miércoles, 1 de abril de 2026

Buen descubrimiento

 


No conocía a esta escritora, pero la tengo que añadir al grupo de magníficos escritores y escritoras irlandeses. En este blog hay ya muchos ejemplos y más que irán apareciendo porque algunos son bastante jóvenes y, por lo tanto, les quedan muchas historias que contar.

Johnston cuenta en este libro, a partir de la narración de Alexander, un joven “oficial y caballero”, una historia de amistad a través del tiempo. El libro, que se construye a partir de un in media res, comienza con Alexander preso. A partir de ahí va relatando momentos de su infancia y juventud con su relación con Jerry, un joven perteneciente a una clase social inferior. Cuando empieza la Primera Guerra Mundial ambos se incorporan al ejército británico. Uno como oficial y el otro como soldado.

Todo esto le sirve a la autora para, por un lado, mostrar aspectos de la formación del carácter en una etapa de la vida y, por otro lado, para hacer una fuerte crítica en varios temas. Así, el clasismo de la sociedad inglesa que se manifiesta claramente en la postura sobre todo de la madre de Alexander sobre su amistad con Jerry como se aprecia, por ejemplo, en el siguiente fragmento: 

“Las responsabilidades y las limitaciones de la clase en la que naces deben aceptarse. A fin de cuentas, fíjate en las ventajas. Una vez que aceptas las ventajas lo demás viene solo.” (p. 43)

También critica duramente la guerra en fragmentos como estos dos:

“ – Perros amaestrados. Eso es lo que somos, ni más ni menos. Un pequeño latigazo. Alguien menciona la palabra mágica, la Patrie, la Gloire, das Vaterland, los británicos nunca serán esclavos, y todos los perros amaestrados salen disparados y se matan unos a otros…” (p. 116)

 “  -    Somos hombres.

-        No para mí, no para el Estado Mayor, no para la Oficina de Guerra.

-        Si desde un principio nos hubieran considerado hombres tal vez no hubiera habido ninguna guerra” (p. 194)

O mostrando cómo es la vida de los soldados en las trincheras y las múltiples penalidades a las que son sometidos.

Otro tema que aparece de vez en cuando es el rechazo por parte de los oficiales ingleses de los soldados irlandeses de los que no terminan de fiarse.

Pero al margen de lo relevante de estos temas está la calidad literaria con que los trata la autora. Utiliza muy frecuentemente los diálogos cortos que resultan bastante creíbles y reflejan muy bien las distintas personalidades.

Por todo ello, es una novela muy recomendable de una escritora que tiene más obra traducida por lo que habrá que volver sobre ella.

Hay una buena reseña de Koldo en unlibroaldia.blogspot.com.

 

Jennifer Johnston, ¿Cuánto falta para babilonia? Traducción Lucía Barahona Lorenzo.

 

 

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