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jueves, 25 de diciembre de 2025

Mussolini en la Segunda Guerra Mundial

 


Cuarto volumen de la biografía novelada de Mussolini que es el último publicado hasta el momento. Por lo que sé, el quinto, con el que pone punto final a la magna obra, no tardará en publicarse ya que en Italia salió en abril de este año.

Este cuarto recoge lo sucedido entre 1940 y la mitad de 1943, es decir, prácticamente todo el período de la Segunda Guerra Mundial; un momento muy interesante para el devenir de la historia de Europa, pero algo menos, en mi opinión, para el del fascismo.

El libro tiene 735 páginas con el formato grande habitual en la editorial Alfaguara, esto es, tiene mucho que leer y ese creo que es su principal problema. Cuando yo era profesor de historia solía decir a mis alumnos que de la guerra me interesaba cómo y por qué se empezaba, sus causas, y cómo y por qué terminaba y, sobre todo qué cambios producía, sus consecuencias. En medio de ambas cosas todo eran tiros y muertos. Obviamente, se trataba de una forma un tanto exagerada de decirlo, pero que respondía realmente a mi forma de entender el tema de las guerras.

Pues bien, Scurati, al escribir este volumen de su biografía de Mussolini, se ha centrado mucho en el proceso militar y dedica muchísimas páginas a él. Si en los anteriores textos de la serie narraba los enfrentamientos entre diferentes personajes fascistas y en sus querellas internas sobre todo por lograr cotas de poder, en este son los generales y los miembros de los estados mayores los que se enfrentan, mientras que los jerarcas del partido prácticamente desaparecen de la historia. Por eso este volumen se me ha hecho un tanto difícil de digerir y, aunque como ahora comentaré, tiene cosas muy interesantes, me sobran muchas páginas.

Así, por poner solo un ejemplo, en 1940 se cuentan cosas como: el desastre en los Alpes (junio); el ataque a los británicos en Egipto (septiembre); la penetración en Grecia (octubre) y la retirada a Albania a los diez días; la pérdida de la mitad de la flota en Tarento (noviembre). Luego serán el norte de África y Rusia los principales protagonistas.

Como decía antes, además del conflicto propiamente dicho, hay otros aspectos que sí me han merecido la pena, entre ellos: la relación de Mussolini con Hitler tanto en sus entrevistas en persona (que tuvieron bastantes) como en su correspondencia, relación mucho peor de lo que se podría pensar; las matanzas por parte de las tropas italianas de judíos en Ucrania y los enterramientos por “capas”; la terrible retirada de Rusia que dejó más de 50.000 muertos; el capítulo, basado en el diario de Clara Petacci, de diciembre de 1942 en el que se ve a un Mussolini desanimado que ya anuncia al que veremos a lo largo de 1943 con sus problemas de salud, pero sobre todo con la pérdida del prestigio entre los suyos que terminan sustituyéndolo. Esta parte es de lo más interesante del libro.

 Queda así pendiente para el último volumen todo lo que sucedió tras su detención hasta su muerte.

Evidentemente, a pesar de algunas cosas que he dicho, el libro es muy interesante y tiene, además, el añadido de lo buen escritor y magnífico narrador que es su autor.

Hay una buena reseña de Eduardo García Rojas en elescobillon.com

 

Antonio Scurati, M. La hora del destino. Traducción Carlos Gumpert.

 

 

 

viernes, 4 de abril de 2025

Tercera entrega

 

Este tercer volumen que el autor dedica a la historia de la Italia mussoliniana está centrado en el período de los años 1938, 1939 y 1940. Es curioso que el segundo volumen terminara en 1932, es decir, que ha decidido saltarse esos años imagino que porque no suponen especiales novedades en el devenir de la consolidación del fascismo.

En el segundo vimos un sinfín de controversias, debates e incluso fuertes enfrentamientos entre diferentes sectores del movimiento fascista por cómo se debían hacer determinadas cosas. En este tercero todo eso ha desaparecido. El PNF está perfectamente asentado en el poder, no hay ya ningún tipo de oposición, el Parlamento ha desaparecido y se ha convertido en una cámara en la que solo están miembros del partido fascista y las principales medidas para convertir Italia en el estado totalitario deseado por Mussolini ya están tomadas.

Así pues, estos tres años se dedican a otros temas que, además, son los relevantes en la Europa del momento. Sin dejar de tocar otros aspectos aunque sea tangencialmente, este volumen se centra principalmente en tres temas.

Por un lado, durante 1938 se van dando pasos en la represión de los judíos hasta culminar en la Declaración sobre la raza. Sin llegar a los extremos de la Alemania nazi, la represión fue bastante dura.

En segundo lugar, es un tema central la relación que debe tener Italia con Alemania (hay que tener en cuenta que es la época de la Conferencia de Múnich, de la entrada en Checoslovaquia, etc.). En este apartado son muy interesantes los diferentes documentos que se reproducen con la correspondencia entre Hitler y Mussolini.

Finalmente, con el inicio de la guerra tras la invasión de Polonia y la declaración de Francia y Gran Bretaña, Scurati da cuenta de las vicisitudes y los entresijos de la postura que iba a adoptar Italia. En este sentido es interesante cómo Ciano, ministro de Exteriores, era opuesto a la entrada de su país en el conflicto, así como las dudas de Mussolini sobre el momento de hacerlo entre otras cosas por la escasa preparación de su ejército y las carencias de material de guerra.

En definitiva, unos temas radicalmente distintos a los del anterior volumen como por otra parte corresponde dado el muy diferente momento de la situación europea.

A mí en particular es el libro que más me ha gustado de los tres porque, además, creo que es el que está narrado con la mayor agilidad sin perder un ápice de la calidad literaria y de la profundidad del análisis histórico.

Hay una extensa e interesante reseña de Álvaro CastroSánchez en conversacionsobrehistoria.info.

Por mi parte solo queda recomendar la lectura tanto de este como de los libros anteriores sobre todo a los aficionados a la historia, pero también a quienes quieran leer una buena historia muy bien contada.

 

Antonio Scurati, M. Los últimos días de Europa. Traducción Carlos Gumpert.

 

 

 

domingo, 9 de marzo de 2025

Segundo volumen de la pentalogía dedicada al fascismo

 

 

Este es el segundo volumen de los cinco que Scurati ha dedicado al fascismo. El quinto ha sido editado recientemente en castellano y es cuando me he dado cuenta de que, desde que en 2020 leí el primero, no había vuelto a tener noticia de la serie a pesar de lo interesante que me resultó.

Este segundo abarca el periodo que va de 1925 a 1932, es decir, los años de consolidación del fascismo y de la conversión de Italia en un estado totalitario fascista al que incluso se sometió el mismo partido, el PNF.

Al igual que en el anterior, no se trata de una biografía de Mussolini a pesar de la gran M de la portada. El libro cuenta algunos aspectos de esa biografía pero es, sobre todo, una radiografía del movimiento fascista y de cómo poco a poco se fue haciendo con todo el poder del estado italiano eliminando cualquier oposición tanto política como sindical o social. Para ello emplea nada menos que 569 páginas y un conjunto de personajes cuya relación, con un breve apunte de quiénes eran y qué hacían, le ocupa otras 16.

El libro, que sigue un estricto orden cronológico, está dividido en multitud de capítulos de cinco o seis páginas. Cada uno tiene su correspondiente fecha y el nombre del que va a ser el principal protagonista. Solo se salta ese espacio en los que dedica a la conquista de Libia y uno muy concreto en el que reproduce siempre entrecomillado un extenso debate entre varios de los principales líderes del partido fascista.

Al igual que sucedía en el libro anterior, al final de cada capítulo se reproducen algunos textos y documentos que han servido para la elaboración del correspondiente capítulo y que demuestran la veracidad de cosas que se narran. De alguna manera es una forma de decir que, aunque no se trate estrictamente de un libro de historia, sí que son históricos los principales hechos que se narran. Evidentemente, luego hay mucho material narrativo de “invención” y creación por parte del autor, pero sí quiere dejar constancia de que la base del texto es la historia del fascismo y de cómo este pronto se hizo con todo el poder del estado. En este sentido me parece especialmente interesante el siguiente texto de 1925 de Mussolini que Scurati cita al final de uno de los primeros capítulos: 

La violencia es moral cuando es oportuna, quirúrgica, caballeresca. Pero cuando el Partido de la revolución tiene el poder en sus manos, la violencia debe ceñirse a los instrumentos y los propósitos exclusivamente estatales. El Partido debe limitarse a crear y mantener un ambiente “de simpatía” hacia el ejercicio de esa eventual violencia de Estado” (p. 69)

 Es interesante por un lado por la defensa que hace de la violencia, pero, por otro lado, y aquí es lo más importante, por cómo subordina el Partido al Estado una vez convertido este en un Estado plenamente fascista.

A lo largo de todos estos años se fueron dictando una serie de leyes y órdenes para conformar ese Estado. En el libro se mencionan las principales y es una pena que apenas se profundice en ellas aunque, claro, eso hubiera hecho que la lectura del libro fuese demasiado densa porque, y esta creo que es una de las principales virtudes del libro, Scurati es un gran narrador que mantiene la misma agilidad a lo largo de todo el texto sea cual sea el momento histórico en el que se centre. Quizá le cuesta algo más cuando escribe sobre Libia páginas en las que, por cierto, hace una feroz crítica de cómo se hizo la conquista de esos territorios.

En definitiva, un libro muy interesante que se puede leer casi como una novela aunque creo que lo disfrutará sobre todo quien esté interesado en la historia.

Hay una breve pero recomendable reseña de DomingoRódenas en elperiodico.com.

Nota: Como pasaba en el primer volumen, el traductor emplea de vez en cuando una serie de palabras que no había visto nunca. En la reseña que hice puse una relación de ellas, pero en este no he ido tomando notas. Realmente algunas son muy originales.

 

 

Antonio Scurati. M. El hombre de la providencia. Traducción Carlos Gumpert.

 

 

 

 

 

martes, 10 de marzo de 2020

Novela "documental" sobre los orígenes del fascismo





Antes de empezar la narración el autor advierte:

“Los hechos y personajes de esta novela documental no son fruto de la imaginación del autor. Por el contrario, todos y cada uno de los acontecimientos, personajes, diálogos o discursos narrados aquí están documentados históricamente y/o debidamente atestiguados por más de una fuente.”

Aparecen aquí las dos características que tiene esta obra: por un lado estamos ante una novela documental en la que, por otro lado, se deja muy poco espacio para la ficción propiamente dicha que se utiliza sobre todo para enmarcar los distintos momentos. Yo me atrevería a decir que realmente estamos ante un libro de historia en la línea de esa historia más narrativa que se puso de moda hace ya bastante tiempo.
A pesar del título que preside esa gran M, el libro no es, como he leído en algún lugar,  ni creo que lo pretenda, una biografía de Mussolini. En todo caso, sería más bien una biografía de la infancia y juventud del fascismo antes de que la llegada al poder lo convirtiera en otra cosa.
Cronológicamente abarca el período que va de marzo de 1919 a enero de 1925, es decir, desde el momento inicial del movimiento hasta poco más de un año después de llegar al poder. Está muy centrado en una serie de localidades del norte de Italia: Milán, Bolonia y Ferrara principalmente, además del Fiume en la primera parte. También se centra en una serie de personajes como: Mussolini, Matteotti, Balbo, Bombacci, Arpinati, Dùmini, más D’Annunzio también en la primera parte.
La narración avanza de forma cronológica sin que haya ningún momento en el que se cuenten cosas sucedidas anteriormente más allá de algún detalle de la ideología política del protagonista. Estamos, además, ante un texto meramente descriptivo de hechos, personajes y situaciones. No hay apenas valoraciones ni intentos de explicación de comportamientos aunque estos resulten a veces algo chocantes. Del mismo Mussolini apenas se da información de su vida personal aunque salga de vez en cuando su familia y también alguna de sus amantes.
Al final de la mayoría de sus capítulos, que suelen ser bastante cortos, Scurati deja constancia documental de algunas cosas que se han narrado. Principalmente reproduce fragmentos de discursos y artículos de Mussolini en el periódico Il Popolo d’Italia.
Mencionaba hace un momento el carácter descriptivo del texto algo que hace que fragmentos como el que reproduzco a continuación no queden explicados:

“El movimiento fascista, mientras tanto, que había nacido como antipartido, anticlerical, socialista, revolucionario, republicano, se ha transformado en un partido conservador, monárquico, armado con su propio ejército, aliado con la clase dirigente a la que los dos viejos compañeros de lucha se opusieron juntos en su juventud.” (p. 440) (Los dos son Mussolini y Nenni).

Lo mismo pasa con la diferente composición social del movimiento que cambia bastante en un corto período de tiempo y que Scurati tampoco explica. Evidentemente, algo se puede intuir por los hechos que van sucediéndose, pero no resulta fácil llegar a comprender el sentido profundo de los cambios. Tampoco queda explicado el porqué del retroceso de los socialistas en la calle que abandonan a los fascistas ya en 1920 cuando muy poco antes estaban a punto de hacer la revolución y dominaban todo el norte.  Todo esto no sería admisible en un libro de historia propiamente dicho, pero sí hay que aceptarlo en un texto como el que comento.
El libro tiene algo más de ochocientas páginas por lo que resulta bastante exhaustivo en la información; quizá demasiado porque a veces se hace algo reiterativo y lo que sucede no aporta un mayor conocimiento sobre la evolución del proceso; este “defecto”, que se le puede achacar como novela, no es tal si se trata sobre todo de contar la historia. Por eso creo que es un libro recomendable principalmente para quienes están interesados en la historia o incluso en la política y no tanto para los amantes de la mera literatura.
Parece ser que ha sido un éxito de ventas en Italia y no solo entre gente a la que no le gusta el fascismo. Creo que el tratamiento que hace Scurati de los primeros momentos del movimiento puede gustar a seguidores actuales del mismo por lo que tiene de épica y de enfrentamiento a la revolución como si de una película del oeste se tratara.
Para la gente de otra forma de pensar, como es mi caso, el libro tiene muchos momentos interesantes e instructivos teniendo en cuenta también cómo está hoy la situación en algunos lugares. Desde luego las intervenciones y el papel de Matteotti son un buen ejemplo de esos momentos, en particular una intervención en el parlamento sobre la violencia.
Hay una buena entrevista de Paula Corroto con el autor en elconfidencial.com.

Nota: Me ha llamado la atención el uso por parte del traductor de una serie de términos, más de veinte,  no demasiado habituales al menos en la actualidad como puedan ser: redingote, manípulo, deturpado, posprandia, marcescente, pedrejón, prolapso, clangores, hocinos…
Como lector asiduo no me suele suceder algo así. Puede aparecer a veces alguno, pero desde luego nunca me ha sucedido en esta cantidad.


Antonio Scurati, M. El hijo del siglo. Traducción Carlos Gumpert.


jueves, 23 de abril de 2015

Una novela de original temática



 
“Es difícil imaginar que sucesos como un embarazo, los dolores del parto, los problemas de un recién nacido y sus primeros tres años o la lenta disolución del vínculo conyugal puedan todavía inspirar una novela capaz de asombrar, encandilar y seducir con un texto que lleva a ver estos acontecimientos de una manera nueva.” (Umberto Eco, en la faja que acompaña al libro)
 
Efectivamente, tiene razón Eco porque desde luego a mí me ha encandilado a pesar de que las primeras páginas no me hacían presagiar lo que vendría después. Es importante para ello la ironía y el fino sentido del humor con el que está escrita esta novela. Hay escenas, como el paso por el control de seguridad de un aeropuerto con el biberón de la hija o la cena en un restaurante de diseño, que son verdaderamente hilarantes. Pero todo el libro destila humor y una cierta carga crítica contra ciertas modas de los últimos años como puedan ser el parto natural o el sistema de dormir a los niños dejando que lloren hasta hartarse.
Claro que, llegados a este punto, tengo que reconocer que una de las cosas que ha hecho que este libro me guste ha sido mi paternidad bastante reciente aunque, evidentemente, a una edad bastante más provecta que los cuarenta del protagonista. Yo también he pasado por varios de sus problemas y me he sentido en ocasiones como él, por eso hay momentos en que no solo le comprendo sino que me identifico con él. Por lo tanto creo que es un libro especialmente recomendable para padres primerizos porque podrán sacar mayor provecho de algunos momentos.
Un libro que es una buena mezcla de retrato costumbrista, análisis sociológico, memoria del aprendizaje de la paternidad y en el que no falta también algún apunte sobre las pérdidas que ha sufrido esa generación.
Así, se afirma al final del libro:
 
“Hemos pasado en un fogonazo de la ley del profeta a la financiera, del síndrome del once de septiembre al del veintisiete de cada mes, de la hipoteca del terrorismo a la de la casa, de la ansiedad de la explosión al fantasma del desempleo. La década comenzó con los musulmanes y ha terminado con los chinos.” (p.205)
 
Hay un buen comentario en Mundo Crítico.
 
Antonio Scurati, El padre infiel