Mostrando entradas con la etiqueta Bánffy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bánffy. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de noviembre de 2010

Fin de la Trilogía Transilvana


Con este tercer volumen termina esta gran novela sobre la Transilvania húngara que se desarrolla entre 1904 y 1914. Continúan, lógicamente, los mismos personajes y los mismos problemas políticos que, como en los anteriores, son difíciles de entender por su complejidad y mi desconocimiento del sistema húngaro. Mantiene la misma tensión narrativa y la riqueza de las descripciones.
Ha sido una muy buena experiencia como lector enfrentarme a esta extensa narración. Creo que el autor es perfectamente comparable a cualquiera de los grandes de la época. Muy recomendable para quienes gusten de este tipo de literatura.

lunes, 11 de octubre de 2010

Continúa La Trilogía Transilvana


Segunda parte de la trilogía que, lógicamente, continúa la historia con los mismos personajes y parecidas situaciones. Estamos ahora en torno a 1908, año de la anexión de Bosnia por parte de Austria y con ello aparecen los temas de política internacional tan queridos por el autor que, unos años después, fue ministro de Asuntos Exteriores. En algún momento el ritmo y el interés de la novela decaen, se hacen demasiado premiosas las descripciones de los problemas políticos, por otra parte tan difíciles de entender en su totalidad, pero, de repente, vuelve a tomar altura e interés, los personajes ganan en intensidad, se empieza a devorar páginas de nuevo. Además, las descripciones de los bosques, de la caza, etc. son realmente magníficas. En fin, pronto tendré ocasión de leer la tercera parte; veremos cómo resuelve las distintas situaciones planteadas.

viernes, 1 de octubre de 2010

Descubriendo a otro clásico


Me ha producido una gratísima sorpresa la lectura de Los días contados, primera parte de la Trilogía transilvana de Miklós Bánffy. No tenía ni idea de la existencia de este escritor que creo que puede compararse a Zweig y, al menos en lo que a capacidad narrativa se refiere, a Tolstoi. Es cierto que me costó más de cien páginas entrar en su universo pero una vez dentro he estado varios días tan magnetizado casi como con Ana Karenina, con la que comparte ambientación, temas, descripciones, etc. Esta primera parte de la trilogía se desarrolla en torno al año 1905. Muy interesante es ver la dura visión que un noble húngaro (Bánffy era conde) tenía de la nobleza. Un problema que puede presentar su lectura son las referencias a la situación política por el desconocimiento de la misma y la dificultad de desentrañarla una vez obtenida alguna información. El libro fue escrito a principios de los años 30 del siglo pasado.
Pronto me pondré con el segundo volumen que espero no defraude las expectativas que, ahora sí, pongo en él.