Es una buena
forma de empezar el año en el blog hacerlo con la primera novela de una
escritora mexicana, máxime teniendo en cuenta que quizá mi mayor descubrimiento
literario del año anterior fue Fernanda Melchor, nacida el mismo año y en el
mismo país. Seguramente tiene mucho que ver la situación de México con el
contenido y la forma de narrarlo de ambas autoras.
Navarro cuenta
una historia a través de la narración en primera persona de dos mujeres. Una
que sufre el secuestro en el parque de su hijo de tres años. La otra es
precisamente la secuestradora. El libro se divide en tres partes y en cada una
de ellas asistimos a la narración separada de ambas mujeres, narración en la
que el lenguaje es muy importante ya que
vemos cómo a través de él se manifiesta la diferencia social entre
ambas. Este es uno de los grandes aciertos de la novela y es, desde luego, algo
que caracteriza a muchos de los textos que estoy leyendo últimamente de jóvenes
escritoras, su cuidada y precisa utilización del lenguaje
El libro tiene
apenas 160 páginas, pero en ellas la autora es capaz de hablar sobre violencia
de género, relaciones amorosas, desigualdades sociales, maternidad como deseo o
también como rechazo, aborto, incesto, desapariciones, etc. Hay hasta una alusión a ETA
y otra al episodio de Casas Viejas que tuvo lugar en los años treinta en
España. Quizá tenga razón Juan G.B. al afirmar, en su magnífica reseña en
unlibroaldia.blogspot.com, que seguramente es demasiado para introducir en un
texto de ese tamaño, pero hay que reconocer que, aunque pueda sobrar alguna
referencia, la autora trata todos los temas de forma muy oportuna.
Además de la
relevancia de los temas mencionados, la novela está muy bien escrita, con una
gran precisión en el lenguaje, unos personajes muy bien perfilados, dos
narradoras muy bien definidas, en definitiva, una magnífica primera novela de
una autora que seguramente nos volverá a dar buenos momentos de lectura.
Por cierto,
conocí a Navarro escuchando un programa de radio en el que recomendaba libros
según peticiones de los oyentes. Precisamente el libro que empezaré hoy es uno
de los que recomendó.
Para más y
mejor información remito a la reseña citada y a la entrevista con Cristina
Bazán en efeminista.com.
Brenda Navarro,
Casas vacías.
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