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jueves, 6 de enero de 2022

Obra póstuma de un buen escritor



Con este libro completo la lectura de la obra de Haruf traducida hasta ahora. Fue el último que escribió y de hecho se publicó póstumamente.

Puede que tenga algo de carácter autobiográfico pues es la historia de la relación entre dos personas mayores que estando muy solas deciden, a propuesta de ella, compartir conversaciones y confidencias durmiendo juntos sin que eso suponga, al menos en principio, ir más allá en su relación.

El libro tiene las características habituales de la escritura de Haruf: sencillez, claridad, agilidad narrativa y muy buenos diálogos. Desde otro punto de vista también tiene su habitual tratamiento de personajes que son siempre seres de carne y hueso.

La obra se desarrolla, como no podía ser de otra manera, en ese Holt de su creación en el que esta vez critica muy duramente el cotilleo sobre la relación de esa pareja y la presión social (se llegan a producir llamadas a la hija de él, que ni siquiera vive en el pueblo, para que intervenga) ya que algunos la consideran un escándalo.

El libro trata esa relación y las conversaciones que mantienen en las que irán tratando diferentes momentos de la vida de ambos.

Novela típica de un autor que me ha hecho disfrutar mucho con unos libros que, sin aportar ninguna novedad a la literatura, sí acercan al lector a unos ambientes y unos personajes muy identificables y con los que se puede sentir cierta empatía.

Hay una versión cinematográfica con Jane Fonda y Robert Redford como protagonistas que, lógicamente, tendré que ver.

Solo me queda recomendar la lectura de cualquiera de los libros de este autor. A mí es un tipo de lectura que me tranquiliza.

Hay una buena y completa reseña de Marc Peig en unlibroaldia.blogsopt.com.

 

Kent Haruf, Nosotros en la noche. Traducción Cruz Rodríguez Juiz.

 

 

 


viernes, 24 de diciembre de 2021

Fin de la trilogía


Con este libro termina la trilogía que el autor dedicó a narrar la vida en Holt, una localidad de su invención en el estado de Colorado. En octubre y noviembre leí los dos primeros y con este concluyo la serie.

Si los dos primeros compartían algunos protagonistas, en este tercero todos los personajes son nuevos y solo aparecen dos de los anteriores cuando en un momento se refieren a que ahí yacen enterrados. Creo que esto resta algo de interés a esta entrega porque me hubiera gustado ver cómo habían evolucionado alguno de esos personajes. Esta no es la única diferencia ya que, por un lado, no hay ya nadie que trabaje en el campo como agricultor ni como ganadero y, por otro lado, esta vez hay varios capítulos dedicados a contar qué pasaba con los protagonistas bastantes años antes. Además, y creo que esta es la fundamental diferencia, esta novela es bastante triste y no solo porque su principal personaje, Papá Lewis, sea una hombre mayor desahuciado y al que le queda poco tiempo de vida, sino porque también su hijo ha tenido una vida muy problemática y no quiere saber nada del padre, y otro de los principales personajes, Alene, amiga de la familia, también es una persona bastante desgraciada.

Puede que todo tenga que ver con que Haruf escribió esta novela cuando ya estaba bastante enfermo. De hecho se dice que el protagonista tiene que ver con el propio autor. No lo sé, lo cierto es que a mí me ha dejado un poso de cierta amargura aunque no faltan las escenas en las que se muestra la solidaridad como, por ejemplo, la de esa señora mayor que no puede pagar el congelador que ha comprado en el comercio de Lewis y este dice a los dependientes que le perdonen la deuda o el apoyo que se dan diferentes personajes. Esta solidaridad es una marca de la casa y aparece en las tres novelas en diferentes momentos.

En fin, un final de la trilogía un poco más flojo que los dos magníficos textos anteriores, pero no por eso deja de merecer la pena leerlo ya que cuenta historias cotidianas de gentes normales, algo que no siempre es fácil de encontrar en las obras de ficción actuales. Esto que, dicho así, puede parecer anodino e incluso aburrido, viene muy bien como lectura para desengrasar de otras más potentes y, a veces, demasiado intensas.

Ahora solo me queda de este autor la novela Nosotros en la noche que fue publicada póstumamente y que ya aguarda su turno en el estante de lecturas pendientes. Haruf ha sido uno de los buenos descubrimientos literarios de 2021.

Hay una muy buena reseña de Marc Peig en unlibroaldia.blogspot.com

Kent Haruf, Bendición. Cruz Rodríguez Juiz.

 

 

viernes, 12 de noviembre de 2021

Continuando la trilogía


Este es el tercer libro que leo de Haruf y, además, todos en los últimos tres meses. Escribió seis novelas así que aún me quedan libros para disfrutar.

Este escritor, por lo que veo, mantiene siempre la misma línea en cuanto a sus temas y también en el estilo narrativo. No se trata de un innovador en ninguno de ambos aspectos, pero sí de alguien que lo que hace lo hace muy bien, algo que resulta siempre digno de admiración.

En la reseña que aparece en el blog leeresvivirdosveces.com hay un fragmento que reproduzco porque me parece una gran descripción de la escritura de Haruf:

“Me declaro fan absoluto de Kent Haruf. Os lo voy a recomendar mucho si me preguntáis qué leer. Me conmueve su capacidad narrativa. El tempo de sus historias. La profundidad de sus personajes. Consigue cautivar a través de tramas de lo más insípidas, triviales, insustanciales, fútiles. Porque Haruf parece decirnos que hasta el detalle más nimio, bien tratado puede ser digno de ser destacado. Si me preguntas, ¿qué ha pasado en el libro? Pues han pasado muchas cosas, pero en el fondo no ha pasado nada. Como en nuestras vidas”

Obviamente, firmo cada una de las frases y no me queda mucho más que comentar. Si acaso decir que este es el segundo volumen de una trilogía que se desarrolla en el mismo lugar: Holt, una pequeña localidad inventada del estado de Colorado. Se mantienen alguno de los personajes de la primera novela, aunque cambian los protagonistas, y aparecen nuevos secundarios. Los temas son también fundamentalmente los mismos: la importancia de la familia,  la solidaridad, los trabajos del campo (aquí el ordeño, el destete y el parto del ganado vacuno), etc. y también alguno nuevo como el amor en la edad madura o los problemas de la pobreza. Sí me ha parecido novedoso que dentro del “buenismo” general (perdón por la expresión, pero es que aquí me parece bastante adecuada), hay más tensiones y más fuertes que en la anterior entrega.

Estamos ante un autor cuya lectura es muy envolvente si te dejas llevar por lo que te cuenta y por el ambiente que va recreando. Trata a sus personajes con mucha  delicadeza y mostrando una gran sensibilidad. En fin, que si te gusta disfrutas mucho de su lectura.

Hay una muy buena reseña de Marc Peig en unlibroaldia.blogspot.com donde se puede encontrar más información sobre el libro.

 

Kent Haruf, Al final de la tarde. Traducción Cruz Rodríguez Juiz.

 

 

 

martes, 19 de octubre de 2021

Buen inicio de una trilogía

 

No hace ni dos meses que comentaba El vínculo más fuerte, el primer libro que leía de Haruf que ha sido curiosamente el último en traducirse. Todo lo que decía en ese comentario lo podría reproducir ahora solo que aumentando los aspectos positivos.

No es fácil encontrarse con novelas como esta, novelas en las que prácticamente no hay conflictos y los dos que hay se resuelven de una forma muy natural; obras en las que se refleje con tanta naturalidad la vida cotidiana de un conjunto de personajes que no tienen nada excepcional y que están magníficamente caracterizados como son: Guthrie, un profesor de historia de América en un centro de secundaria; sus dos hijos de 9 y 10 años que reparten el periódico por las casas y que van despertando poco a poco a la ida con vivencias fuertes como asistir a la autopsia de su caballo; la joven Victoria, estudiante del centro, que se ha quedado embarazada de alguien que ni siquiera vive ya en Holt (por cierto, el lugar imaginario de Colorado en el que transcurren todas las novelas de este escritor); los hermanos McPheron, dos granjeros solteros amigos de Guthrie que acogerán a Victoria cuando su madre la eche de casa; Ella, la mujer del profesor que se va a vivir a Denver porque está en plena depresión y Maggie Jones, una profesora del instituto que tiene relaciones con Guthrie y facilita que Victoria sea acogida por los hermanos McPheron.

Con estos mimbres Haruf construye una historia en la que no hay sobresaltos y, como decía antes, apenas un par de conflictos. Uno del profesor con un alumno y su familia, y el otro de Victoria con el joven de cuya relación quedó embarazada. Esa falta de conflictos e incluso de momentos de tensión, la suple el autor a través de una escritura en la que destacan, por una parte, la gran facilidad para la creación de escenas que reflejan muy bien diferentes aspectos de la vida cotidiana y, por otra, sobre todo unos diálogos que creo que son el fuerte de este escritor, diálogos totalmente creíbles y que manifiestan muy bien el carácter de los personajes.

Por detrás de todo se encuentran una serie de temas como la necesidad de la familia entendida en un sentido extenso, la solidaridad, la bondad, la vida rural (esta a partir de dos escenas muy desarrolladas, una con el nacimiento de una novilla y la otra con la autopsia de un caballo), etc.

Estamos ante un ejemplo de lo que ahora algunos llamarían “buenismo”, pero que, sea como sea, lo es sobre todo de buena literatura, de esa que se lee con gusto y que deja un buen recuerdo en el lector, un tipo de lectura que no es demasiado habitual y que quizá por eso impacte más. A mí desde luego me motiva para leer el resto de la trilogía.

Hay una reseña muy buena y muy completa de Marc Peig en unlibroaldia.blogspot.com


Kent Haruf, La canción de la llanura, Traducción Agustín Vergara.

lunes, 30 de agosto de 2021

Buen descubrimiento


Últimamente he vuelto a leer de vez en cuando autores anglosajones. He ido dejando atrás cierta manía y la verdad es que lo agradezco. Esta novela, que es la primera que escribió Haruf, se acaba de publicar y creo que ha sido, precisamente, la última en hacerlo. Así que por esta vez empiezo a leer a un autor por orden. Y digo empiezo porque pienso seguir sobre todo después de leer la reseña hecha en leeresvivirdosveces.com donde se afirma:

“Lo que convierte a Haruf en uno de mis autores favoritos es su capacidad para narrar rutinas de vidas tranquilas de forma apasionante. Haruf ha sido capaz de mantenerme pegado al libro sin grandes aspavientos literarios, sin grandes giros de guion, sin personajes hiperbólicos, casi sin buenos ni malos. Haruf atrapa desde la cotidianidad, la rutina y la normalidad de unos personajes perfectamente reales. Porque la vida no necesita alicientes para ser narrada, la vida es tremendamente interesante. Solo hay que saber contarla. Y Haruf lo hace a las mil maravillas”.

Esto se dice mientras que, al mismo tiempo, se titula el comentario: “No ha cumplido las altas expectativas que tenía depositadas en el autor”.

Entiendo entonces que si para un lector que conoce su obra esta es una pieza menor, a mí que me ha gustado el resto me parecerá magnífica; al menos eso espero.

En esta novela, el narrador, que a su vez es uno de los protagonistas, le cuenta a un periodista, que ha acudido al lugar para investigar un posible homicidio, la historia de la familia en la que se ha producido la muerte y, relacionada con ella, la de su propia familia. El lugar es Holt, un pequeño e imaginario pueblo de Colorado a unos 100 kilómetros de Denver. Allí llegó en los años veinte esa familia procedente de Iowa y allí vivía ya la familia del narrador.

La narración se hace en 1976 y se remonta a los años veinte para centrarse luego en los cuarenta y en los sesenta. Hay mucho de esos valores que siempre se ponen como ejemplo de los pioneros: el trabajo, el orgullo, la voluntad, la independencia, etc. También hay algunos apuntes etnográficos, como la descripción que hace del ordeño de vacas o de algunos trabajos agrícolas, por ejemplo.

Ahora bien, lo central es la historia de esa familia y, sobre todo, del personaje de Edith, la hija. Creo que aquí está lo mejor de un libro que, quizá por ser una primera novela, es cierto que en algunos momentos se sale de la historia principal y pierde fuerza.

Haruf es un magnífico narrador que, aunque cuenta cosas que ya he leído o visto en películas más de una vez, es capaz de encontrar el ángulo interesante de los personajes, unos personajes muy bien caracterizados y trabajados.

En fin, me lo he pasado muy bien leyendo el libro y espero seguir disfrutando con otros del autor.

 

Kent Haruf, El vínculo más fuerte. Traducción Cruz Rodríguez Juiz.