miércoles, 28 de febrero de 2024

Buen descubrimiento



He tardado en decidirme a leer algo de lo mucho que se está publicando de Enríquez desde que ganó el Premio Herralde de Novela, y eso a pesar de que gente a la que sigo, principalmente en unlibroaldia.blogspot.com, son verdaderos forofos de la escritora argentina. Ha influido en mi retraso el hecho de que escribe en un género, el terror y lo fantástico, al que no soy nada aficionado. Sin embargo, he querido darle una oportunidad y la ha pasado con buena nota.

Se recogen en este libro doce relatos o cuentos (nunca sé hacer esta distinción) que deben de ser buenos ejemplos de la literatura de la autora tanto en los temas como en el estilo.

Hay misterio, desapariciones, asesinatos, autoinmolaciones, fenómenos extraños sin explicar, etc. Todos contados con un gran sentido del ritmo y del suspense. El lector avanza en la lectura sin tener ni idea de lo que se puede encontrar, pero con la tensión de que quiere saberlo. Solo con esto ya basta para darse cuenta de lo bien que lo hace Enríquez. Además, cuida mucho el lenguaje, un lenguaje en el que de vez en cuando aparecen construcciones y expresiones muy típicas de su país.

Por otra parte, aun tratándose de ese género, no evita alusiones a la situación política y social de su país. Reproduzco dos fragmentos que son buen ejemplo de ello:

“La ciudad no tenía grandes asesinos, si se exceptuaban los dictadores, no incluidos en el tour por corrección política”, (p. 87)

“Porque eso hacían los policías del sur, mucho más que proteger a las personas: matar adolescentes, a veces por brutalidad, otras porque los chicos se negaban a “trabajar” para ellos – a robar para ellos o a vender droga que la policía incautaba-. O por traicionarlos. Había mucho y muy ruines motivos para matar a adolescentes pobres”. (p. 157)

Este segundo fragmento me impactó cuando lo leí. Corresponde a un relato titulado Bajo el agua negra, para mí uno de los mejores y más comprometidos del libro, En él critica la situación social de zonas del sur de Buenos Aires capital, en concreto de los aledaños del riachuelo. Cuenta el asesinato por parte de la policía de dos jóvenes. Pues bien, en uno de mis viajes a Argentina asistí durante un día a una concentración bajo el puente de Avellaneda -esa gran población del sur cercana a la capital-, precisamente en protesta por la muerte de dos jóvenes a manos de la policía. Y no era la primera vez que pasaba.

Hay también alusiones al presidente Menem y la época en la que se estableció que un peso valía lo mismo que un dólar, al aborto de chicas jóvenes o al maltrato de las mujeres.

En definitiva, no porque se trate de fenómenos fantásticos o de terror deja de estar presente una realidad tan dura como es a veces la de su país.

Además del relato mencionado, me han gustado especialmente otros dos: Pablito clavó un clavito. Una evocación del Petiso Orejudo y el que cierra el libro y le da título que es realmente impactante.

Me hubiera gustado que cada relato tuviera su fecha de publicación o de cuando fue escrito. Es algo que veo en otras colecciones y suele ser interesante.

En cualquier caso un libro recomendable que, además, me abre el camino para leer alguno más de la autora.

Hay una buena reseña de Francesc Born en el blog mencionado antes.

 

Mariana Enríquez, Las cosas que perdimos en el fuego.

 

domingo, 25 de febrero de 2024

Decepción


Hace casi exactamente un año que, tras leer Vengo de ese miedo, decía en mi comentario en el blog que sería uno de mis libros del año como así fue y dejé constancia en la entrada que hago en diciembre con los que así considero. También disfruté algo después con la lectura de Arena. Por eso al ver la que ahora comento en la librería me llevé una gran alegría. No necesité leer la contraportada, me bastaba con las experiencias anteriores con el autor.

La decepción por eso ha sido mayor. No he entrado en la historia en casi ningún momento y, desde luego, quien haya escrito esa contraportada, ahora sí que ya leída,  debería hacer una reflexión.

El libro lo dedica Oeste a un compositor y cantante, Nick Drake, que murió muy joven en 1974 y que luego se convirtió para algunos en un cantante de culto, en una expresión que nunca me ha gustado sea para cantantes, escritores o quien sea.

El libro está dividido en dos partes. En la primera, que ocupa la tercera parte más o menos, aparecen muchos de los personajes que tuvieron que ver con la vida de Drake, así como otros de ficción como el principal protagonista que es un actor, Richard, que está realizando un documental sobre el cantante y va entrevistando a gente que tuvo que ver con él. En la segunda va alternando capítulos entre Richard y Janet, una buena amiga del cantante y conocedora de su vida.

El problema que para mí tiene el libro es que encuentro que todo es muy disperso en las dos partes. Empieza a veces con informaciones sobre Drake para enseguida centrarse en las historias de los que las están dando o en la relación de Richard con su mujer Erika o en la de Janet. Por otra parte, se dice muy poco sobre la obra de Drake (alguien, por cierto, totalmente desconocido para mí antes de leer el libro, pero que en gran medida sigue siéndolo después de hacerlo).

Oeste escribe muy bien y eso es lo que me ha llevado a leer todo el texto a pesar del escaso interés que tenía lo que me estaba contando.

El libro parece que empezó a escribirlo hace tiempo y que lo registró en 2014, pero ha sido en 2023 cuando lo ha reescrito tal y como él mismo cuenta en el Epílogo que acompaña esta edición. Esto me ha resultado bastante sorprendente porque uno de los grandes valores de lo que había leído del autor es su tremenda fuerza expresiva y la intensidad narrativa, dos características que, desde luego, no tiene este nuevo texto; un texto que tengo la impresión de que se queda a medio camino, como si no tuviera claro lo que realmente quiere contar.

Una pena porque es un autor del que esperaba mucho y del que lo seguiré haciendo a pesar de este pequeño bache.

 

Miguel Ángel Oeste, Perro negro.

 

lunes, 19 de febrero de 2024

Muy pero que muy útil



Este es un libro muy interesante por un lado, pero sobre todo enormemente útil. Su autor es profesor desde hace más de treinta años y se nota que conoce el mundo de los adolescentes por algo más que un conjunto de lecturas que, seguramente, también están detrás de ese conocimiento. De hecho hay una relación al final del libro.

El texto está dividido en tres partes bien diferenciadas aunque de alguna manera también bastante relacionadas entre sí.

En la primera, El mundo de los adolescentes, trata temas como: Emociones y razones. El enamoramiento. El tiempo libre. Es una primera aproximación a cómo funcionan mental y emocionalmente.

En la segunda, Los riesgos, comenta los principales a los que se enfrentan. Así, entre otros: Tecnología y juego. Tabaco, alcohol y drogas. Acoso. Ansiedad y depresión. Efectivamente, muy conocidos, pero no siempre bien enfocados.

En la tercera, Una ruta hacia la autodeterminación y la madurez, la más útil porque es la que te lleva a analizar tu propio comportamiento y actitud, a revisarlos y a darte cuenta de algunos errores que cometes y también, por qué no decirlo, de algunos aciertos. Algunos temas que trata: Exigencia de amor. Paciencia y paciencia. Dejar que se equivoquen. Esperar lo mejor y prevenir lo peor.

Yo he sido durante veinticinco años profesor de adolescentes y creo que en general he sabido conectar con su mundo y hacerlo razonablemente bien. Para ello siempre intenté aplicar el sentido común y la sensibilidad de que era capaz. Ahora soy padre de un joven de 14 años y me doy cuenta de que es mucho más difícil esta situación que la que viví en esos años dedicado a la enseñanza. Por eso, la lectura de un libro como este me parece, como decía al principio, no solo interesante sino también muy útil. Cada apartado te lleva a revisar lo que estás haciendo y a valorarlo. Además, esto no queda ya establecido de una vez por todas porque si algo tienen los adolescentes es la capacidad de cambiar.

Una vez terminada la lectura me queda ir sacando una serie de ideas que me sirvan para que la revisión no se agote con la mera lectura. Este es otro de los aspectos positivos de un texto como este.

Para finalizar el comentario, dejo unas pocas frases que pueden dar una idea del contenido del libro:


“Darles tiempo de calidad, con toda nuestra atención e interés, cuando ellos lo decidan y lo necesiten, es una de las piedras angulares de la construcción del vínculo”.  (p. 137)

“(…) establecer rutinas de cariño”. (p. 141)

“Para ellos el tiempo tiene su propia cadencia”. (p. 146)

“Deben superar el miedo a ser diferentes para poder elegir libremente su identidad”. (p. 151)

“(…) de nada servirá perder el control. Eso ya lo hacen ellos”. (p 158)

“Debemos fortalecer su toma de decisiones y confiar en ellos”. (p. 170)


Un libro muy recomendable para padres y desde luego también para profesores.

Puestos a recomendar hay dos series documentales que he visto recientemente y que pueden servir como complemento y ampliación de algunos temas del libro. Son: Adictos a la pantalla y Generación porno. Ambas tienen tres capítulos y tratan esos temas de forma bastante exhaustiva.

 

Jordi Nomen, Cómo hablar con un adolescente y que te escuche.

 

domingo, 18 de febrero de 2024

ANDAMIO

 

Otra entrega en que, como en la anterior, es mayor el número de películas respecto al de series. Además, también es superior la calidad.

Gran variedad de orígenes y géneros, y una media muy buena en las películas con algunos ejemplos muy notables.

Claramente más bajo todo en las series. Entretenidas sí, pero no especialmente buenas.

 

Películas

 

Las buenas intenciones.  Producción argentina. Es una ópera prima muy curiosa y original. Claramente autobiográfica ya que incluso de vez en cuando introduce grabaciones familiares hechas en su día con cámara súper 8. Los problemas de tener un padre atípico; dueño de una tienda de discos y más preocupado por tocar la guitarra y cantar que por cuidar de sus hijos que pasan tiempo con él al estar separado el matrimonio. Lo he pasado muy bien viéndola aunque tampoco es gran cosa.

 

Un día y medio. Producción sueca. Un thriller que se desarrolla a lo largo de ese tiempo en un coche en el que van un policía conduciéndolo, y un hombre que ha raptado a su mujer  y  a la bebé de ambos. Muy buen guion y unas magníficas interpretaciones hacen que no decaiga a pesar de lo reducido del espacio y de la anécdota.

 

Los que se quedan. Producción estadounidense. Seguramente hemos visto más de una vez una película con un tema bastante parecido, pero está tan bien hecha e interpretada que se disfruta aunque se puede adivinar casi todo lo que pasará.

 

20.000 especies de abejas. Producción española. Una magnífica película sobre la familia, las relaciones y el tratamiento de un caso de transexualidad en un niño de siete años. Un guion muy completo, una dirección muy cuidada y llena de sensibilidad y unas extraordinarias interpretaciones hacen que merezca las críticas que ha tenido y las nominaciones a los premios Goya. También es interesante la forma en que se usan el castellano y el euskera.

 

Saben aquell. Producción española dirigida por David Trueba. Un magnífico y merecido homenaje al gran cómico que fue Eugenio. Para los que nos hemos reído tanto con sus acudits es una gozada verla teniendo en cuenta, además, la interpretación que hace David Verdaguer que le ha supuesto un premio Goya. Lo mismo que decía en el comentario de la

anterior película sobre el uso del castellano y el euskera, se puede decir en esta del catalán y el castellano. Merece la pena y tiene un par de momentos muy emotivos.

 

Opponent. Producción sueca dirigida por el sueco-iraní Milad Alami. Es una historia sobre el exilio de una familia iraní y los problemas que tienen. Bastante triste en su desarrollo aunque imagino que también bastante ajustada a algunas realidades. Un verdadero drama. Suecia la seleccionó para representarla en los Oscar.

 

Perfect days. Coproducción entre Japón y Alemania dirigida por Wim Wenders. Una historia muy sencilla, casi minimalista, en la que pasan pocas cosas, pero que, al mismo tiempo, a pesar de que dura más de dos horas, no he perdido el interés ni la atención en ningún momento, gracias, entre otras cosas a la magnífica interpretación del protagonista en ese papel de perfeccionista limpiador de baños públicos en Tokyo y metódico en casi todas las acciones de su vida. Curiosa película.

 

Series

 

Fargo. Quinta temporada de esta serie estadounidense con 10 episodios de 45 minutos. Es una vuelta al Fargo de los inicios. Tiene todas las características: el ambiente natural (con su correspondiente nieve), los peculiares personajes y la historia con sus muertos, sus policías y un malo realmente malo (magnífica interpretación por cierto de Jon Hamm). Una vez más la América profunda y una acerada crítica al trumpismo. Merece la pena.

Movistar+

 

Power play. Serie noruega de 6 episodios de 50 minutos. Se desarrolla en los setenta y narra las intrigas dentro del Partido Laborista entre los distintos líderes hasta que Gro Harlem Brundtland llegue a ser la primera mujer en liderar el partido y también primera ministra. No se ahorran tensiones ni se dejan de mostrar las bajezas a las que se puede llegar en la política para obtener un puesto. Es interesante aunque cuesta seguirla a veces por el desconocimiento de los personajes y la dificultad de hacerse con los nombres.

Filmin

 

Engaños. Serie británica de 8 episodios de 50 minutos. Otra serie basada en una novela de Harlan Coben y por lo tanto con varios giros de guion, unos personajes un tanto esquemáticos y, eso sí, una trama bien urdida. La realización se parece bastante a un telefilm y las interpretaciones son mejorables. No obstante, sirve para pasar el rato.

Netflix

 

The newsreader. Segunda temporada de esta serie australiana con 6 episodios de 50 minutos. Tan entretenida como la anterior y tocando problemas del periodismo en televisión interesantes. También alguno sobre las relaciones humanas. Claro que a mí me encanta todo lo que tenga que ver con la información.

Filmin.

 

The buccaneers: aristócratas por amor. Serie estadounidense de 8 capítulos de 50 minutos. Un grupo de jóvenes de Nueva York se van a Inglaterra a finales del siglo XIX acompañando a una amiga casada con un lord inglés y con la intención de encontrar marido. Muchos bailes, un vestuario espectacular y una serie de intrigas amorosas que la hacen muy entretenida si no se busca más allá de eso. Estupenda para desconectar, algo por cierto muy necesario en estos tiempos.

Netflix.

Pequeña gran obra



Hace unos días, leyendo la magnífica biografía que Luis Moreno Claros ha escrito de Zweig que recomiendo encarecidamente a cualquier lector interesado en la buena literatura, me di cuenta de que aún me faltaban por leer algunos textos de Zweig a pesar de la gran cantidad que ya he leído y de que es el autor que encabeza la serie que dedico en el blog a mis escritores favoritos.

He empezado a subsanar esta carencia con esta novela corta, tiene 94 páginas,  o relato largo que pasa por ser uno de los mejores textos del autor. Es de lo último que escribió y es interesante lo que en este sentido dice Moreno en la biografía mencionada:

“Apenas unos días antes de que ambos cónyuges se suicidaran, Lotte transcribió a máquina el manuscrito original de la novela con gran esmero y pulcritud, sin errores tipográficos; de la versión mecanografiada sacó tres copias en papel carbón. El sempiterno estilista que era Zweig, todavía introdujo correcciones a mano en cada una de las copias.

(…)

Novela de ajedrez tenía que publicarse según lo planeado en portugués, inglés, alemán y español. Y así es como sucedió,. Nada más aparecer el relato alcanzó cuotas extraordinarias de ventas y una enorme popularidad.”. (p. 462)

La novela tiene tres personajes de los que dos aparecen solo con la inicial del nombre. Trata sobre ajedrez, al que parece ser que era muy aficionado Zweig, aunque no hay que saber jugar a ese juego para seguirla. Es también la primera vez que en una novela del autor aparecen la Gestapo y los campos de concentración pues uno de los protagonistas fue detenido por esa policía y trasladado a un campo en el que, al encontrar un libro con partidas de ajedrez, pasó meses reconstruyéndolas de memoria y así aprendió a jugar. Una buena parte del relato se centra en este personaje contando su historia que, en el fondo, es una historia de supervivencia mental e intelectual.

No merece la pena contar más sobre el contenido. Sí hay que hacer alusión a la escritura. Una vez más se puede comprobar su inmensa calidad y, además, yo diría que en este caso ha hecho Zweig un especial esfuerzo de claridad y de síntesis. No sobra ni una frase, pero tampoco falta. Entendemos perfectamente lo que sucede y las motivaciones de los protagonistas. Es un auténtico modelo de relato y un texto que se lee con gran interés y con cierto suspense.

Tan recomendable como todos los de su  autor e incluso muy bueno como introducción a su obra para quien no la conozca.

 

Stefan Zweig, Novela de ajedrez. Traducción Manuel Lobo.

 

 

miércoles, 14 de febrero de 2024

La vuelta de un premio Nobel


He repasado el blog y he visto que desde hace diez años no he leído  nada de este magnífico escritor, que obtuvo el Premio Nobel en 1978, a pesar de que los dos libros que leí entonces me gustaron bastante. No sé si se debe a que apenas se han publicado libros suyos o, simplemente, a que se me han pasado.

En todo caso, cuando vi el que hoy comento lo compré rápidamente porque me parecía interesante lo que se decía en la contraportada sobre su contenido.

El libro está dividido en dos partes. La primera se desarrolla en Varsovia en el ambiente físico y religioso judío. Keyle, la principal aunque no única protagonista, es una prostituta que deja ese trabajo al casarse con Yarme. Pronto aparece Max que les plantea irse a vivir a Sudamérica para conseguir mujeres y montar prostíbulos. En medio surge también Búnem, hijo de un rabino, que aunque tiene una novia, la anarquista Solche, empieza a tener una relación con Keyle. La segunda parte se desarrolla en Nueva York, también en el ambiente judío, donde Búnem y Keyle se han trasladado huyendo del marido de ella y de Max.

Esto es de forma muy resumida el esquema del libro. Ahora bien, Singer aprovecha la historia para mostrarnos diferentes cosas. Así, casi se puede hablar de un estudio etnográfico del mundo judío en el gueto de Varsovia ya que desarrolla ampliamente sus fiestas y sus rituales; también hay varias referencias a la política rusa en Polonia (la historia se desarrolla en los años 10 del siglo pasado cuando parte de ese país estaba dominado por Rusia) y no faltan tampoco algunas alusiones al antisemitismo ruso; hay, además, una clara defensa del yiddish (lengua en la que está escrito el libro) y, finalmente, cierta crítica al comportamiento de muchos judíos cuando llegan a Estados Unidos (hay que tener en cuenta que Singer emigró a ese país en 1935).

Evidentemente, lo fundamental del libro, lo que ocupa la mayoría de sus páginas, son las relaciones entre los diferentes personajes, los ya mencionados  y algunos más, a los que Singer caracteriza muy bien. Sobre este aspecto remito a la magnífica reseña de Oriol en unlibroaldia.blogspot.com.

A continuación reproduzco dos fragmentos de la novela. En el primero hay un ejemplo del absurdo al que puede llegar el ritualismo en una religión y el segundo es sobre lo que hacen muchos judíos al llegar a América: 

“El rabino, reb Menájem Mendel de Tomaszow, estaba repasando el tratado sobre el Succot. Era su costumbre antes de cada festividad repasar las leyes relacionadas con los respectivos días de la celebración: una cabaña no debía medir más de veinte codos de altura, no debía penetrar en ella más sol que sombra y debía tener al menos tres paredes”. (p. 111)

 "(…)  Aquí, en nuestra América, el dólar es Dios. Aquí la persona cambia. En cuanto pasan tres meses, empieza a perseguir el dólar con más afán que los veteranos. Olvidan todas esas bonitas palabras. Tras los primeros dólares que consiguen, se mudan del downtown al uptwon, a vivir entre los goyim y los judíos de procedencia alemana.”. (p. 330)

 

Desde luego es una magnífica novela por su historia, sus personajes y lo bien narrada que está. Muy recomendable.

 

Isaac Bashevis Singer, Keyle la Pelirroja. Traducción Rhoda Henelde y Jacob Abecasís.

 

jueves, 8 de febrero de 2024

Impactante



Hace apenas un año hice la entrada XXVIII de la serie que dedico a mis autores favoritos y era, precisamente, la correspondiente a Leila Guerriero. Tardó en entrar porque también tardé en conocerla ya que hasta 2018 no había leído nada suyo. Eso sí, desde entonces lo he leído todo, tanto lo escrito por ella como dos libros en los que figura como editora y en los que ha hecho la selección de los artículos.

Como periodista es realmente muy buena, tanto como para ser capaz de que un libro como Opus Gelber, en el que hace un extenso retrato de un pianista argentino de música clásica del que yo desconocía hasta su existencia, me atrapara desde el principio. Pero es que, además, escribe muy bien y tiene una gran capacidad para escuchar y a partir de ahí sacar lo mejor de los personajes.

En este retrato de la exmilitante montonera Silvia Labayru que ahora comento está una Guerriero creo que en la cumbre de su madurez como periodista y escritora. Se ha metido con un tema complicado y complejo y lo ha resuelto con gran maestría y dejando al lector con ganas de más después de leer 430 páginas.

Labayru formaba parte del equipo de Inteligencia de Montoneros cuando se produjo el golpe de Estado en 1976. Tenía veinte años y estaba embarazada. El 29 de diciembre de ese año fue detenida e ingresada en la ESMA donde fue torturada, violada y donde dio a luz a una niña que entregaron a sus padres (su padre era miembro de la Fuerza Aérea).

Guerriero ha entrevistado para hacer el libro a muchas personas, creo haber leído en algún lugar que unas 60. Entre ellas: dos de sus tres parejas, el primero y el actual, (el otro ya había fallecido cuando hace el libro) y un tercer hombre con el que tuvo relación en los ochenta; varias de sus principales amigas y compañeras de militancia y cautiverio; algunos amigos (Martín Caparrós entre otros), sus hijos, sobre todo su hija Vera, la que nació en cautividad, y, obviamente, un montón de horas con la propia Labayru a lo largo de casi dos años que empezaron en 2021.

Con estos mimbres monta un retrato realmente impresionante sobre la vida de esta mujer que, además de lo ya relatado, sufrió el rechazo de gran parte de sus compañeros de militancia tras su puesta en libertad. Cómo arma el retrato y cómo va dando voz a los diferentes intervinientes es algo que me parece la clave de este libro y lo que hacen de él un texto fundamental para entender muchas de las cosas que han sucedido en Argentina.

A mí particularmente es un libro que me ha impactado. Tengo muchos afectos aún en ese país y otros desgraciadamente ya nos han abandonado. He pasado muchas horas en Buenos Aires hablando y escuchando historias de esa época, he visto bastantes documentales y he leído libros de Bonasso (como el Recuerdo de la muerte que menciona Guerriero), Galimberti y Horacio Verbitsky entre otros. Me interesa y me preocupa todo lo que pasa allí. Con todo, jamás había visto una exposición tan clara y tan sincera de muchas de las cosas que sucedieron en los setenta y después. Obviamente, aquí no hay espacio para mencionarlas. Sí para decir que es un libro en el que hay muchos grises y pocos blancos y negros (estos últimos muy evidentes, claro). Un libro en el que se cuentan cosas tan chocantes como que Labayru fue violada por su torturador, algo “normal”, pero también por la mujer y en la casa del matrimonio, o que estando detenida en la ESMA pudo ver a su marido de entonces, Alberto Lennie, en Brasil, en Madrid y en México. En fin, un libro algo más que interesante, un libro impactante y que dice mucho sobre la condición humana, ( sobre lo peor sobre todo, pero también algo sobre lo mejor).

Otro apunte personal: Silvia Labayru tiene una casa en Valsaín, un pequeño  pueblo de Segovia que está en las estribaciones del puerto de Navacerrada, a la que acude con frecuencia porque es el lugar donde mejor se siente. En ese pueblo pasé muchos de los mejores momentos de mi infancia y juventud, y a él he vuelto varias veces en los últimos años para enseñárselo a mi mujer  y a mi hijo. A ambos les encanta.

Hay una interesante entrevista con Carmen López en eldiario.es

 

Leila Guerriero, La llamada. Un retrato.

 

 


martes, 6 de febrero de 2024

Una visión diferente de Brasil


El autor escribió hace años un libro sobre Pedro Casaldàliga para lo que viajó a Brasil en 1985. Volvió en 2021 y 2022 para ver cómo estaba el país siguiendo de alguna manera la huella del obispo.

El libro está dividido en tres partes. Un Prólogo sobre el primer viaje. El núcleo central dedicado a la estancia en 2021. Y una especie de Epílogo sobre el más reciente viaje que acaba allí donde trabajó y vivió Casaldàliga.

Desde otro punto de vista, coincide con el tramo final del gobierno de Bolsonaro y con la victoria de Lula.

Es el libro escrito por un periodista, pero al mismo tiempo por alguien que fue amigo y admirador de ese catalán que tanto y tan bien trabajó en unas condiciones bastante difíciles. En el fondo el libro no deja de ser en gran medida un homenaje.

En cualquier caso, se trata de un libro muy interesante pues Escribano se entrevista con gente de variada procedencia. Así, entre otros,  un pastor evangélico, altos cargos de la administración, políticos del PT o un sacerdote que trabaja en una favela. Además, recorre lugares muy significativos del país como Brasilia, Sao Paulo o zonas de la Amazonía. Esto le permite hablar de las favelas o de las ocupaciones de tierras y de cómo se está destruyendo toda una zona del país para favorecer el cultivo de la soja y el agronegocio (aquí da una cifras que resultan realmente espectaculares).

Todo el libro resulta muy interesante. Algunas cosas me han llamado particularmente la atención. Así: las tres b de Bolsonaro que son bueyes, balas y biblias; en línea con este último término, todo lo que cuenta sobre las iglesias evangélicas que en su inmensa mayoría apoyan al hoy expresidente, unas iglesias que están creciendo a gran ritmo y sustituyendo a las católicas quizá porque como apunta Escribano:

(…) entrar en una iglesia evangélica mejora las condiciones de vida de los brasileños más pobres. Acudir a la iglesia suele ir  asociado a dejar el alcoholismo, y, por lo tanto, disminuye la violencia doméstica y acostumbra a suponer un aumento de la disciplina laboral, lo cual comporta una mejora de la economía, la educación uy la salud de toda la familia”. (p. 99) 

También es muy curioso lo que dice sobre el PCC (Primeiro Comando da Capital), una organización criminal que al tener su origen en las favelas tiene su ideología  y estructura organizativa marcada por una especie de “cooperativismo autogestionario de izquierdas”. (p. 158)

En fin, esto no son sino unos detalles de un libro que ofrece una interesante visión de Brasil, escrito por alguien que está muy marcado por las ideas del personaje sobre el que escribió del que no cabe duda, por los testimonios que se ofrecen en el libro, que se trataba de alguien realmente especial.

 

Francesc Escribano, La tierra y las cenizas. Traducción Ana Ciurans. (El original está escrito en catalán).

 

 

 

lunes, 5 de febrero de 2024

¿Cierre de la trilogía?


Pues nada, ya estoy una vez más comentando un libro de Offutt, algo bastante habitual en los dos últimos años pues desde que lo conocí en diciembre de 2021 no he parado de leer todo lo que se ha publicado en nuestro país que, creo, que a falta del segundo volumen de sus memorias, es todo lo que ha escrito.

Este es el tercer libro de una trilogía que tiene como protagonista a Mick Hardin, un exmilitar que esta vez tendrá que hacer de agente de la ley sustituyendo a su hermana Linda, la sheriff, que ha resultado herida en un tiroteo.

Como ya he dicho comentando los anteriores libros de la serie, lo importante en estos textos no es tanto la trama criminal como otra serie de elementos que son los que hacen de Offutt un escritor tan atractivo. Me refiero a cosas como: su sentido de la narración, el ritmo que le da, los magníficos diálogos y la espléndida creación de personajes que quedan perfectamente definidos con unos pocos rasgos. También hay otros dos elementos característicos: por un lado, la presencia constante de la naturaleza a partir de una gran variedad de pájaros, un tema del que el autor demuestra que sabe mucho o que se ha informado muy bien (me quedo con lo primero) y, por otro lado, algo que no falta en ninguna novela, la aversión de algún personaje a las serpientes generalmente a las de cascabel.

Si añadimos varios momentos con un gran sentido del humor, tenemos una novela cuya lectura resulta muy entretenida ya que, además, se desarrolla en un mundo, el interior del estado de Kentucky, poco conocido y muy diferente de la visión que se suele dar de ese país.

Hay que destacar también la magnífica traducción de Javier Lucini.

Ahora, a esperar que se anime con más libros y a que quien tenga los derechos publique el libro que falta de sus memorias; una memorias que son muy interesantes y que nos muestran a un personaje realmente peculiar.

 

Chris Offutt, La ley de los cerros. Traducción Javier Lucini.

 

viernes, 2 de febrero de 2024

No muy optimista análisis del presente


Es la tercera vez que aparece comentado un libro de Hernández en este blog. Los otros lo hicieron en 2015 y 2018. Releyendo lo que decía yo entonces, no tengo sino que reafirmarme en dos ideas: por un lado, es un autor que tiene reflexiones muy interesantes fruto de unos análisis hechos en profundidad y, por otro lado, la sensación de que no logro sacar todo su jugo porque no siempre me resulta fácil seguir todo el razonamiento. Sus escritos no dejan momentos de respiro, casi en cada línea hay algo que retener y lo mejor sería leer el libro con lápiz y papel, cosa que yo no he hecho. No obstante, aunque seguro que me dejo aspectos sin terminar de entender del todo, el libro merece mucho la pena.

Como en los anteriores, lo que hace Hernández es analizar cuál es la situación del momento actual en España, y también con alguna reflexión más general, y qué se puede esperar de la previsible evolución. En este sentido reproduzco un extenso fragmento porque me parece que resume muy bien la idea clave:


“Si el humor dominante entre las élites es el de acumulación y el de liberación de las constricciones que una sociedad reglada impone; si entre las clases medias aumenta un aspiracionismo que es también un individualismo materialista, y se acentúa un deseo de distinción cultural que les diferencie de un pueblo demasiado básico; y si las clases en declive quedan atravesadas por el presentismo y el pragmatismo del superviviente, o por el nihilismo, poco bueno puede esperarse. Es fácil suponer que la unión de todos estos factores dificulta la posibilidad de la democracia. Los atributos que la vuelven factible (los diálogos y consensos, la aceptación normalizada de los cambios en el gobierno, el respeto por las normas, embridación de la desmesura y la confianza en el futuro) se esfuman”. (p. 216-217)

 

Es decir, que una vez más no es demasiado optimista por más que introduzca las frases con un condicional, y al terminar la lectura, como ya me pasó en los anteriores, quede un cierto regusto amargo.

Desde luego, de lo que sí se trata es de un texto que da pie a repensar muchas ideas y a reflexionar sobre otras. No deja indiferente.

Algunas de las cosas que más me han llamado la atención: Lo erróneo de hacer de la política un asunto moral y convertirla en un problema de buenos y malos; el análisis de “la burbuja madrileña”; muy curiosa la explicación de cómo se forjó el éxito del rock and roll (no había oído nunca algo así); el debate que establece sobre la Inteligencia Artificial; y, por no extenderme demasiado, la coincidencia con otros análisis que he leído sobre la pérdida de las clases obreras nacionales para la izquierda en la medida que esta se centra en la diversidad y la atención a los marginados (me recuerda mucho, por ejemplo, los planteamientos de Daniel Bernabé).

Un libro, pues, muy interesante y recomendable que, eso sí, requiere una lectura sosegada y libre de prejuicios.

Hay una extensa entrevista con Edu Galán en zendalibros.com absolutamente recomendable. Se abordan todos los temas sin límite de espacio.

 

Esteban Hernández, El corazón del presente. Mapa de una sociedad desconocida.