Desconocía la existencia de este escritor
estadounidense y eso que participó en los guiones de la que es para mí quizá la
mejor serie que he visto. Tiene ya un par de libros traducidos que habrá que
conseguir porque me parece alguien que tiene cosas que contar y que sabe
contarlas muy bien.
La historia que cuenta en este Lázaro resucitado
es peculiar. En un popular barrio neoyorquino se derrumba un edificio y
rescatan a un hombre, Anthony Carter, uno de los protagonistas de la novela. En
torno al derrumbe van apareciendo una serie de personajes magníficamente
construidos. Así: Mary Roe, una policía de Relaciones comunitarias que está
buscando al marido de una de las fallecidas en el derrumbe; Felix Pearl, un
joven fotógrafo que también graba vídeos y que es contratado por Royal Davis,
propietario de una pequeña funeraria, para hacer un anuncio. En torno a estos
cuatro protagonistas se mueve otro conjunto que va desde el amante de Mary, a
la mujer que conoce Carter y con la que empieza una relación, pasando por
Calvin, un exconvicto que se dedica educar a jóvenes para que no caigan en la
droga o el delito.
Si menciono tantos personajes es porque creo que son
la clave del valor de la novela. Son historias muy creíbles, tremendamente
humanas y con unos magníficos diálogos que demuestran de dónde proviene este
escritor.
Además, sabe caracterizar muy bien el barrio a través
también de unos personajes que aparecen una sola vez, pero que basta con eso
para que el lector sepa de qué tipo de barrio se trata: uno que amenaza con
robar para ir a la cárcel y así tener un techo, el abusón en la cancha de
básquet, una señora que va por la calle buscando a su hija que hace ya dos años
que murió, otra que pide dinero mintiendo, el riesgo que tienen los vendedores
en sus tiendas, etc. Como se dice en un momento determinado: “-En este barrio,
un niño no es más que un adulto pequeño.” (p. 77)
Todo esto escrito de con un estilo muy directo, de una
forma muy clara, con el lenguaje adecuado e intercalando las diferentes
historias que incluyen breves flashbacks que ayudan a entender mejor
algunas actitudes.
Una novela muy recomendable porque no es fácil
encontrar en los libros gente tan de verdad y tan bien retratada.
Termino con una frase, de las varias de este estilo
que tiene la novela, que me ha gustado especialmente:
“- Bueno ya sabes lo que dicen, si no crees en Dios,
más te vale tener razón”. (p. 301)
Espero tenerla, aunque tal y como están siendo los
últimos años en el mundo, creo que de estar equivocado iría directo al cielo.
Richard Price, Lázaro resucitado. Traducción
Óscar Palmer.