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viernes, 17 de abril de 2026

Un libro necesario

 

Conozco bastante a ambos periodistas. De Juliana hay cuatro libros comentados en el blog y alguno más leído anterior a 2009; de Hernández son tres y creo que también otro anterior a esa fecha. Con eso quiero decir que me parecen dos de los mejores analistas de la realidad tanto nacional como internacional.

En este libro se recogen unas extensas conversaciones entre ambos. A lo largo de las 326 páginas de que consta, sus autores abordan la inmensa mayoría de los temas que conforman la actualidad, que afectan a cómo es y, sobre todo, cómo va a ser de forma inmediata el mundo.

Han dividido el texto en cinco capítulos. En los dos primeros tratan los temas más generales; en el tercero se centran en la nueva geopolítica, para en los dos últimos abordar la realidad española.

Las intervenciones de ambos suelen ser bastante extensas, lo que se agradece porque así pueden desarrollar sus ideas de una forma completa y coherente, en lo que influye, creo, el hecho de que suelen complementarse más que contradecirse. Esto último sucede en muy pocos momentos y me atrevería a decir que en simples detalles.

Es imposible comentar el contenido de un libro que trata tal cantidad y variedad de temas que van desde los medios y las redes, a la religión y la geografía, pasando por la IA, el Ártico, Gorbachov o la UE entre Rusia y USA, por mencionar solo alguno de ellos. Sobre todos los temas hay reflexiones interesantes y sugerentes.

Reproduzco a continuación algunos fragmentos que ilustran muy bien qué tipo de reflexiones y argumentos utilizan: 

“Hace cinco años, el concepto transición ecológica era dominante en el lenguaje europeo, sobre todo en el lenguaje oficial europeo.

(… )

Ahora se habla de armamento, de reinstauración del servicio militar, de construir nuevas centrales nucleares o mantener con vida las que están funcionando, de tierras raras y de centros de datos para la IA.” (p. 211)

“Esta idea es central en todas las derechas: la concepción de que las reglas que se dictaron en la época de la globalización han terminado perjudicando a los países occidentales, empezando por Estados Unidos, y que hay que librarse de ellas para dejar las manos libres a los Estados; es la que hoy marca el eje político, nacional e internacional.” (p. 107)

“Si la Unión Europea desfallece, España se irá convirtiendo en un protectorado de Estados Unidos, posiblemente gestionado desde Miami. En Madrid ya existen bases materiales y psicológicas para una situación de este tipo.” (p. 30)

“En España, como en otros países europeos, hay un riesgo serio de latinoamericanización. Eso significa procesos de deterioro social, clases más segregadas y una diferencia marcada entre quienes poseen y quienes le prestan servicio. Significa también posturas ideológicas más marcadas, contiendas electorales más intensas y sucias, oscilaciones más frecuentes en los gobiernos y aumento del desinterés por la política por parte de la población. Significa también tentaciones de imponer la paz social a través de la fuerza y no de la cohesión.” (p. 310)

Aparecen aquí tres de los grandes problemas que se apuntan en el libro: el cambio que se está produciendo al abandonar la globalización y entrar en otro momento marcado por la geopolítica y las zonas de influencia, los cambios que se están produciendo en la UE fruto en parte de lo anterior y la situación en la que puede quedar España si pasan según qué cosas.

Creo que esto ya es lo suficientemente interesante y sugerente para leer el libro. A mí, además, hay otros aspectos que también me han llamado la atención como: la muy acertada crítica que hacen de la situación y actitudes  de la izquierda, la visión sobre los dos catolicismos existentes en USA o el origen de las diferencias entre Madrid y Barcelona con una gran síntesis de Juliana sobre Madrid.

Además del contenido hay que hacer una referencia a la enorme claridad con la que están expuestos los temas sin perder por ello profundidad, a la agilidad para narrarlos a pesar de que, como decía antes, las intervenciones suelen ser bastantes extensas (desconozco la labor de edición posterior que haya habido) y, no sé si hace falta decirlo, el enorme respeto intelectual que ambos se tienen.

Como idea final sí quiero decir que me parece un libro que deja una sensación bastante pesimista para un europeo en general y un español en particular, y cierta desmoralización porque, desgraciadamente, parece que tienen bastante razón en las previsiones que hacen.

Me han gustado las referencias a Giuliano da Empoli, un intelectual que está realizando aportaciones fundamentales para entender aspectos claves del mundo actual.

En definitiva, un libro imprescindible para quienes quieran comprender hacia dónde nos dirigimos, no sé si irremediablemente.

 

Enric Juliana y Esteban Hernández, Viaje a un Nuevo Mundo.

 

viernes, 2 de febrero de 2024

No muy optimista análisis del presente


Es la tercera vez que aparece comentado un libro de Hernández en este blog. Los otros lo hicieron en 2015 y 2018. Releyendo lo que decía yo entonces, no tengo sino que reafirmarme en dos ideas: por un lado, es un autor que tiene reflexiones muy interesantes fruto de unos análisis hechos en profundidad y, por otro lado, la sensación de que no logro sacar todo su jugo porque no siempre me resulta fácil seguir todo el razonamiento. Sus escritos no dejan momentos de respiro, casi en cada línea hay algo que retener y lo mejor sería leer el libro con lápiz y papel, cosa que yo no he hecho. No obstante, aunque seguro que me dejo aspectos sin terminar de entender del todo, el libro merece mucho la pena.

Como en los anteriores, lo que hace Hernández es analizar cuál es la situación del momento actual en España, y también con alguna reflexión más general, y qué se puede esperar de la previsible evolución. En este sentido reproduzco un extenso fragmento porque me parece que resume muy bien la idea clave:


“Si el humor dominante entre las élites es el de acumulación y el de liberación de las constricciones que una sociedad reglada impone; si entre las clases medias aumenta un aspiracionismo que es también un individualismo materialista, y se acentúa un deseo de distinción cultural que les diferencie de un pueblo demasiado básico; y si las clases en declive quedan atravesadas por el presentismo y el pragmatismo del superviviente, o por el nihilismo, poco bueno puede esperarse. Es fácil suponer que la unión de todos estos factores dificulta la posibilidad de la democracia. Los atributos que la vuelven factible (los diálogos y consensos, la aceptación normalizada de los cambios en el gobierno, el respeto por las normas, embridación de la desmesura y la confianza en el futuro) se esfuman”. (p. 216-217)

 

Es decir, que una vez más no es demasiado optimista por más que introduzca las frases con un condicional, y al terminar la lectura, como ya me pasó en los anteriores, quede un cierto regusto amargo.

Desde luego, de lo que sí se trata es de un texto que da pie a repensar muchas ideas y a reflexionar sobre otras. No deja indiferente.

Algunas de las cosas que más me han llamado la atención: Lo erróneo de hacer de la política un asunto moral y convertirla en un problema de buenos y malos; el análisis de “la burbuja madrileña”; muy curiosa la explicación de cómo se forjó el éxito del rock and roll (no había oído nunca algo así); el debate que establece sobre la Inteligencia Artificial; y, por no extenderme demasiado, la coincidencia con otros análisis que he leído sobre la pérdida de las clases obreras nacionales para la izquierda en la medida que esta se centra en la diversidad y la atención a los marginados (me recuerda mucho, por ejemplo, los planteamientos de Daniel Bernabé).

Un libro, pues, muy interesante y recomendable que, eso sí, requiere una lectura sosegada y libre de prejuicios.

Hay una extensa entrevista con Edu Galán en zendalibros.com absolutamente recomendable. Se abordan todos los temas sin límite de espacio.

 

Esteban Hernández, El corazón del presente. Mapa de una sociedad desconocida.

 

 

viernes, 14 de diciembre de 2018

Análisis sobre el presente/futuro



Hace tres años leí del mismo autor Nosotros o el caos. La derecha que viene que me pareció un magnífico análisis de los cambios que se estaban produciendo en el mundo de la empresa. Ahora Hernández amplía el campo y trata más de los cambios que se están produciendo a nivel global tanto en la economía como, sobre todo, en la política e incluso en la geopolítica.
La primera parte más o menos del texto la dedica a describir las cuatro oleadas conservadoras que se han producido desde la segunda mitad del siglo XX, con especial atención a la última que de hecho está teniendo lugar en estos momentos. En la segunda parte, a partir de un interesantísimo capítulo dedicado a analizar el populismo norteamericano de finales del siglo XIX, se centra en los problemas actuales y en el papel que están jugando la derecha y la izquierda.
Tengo que reconocer que es un libro del que creo que he sacado menos jugo del que debía y, desde luego del que contiene, porque es un texto para leer con papel y lápiz tomando muchas anotaciones ya que no se trata de una lectura demasiado fácil principalmente en su primera mitad.
Esteban Hernández tiene una gran capacidad para analizar e ir interconectando diversos elementos para obtener una visión global de los problemas que nos acucian y de las respuestas que se están dando desde las diferentes posiciones políticas. En este sentido se muestra muy crítico con la izquierda por no dar la batalla en el terreno que, según el autor, hay que darla. En este sentido, sin embargo, encuentro una cierta contradicción con la siguiente afirmación que aparece muy al final:

“(…) poner el foco en el problema principal de nuestro tiempo, en el que la pregunta no es qué hacer, sino quién lo hará: lo que nos falta no son soluciones, sino el poder necesario para aplicarlas. (…) El problema no es la calidad de las ideas que se aportan al debate público, sino que las élites no quieren remedios, ni buenos ni malos, que no sean aquellos que vayan en la dirección de concederles más poder y recursos.” (p. 222)

Hablo de contradicción porque si las élites no quieren y no sabemos quién tiene que hacer los cambios, la situación está clara: todo seguirá igual (bueno, peor para los perdedores). Y aunque hablo de contradicción, en el fondo no lo es tanto porque la conclusión que he sacado del libro es bastante pesimista: el mundo en los próximos años estará gobernado por las mismas élites que ahora que, además, llegarán al poder explícito en más países.
Los siguientes fragmentos que reproduzco dejan constancia de ese pesimismo:

“ (..) las instituciones conservan su nombre pero se dirigen hacia lugares incompatibles con sus propósitos originales: los sindicatos mayoritarios se convierten en instrumentos que defienden los intereses del repliegue conservador en lugar de los de los trabajadores; la política es un vehículo estéril de sofocamiento de la vida social desestructurada por  las lógicas económicas, la filosofía se convierte en autoyuda, la psicología en coaching, la universidad en un espacio de producción de mano de obra funcional, la cultura en un pasatiempo y la ciencia en un medio de generación de valor para las empresas en lugar de producir conocimiento útil para el cuerpo social. Finalmente, el individuo independiente y libre del capitalismo se convierte en un sujeto ordenado y disciplinado que se amolda a las normas rígidas que el futuro demanda y extravía por el camino aquella personalidad autónoma que le constituía como centro del sistema” (p. 142-143)
“Nos dejamos llevar por los sentimientos a la hora de elegir pareja, por las emociones cuando votamos, por el deseo cuando comemos o bebemos, por las apetencias irracionales cuando decidimos qué carrera cursar, por nuestros instintos a la hora de tomar decisiones. Desde su perspectiva, si en lugar de dejar hablar a nuestras entrañas nos apoyásemos en estos nuevos instrumentos, nuestra vida sería mucho mejor, también en el ámbito privado. La informática nos proporciona ahora esa posibilidad y esa es la gran ventaja que nos aporta el futuro.” (p. 72)
(Viene a cuento de la 4ª revolución industrial y del hecho de que, dicen, que todo organismo vivo no es otra cosa que la unión de datos y algoritmos.)

Como se ve, Hernández no pinta un futuro demasiado halagüeño –de hecho el segundo texto produce cierto vértigo- y, lo que es más importante, una de las causas es la falta de verdaderas alternativas no tanto sobre el papel (que, en mi opinión, tampoco existen), sino sobre todo en la realidad de la lucha por el verdadero poder que no es otro que el poder material.
Al margen de ese regusto amargo con el que uno acaba la lectura, el libro contiene muchos elementos para el análisis y el debate: además,  resulta tremendamente sugerente porque no se dedica a validar sus interpretaciones con cifras y datos, sino con la lógica y la descripción de los acontecimientos.
Particularmente interesante me ha parecido la parte en la que analiza el nuevo mundo geopolítico que se está construyendo y el, escaso, papel que le está quedando a la UE entre China, Rusia y Estados Unidos.
Hay una entrevista muy interesante en infolibre.es con Clara Morales en la que se abordan casi todos los temas que se tratan en el libro y Hernández hace una buena síntesis de sus ideas.
En resumen, creo que es un libro importante del que hay que hacer una lectura más reposada y profunda de la que yo he hecho, pero, en cualquier caso, del que se sacan ideas interesantes.

Esteban Hernández, El tiempo pervertido. Derecha e izquierda en el siglo XXI.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Artículos interesantes.

Esta vez tengo la suerte de poder elegir artículos e informaciones un poco diferentes.

Las perlas informativas de noviembre de Pascual Serrano tienen el interés habitual en las perlas que encuentra este autor. (eldiario.es)

Un artículo sobre libros de Manuel Rodríguez, además de algún dato curioso, informa de un par de novedades a tener en cuenta. (elpais.com)

También sobre un libro, Los límites del deseo, va la entrevista de Francisco Pastor con su autor, Esteban Hernández. (ctxt.es) 

Como siempre, Josep Ramoneda, aporta un buen análisis de algunas de las cosas que están pasando en Europa. (elpais.com)

domingo, 8 de noviembre de 2015

Sobre el mundo que se avecina



 
El libro viene avalado por los comentarios muy favorables de personalidades como: Santiago Alba Rico, Joaquín Estefanía, Juan Torres o Antón Losada. De Losada, por ejemplo,  se recoge en la contraportada lo siguiente: “Casi todas las desgracias y sufrimientos infligidos a la mayoría desde el inicio de esto que llaman crisis podían haberse evitado. Este libro les ayudará a entender la ideología que los ha justificado y qué tiene planeado para nuestro futuro.”
Efectivamente este libro es una buena descripción y análisis de los cambios que se están produciendo en el mundo de la empresa y, en menor medida, de la política. No se dedica a criticarlos porque creo que el autor piensa, y con razón, que es suficiente con contarlos; ya se encargará el lector de sacar sus conclusiones aunque es cierto que en el cuarto capítulo, con el que se cierra el libro, sí aparecen algunos elementos de crítica. En los otros tres capítulos en que está dividido el texto trata de La aceleración, La empresa y La política.
Hernández, periodista de El Confidencial, utiliza mucho entrevistas con expertos en los diversos apartados de los que solo da el nombre de pila si bien varios de ellos son perfectamente reconocibles, muchos materiales del diario en el que colabora y algunos libros especializados.
A pesar de ser periodista a veces su estilo resulta un poco farragoso, pero es que también ejerció de abogado y ya se sabe.
Quien busque un texto fácil de crítica de los partidos que gobiernan o han gobernado, no lo encontrarán aquí. Es un libro que va más allá de lo coyuntural y que ofrece algo más complejo de lo que, seguramente por razones comerciales, se deduce de su título y subtítulo.
Tres breves fragmentos que indican un poco por dónde va el contenido del libro:
 
 
“(…) la formación hoy en día es residual a la hora de contratar a un empleado. (…) Lo realmente complicado es dotar a un empleado de las cualidades personales de las que carece, como voluntad, adaptación o disposición relacional.” (p.69)
 
 
“Las organizaciones no se caracterizan por el orden, la racionalidad, la colaboración y la confianza, sino que son entornos de competencia en los que por las aspiraciones, deseos y las necesidades de cada participante se generan conflictos que no suelen resolverse a la luz.” (p.134)
 
 “El papel de la política actual es el de ejercer de marco que haga posible el desarrollo individual, y parte de esa tarea consiste precisamente en mantener a raya las tentativas de transformar radicalmente la sociedad. (…)
Ésa  es una de las principales razones por las que la política se convierte en la gestión de lo dado en lugar de en instrumento para lograr un mundo mejor.” (p.155)
 
 
Un libro muy recomendable que requiere una sosegada lectura. En mi caso, probablemente por mi edad, formación y tener un hijo de seis años, tengo que reconocer que al terminarlo me ha quedado una cierta amargura.
Dejo el enlace con una interesante entrevista con el autor.
 
 
Esteban Hernández, Nosotros o el caos. Así es la derecha que viene