miércoles, 14 de abril de 2010

Algunas ideas sobre los padres y la enseñanza




Hasta ahora he escrito unas reflexiones sobre los protagonistas directos de la enseñanza: profesores y alumnos. Llega el momento de hablar del papel de los padres.
Los padres juegan un papel principal en la educación de los hijos y otro secundario, aunque importante, en su enseñanza. Es una obviedad, que hay que repetir de vez en cuando, que la educación es obra y función principal, y por momentos exclusiva, de los padres (más adelante matizaré esta afirmación). Sin embargo, en lo se refiere a la enseñanza los padres pasan a ocupar un papel subordinado y, diría, de apoyo el centro educativo y a sus profesionales.
Son responsables a todos los efectos de la formación moral de sus hijos, de los valores que quieran aportarles, de los comportamientos que estimen mejores para ellos, de las actitudes que vayan adoptando ante la vida… En este sentido la escuela no puede tomar decisiones importantes. Ante todo se trata de cuestiones individuales que, además, nos diferencian como individuos. Hay un caso en el que, sin embargo, la escuela sí puede y debe tener una actitud activa. Me refiero a la formación en valores fundamentalmente sociales o, por decirlo de otra forma, en valores que surgen de nuestra convivencia y que están inscritos en nuestra Constitución. Se trata de solidaridad, tolerancia, comportamientos democráticos,…Algo de ello pretende la asignatura de Educación para la ciudadanía, aunque no creo que crear una asignatura ad hoc sea la mejor manera de educar en estos aspectos.
Pero volvamos al principio. ¿Cuál es el papel de los padres en la enseñanza de sus hijos? Decía antes que de apoyo de lo que se hace en la escuela. Me explico. El profesor, en principio y mientras no se demuestre lo contrario, siempre tiene la razón. Hace las cosas bien. Las hace, además, por el bien del alumno, pensando en su mejor aprendizaje y en su futuro. Si castiga lo hace con justicia. No existen alumnos a los que se tenga manía. No existen los enchufados. Las notas responden siempre aun criterio de objetividad contrastada… Y así podría seguir un buen rato exponiendo ideas en la misma dirección. Puede parecer una caricatura y, sin embargo, es lo que ocurre en la mayor parte de los casos. Exactamente igual que pasa con los padres y si no cambiad y donde pone profesor poned padres. ¿ no es acaso verdad en la mayor parte de las ocasiones? Claro que no siempre, que hay días en los que se regaña por cómo está uno y no por lo que ha hecho el hijo/alumno, pero eso no es lo habitual. Por tanto, es necesario que los padres apoyen a quien está haciendo lo mejor para el aprendizaje de sus hijos, incluso diría que en muchos casos aunque el profesor pueda estar equivocado. Si esto ha sido así siempre creo que, tal y como está el tema de la autoridad, ahora es más importante que nunca.
¿Qué otras cosas pueden hacer los padres? Desde luego estar en contacto permanente con el tutor. Debería tener una entrevista al menos cada trimestre para, por un lado, estar al tanto de la marcha académica de su hijo y, por otro, para que éste vea la preocupación de sus padres. En dichas entrevistas conviene hablar además de lo puramente académico, de aspectos como: el descanso, el ocio, la alimentación, la integración en el grupo,…pues todo ello es colabora en el proceso de enseñanza/aprendizaje.
Otro tema importante es el de la colaboración en las tareas que el hijo debe efectuar en casa. Evidentemente no todos los padres tienen la posibilidad de ayudar a sus hijos en ellas por carecer de los conocimientos necesarios, pero quienes sí los tienen deberían limitarse lo más posible ya que hay una tendencia inevitable, en quien no da clase, a sustituir al alumno y resolver los trabajos en lugar de favorecer que él lo resuelva.
En fin, una vez más se trata de practicar el sentido común y la sensibilidad.

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