viernes, 26 de agosto de 2016

Otra forma de ver la crisis y la economía actual



“Aconsejo su amplia difusión”. Así termina su Prólogo Vicenç Navarro; y tiene  mucha razón porque no es fácil encontrar un libro que hable de la economía actual y de los problemas que ha generado la aplicación del neoliberalismo con la claridad y el compromiso combatiente que este libro del profesor Weisbrot.
A lo largo de los cinco capítulos en los que está dividido el libro va analizando la situación en Europa durante y después de la crisis, las crisis financieras asiáticas de los noventa o la nueva situación surgida en Latinoamérica con los gobiernos de izquierda de los últimos años; y en todos los casos explica las políticas que se han seguido y la responsabilidad de las mismas en la continuación de la crisis y cómo ha sido de beneficiosas otras políticas como se demuestra en Latinoamérica.
Critica fuertemente al FMI principalmente, pero también a La Troika y al Banco Mundial porque, a través del llamado “Consenso de Washington” y de la política aplicada en la UE (Grecia como ejemplo paradigmático) lo que han hecho es aplicar políticas procíclicas que han empeorado la situación de la mayoría de la población. Eso sí, esto no se ha hecho de manera inocente sino todo lo contrario como afirma en los dos fragmentos que reproduzco a continuación:

“Entonces descubrimos (se refiere a cuando se produjo la fuerte recesión) que no sólo era que el destino de la mayoría de los europeos estuviera en manos de personas prácticamente irresponsables ante ningún electorado; era peor que eso: el poder estaba en manos de personas que tenían su propia agenda política y económica y que, como demostraremos, entendía la crisis como una oportunidad para poner en práctica cambios que nunca podría haber obtenido el respaldo de las urnas.” (p.35-36)

“(…) el Tesoro estadounidense y el FMI vieron la crisis (se refiere a la asiática de finales de los noventa) como una oportunidad para imponer algunas reformas muy impopulares.” (p.127)


Es decir, sin necesidad de creer en ninguna teoría conspiratoria, sí parece claro que lo que ha sucedido, y continúa sucediendo, no es una casualidad y que el llamado neoliberalismo es algo más que una teoría económica.
De un libro que no tiene desperdicio a mí me han interesado sobre todo las páginas, muchas, que dedica a la experiencia argentina con un breve pero muy interesante análisis histórico; la crítica de la actuación de la UE en Grecia con un planteamiento que me parece bastante acertado sobre lo positivo que hubiera sido la salida del euro; y también el espacio que dedica al FMI y su pérdida de influencia y poder con los beneficios que ha tenido para los países en desarrollo.
Sobre La UE y el euro quiero reproducir el fragmento siguiente que me parece muy interesante y, desde luego, una buena base para un debate que, desgraciadamente nadie parece dispuesto a hacer en nuestro país:

“Pero la integración económica e incluso política no es de por sí necesariamente una buena política. Si los principios y las políticas económicas integradas en la estructura de una institución multilateral tienden a reducir el nivel de vida, los derechos democráticos y los ingresos de la mayoría de la gente, entonces no pueden considerarse un paso adelante. El euro ha resultado ser un trágico y costoso error para la mayoría de los europeos, no sólo para las decenas de millones de personas que han soportado el dolor del desempleo, sino también para quienes han sufrido y seguirán sufriendo los cambios sociales y económicos regresivos que la Troika y sus aliados han diseñado y puesto en marcha.” (p.64)

Un libro muy recomendable y muy necesario para quienes no se conforman con les explicaciones al uso y el pensamiento único. Quizá lo menos acertado sea el título puesto que Weisbrot da los elementos suficientes para ver que sí lo entienden, claro que a su manera.



Mark Weisbrot, Fracaso. Lo que los “expertos” no entendieron de la economía global

miércoles, 24 de agosto de 2016

Grato descubrimiento de un autor francés



Hace poco leí, ahora no recuerdo dónde, una referencia positiva a este escritor francés, y como desde hace tiempo los autores franceses me están dando muchas alegrías (E.Carrére, L. Mauvignier, Ph. Claudel o E. Bove), decidí probar. Gran acierto pues se trata de otro estupendo escritor con varios libros  ya traducidos.
El contenido del libro que comento queda muy bien resumido casi al final en el siguiente fragmento:

“Cómo descubrió y venció al bacilo de la peste. Su abandono de Suiza por Alemania, del Instituto Pasteur por las Mensajerías Marítimas, de la medicina por la etnología, de ésta por la agricultura y la arboricultura. Cómo se hizo en Indochina un aventurero de la bacteriología, un explorador y un cartógrafo. Cómo recorrió durante dos años el país de los mois, antes de llegar al de los sedangs. Los dos científicos (se refiere a dos discípulos que prepararon una biografía de Yersin) le interrogan sobre sus caprichos y sus inventos, la horticultura y la cría de ganado, la mecánica y la física, la electricidad y la astronomía, la aviación y la fotografía. Sobre cómo se convirtió en rey del caucho y la quinina, y cómo llegó a pie desde Nha Trang hasta el Mekong y luego a Phnom Penh, para vivir finalmente cincuenta años en una aldea al borde del mar de China.” (p.217)

Es decir, se trata casi de una biografía novelada de los principales momentos de la vida del discípulo de Pasteur que descubrió la vacuna contra la peste. Así dicho parece interesante, pero se trata de algo más. Gracias a la escritura de Deville, el libro tiene un cierto carácter absorbente por la fluidez de la narración que convierte  los episodios de la vida de este científico, humanista y no sé cuántas cosas más de nombre Yersin, en una verdadera epopeya aunque contada como si no lo fuera, como si todo lo que sucede fuera algo relativamente normal.
El protagonista tiene una enorme fuerza literaria porque tuvo una enorme fuerza vital. Apenas hay referencias a su vida privada, no tuvo mujer ni hijos, ya que se dedicó íntegramente a sus diferentes trabajos e investigaciones.
Un libro que, como se comenta en la contraportada, se lee como un auténtico libro de aventuras y que está escrito con una gran prosa (una vez más echo de menos no saber francés porque seguro que disfrutaría mucho más la lectura de algunos  libros). Un libro que uno desea que continúe, que nos cuente más cosas.
Obviamente no solo lo recomiendo, sino que me dispongo a adquirir alguno más de los publicados que, además, tienen unos temas que prometen.
Buena reseña de Alberto Manguel en elpais.com.


Patrick Deville, Peste & Cólera

lunes, 22 de agosto de 2016

Citas últimas lecturas



Profesor


Un profesor de secundaria no suele ser muy inteligente, por decirlo con suavidad. (…) En general, son unos fracasados. Personajes patéticos y frustrados. Puede aguantar un par de años con charlatanería hueco sobre idealismo y transmisión de conocimiento a las generaciones venideras, pero al final una inteligencia frustrada de ese modo acaba consumiéndose por dentro. Los profesores no llegan a viejos. (…) en cada curso hay un par de alumnos más inteligentes que ellos. Y eso no lo pueden soportar.
Herman Koch, Estimado señor M.



Vida


Las células son ciegas y nos gobiernan de una manera absurda. Poe eso la vida no es un asunto demasiado serio. Le damos una importancia mucho más grande que la que le corresponde en la realidad. En la realidad, una vida humana equivale a cero. Es un ejemplar de la especie ni siquiera digno de mención. Sólo a nosotros nos duele esa vida humana, sea porque amamos, sea porque es la casualidad de que es la nuestra.
Imre Kertész, La última posada



Suicidio


He de esperar a lo que pase con M., mantenerme a su lado mientras me necesite, cuidarla mientras pueda, y luego, rápidamente… No es preciso comprar una pistola ni conseguir morfina. Uno puede tirarse también por la ventana. Es lo más barato.

Esta noche he calculado la distancia que separa el balcón del asfalto y me he echado atrás. Pero tarde o temprano habré de actuar. 
Imre Kertész, La última posada



Edad, vejez


La edad adulta nos resarce de los inconvenientes de la juventud, pero de la vejez no hay salida.
Imre Kertész, La última posada




Patria

Uno puede sentiirse en casa en todas partes. Dadme una mesa de trabajo y ya tengo mi patria. No creo ni en el pasaporte –cosa ridícula- ni en la bandera. Creo profundamente en el privilegio del encuentro con lo nuevo.

George Steiner, Un largo sábado. Conversaciones con Laure Adler

Irregular continuación




Hace unos días publicaba el comentario de la primera novela de Nesbo de la serie que tiene como protagonista al policía noruego Harry Hole. Fue un descubrimiento positivo y decidí seguir con la serie. Al terminar el que ahora comentaré he buscado alguna información en internet y también entre algún amigo que conocía al escritor, y tengo la impresión de que si los dos primeros de la serie han sido los últimos en traducirse por algo ha debido de ser. Y ese algo, que espero poder confirmar próximamente pues ya me esperan otros dos libros entre los pendientes, es la inferior calidad de los primeros.
Si El murciélago me sorprendió favorablemente, con este segundo de la serie no me ha pasado lo mismo. Es un poco más de lo mismo pero con mucho menos interés.
La trama se desarrolla esta vez en Tailandia aunque los principales personajes son noruegos. Podría haber resultado más interesante si dos de los temas que toca: el tratamiento de la homosexualidad en aquel país y la pornografía infantil y la pederastia, los hubiese desarrollado un poco más y no fuesen simplemente un telón de fondo. Si en la anterior, desarrollada en Australia, aportaba algunas informaciones interesantes sobre el país, de Tailandia solo sabremos que hace un calor espantoso y que hay muchas oportunidades para los adictos al sexo.
Además, a base de introducir personajes secundarios hace que la lectura se vuelva cada vez más compleja y algo difícil de seguir.
Evidentemente, Nesbo muestra su enorme capacidad narrativa y creativa, pero lejos de lo que yo espero de un libro así. También hay que decir que la historia personal de Hole, aspecto muy relevante cuando se trata del protagonista de una larga serie, apenas aparece en un par de ocasiones y da la sensación de que lo hace casi por compromiso pues no aporta nada al conocimiento de los problemas del policía.
Me ha resultado un tanto aburrida y, lo que es peor, más a medida que avanzaba en su lectura.
Espero que las dos siguientes de la serie mejoren. De hecho la continuación, Petirrojo, tiene varios premios.



Jo Nesbo, Cucarachas

viernes, 19 de agosto de 2016

Una faction croata sobre el Holocausto



Dice la traductora, Simona Skrabec, en el Prólogo: “Los saltos bruscos, las interrupciones, la extrañeza general de esta novela es parte de una ágil estrategia de concienciación: la historia no se puede reconstruir y aún menos comprender sin que uno esté dispuesto a descifrarla. El pasado es una colección de vestigios y testimonios que no pocas veces se guardan ordenados de una manera obsesiva en archivos fuertemente custodiados.” (p. 12)

Y efectivamente esta digamos por ahora novela consiste en eso, en fragmentos de una historia que se centra principalmente en el domino nazi y la persecución de los judíos en una zona del norte de Italia (Gorizia y Trieste) durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello, la autora recrea la biografía de un personaje ficticio, Haya Tedeschi, que se basa en uno real y que a modo de narradora nos va llevando a los distintos acontecimientos que son el motivo principal de esta obra que se puede considerar una novela-documento en la línea de lo que últimamente se denomina faction.
Usa Drndic documentos reales (incluso reproduce a lo largo de más de 70 páginas la lista de los judíos italianos deportados y asesinados) y, sobre todo, “crea” lo que parecen documentos reales, pero también utiliza fotografías, textos de otros autores (no siempre de forma claramente distinguible) y hasta partituras musicales. Es decir,  utiliza la realidad y una ficción que parece tan real como la realidad misma sin que sepamos distinguir muchas veces entre  ambas.
Hay en el libro cosas muy interesantes como pueden ser: la recreación de la visita que Hitler hizo a Italia en 1938; varios diálogos con nazis entre los que destacaría el que tuvo Lanzman con quien organizaba los trenes que llevaban a los judíos; la crítica del papel que tuvo  Suiza dejando pasar por su territorio los trenes con los detenidos italianos; el espacio que dedica al Lebensborn y a los niños robados, así como a la actitud de la Iglesia católica en la devolución de aquellos que ya habían sido bautizados; los testimonios que ofrece de supervivientes de los campos; las biografías de varios responsables nazis, alguno bastante conocido, de la represión en Trieste y en el campo de San Sabba; en fin, como se puede apreciar, se trata de una obra que trata el tema desde diversas vertientes que, aunque ninguna es especialmente novedosa, sí que al hacerlo de forma unitaria ofrece una visión algo diferente de la habitual al combinar elementos de tan variada procedencia sin olvidar, claro está, lo que pueda tener de auténtica ficción.
Un libro que merece la pena leer. A mí reconozco que me costó entrar pues comienza con la narración de la infancia y juventud de la protagonista que no me parecía demasiado interesante, pero poco a poco se va metiendo en los aspectos más históricos y con ello se va haciendo más y más interesante.
Dejo el enlace a dos comentarios muy buenos y además complementarios entre sí que darán una mejor idea de este peculiar libro: Laura Fernández en elmundo.es y Anna Abella en elperiodico.com.


Dasa Drndic, Trieste

jueves, 18 de agosto de 2016

Cada vez más controlados




Normalmente cuando veo un libro de Ramonet no dudo en comprarlo pues siempre tiene algo interesante que decir; se trata de uno de los autores más combativos en el tema del dominio de los medios de comunicación y de la necesidad de defender la libertad de prensa. Lleva años escribiendo sobre ello y siempre aporta alguna visión novedosa. En este caso se ha centrado en otro aspecto como es el control al que nos estamos viendo sometidos a partir de y a través de los aparatos (tabletas, ordenadores, móviles, etc.) que están tan generalizados y que en teoría deberían servir para ampliar nuestro espacio de libertad.
Mucho se está hablando del uso que los estados pueden hacer de la información que están recogiendo y de cómo el nivel de vigilancia está siendo cada vez mayor, pero lo novedoso para mí  del libro de Ramonet es cómo describe las alianzas que se están haciendo entre los estados y las grandes industrias de Internet (Google, Facebook Yahoo, etc.) para compartir el inmenso volumen de información que se crea diariamente y que tendrá como resultado un cambio en los comportamientos pues como afirma Glenn Greenwald:

“Las experiencias históricas demuestran que la simple existencia de un sistema de vigilancia a gran escala, sea cual sea la manera en que se utilice, es suficiente por sí misma para reprimir a los disidentes. Una sociedad consciente de estar permanentemente vigilada se vuelve enseguida dócil y timorata.” (citado en p.81)

O en palabras del propio Ramonet al hablar del proyecto de la empresa británica Internet Eyes (que hace participar a voluntarios internautas en la vigilancia a través de cuatro cámaras):

Una de las perversiones de nuestras sociedades de control es esta: hacer que los ciudadanos sean vigilantes y vigilados al mismo tiempo. Cada uno debe espiar al otro, al tiempo que él mismo es espiado. De esta modo, en una marco democrático donde los individuos está convencidos de que vive en la mayor de las libertades, se avanza hacia el objetivo soñado por las sociedades totalitarias.” (p.89)

En fin, a lo largo de cuatro capítulos y uno final de conclusiones, el autor alerta permanentemente dando amplia información y ejemplos de cómo se está configurando un nuevo poder e incluso una nueva forma de guerra.
Se completa además el libro con dos interesantes entrevistas a Julian Assange y Noam Chomsky.
Una lectura muy recomendable aunque un tanto deprimente pues no solo es que estemos cada vez más controlados sino, sobre todo, que cada vez también parece que tenemos menos opción de cambiar las cosas.
Sergio Hinojosa hace una espléndida reseña en infolibre.es.



Ignacio Ramonet, El imperio de la vigilancia

miércoles, 17 de agosto de 2016

En el origen del narcotráfico en Colombia




Hace unos meses comentaba en el blog el primer libro que leía de Vásquez, La forma de las ruinas, y decía que no sería el último por el impacto que me había causado. Efectivamente, he decidido continuar conociendo la obra de este buen escritor colombiano, afincado en Barcelona desde hace años, con esta novela que obtuvo el Premio Alfaguara de novela en 2011 con la siguiente valoración:

“El Jurado quiere destacar las cualidades estilísticas de esta novela cuya prosa recrea una atmósfera original y atractiva, un espacio habitado por personajes que acompañarán mucho tiempo al lector. Ambientada en la Colombia contemporánea, la trama narra el viaje de un hombre que busca en el pasado una explicación de su situación y la de su país. Una lectura conmovedora sobre el amor y la superación del miedo”.

No hay mucho que añadir si un Jurado valora así una obra. Sí puedo comentar que es una novela que te atrapa desde el primer momento y en la que sus principales personajes tienen consistencia. Por otra parte, la historia que nos cuenta, al remontarse a los orígenes del narcotráfico en Colombia, tiene gran interés y la estructura que crea Vásquez para contarla es lo suficientemente original para mantener la atención del lector. Además, tiene el autor una gran habilidad para la narración y un estilo muy personal que por lo que voy leyendo le convierten en uno de los escritores en castellano más interesantes del momento y con gran futuro.
Desde luego seguiré leyendo sus libros anteriores y atento a posibles novedades.
Joaquín Marco ha hecho una magnífica crítica en elcultural.com a la que remito a quien quiera saber más del contenido del libro.



Juan Gabriel Vásquez, El ruido de las cosas al caer

martes, 16 de agosto de 2016

Para seguidores de Podemos



Tuvo el autor la feliz idea de realizar y grabar una serie de entrevistas, entre octubre de 2014 y enero de 2015, a distintos miembros de Podemos y también a alguna persona cercana sin ser del partido.
El libro es fruto de un trabajo de síntesis y agrupación en temas de lo más importante recogido en las entrevistas.
Desde el 15M a las elecciones generales de diciembre, pasando por las europeas; desde las hipótesis que se hicieron a los primeros momentos de la organización; de la presencia en los medios a las campañas electorales. De todo ello y más hablan los protagonistas de los hechos con la ventaja de que son más de cuarenta los entrevistados con lo que se obtiene una visión bastante más completa, y compleja, que se si se hubiese entrevistado solo a los principales dirigentes (sobre eso ya existe bibliografía).
Evidentemente se trata de un libro que puede interesar fundamentalmente a quienes de una forma u otra estén implicados en Podemos o también a quienes sientan un fuerte rechazo. En ambos casos encontrarán momentos para la alegría, claro que por diferentes motivos.
A mí me ha gustado especialmente todo lo que se cuenta sobre la organización y la inmensa tarea que supuso poner en marcha un proyecto que en tan corto espacio de tiempo llegó a tener las dimensiones que tiene. Hay muchos momentos que, para quienes apoyamos el proyecto, son muy gratificantes por la frescura que demuestran y porque se aprecia la novedad en las ideas y, sobre todo, en el intento de una nueva forma de ponerlas en práctica. Lo que pase de ahora en adelante es difícil de predecir, pero espero que con esos antecedentes sean, seamos, capaces de no caer en los errores de siempre.
Los miembros de Podemos creo que lo pasarán muy bien leyendo el libro.


Manuel Guedán (ed.), Podemos. Una historia colectiva

lunes, 15 de agosto de 2016

Buen descubrimiento de novela negra




Inexplicablemente dada mi afición a la novela negra o novela policiaca, como se prefiera llamarla, no conocía a este por otra parte muy famoso escritor noruego. No hace mucho viendo el programa de libros que hacen en la 2 apareció, me gustaron un par de cosas que le escuché y decidí leer algún libro suyo.
Buscando entre sus muchos libros traducidos encontré este que inicia la serie que tiene con un policía, Harry Hole, como protagonista. Lógicamente, al ser el primero, dedica varios momentos a perfilar y dar información sobre el personaje lo que resulta muy útil para las posteriores entregas.
Estoy muy de acuerdo con la frase que reproducen en la contraportada de Lorenzo Silva, un verdadero experto en el tema: “Estoy zampándome la novela de Nesbo. Pura destreza narrativa.” Es cierto que generalmente los escritores de novela negra suelen ser buenos narradores, pero Nesbo es, en este sentido, de los mejores que he leído. Además, tiene una trama perfectamente construida en la que no sobra nada ni tampoco falta; esto último es muy importante pues las sorpresas tienen sentido y no hay saltos de guion caprichosos que despisten al lector.
Un atractivo añadido  es que desarrolla toda la historia en Australia donde Hole se traslada para resolver el asesinato de una ciudadana noruega, lo que le da pie para, introduciendo un secundario que es un aborigen australiano, contar algunas leyendas, tradiciones y problemas que han tenido los miembros de ese grupo étnico.
El estilo de Nesbo no tiene nada que ver con el de mi autor nórdico favorito, Henning Mankell; está más en la tradición de la novela negra norteamericana tanto en la construcción de la historia como en la importancia que da a los diálogos. Yo prefiero la forma y las historias del sueco, pero seguiré leyendo libros del noruego porque creo que van a ir mejorando: de hecho el tercero de la serie, Petirrojo, tiene varios premios incluido el premio a la mejor novela negra noruega de todos los tiempos.


Jo Nesbo, El murciélago

domingo, 14 de agosto de 2016

Interesante novela italiana sobre el terrorismo




“Tiene mucho del mejor Sciascia. Fontana mezcla con inteligencia y sensibilidad escénica diversos planos: el thriller judicial, el análisis de costumbres, la indagación psicológica y la polémica civil” Giovanni Pacchiano, Il Fatto Quotidiano.

Esta crítica que se recoge en la contraportada del libro expresa muy bien el contenido de esta magnífica y muy interesante novela. Yo quizá le quitaría lo del thriller porque puede dar una imagen distorsionada de los temas principales de la novela.
El protagonista es un fiscal que se dedica sobre todo a la lucha antiterrorista en la Italia de principios de los ochenta (la novela transcurre en 1981) cuando los grupos tanto de extrema derecha como de extrema izquierda tuvieron un desgraciado protagonismo. No hay una trama de investigación como tal, aunque el arranque de la novela sea un asesinato, porque Fontana no se dedica a mostrarnos la persecución de los violentos sino que se centra más en los problemas morales –el tema de la venganza a la cabeza- y vitales del fiscal. Una vida entregada al trabajo con el práctico abandono de la vida familiar (él vive en Milán y la familia en otra localidad) y, además, un padre ausente, pues murió en 1944, que intenta recuperar a través del recuerdo y la reconstrucción de su actuación como partisano en lo que constituye casi otra novela.
Está muy bien reflejado el ambiente de la época y hay una conversación entre el fiscal y un detenido sobre las causas de la violencia que es de lo mejor del libro.
“Una novela lúcida y bellísima que todavía nos faltaba y que yo estaba esperando…” dice Benedetta Tobagi en La Repubblica como también se recoge en la contraportada y que me da pie para decir que en nuestro país no recuerdo ningún libro que aborde este tema de la violencia terrorista, desde un enfoque de ficción,  a pesar de que hay materia más que sobrada.
Un libro muy interesante que se lee de un tirón y que tiene materiales diversos para pensar y debatir. Muy recomendable.
Dejo los enlaces a dos buenas reseñas:Carles Geli en elpais.com y la del blog devoradoradelibros.com


Giorgio Fontana, Muerte de un hombre feliz

sábado, 13 de agosto de 2016

Defensa filosófica del populismo




No soy lector de libros de filosofía. Me cuesta bastante seguir hasta el final los razonamientos que suelen emplear los filósofos. Solo he sido capaz de leer a Cioran y algunos textos de Shopenhauer y eso porque tienen libros compuestos principalmente con frases cortas y aforismos. Digo esto porque el libro que comento es realmente un libro de filosofía, escrito por un profesor de la materia, y eso se nota. Reconozco que me he perdido en varias ocasiones y que no he logrado seguir el hilo por el que iba el autor para sacar conclusiones que, eso sí, me han parecido bastante claras como pueden ser las dos que pongo a continuación:

 “Somos antisistema para salvar un sistema, el sistema republicano del sentido común político más elemental. Somos radicales anticapitalistas para poder ser conservadores y reformistas. Es algo que Santiago Alba resumió perfectamente en lo que, por mi parte, considero el mejor programa político que ha de servirnos –y que debería habernos servido- de quía para todas las luchas del futuro: debemos ser revolucionarios en lo económico, reformistas en lo institucional y conservadores en lo antropológico.” (p.98)

“No queremos algo mejor que la democracia o el parlamentarismo. Queremos salvar la democracia y el parlamentarismo de la dictadura de los mercados. No es que –como dicen las acusaciones de “populismo”-  estemos en contacto directo con la atávica voz intangible, misteriosa y profunda de las aspiraciones populares: es que, como una gran parte de la ciudadanía, estamos hartos de aquellos sacerdotes que dicen escuchar en privado la voz totalitaria de los mercados como si fuese la palabra de Dios.” (p.137)

También dedica Fernández Liria un capítulo a hablar del cristianismo y la necesidad de contar con aquellos que desde la teología de la liberación mantienen posiciones de izquierda. Desde mi posición de un ateísmo anticlerical no puedo estar más en desacuerdo, no con que pueda haber cristianos en las filas de Podemos, sino con el planteamiento de tenerlos en cuenta porque exista esa teología “progresista”.
En fin, un libro que se puede ahorrar quien tenga dificultades para entender los razonamientos filosóficos. Además, Mario Escribano ha hecho en infolibre.es  una magnífica y completísima entrevista con el autor en el que se explican muy bien las principales conclusiones del libro.


Carlos Fernández Liria, En defensa del populismo

viernes, 12 de agosto de 2016

Periodismo en estado puro



Vicente Romero ha escrito un libro magnífico, interesante, apasionante, emocionante, original, y un largo etcétera de calificativos que se le pueden poner todos ellos positivos.
A partir de una original y particular visión de los hoteles y habitaciones que ha tenido que utilizar en sus múltiples viajes, desde sus orígenes como joven reportero del diario Pueblo, Romero nos va contando historias de los diferentes conflictos en los que ha estado para contar lo que en ellos sucedía, y de otros lugares, Nueva York, Hong-Kong o Las Vegas por ejemplo, en los que no había conflictos pero sí cosas relevantes para contar.
Casi cualquier conflicto sucedido desde los años 70 del siglo pasado aparece por las páginas del libro, desde Vietnam a Iraq o Afganistán pasando por Argentina, Chechenia o Sierra Leona. No todos están tratados de la misma manera, en algunos casos prima la información sobre sus causas y desarrollo y en otros cobra más importancia el papel jugado por occidente y las actividades de las  ONGs o los misioneros; en unos se da prioridad a los horrores cometidos por los diferentes contendientes y en otros a la forma de tratarlos por parte de los medios de comunicación. Esto por lo que se refiere al núcleo central del libro.
Además, como complemento de cada uno de sus 25 capítulos el autor introduce sus propias reflexiones tanto sobre el periodismo (en unos textos que son de lo que más me ha gustado del libro) como sobre distintos aspectos del ser humano, de la política y de la vida en general contando también curiosas anécdotas algunas de las cuales me han hecho sonreír e incluso reír a carcajadas.
No se trata de una autobiografía al uso, sino de contar sus vivencias en el ejercicio de esa profesión que, aunque hoy esté en trance de desaparición, ha sido una de las más bellas e importantes en el siglo XX y lo que llevamos del XXI.
Leyendo los diferentes capítulos he ido rememorando en unos casos o informándome por primera vez en otros de los principales acontecimientos que han tenido lugar a lo largo y ancho del mundo. Su lectura me ha provocado todo tipo de sensaciones y sentimientos desde la emoción hasta el nudo en la garganta a la indignación; de la ternura al horror hasta el punto de tener que cerrar el libro en más de una ocasión para respirar a fondo porque, aunque estoy acostumbrado a las lecturas fuertes, algunas de las cosas que cuenta de Argentina, Ruanda o Sierra Leona entre otros,  son realmente estremecedoras y difíciles de soportar.
De un libro tan extenso, 590 páginas, son muchas las cosas que se pueden destacar, pero a mí me gustaría hacerlo que alguna que, sin ser seguramente de las más importantes, sí que me han llamado especialmente la atención: la fuerte crítica que hace de algunos funcionarios de agencias internacionales como ACNUR o CICR por su papel poco digno y poco comprometido en muchas ocasiones; en un sentido radicalmente  distinto habla de los misioneros y monjas y del gran bien que están haciendo sobre todo algunos países africanos (un matiz importante: el autor se declara ateo); teniendo en cuenta que se trata de un periodista muy conocido y con mucha presencia televisiva, quiero destacar cómo siempre menciona con nombres y apellidos a sus compañeros cámara y productor; finalmente, su compromiso personal (y político) pues tiene afirmaciones como las siguientes:

“Parece que no nos interese o no seamos capaces de quebrar el silencio sobre lo que se cuece en los consejos de administración de las grandes corporaciones económicas, cuyos intereses impulsan las luchas más sangrientas y representan apuestas millonarias sobre la suerte de conflictos que, en el terreno, se dirimen con las armas y se cobran la vida de soldados y civiles. Los grandes criminales, los mayores déspotas, los dirigentes más despiadados se mueven con enorme discreción, tratando de mantenerse en las sombras. Pero sus órdenes resultan tan evidentes como las cotizaciones bursátiles de las empresas para las que trabajan, expolian y asesinan.” (p.414)

“Los medios educan al público en la creencia de que en determinadas zonas del mundo la vida vale menos. En ellas hace falta que se produzcan miles de muertes o infinidad de atropellos sangrientos para que una atrocidad llegue a ser noticia y merezca una columna en un periódico o un minuto en alguno de los noticiarios de radio o televisión.” (p.491)

Conocía poco a Vicente Romero. Veo muy poco la televisión aunque cada vez que ha coincidido Romero en la pantalla me he quedado a ver el programa; siempre me ha parecido un periodista especial. Desde ahora, es algo más, una persona también muy especial.
Recomiendo este libro muy encarecidamente; es de lo mejor que he leído en los últimos tiempos y, además y sobre todo, es uno de esos libros que nos pueden ayudar a mejorar.


Vicente Romero, Habitaciones de soledad y miedo. Corresponsal de guerra, de Vietnam a Siria

jueves, 11 de agosto de 2016

Decepción alemana



No sé si han sido alguna de las afirmaciones de la contraportada como por ejemplo que el libro “es una auténtico clásico de la literatura alemana” o una traducción seguramente muy mejorable o, simplemente, que no se trate de un libro especialmente bueno, sea como sea, el caso es que no me ha gustado nada.
Tiene un comienzo muy curioso con un cruce de cartas entre un editor y un autor llamado ¿casualmente? Tucholsky en el que el primero le pide un texto ligero para publicar en verano. Debaten sobre los porcentajes que corresponderían a cada uno y se inicia la novela con lo que deducimos que el editor ha aceptado la petición del escritor.
Hablaba antes sobre la traducción. Obviamente no tengo ni idea de alemán, pero en el texto hay multitud de referencias lingüísticas que, además, se manifiestan en el habla de los protagonistas. Pues bien, no hay ni una nota a pie de página del traductor explicándolas y se deduce que ha optado por traducirlas de tal manera que hace que los protagonistas parezcan a veces un tanto estúpidos.
Apenas sucede nada a lo largo de la novela, y la historia de la niña en el internado, que podía haber dado bastante juego, queda en una mera anécdota de la que también se exagera en la contraportada al decir que hay una “amarga y certera crítica de la barbarie y la irracionalidad humanas”.
El autor era un escritor satírico que publicaba principalmente artículos siendo esta su única novela, pero en ella no aparece esa sátira que tanto practicaba.



Kurt Tucholsky, El castillo de Gripsholm. Una historia veraniega

miércoles, 10 de agosto de 2016

Relatos en la Irlanda profunda



No se me ocurre mejor expresión que la de magníficos para calificar a este conjunto de siete relatos.
Violencia, soledad, marginalidad, tristeza, pero también amistad y camaradería son las notas que marcan a la multitud de personajes que protagonizan o aparecen como secundarios en los diferentes relatos.
Es la primera obra de este joven autor nacido en Canadá pero que pasó su infancia y adolescencia en un pueblo de Irlanda, ambiente en el que se desarrollan todos los relatos.
Todos me han gustado aunque destacaría, quizá por tratarse del más largo que lo convierte realmente en una novela corta, el titulado Tranquilo entre caballos de una gran violencia que termina contagiando en el lector una cierta tristeza. Lo peor es que resulta muy verosímil.
Además de los temas y personajes creo que hay que mencionar como otros de los aciertos del autor su estilo, que no parece propio de un principiante y que me ha recordado en muchos momentos a los mejores escritores anglosajones de relatos por su precisión, su realismo y su dureza pero sin que por ello carezcan de elementos poéticos que terminan dando un cierto trato afectuoso y comprensivo a ciertos comportamientos.
Una muesca más en el conjunto de éxitos que la editorial Sajalín está teniendo con su colección  Al margen. Una lectura muy recomendable.
Es interesante también el Prólogo de Kiko Amat aunque quizá sería mejor haberlo puesto como Epílogo.



Colin Barrett, Glanbeigh

martes, 9 de agosto de 2016

Decepcionante novela autobiográfica



“He estado examinando retales de mi infancia. Son pedazos de una vida lejana que no tienen ni forma ni sentido. Son cosas que simplemente ocurrieron, como las hilachas.
” Richard Brautigan, Revenge of the Lawn.

Con esta cita abre Higgins las primera parte de las dos en las que ha dividido el libro que dedica a los recuerdos de su infancia y primera juventud y que, como dice la cita, ha tratado en forma de retales o momentos sin establecer una línea continua sino contando “cosas que simplemente ocurrieron”. En la segunda parte, cambia un tanto y sin dejar de ser un texto hecho a base de fragmentos o escenas sí que se aprecia una mayor continuidad.
Seguramente es un libro que en su versión original resulte más atractivo porque creo que el autor se preocupa mucho por el estilo y el lenguaje que, seguramente, pierde fuerza al traducirse; da la impresión de que le interesa más la forma que el fondo que me ha interesado en pocos momentos sobre todo en esa segunda parte en la que se reiteran demasiado las mismas historias aunque sea con distintos personajes.
Es una “novela”  muy autobiográfica hecha por alguien que ha escrito su autobiografía en tres tomos y quizá eso explique lo que acabo de comentar.
Hay muchas referencias a canciones, libros y personajes que no conozco y por lo tanto me pierdo el posible interés que puedan despertar; tampoco me han llegado a interesar la mayoría de los personajes que acompañan en distintos momentos al protagonista.
En definitiva, un libro que cogí con ilusión por la procedencia irlandesa y ese carácter autobiográfico, pero que he terminado a duras penas.
Dejo el enlace con una crítica bastante más favorable de Antonio Rivero en criticoestado.es.


 Aidan Higgins, Recuerdos de un pasado que se desvanece

lunes, 8 de agosto de 2016

Un gran intelectual




A pesar de tratarse de uno de los pensadores fundamentales de la segunda mitad del siglo XX, tengo que reconocer que no he leído ninguno de sus libros. No sé por qué, pero siempre he tenido prevenciones sobre este autor en el sentido de que no lo iba a entender. Por eso, al parecer este libro de conversaciones, siempre más asequible, decidí acabar con mi desconocimiento.
A lo largo de las distintas entrevistas que se desarrollan entre  2002 y 2014, Steiner va abordando multitud de temas todos ellos de gran interés y dando opiniones que muestran su libertad de pensamiento. Así, por ejemplo, siendo judío y defensor del judaísmo, se manifiesta como antisionista. Son también muy interesantes sus reflexiones sobre el tema de la mujer y, desde luego, sobre una de sus grandes especialidades como es el lenguaje. Claro que, dada la nómina de los que fueron sus maestros que cita al principio, no extraña nada que haya llegado tan lejos.
Un libro muy útil para pensar sobre lo que se lee y en algunos casos disentir, pero siempre razonadamente que es como plantea todo el autor. Por cierto, también tiene su mérito la entrevistadora por saber sacar los temas de la forma y en el momento adecuados. Una buena reseña de Manuel Hidalgo en elconfidencial.com.


George Steiner, Un largo sábado. Conversaciones con Laura Adler

martes, 19 de julio de 2016

Citas últimas lecturas


Profesor


Déjenme que les diga que los profesores son unos impostores de tomo y lomo y de la peor especie, pues pretenden una vida imposible, una eterna y ociosa juventud existencial. Esto les crea terribles decepciones y les lleva a alejarse de la verdad.
(…)
En mi opinión, todos los profesores tendría que dejar de  dar clases a los treinta y dos años y no se les debería permitir volver a ejercer hasta que no tuvieran sesenta y cinco, para que pudieran vivir sus vidas en lugar de enseñarlas; vivir vidas llenas de ambigüedad, provisionalidad, rendimiento y asombro. No deberán explicar nada públicamente hasta que estuvieran tan cerca del final que ya no pudieran hacer otra cosa.
Richard Ford, El periodista deportivo



Profesor


Tanto los profesores autoritarios como los miedicas son personas mediocres. En este sentido la palabra “secundaria” lo dice todo. Para guardar las apariencias, te enseñan distintas asignaturas, pero en realidad de lo que se trata es de someterte durante esos años a una mediocridad asfixiante. Ningún lugar apesta tanto a mediocridad como un instituto.
Herman Koch, Estimado señor M.



Edad, Memoria


Le ocurre a menudo, pero en su propio despecho: relee algo que escribió meses atrás, y cada palabra vuelve a ser nueva. Pero aún: ni siquiera recuerda haber escrito ese texto. Es una de las ventajas dela edad. Olvidar Una cosa vieja puede parecer nueva incluso al día siguiente.
 Herman Koch, Estimado señor M.



Educación, Lectura, Literatura


-        Usted trabaja en educación, me imagino.
-        Doy neerlandés en secundaria.
-        Eso me temía. En su pregunta detecto la otra gran confusión, a saber: que hay que conseguir que los jóvenes, o los mayores, o los minusválidos, o los vegetarianos, lean. Eso no es necesario en absoluto. No tenemos que querer conseguir que nadie lea, del mismo modo que no tenemos que conseguir que vayan al cine, escuchen música, practiquen sexo o beban alcohol. Un instituto no es lugar para la literatura; su sitio está más bien en la lista que acabo de enumerar; con el sexo y las derogas, con todas las cosas que disfrutamos sin que nos obligue nadie. ¡Lecturas obligatorias!¿Cómo se les ocurre algo así?
Herman Koch, Estimado señor M.



Identidad


Dicen que no me interesa lo que significa ser húngaro. No, les respondo, a mí me interesa lo que significa ser.

 Imre Kertész, La última posada

viernes, 15 de julio de 2016

Vida y reflexiones de un Nobel de literatura



“Una y otra vez me pregunto si no soy demasiado monótono escribiendo ya mi cuarto cuaderno de diarios, aunque creo que sólo me formulo esta clase de preguntas por el efecto de las malignas críticas publicadas en Hungría.” (p. 172)

Una buena reflexión que, por un lado acierta, la monotonía y, por otro, refleja una de sus obsesiones, el trato que recibe en su país de origen.
El libro se compone de cuatro partes: en dos recoge sus diarios y en las otras dos escribe en forma más novelada sobre su vida o una historia sobre Lot.
Para mí, la primera parte, titulada Secreto a voces, es con mucha diferencia la más interesante y la que más me ha enseñado sobre el autor y sobre otros temas. En ella hay muchas reflexiones sobre la creación literaria (angustia, miedos,…); fuertes críticas de todo tipo (político, cultural, mentalidades,…) a Hungría;  alusiones continuas a su condición de judío y al antisemitismo que se está instalando en Europa (aquí critica de forma un tanto velada la política de inmigración europea y ataca de manera bastante furibunda a los musulmanes); innumerables referencias musicales, tema en el que parece ser un verdadero experto en la música clásica y, sobre todo, alguien que disfruta enormemente con ella; menciones muy abundantes a los efectos, no siempre positivos, que ha tenido la concesión del premio Nobel de literatura y, finalmente, Auschwitz que es una presencia casi constante en esta parte como lo son el suicidio y la muerte.
Sin embargo, la tercera parte que también contiene sus diarios, está muy centrada en su vida cotidiana y hay bastantes menos reflexiones.  Además tiene un punto de vista muy sombrío (la enfermedad, la soledad, la dificultad de la escritura, la muerte,…) y resulta, como apunta el propio autor en el texto antes citado, bastante monótona pues se repite muchas veces el mismo tipo de hechos y de emociones. También tango que decir que resulta una lectura bastante deprimente por el deterioro físico y la constante obsesión de la cercanía (que luego no fue tal) de la muerte
Las dos partes noveladas no me han gustado.
En resumen, un libro con algo más de 100 páginas sugerentes sobre la vida de un autor del que solo he leído tres de los varios  publicados en castellano, pero que me parece un buen escritor y un personaje peculiar por el rechazo que muestra a su país del que pueden ser un buen ejemplo los siguientes fragmentos: 

“Este país se encuentra en una situación tan grave que sólo espera cierto alivio de la mentira.” (p.26)
“Se adueña de mí la autocompasión cuando pienso que he pasado gran parte de mi existencia en la dictadura maligna de un país maligno y provinciano,...” (p.36)
“(…) el odio enfermizo, implacable y gratuito que domina y guía a los hombres en este país.” (p.57)
“Tampoco entiendo al país del que soy ciudadano. ¿Qué tengo yo que ver con la Hungría de los soplones? ¿Qué tengo yo que ver con la moral de agentes de la policía secreta que ha dado forma a este país? “(p.89)





Imre Kertész, La última posada

miércoles, 13 de julio de 2016

Interesantes relatos sobre la época inicial del comunismo en Rusia




Dice la traductora, Joanna Szypowska, al principio del Epílogo: “Al terminar la lectura de La trilogía siberiana de Vladimir Zazubrin resulta extraño que haya aún críticos que se preguntan en serio: ¿estaba el autor a favor o en contra de los rojos? Aunque, pensándolo bien, la pregunta tiene su razón de ser. Zazubrin creía que estaba a favor; sin embargo, todo lo que escribía resultaba enormemente crítico.” (p.223)
Efectivamente, estos tres relatos largos, o novelas cortas, resultan tremendamente críticos y más aún si tenemos en cuenta que fueron escritos en 1923 aunque uno de ellos, La astilla, no fue publicado hasta 1989.
La represión despiadada y no siempre justificada ni basada en la justicia; los robos y los malos usos que se produjeron en la época de la NEP; y la vida erótica de los funcionarios del Partido en un pueblo de Siberia, son los temas que trata ZaZubrin en sus tres relatos. En todos también, como afirma la traductora, predominan los elementos de crítica sobre cualquier otro aspecto. Es cierto que hay personajes que, siendo miembros del Partido, tienen comportamientos morales y hasta bondadosos, pero los hechos que narra, protagonizados también por comunistas, son significativos de una forma de actuar totalmente reprobable.
En el interesante Prólogo la traductora nos cuenta de forma detallada los principales momentos de la vida del autor que en 1919 huyó del Ejército Blanco para incorporarse al Ejército Rojo, lo que deja muy claro cuál era su ideología y su posición política en unos tiempos tan convulsos. Finalmente, en 1937, terminaría fusilado parece ser que por un comentario inoportuno hecho en presencia de Stalin.
Un libro muy recomendable porque, además, está escrito de un forma muy directa y yendo a lo fundamental. Hay muchos diálogos bastante bien construidos y creíbles. Quizá he echado en falta el que, al transcurrir todo en Siberia, no haya más descripciones de los lugares y del ambiente.
Jesús Aller hace una buena reseña con más detalles sobre el contenido en Rebelión.org.
Por cierto, lo publica una editorial que desconocía, Eutelequia, dentro de una colección, Círculo d’escritores,  que habrá que tener en cuenta porque hay muchos escritores desconocidos pero con títulos sugerentes.



Vladimir Zazubrin, Trilogía de Siberia