protestarias.” (p. 390)

Esta misma idea ya he tenido ocasión de criticarla más de una vez al comentar algún trabajo de Emmanuel Rodríguez. No es que no me parezca interesante y oportuna, es que me parece irrealizable porque es plantearse la situación como cuando se iniciaba la Transición y estamos, para bien y para mal, en un momento muy diferente y si de aquellos polvos estos lodos, no sé qué lodos habrá de los polvos actuales.

En fin, un libro que no deja de tener su interés porque aporta buenas informaciones para entender cómo hemos llegado a la situación actual. Además, está escrito de forma clara y sintética. Quizás en algunos momentos tantos árboles oculten algo el bosque, pero es algo bastante  irremediable en un estudio de este tipo.

He echado en falta un anexo bibliográfico.

 

Andrés Villena, Las élites que dominan España. Una historia alternativa desde 1939.

 

 


miércoles, 10 de junio de 2026

Reencuentro con un grande

 


Titulo esta entrada como Reencuentro porque hace prácticamente cuarenta años que no leía nada de este gran escritor estadounidense. He mirado los libros que tengo en la biblioteca y son casi todos de la primera mitad de los años ochenta del siglo pasado excepto uno, publicado por Alianza editorial, que es de 1966. En fin, lo más importante es que se están reeditando varias de sus obras y así se da a conocer a uno de los mejores representantes de la literatura de su país.

En este libro que ahora comento se recogen ocho relatos escritos entre 1948 y 1965. Las fechas las saco de las que aparecen en el copyright porque en los relatos no se ha dejado constancia de la fecha en que se publicó cada uno.

Son relatos que tienen algunas cosas en común en lo que se refiere a los temas. Así: las relaciones padre-hijo, la pertenencia como negro a la cultura de su país, y, sobre todo, el racismo tanto como vivencia cotidiana, como a través de la denuncia del maltrato policial o del caso de unos blancos que atropellan a un negro y huyen. También hay una crítica a los movimientos pentecostales con algunas frases que recuerdan El cuento de la criada. En fin, son algunos de los temas siempre presentes en su obra, temas tratados con gran realismo y a partir generalmente de escenas de la vida cotidiana.

Un par de fragmentos bastante significativos:

“Ya sé que todo hijo de vecino tiene sus problemas y que nada es fácil, pero ¿cómo puedo explicarte lo que se siente al ser negro cuando ni yo lo entiendo y además no quiero entenderlo y me paso la vida tratando de olvidarlo?” (p. 86)

“Vivimos en un bloque de viviendas de protección oficial. No hace mucho que lo construyeron. Unos pocos días después de terminarse parecía nuevo como para resultar habitable; ahora, por supuesto, ya es una ruina.” (p. 105)

Todos los relatos son muy buenos, pero yo llamaría la atención sobre dos: Por un lado, el que da título al libro que es realmente brutal con un linchamiento narrado con toda la crudeza y el realismo y, por otro lado, y muy diferente, El Blues de Sonny, en el que hay tres páginas sobre música realmente buenas.

Aparte de los temas, está la escritura de Baldwin. Construye los relatos utilizando mucho los diálogos, en los que es un consumado maestro, y frases cortas pero muy trabajadas porque dicen lo que tienen que decir. Solo hay uno en el que cambia el registro y apenas hace dialogar a sus personajes además de emplear frases bastante más largas.

Una lectura recomendable que deja con ganas de leer alguna de sus muchas novelas porque más de uno de los relatos dejan el regusto de que podían haber continuado.

 

James Baldwin, Al encuentro del hombre. Traducción Andrés Catalán.

 

 

jueves, 4 de junio de 2026

Otro retrato cruel de una época

 

“A pesar de todo, no es una novela pesimista. Es más bien un libro de esperanza. Un libro de rebeldía y de amor, porque uno no se rebela por odio, sino por amor. A mi juicio, es una obra patética y, a la vez, optimista, ya que sin optimismo nadie podría emprender un viaje como el de Ana y llegar al final.” (p. 14)

Estas palabras, recogidas por la traductora en el Prólogo, son parte de una entrevista radiofónica del autor hecha en 1977 y creo que reflejan muy bien la idea que tenía Gómez Arcos sobre lo que había escrito.

La novela narra el largo periplo de Ana, una mujer de un pueblo de pescadores del sur de España, para ir a ver a su hijo preso en una cárcel del norte desde el final de la guerra civil. Ana perdió en la guerra a su marido y sus otros dos hijos y ahora, en 1969, a sus setenta y cinco años, decide ir antes de morirse a ver al hijo pequeño preso.

Gran parte del viaje lo hará sola y en algunos tramos tendrá diferentes compañías tales como: una perra sarnosa que terminará en la perrera municipal ahogada a propósito; un cantante ciego que la enseña a leer y escribir y que terminará preso y acompañará a un pequeño circo, con el que llegará al norte, en el que empezará limpiando y terminará siendo la presentadora.

A lo largo del trayecto tiene también que buscar de vez en cuando ganarse la vida porque apenas tiene dinero. Así, mendigará algunas veces, irá a Madrid en una manifestación a favor de Franco por un bocadillo y 200 pesetas, también “disfrutará” de una buena comida dentro de la campaña “siente un pobre en su mesa” que un grupo de señoras católicas había puesto en marcha, y también en una ocasión trabajará de limpiadora de cadáveres en una morgue.

Gómez Arcos utiliza un sistema interesante para ir retratando a esta mujer que consiste en ir añadiendo calificativos al nombre de Ana según las situaciones por las que atraviese. Así: Ana-negra, nostálgica, fantasiosa, viuda, secreta, minúscula, tozuda, lúcida, humilde, sola, cansada, pobre, sucia, etc.

No hace demasiadas alusiones a la situación del país y eso que por esas fechas estaba en marcha el estado de excepción. Sí habla sobre el Valle de los Caídos cuando pasa Ana por allí con el invidente quien le dice:

“- No temas, Ana, no -dice el invidente-. Te enseñé a leer y escribir para que algún día pudieras aprender el odio. Ese día de odio ha llegado. Este monumento, con su aberrante grandiosidad, fue construido por los vencedores para mostrar al país, y al mundo entero, la insignificancia de los vencidos.” (p. 136)

También hay alguna referencia a la Iglesia y la ya mencionada a la manifestación en Madrid.

Además del contenido de la obra, en los textos de este escritor es muy importante la forma como ya he tenido ocasión de decir en los dos libros que he comentado en el blog. Tiene una escritura muy reconocible, con frases generalmente cortas muy bien construidas, con un lenguaje muy adaptado a los personajes y mezclando muy bien lo poético con lo más duro. Personajes que, por cierto, aunque pocos son muy importantes y con una Ana que es un grandísima creación.

Es una lectura muy recomendable aunque a mí me ha producido bastante tristeza y no soy tan optimista como el autor en la cita que ponía al principio. La España que retrata, y en la que Ana pasa tantas penalidades, es un país gris y desapacible, pero es, además, en el que yo vivía cuando tenía veinte años y algunos de los recuerdos de aquellos tiempos no son muy gratos de rememorar.

Hay una buena reseña de Manuel Cardeñas en yukalipaginaliteraria.com

 

Agustín Gómez Arcos, Ana no. Traducción Adoración Elvira Rodríguez.