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jueves, 13 de marzo de 2025

Inagotable.

 

No sé cuántas veces he titulado una entrada para comentar un libro de esta escritora con solo una palabra: Inagotable. Este libro creo que es el decimosexto que leo de la autora porque he debido de leer todos los traducidos.

Como la mayoría, esta es una novela no muy extensa, 157 páginas. Está dividida en cuatro partes y se desarrolla entre 1919 y 1924.

Las tres primeras partes, 111 páginas, las leí de un tirón y me pareció que eran el típico estilo de Némirovsky con su gran facilidad para contar una historia. Al día siguiente leí la cuarta parte y me pareció que se había convertido en un melodrama y un folletín. Es cierto que esta escritora está muchas veces en el filo, pero es que esta vez a medida que iba leyendo me iban pareciendo unas situaciones y unos diálogos cada vez menos verosímiles y más forzados.

Esta es una de las primeras novelas que escribió y se publicó cuando apenas tenía 23 años. Dicen que es la más autobiográfica y, desde luego, el enfrentamiento de la protagonista con su madre ya lo he visto en otras novelas. El resto de los personajes tiene pequeñas apariciones que sirven sobre todo para ilustrar ese enfrentamiento.

Se dice en la contraportada que es un retrato de la sociedad de la época de entreguerras, pero me parece una afirmación muy exagerada. Esta escritora sí que ha dado buenos retratos en otras obras sobre ese período tan rico y complejo, pero no es este el caso de La enemiga.

Desde luego es un libro que se lee de un tirón y que resulta entretenido, pero está lejos de los buenos libros que escribió.

Hay una reseña muy completa y muy favorable de Álvaro Sánchez en porqueleer.es.

 

Irene Némirovsky, La enemiga. Traducción José Antonio Soriano Marco

 

 

domingo, 21 de julio de 2024

También se atreve con la biografía

 

Esta magnífica escritora nacida en Kiev, que huyó con su familia a Francia en 1919 y que terminó deportada y asesinada en Auschwitz en 1942, ha aparecido en el blog tantas veces como novelas se han traducido de su ingente obra. Es curioso que en el encabezado de varias entradas utilice la expresión “inagotable” porque desde la publicación de su Suite francesa no ha cesado la publicación de forma lenta pero segura de muchos textos suyos.

Esta vez se trata de una biografía no por corta, apenas 188 páginas, menos completa e interesante, de uno de los grandes de la literatura rusa de todos los tiempos. Por cierto, un autor del que llevo años con un libro recopilatorio de algunos de sus cuentos entre los pendientes y aún no he sido capaz de leerlo. Quizá sea el momento a partir de esta biografía.

Némirovsky ofrece buenos apuntes sobre su vida, su forma de ser y sobre algunos aspectos de su obra. Demuestra un buen conocimiento de todo ello y, sobre todo, una enorme capacidad de sintetizarlo y, aunque esto es uno de los grandes méritos de todos sus textos, de narrarlo con gran fluidez.

Asistimos a su infancia y juventud con un buen retrato familiar centrado sobre todo en un padre violento, déspota arbitrario, pero eso sí, muy piadoso. Viven bastante pobremente en una pequeña localidad en la ribera del mar de Azov. Luego la familia se traslada a Moscú donde también lo hará Anton a la edad de 19 años. Pronto empezará a escribir y publicar cada vez de forma más intensa pues su familia dependía fundamentalmente de sus ingresos. Al mismo tiempo empieza los estudios de medicina (esto es algo que no he terminado de entender bien dada su situación económica).

Némirovsky comenta sus primeros escritos y sobre todo sus obras de teatro, algunas como sucede con La gaviota que fracasa en un primer momento para terminar triunfando más adelante. También establece comparaciones con algunos otros escritores principalmente con Tolstói con el que llega a comparar incluso la idea tan diferente que tenían de la propiedad.

Al final se sale con una idea bastante completa de quién era Chéjov y de cuáles eran sus principales virtudes así como alguno de sus defectos.

Un libro muy interesante y muy recomendable.

Hay una reseña muy completa de Silvina Friera en pagina12.com.ar.

 

Irène Némirovsky, La vida de Chéjov. Traducción José Antonio Soriano Marco.

 

lunes, 27 de mayo de 2024

Inagotable



 

Repasando entradas de comentarios sobre libros de esta escritora veo que el título de Inagotable que le he puesto esta vez no es, ni mucho menos, la primera que lo hago. Es por lo menos la tercera y es que, efectivamente, cuando parece que ya se ha traducido toda su obra, siguen apareciendo textos de alguien que fue enormemente prolífica antes de morir en un campo de concentración.

A mí es una escritora que no me suele defraudar porque reúne dos cualidades que estimo: una gran capacidad para crear historias y narrarlas bien y, esto es menos importante, claro, hacerlo generalmente en menos de doscientas páginas.

Ambas se cumplen en este que ahora comento. Se desarrolla en el año 34, el mismo de su publicación, El protagonista, Christophe, es hijo de alguien que perdió su empresa en 1925 por la crisis, y lleva una vida que no le satisface. Está casado, pero tiene también relaciones con Murielle, una prima suya que también está casada.

Una novela centrada en el amor, la frustración, el hastío por la existencia, en definitiva: en la infelicidad, tal y como se puede apreciar en el siguiente diálogo entre los dos personajes mencionados.

 

“

-        - Pero, a ver, Murielle, ¿qué haces tú todo el santo día? – le preguntó haciendo un extraño esfuerzo.

-        - No lo sé. esperar la muerte. – Sacudió la ceniza del cigarrillo sobre el hogar y, en tono más ligero, añadió-: Como tú. Como todos, después de los veinte años…

-        - Es una ocupación normal, la de todos los seres humanos. No tengo nada contra eso. La muerte, la renuncia, la vejez, las acepto, me resigno. Pero odio la vida tal como me la han dado hecha. Me levanto, espero a que llegue la hora de ir a mi despacho y, cuando estoy allí, espero la hora de salida. Y, en general, espero el fin de mes”. (p. 92-93)

 

Otra buena e interesante novela de esta magnífica escritora francesa de origen ucraniano de la que me imagino que volveremos a tener noticias. (Creo que con este ya son quince los libros que he leído de ella y aún tengo pendiente una breve biografía de Chéjov).

 

Irène Némirovsky, El peón en el tablero. Traducción José Antonio soriano Marco.

 

martes, 18 de abril de 2023

Inagotable


Desde luego la capacidad de trabajo y la creatividad de esta escritora francesa fue absolutamente increíble. Nacida en 1903 en Kiev, se trasladó con su familia a París en 1919 y terminó asesinada en Auschwitz en 1942, es decir, que tuvo menos de veinte años para escribir, quizá algo menos pues lo hacía en francés. Pues bien, este libro hace el número diecisiete de los traducidos desde que la misma editorial Salamandra, que ha publicado todos sus libros en España, publicó la afamada Suite francesa, y me imagino que aún pueden quedar otros, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de este Dos.

Tiene Némirovsky muchas virtudes literarias y no es la menor el ser una gran contadora de historias, una gran narradora. Tiene imaginación, sabe crear personajes llamativos, construye buenos diálogos y en sus historias siempre suele haber, sea como trasfondo o en primer plano, temas interesantes.

En esta novela son varios los temas que se tratan: el amor, el matrimonio, las relaciones entre padres e hijos, la madurez o la vejez.

Para ello se sirve fundamentalmente de los miembros de dos familias: los padres, que no mantienen demasiado buenas relaciones entre sí,  y sus  hijos que, junto con algunos otros amigos, irán tejiendo diferentes relaciones a lo largo de la novela.

De los temas que antes enumeraba es quizá el del matrimonio el que sale peor parado. Un fragmento puede servir de ejemplo:

 

“Hasta entonces él y su esposa no habían conocido la maldición congénita del matrimonio: las peleas sin motivo que estallan repentinamente, como una tormenta en pleno verano, y que, raras al principio y motivo de vergüenza para los dos cónyuges, acaban ocupando el tiempo y la mente de ambos y produciéndoles un oscuro placer”. (p. 22)

 

Pero más allá de esto, incluso aquellos que logran mantenerse no solo tienen conflictos como los del fragmento, sino que suele haber un tercero o tercera en discordia. Está claro que la autora no tiene una visión muy optimista sobre esta institución.

La novela, publicada en 1936, transcurre durante los años veinte pues se inicia en la inmediata posguerra, 1919, y termina en 1931. Sin embargo no hay en ella ninguna referencia a los “felices” veinte si bien se puede deducir  por las ganas que tenían los jóvenes de fiesta y diversión.

En la novela hay varios momentos en los que la narradora reflexiona sobre distintos aspectos de forma un tanto pesimista a veces como en el siguiente fragmento dedicado a la vejez:

 

“Todo adulto (…). Cuando llega a viejo, pese a las consoladoras ficciones del amor filial y conyugal, sabe a ciencia cierta, y cada día con más claridad, que su dominio sobre esos corazones se debilita, que ya no le quieren, que lo compadecen, que lo respetan y lo soportan, pero su presencia, su existencia, ya no es necesaria para nadie”. (p. 165)

 

Hacía tiempo que no leía una novela de Némirovsky (creo que he leído todo lo traducido) y, sinceramente, he pasado un buen rato y me he llevado también algún disgusto como la lectura del fragmento anterior. En cualquier caso, sigo recomendando la obra de esta escritora que no sabemos hasta dónde podría haber llegado de no haber tenido tan terrible final.

 

Irène Némirovsky, Dos. Traducción José Antonio Soriano Marco.

 

 

lunes, 15 de junio de 2020

Inagotable Némirovsky



Desde luego, la obra de esta escritora que no llegó a cumplir los cuarenta años parece inagotable. Cada cierto tiempo se descubren nuevos originales. Este se publicó en 1957 aunque ahora se ha hecho una nueva versión con correcciones que había dejado preparadas la autora y la inclusión de tres capítulos que ella había descartado.
La historia, que se desarrolla entre 1912 y 1941, se divide en tres partes. En la primera, que termina al hacerlo la Gran Guerra, se presentan los personajes y es donde se han incluido esos tres capítulos en los que deja constancia de los padecimientos de todo tipo que causa la guerra. A mí me han parecido lo mejor de esta parte. En la segunda, dedicada al periodo de entreguerras, se centra sobre todo en la historia amorosa del matrimonio de Bernard, el principal protagonista. Es la parte más floja de la novela y se acerca a veces demasiado al folletín. En la tercera, retoma el pulso narrativo y, además, es en la que aparece más desarrollado un aspecto crucial de la obra como es la crítica de esa clase que ha aprovechado para enriquecerse con la guerra. A mí es lo que más me ha gustado de la novela y la que me ha recordado otros textos de Nèmirovsky con el mismo tema.
Un par de fragmentos pueden ejemplificar bien esa crítica:

“Era un mundo cínico, que se vanagloriaba del fango del que había salido. Era la época en que, cuando se le preguntaba a un nuevo rico cómo había ganado “todo ese dinero”, el susodicho respondía sonriendo: “¡Pues en la guerra, como todo el mundo!”” (p. 102-103)

“¡Qué generación! ¿Por qué tienen miedo? Porque tienen miedo de todo… Se pasan la vida temblando por su pellejo y por su dinero. ¿Por qué, tras dar la vida a cambio de nada a los veinte años, venden ahora su alma por un puñado de billetes?” (p. 196)

Otro aspecto también remarcable es que hay una cierta reflexión sobre el matrimonio y los modos de vida de esa clase media y media alta que es la principal protagonista.
Parece ser que es la última novela que escribió antes de ser deportada a Auschwitz. La sensación que deja es que le falta una mejor articulación de las tres partes que, seguramente, habría hecho la autora de no haber sido detenida y asesinada. No está entre las mejores novelas de Némirovsky, pero es una escritora que me gusta leer porque siempre tiene elementos de crítica, buenos personajes y es capaz de crear historias entretenidas.
En cualquier caso, se trata de una novela bastante irregular.


Irène Némirovsky, Los fuegos de otoño. Traducción José Antonio Soriano marco.


miércoles, 14 de junio de 2017

Relatos de Némirovsky



Desde el éxito logrado con la publicación de Suite francesa, la primera obra que se traducía de la autora, la editorial Salamandra ha ido publicando cada poco tiempo hasta un total de trece libros de alguien que, a pesar de su temprana desaparición, dejó una considerable producción.
En este caso se publican un conjunto de quince relatos que aparecieron originalmente en distintas revistas entre los años 1934 y 1940.
Hay que decir que en todos ellos está la Némirovsky que hemos ido conociendo en sus diferentes libros, tanto en sus temas como en su estilo. Si en un relato se muestran los problemas de integración de un judío, en otro se cuenta una historia de misterio en una casa deshabitada en Finlandia y en un tercero hay un barco que es torpedeado,… Es decir, un amplio abanico de temas en los que, como es habitual en la autora, predomina la gran creación de personajes que llevan al lector desde la identificación con alguno  al más fuerte rechazo de otros.
De los quince relatos podría decir que excepto dos todos me han gustado por algo, pero desde luego el que más lo ha hecho ha sido el titulado Lazos de sangre que, además, es el de mayor extensión del libro, casi cuarenta páginas. Creo que por el tema que trata, las relaciones entre los miembros de una familia, y por lo bien que están caracterizados los personajes, habría merecido haberse convertido al menos en una novela corta.
Ya van quedando pocos libros de la autora por publicar en España y estoy seguro de que en poco tiempo aparecerá alguno nuevo; será bienvenido pues aunque no todos tengan la misma calidad ni el mismo interés, sí tienen una media realmente notable.
Hay una reseña  muy completa e interesante en musasensutintawordpress.com.



Irène Némirovsky, Domingo. Traducción José Antonio Soriano Marco

sábado, 30 de abril de 2016

Inagotable Némirovsky




Desde la exitosa traducción de su Suite francesa, la editorial Salamandra no ha parado de publicar la obra de Némirovsky y yo de leerla. Unos libros me han gustado más y otros algo menos, pero de todos he sacado satisfacciones diversas.
Creo que esta escritora podría haber escrito libros memorables de no haber fallecido tan pronto porque lo que dejó tiene un notable nivel medio. Sus historias tienen siempre interés y es una verdadera especialista en la construcción de personajes.
En este caso el protagonista,  Jean-Luc Daguerne, está muy bien logrado. Su pasión por el dinero y, sobre todo, el poder, sus maniobras para lograr el ascenso social, su matrimonio de alguna manera forzado y sin amor y, finalmente, su caída y enamoramiento real, hacen de él un personaje notable al que se llega a compadecer a pesar de que se digan cosas como: “Como de costumbre, Édith (su mujer) iba vestida de blanco. Ningún color realzaba tanto su belleza. De vez en cuando, Langon le subía la corta chaqueta de armiño, que le resbalaba por los hombros. Jean-Luc hacía como que no lo veía, Édith vivía con él, en su casa, pero no ocupaba en su ánimo más espacio que cualquier mueble.” (p.156)
En el trasfondo de la novela está la crisis económica de los años treinta que aparece en breves pero muy acertados apuntes. También la complicada situación política en la que, precisamente, se mueve el protagonista utilizando la mentira y la traición para lograr sus objetivos.
Muy bien narrada la historia como siempre sucede con esta escritora y, como también suele ser habitual, en los límites del melodrama e incluso de la novela rosa en algunos momentos pero sin llegar a atravesarlos, aunque hay alguna escena que chirría un poco para el gusto actual.
A veces tengo la sensación cuando leo algunos libros de Némirovsky de que estoy leyendo a un autor del siglo XIX o también de que los hechos suceden en esa época. No es ni mucho menos un reproche sino, por el contrario, más bien un piropo.


Irène Némirovsky, La presa

viernes, 6 de junio de 2014

No me defrauda nunca



 
No defrauda esta escritora. Es la octava entrada en el blog, y repasando las anteriores veo que prácticamente siempre me ha dejado un buen sabor de boca.
En este caso se trata de una novela que publicó por entregas en 1941 con otro nombre y luego póstumamente en 1947. Se podría decir que es un antecedente de su mejor obra, Suite francesa, ya que apunta varios de los temas que serán centrales en esta. Historia de amor, pero al mismo tiempo reflejo de un tiempo -el periodo más o menos de 1910 a 1940- difícil y conflictivo con las dos guerras y la crisis económica y, también, como suele suceder en esta autora, de un grupo social: la burguesía francesa de provincias (aquí el personaje del abuelo, el patriarca de la familia protagonista, aunque que apenas aparece resulta fundamental por las consecuencias de lo que hace).
Muy bien narrada, con mucha sensibilidad en el tratamiento de los personajes huyendo de cualquier maniqueísmo y con gran fuerza dramática en bastantes momentos. Consta de 30 capítulos. A mí me ha gustado más la primera parte, hasta que empieza la Segunda Guerra Mundial, que la segunda que se desarrolla a lo largo del conflicto, pero siempre he disfrutado con la lectura.
Parece mentira que sigan apareciendo libros de esta escritora dado lo joven que murió. Se ve que tenía una gran facilidad para inventar historias y desarrollarlas. Creo que solo me falta por leer un libro de los que se han traducido hasta ahora.
 
Irène Némirovsky, Los bienes de este mundo

martes, 14 de mayo de 2013

La primera novela de Némirovsky



A raíz del éxito que supuso la publicación de la Suite francesa, se está publicando toda la obra de la autora, eso sí, de una forma bastante desordenada al menos desde el punto de vista cronológico. Le toca ahora a la que fue su primera novela aunque la segunda en ser publicada en forma de libro.
El malentendido es una historia de amor y desamor ,o mejor, de desencuentro. Como es habitual en la autora, bien escrita, con personajes bien caracterizados y que te lleva a leerla de un tirón ya que también, como casi siempre, tiene una reducida extensión, 160 páginas. Realmente, ha habido momentos en que me parecía más una novela rosa que otra cosa, pero no sé qué tiene esta autora que es capaz de sacar petróleo de situaciones de ese tipo, por lo que al final la he leído con gusto y metiéndome en la historia.
Dejo aquí un enlace de un encendido seguidor de la escritora que hace un comentario más completo.
Irene Némirovsky, El malentendido

jueves, 30 de agosto de 2012

Otro buen libro de Némirovsky

Uno de los últimos escritos de la autora ya que data de 1941. Cuando parecía que no se podía publicar más de Némirovsky, nos ofrece la editorial este pequeño melodrama con unos personajes de gran fuerza como ya es habitual pues es una de las características principales de toda su obra. No se trata, pues, de publicar por aprovechar éxitos anteriores, sino que merece y mucho la pena aunque solo sea por ver cómo alguien tan joven puede escribir desde la perspectiva de un hombre de más de sesenta años. Por lo que se puede leer en la nota de sus biógrafos que acompaña al texto, felizmente aún quedan relatos por editar y poder disfrutar.

Irène Némirovsky, El ardor de la sangre

jueves, 24 de mayo de 2012

Sorprendente Némirovsky

A medio camino entre la novela rosa, el folletín y el melodrama transcurre la última traducción hecha de la obra de Némirovsky. Realmente me ha sorprendido porque se trata de un registro nuevo en ella que es una escritora de gran fuerza. En esta obra empieza de manera muy potente con un juicio para, haciendo un gran flash back, contarnos la historia que ha llevado hasta esa situación, y es precisamente en esa historia, donde aparecen la novela rosa y el melodrama. Muy bien narrada, como es habitual en la autora, pero chirriando en muchos momentos la historia y el lenguaje con el que se cuenta.
Creo que el problema reside en que el éxito de sus anteriores novelas está llevando a la publicación de toda su obra que, como toda obra literaria, tiene de todo. Algo parecido me pasó con la lectura de la penúltima publicación de otro autor del que soy seguidor acérrimo, Sándor Márai.
Si alguien ha leído el resto de los libros de la autora creo que debe leer éste; si no conoce nada de su obra es mejor leer cualquiera de los otros publicados.

Irene Némirovsky, Jezabel

miércoles, 25 de enero de 2012

Némirovsky en estado puro


No es desde luego el mejor libro de la autora pero sí el más personal. De hecho parece prácticamente una autobiografía. Consta de cuatro partes de las que la cuarta es, para mí, la más floja y la que te lleva a pensar lo diferente que era la escritura hace ochenta años. A pesar de lo acostumbrado que estoy a la forma de contar y hacer diálogos de los escritores del primer tercio del siglo XX, en este caso me han resultado chocantes algunas expresiones y algunas reacciones, sobre todo del protagonista masculino.
Sigue la publicación de la obra de Némirovsky tras el gran éxito de su Suite francesa y se está demostrando que, a pesar de morir joven, dejó una obra bastante completa y de alta calidad. Unos me han gustado más y otros algo menos, pero de todos he sacado buenos momentos de buena literatura. Parece cumplirse aquello de que es bueno tener una mala vida para contar buenas historias.

Iréne Némirovsky, El vino de la soledad

domingo, 29 de mayo de 2011

La última obra escrita por Némirovsky


Esta novela, la última escrita por la autora, tiene todas las características de su forma de escribir y de su temática. Coincido con lo dicho por Jesús Ferrero en la reseña crítica publicada en El País, por lo que me limitaré a comentar sólo un par de cosas. Según iba leyendo la primera parte, que se desarrolla en el mundo judío de Europa oriental, me venía a la cabeza constantemente Joseph Roth, incluso por la forma de contar y escribir. En el tramo final me parece que ha cedido excesivamente a la tentación del melodrama. Se trata en cualquier caso, de una buena novela y hay que agradecer a la editorial que siga recuperando la obra de la autora.
Hay un interesante artículo de Lola Galán sobre el personaje de Irène Némirovsky.

Irène Némirivsky, Los perros y los lobos.

viernes, 2 de julio de 2010

Un folletín de Némirovsky

El maestro de almas fue publicado por entragas en una revista el año 1939. La obra se resiente por ello y algunos diálogos resultan bastante poco creíbles por no decir que resultan casi ridículos. El estilo es el típico de la autora pero en este caso, por la premura de tiempo para escribirlo o por lo que sea sus personajes tampoco están tan bien trabajados como en la anterior que comenté (El caso Kurílov). Da la impresión de que está pasando con la autora los mismo que en otros casos, esto es, ante un éxito editorial como lo fue La suite francesa, se aprovecha el tirón para publicar el resto de la obra que no tiene por qué tener la misma calidad.

jueves, 22 de abril de 2010

Nuevo libro de Némirovsky

Desde que apareció su Suite francesa, y debido a su éxito, se van publicando otras obras de la autora. Son un tanto desiguales aunque siempre interesantes. Ésta que acabo de leer me parece una magnífica novela de apenas 155 páginas pero con una lograda intensidad y una gran creación de los dos personajes principales. Una pena la muerte prematura de esta original escritora.
Recomiendo especialmente la mencionada Suite francesa.