miércoles, 28 de junio de 2017

Citas últimas lecturas


Prensa, periodismo

La relación de los periódicos con la vida coincide más o  menos con la de las echadoras de cartas con la metafísica.
Karl Kraus, Dichos y contradichos

El peluquero cuenta novedades cuando ha de limitarse a peinar. El periodista se muestra ingenioso cuando ha de limitarse a contar novedades. Ambos son ambiciosos.
Karl Kraus, Dichos y contradichos

Faltan dependientes de comercio. Todos se apuntan al periodismo.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Educación, enseñanza

Si al cabo de los años alguien sabe a qué drama clásico y a qué acto corresponde una cita, la escuela habrá errado su objetivo. Pero si intuye dónde puede encontrarla, es una persona realmente culta y la escuela habrá cumplido plenamente su objetivo.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Cultura

El valor de la cultura se manifiesta con claridad cuando los cultos toman la palabra para expresarse sobre un problema situado fuera de su ámbito cultural.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Socialismo

Después de hacerse la vida imposible en el partido anarquista, no le quedó más remedio que convertirse en miembro útil de la sociedad burguesa e ingresar en la socialdemocracia.
Karl Kraus, Dichos y contradichos

martes, 27 de junio de 2017

Otra perspectiva sobre el ecologismo



He leído este libro de una forma un tanto casual. Estando en la Feria del Libro de Madrid me apeteció, al ver a Caparrós en una caseta,  pedirle que me firmase uno de sus libros, algo que es la primera vez que hacía con cualquier escritor, y así tener además la oportunidad de agradecerle sus magníficos libros que he venido leyendo en los últimos tiempos. De los que estaban expuestos solo no tenía este sobre el cambio climático y fue el que compré para que me lo firmase. No me arrepiento, más bien todo lo contrario.
El libro se publicó en 2010 y tiene la estructura que luego utilizará con su, en mi opinión, obra maestra: El Hambre, libro que ya he comentado en el blog. Parte el autor de unos viajes, en este caso a lugares que podrían verse afectados, o que ya lo están, por el cambio climático, que le sirven para hacer un conjunto de reflexiones sobre el tema y, de vez en cuando, dar una serie de datos e informaciones que mayoritariamente cuestionan las tesis de los ecologistas (o ecololós como de una forma un tanto despectiva los califica Caparrós).
No es que niegue el posible cambio que se está produciendo, sino que lo que realmente cuestiona el autor a lo largo de todo el libro es que este cambio lo produzcan por igual los distintos habitantes del planeta y también que sea el principal problema que tienen hoy una gran parte de estos habitantes.
Para decirlo con sus propias palabras:

“He leído libros, artículos e informes sobre los peligros del cambio climático y he visto poco sobre la responsabilidad casi exclusiva de las sociedades ricas y casi nada sobre la distribución igualitaria de los recursos como solución al cambio climático.” (p.275)

“No puedo negar –no veo por qué negar- que la atmósfera carga más gases de efecto invernadero de los que solía cargar y que la temperatura ha aumentado –muy poco- quizás por causa de ellos y que el nivel del mar puede subir y que los hielos árticos ya no son lo que eran. (…) La cuestión –para mí por ahora- consiste en preguntarse qué significa preocuparse por esos tanto más que por otras cuestiones.
O, por decirlo de una manera bruta: ¿cuánta más gente van a matar de hambre –y la pobreza y la violencia inútil y las enfermedades evitables- en los próximos treinta, cuarenta años, antes de que el cambio climático empiece a tener –si los tiene- efectos fuertes? (p. 277)

En la misma línea pero desde otra perspectiva:

“Si todos los hombres y mujeres se subieran un día a un coche y echaran a andar, la nube tóxica sería impenetrable. La única forma segura de preservar el ecosistema global es que la mayoría nunca pueda hacerlo. Si la riqueza estuviera más repartida, el mundo se hundiría en su propia basura: no hay nada más necesario para la conservación ecológica que los pobres.” (p. 144) (Esta idea de que la atmósfera no aguantaría si el uso de coches se generalizase a todo el mundo ha aparecido en muchos informes, por eso la conclusión de Caparrós me parece muy atinada)

También critica al ecologismo por conservador:

“Pero la ecología suele suponer un mundo estático donde los mismos métodos requerirán siempre los mismos recursos naturales, y se aterra porque proyecta las carencias del futuro sobre las necesidades actuales: porque todo lo que imagina son apocalipsis.
Es una de sus grandes ventajas: la ecología es la forma más prestigiosa del conservadurismo. La forma más actual, más activa, más juvenil, más poderosa del conservadurismo.” (p. 84)

En este sentido dedica un espacio a dar una visión más optimista gracias a los logros que está produciendo la geoingeniería.

Finalizaré estas citas con dos muy diferentes:

“Cada vez que oigo las quejas sobre la deforestación en Brasil, Indonesia o el Cango recuerdo mi slogan ecololó: “Recuperemos el bosque nativo de Manhattan”.” (p. 40)

“(…) el compromiso básico de una sociedad no es con esas generaciones futuras sino con las presentes.” (p. 185)

Si bien la primera me parece una buena observación para matizar lo que muchas veces dicen los ecologistas, con la segunda no puedo estar de acuerdo. El compromiso tiene que ser con ambas aunque es lógico que tengan una cierta prioridad las presentes.

Como se aprecia por los textos que he reproducido, en el libro se hace una crítica muy dura a ciertas formas de ecologismo desde una posición que podríamos considerar de izquierdas. Lo malo es que a veces el ecologismo que critica ha sido previamente caricaturizado como cuando, por ejemplo, habla de la posible pérdida de la “polilla invernal norteamericana”.
Caparrós firma un texto muy provocador, pero que tiene la virtud de hacer pensar al lector. En mi caso se da la circunstancia de que por los años en que está escrito el libro yo tenía unas opiniones que no distaban mucho de las de Caparrós. Ahora estoy más convencido de que el cambio sí se está produciendo y de que los efectos pueden ser devastadores para todo el mundo, pero sobre todo para los menos preparados que son precisamente los países con menos recursos.
Un libro muy interesante y como todos los del autor muy bien escrito. Totalmente recomendable.
Hay una buena reseña de Leila Guerriero en elpais.com y una entrevista corta pero interesante en prodavinci.com.



Martín Caparrós, Contra el cambio

jueves, 22 de junio de 2017

Fin de una trilogía



Con esta entrega se termina la trilogía que O’Brien dedicó a reflejar la realidad de la Irlanda de los cincuenta y sesenta a través de la historia y las relaciones entre dos mujeres.
Seguramente estoy influido por haber leído de forma casi simultánea la extraordinaria tetralogía de Elsa Ferrante, pero tengo que reconocer que esta trilogía ha ido de más a menos. Si el primer volumen, en el que se cuentan los años de formación,  me pareció muy interesante, ya en el segundo me empezaron a sobrar cosas y en este tercero me ha costado mucho entrar en bastantes momentos.
Las dos amigas están ahora casadas y, desde luego, no felizmente como de forma irónica reza el título. El libro se divide en capítulos contados en tercera persona cuando hablan de una de las amigas, Kate, y en primera cuando es la otra, Baba, la que lo cuenta. Estos son lo mejor del libro pues tienen un gran sentido del humor y de la ironía sobre todo en algunas escenas de sexo del capítulo 7 o en la búsqueda de médico para abortar del capítulo 9.
En todo caso poca cosa para un libro en el que, aunque está muy bien escrito y los personajes son muy reales y creíbles, me ha costado mucho entrar y que he leído bastante por encima por falta de interés en las historias.
Como decía antes, lo siento porque el primer volumen me había parecido muy bueno e interesante y he visto que la trilogía ha gustado bastante a mucha gente, pero en mi caso no ha sido así y eso siempre supone una cierta frustración.



Edna O’Brien, Chicas felizmente casadas. Traducción Regina López Muñoz

miércoles, 21 de junio de 2017

Citas últimas lecturas

Paternidad


Vos sabés que lo adoro a mi hijo. Lo quiero más que a nadie en el mundo. Pero a veces me agota, no tanto él sino mi constante preocupación por él. A veces pienso que no tendría que haber tenido un hijo a esta edad. Es horrendo pensarlo, pero se me llenó la vida con un miedo que antes no tenía, miedo de que me pase algo y se quede huérfano, que le pase algo a él, que te pase algo a vos. Es una nueva fragilidad, un lado vulnerable que no conocía.
Pedro Mairal, La uruguaya



Mujer

La personalidad de la mujer es insustancialidad ennoblecida por la inconsciencia.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Como está legalmente prohibido tener animales salvajes y los animales domésticos no me divierten, prefiero seguir siendo soltero.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Una mujer es a veces un sucedáneo del onanismo. Desde luego se necesita para ello un exceso de imaginación.
Karl Kraus, Dichos y contradichos



Soledad


La soledad es el estado ideal si uno pudiese elegir a las personas que quiere evitar.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


El mundo es una cárcel  en la que es preferible la prisión incomunicada. 
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Si supiera a ciencia cierta que habré de compartir la inmortalidad con determinadas personas preferiría un olvido aparte.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Política


La política social es la decisión desesperada de operar de callos a un enfermo de cáncer.
Karl Kraus, Dichos y contradichos

martes, 20 de junio de 2017

Buen descubrimiento



No se trata de un escritor nuevo, en 1998 ya publicaba, pero sí que lo es para mí. En España se ha publicado algún libro suyo aunque lo fundamental está editado en su país natal, Argentina.
Prefiero en este caso empezar el comentario con las palabras de una crítica de Hinde Pomeraniec publicada en el diario La Nación:

“La novela narra la partida culposa al paraíso y el descenso al infierno del protagonista en una serie de peripecias compartidas con personajes delineados en profundidad en pocas líneas y en donde se conjugan, a pura angustia y desconcierto, reflexiones sobre el amor, el deseo, el matrimonio, la familia y la paternidad.” Y más adelante sigue:
“(…) me toma en cuenta como lectora con sus recursos narrativos y con una lengua que no precisa de volteretas retóricas para contar una historia demoledora que incluso se permite incrustaciones de un humor exquisito.”

Precisamente el lenguaje y el gran sentido del humor creo que son dos de los grandes méritos de la novela. La anécdota no por sencilla y bastante habitual deja de tener su interés, pero no es lo mejor ni lo más importante de esta novela corta (o relato largo, que siempre tengo dudas con estas clasificaciones). Las reflexiones con las que Mairal acompaña la historia me parecen buenísimas, sobre todo las que dedica a la paternidad, a la religión, con esa pugna entre una Testigo de Jehová y un Evangelista, y el de alguna manera delirante ataque a la profesión médica. Solo con esto ya quedaría justificada la lectura de este libro.
Además, para quien ha estado en Montevideo Mairal trae buenos recuerdos en sus recorridos por la ciudad.
Una espléndida novela que me ha hecho pasar un rato magnífico y que me anima a buscar algo más de este  autor.
Hay una buena reseña de Andrea Caprarulo en katakrak.net.


Pedro Mairal, La uruguaya

domingo, 18 de junio de 2017

Artículos interesantes

Buen análisis de Josep Ramoneda sobre la moción de censura. (elpais.com)

Elisa Beni escribe uno de sus típicos artículos que siempre se salen de lo habitual. Tanto los temas que toca como la forma de hacerlo la convierten en una gran articulista. (eldiario.es)

Natalia García escribe sobre el caso de Luis Marcos y su derecho a una muerte digna. (infolibre.es)

viernes, 16 de junio de 2017

Más sobre la situación de la izquierda



Es el tercer libro que leo sobre el mismo tema y creo que eso ha hecho que me haya interesado menos que si hubiera sido el primero. Los otros dos han sido el de Josep Borrell y el de Jesús Maraña, este con diferencia el mejor y más completo de los tres.
Cintora tiene un amplio conocimiento del tema y lo demuestra en el libro. Quizá la pega que yo le pondría es que es demasiado prolijo a veces con lo que los árboles no dejan ver el bosque. Maneja buena información y pone muchos entrecomillados lo que siempre es positivo porque es mejor conocer los temas desde lo que dicen los protagonistas.
El libro se centra fundamentalmente en el PSOE y bastante poco en Podemos, lo que es una pena pues creo que Cintora es uno de los periodistas que más y mejor conoce los entresijos de este partido aunque solo sea porque lo vio surgir desde su programa en el canal Cuatro de televisión.
Como decía antes, la mayoría de las informaciones que da son bastante conocidas sobre todo si se han leído ya libros sobre el tema; no obstante hay algunos aspectos que, al menos para mí, son más interesantes bien sea por lo novedoso o por lo bien que están tratados. Así: el gran papel que asigna a Rubalcaba en todas las maniobras conspirativas; la oposición de sectores de Podemos a la actuación en el Congreso ya desde el principio; el buen resumen que hace en apenas medio capítulo del periplo interno de Sánchez que explica algunas enemistades; el papel jugado por Susana Díaz, por la que desde luego no demuestra ningún aprecio; y, finalmente, lo bien que narra el famoso Comité Federal.
Si se trata de explicar las conspiraciones que dieron al traste con ese posible gobierno de izquierdas, tal y como se dice en el subtítulo del libro, creo que debería haber investigado más en otros caladeros pues, aunque cita en más de una ocasión a medios del grupo Prisa, creo que había, y hay, otros sectores más poderosos que han colaborado lo suyo en evitar esa posibilidad de gobierno.
En cualquier caso se trata de un libro que se lee muy bien pues está escrito de una manera muy ágil usando principalmente frases cortas.
Lo que sí parece claro que se desprende de la lectura de los textos sobre este período es que será muy difícil, por no decir imposible, que se forme en España un gobierno realmente transformador y que tendremos que conformarnos con algunas “reformitas” que maquillen un poco el sistema pero sin que ninguna suponga un cambio real de los fundamentos del régimen.


Jesús Cintora, Conspiraciones. ¿Por qué no gobernó la izquierda?

miércoles, 14 de junio de 2017

Relatos de Némirovsky



Desde el éxito logrado con la publicación de Suite francesa, la primera obra que se traducía de la autora, la editorial Salamandra ha ido publicando cada poco tiempo hasta un total de trece libros de alguien que, a pesar de su temprana desaparición, dejó una considerable producción.
En este caso se publican un conjunto de quince relatos que aparecieron originalmente en distintas revistas entre los años 1934 y 1940.
Hay que decir que en todos ellos está la Némirovsky que hemos ido conociendo en sus diferentes libros, tanto en sus temas como en su estilo. Si en un relato se muestran los problemas de integración de un judío, en otro se cuenta una historia de misterio en una casa deshabitada en Finlandia y en un tercero hay un barco que es torpedeado,… Es decir, un amplio abanico de temas en los que, como es habitual en la autora, predomina la gran creación de personajes que llevan al lector desde la identificación con alguno  al más fuerte rechazo de otros.
De los quince relatos podría decir que excepto dos todos me han gustado por algo, pero desde luego el que más lo ha hecho ha sido el titulado Lazos de sangre que, además, es el de mayor extensión del libro, casi cuarenta páginas. Creo que por el tema que trata, las relaciones entre los miembros de una familia, y por lo bien que están caracterizados los personajes, habría merecido haberse convertido al menos en una novela corta.
Ya van quedando pocos libros de la autora por publicar en España y estoy seguro de que en poco tiempo aparecerá alguno nuevo; será bienvenido pues aunque no todos tengan la misma calidad ni el mismo interés, sí tienen una media realmente notable.
Hay una reseña  muy completa e interesante en musasensutintawordpress.com.



Irène Némirovsky, Domingo. Traducción José Antonio Soriano Marco

viernes, 9 de junio de 2017

Citas últimas lecturas

Historia

(…) la historia, esa vil mentira de los académicos donde no se encuentra ya, bajo las líneas impresas, ni una gota de la sangre vertida, donde no queda nada de la pasión, el dolor, el miedo y la violencia de los hombres.
Victor Serge, Ciudad conquistada


Literatura, libros

Ahora vive en la literatura… No sé si puede decirse así. Vive con una cantidad increíble de libros. …Lo que encuentra en los libros no lo encuentra en la vida.
Maxie Wander, Buenos días, guapa


Mujer

No existe ser más desdichado sobre la faz de la tierra que un fetichista que anhela un zapato de mujer y se ve obligado a quedarse con una mujer entera.
Karl Kraus, Dichos y contradichos, pág. 26

Ha ahí la diferencia entre los sexos: los hombres no siempre se dejan engatusar por una boca pequeñita, pero las mujeres siempre caen en la trampa de una nariz grande.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Psiquiatría

El coco es un recurso pedagógico imprescindible en la vida familiar alemana. A los adultos se los asusta amenazándolos con el psiquiatra.
Karl Kraus, Dichos y contradichos

Los psiquiatras reconocen a los locos sobre todo porque tienen un comportamiento alterado después de ser internados.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Progreso

¿En qué consiste entonces el progreso? ¿Se han suprimido las ganas de azotar? No, solo el látigo.
 Karl Kraus, Dichos y contradichos

jueves, 8 de junio de 2017

La mujer en la RDA



“No he buscado el dramatismo externo ni la sintonía personal. Cualquier vida me parece lo suficientemente interesante para ser comunicada a otros. No he aspirado a una muestra representativa. Lo decisivo para mí era si una mujer tenía ganas o el valor de contar cosas de sí misma. Me interesa cómo viven su historia las mujeres, cómo se imaginan sus historias.” (p. 18)

Estas palabras de la autora en la Nota preliminar dan una buena idea del contenido del libro que, aunque fue publicado originalmente en 1977, aún se puede leer hoy obteniendo informaciones y observaciones interesantes.
Wander utiliza la misma técnica de entrevistas que ha utilizado la premio Nobel Svetlana Alesiévich. En concreto, entrevista a diecinueve mujeres de casi todas las edades (falta alguna representante de los cincuenta y sesenta años) y de variadas profesiones y estado civil. No se sabe qué les plantea, pero las entrevistadas hablan de todos los temas si bien hay algunos recurrentes como: sus relaciones con los hombres (incluyendo las físicas), sus aspiraciones profesionales, su historia (en las que tiene más de cuarenta años), su vida familiar con padres, maridos o hijos, etc.
El conjunto ofrece una visión bastante amplia de la situación de la mujer en esos años en la República Democrática Alemana.
Dejo a continuación tres fragmentos de tres mujeres bien diferentes como ejemplo de lo que se puede encontrar en el libro:

“Significa claramente que no soy una mujer emancipada. Yo no quiero tener idénticos derechos, yo quiero disfrutar de mis privilegios como mujer. (…) No, un hombre tiene que asumir algunas cosas, tiene que aceptar de entrada que él es el más fuerte. Y también tiene que ser un punto mejor, ser un punto más inteligente. Y yo soy la hiedra que le crece alrededor. Soy totalmente anticuada, ¿verdad? Eso me gusta. (p. 207-208) (Treinta y siete años, casada, ama de casa)

“Dice: hasta la vista, sé que los niños están en buenas manos contigo. Así que yo, que no soy militante del partido, he de hacer de los niños buenos socialistas, ¿verdad? Porque al divorciarnos me regaló las Obras completas de Marx.” (p. 233) (Cuarenta y un años, asistente de escena, separada)

“Las cosas que hoy nos resultan evidentes eran para nosotros un lujo, tener pan todos los días, poder comprarse zapatos, ser tratada como una persona. Por este motivo sólo puede ser mi orden social. Tengo una relación muy sana, inconmovible con nuestro Estado.” (p. 286) (Cuarenta y siete años, directora de cuadros, casada)

Es un libro que se lee con mucho interés aunque no todas las historias tengan el mismo atractivo. Eso sí, para alguien como yo resulta difícil poder establecer comparaciones con la situación en nuestro país por dos razones: primero, por ser hombre y, por lo tanto, no conocer en profundidad lo que pensaban las mujeres por esos años y, segundo, porque es España la situación era muy diferente al estar saliendo de una larga dictadura de derechas.
Hay una buena reseña de Carmen Morán en elpais.com.


Maxie Wander, Buenos días, guapa. Epílogo de Christa Wolf. Traducción Ibon Zubiaur

miércoles, 7 de junio de 2017

Aforismos de un gran periodista




Este periodista que vivió en Viena la mayor parte de su vida fue un fustigador en su época de casi todo con su escritura fuertemente satírica como se puede apreciar en este libro de aforismos que comento. Dice Aretino en criticadelibros.com: “(…) aquí se critica a los periodistas, las mujeres, los vieneses, los berlineses, los tontos, los no tan tontos, los artistas, los pasteles… en fin, casi podemos decir que se critica todo aquello que se mueva y no sea el autor.”
Y es que, efectivamente, Kraus no deja títere con cabeza, eso sí con una gran predilección por los periodistas y por las mujeres. De hecho, aunque en el Posfacio se matice, muchas expresiones tienen la apariencia de que Kraus tenía una fuerte misoginia.
A mí me ha resultado interesante en unas ocasiones, sorprendente en otras, complejo en muchas e indescifrable en varias. Es cierto que el propio autor ya avisa de que:

 “Para acercarse a mis trabajos hay que leerlos dos veces. Pero tampoco me opongo a que sean tres. De hecho, prefiero que no se lean a que sean leídos apenas una vez. No quiero hacerme responsable de las congestiones de un estúpido que no tiene tiempo.” (p. 114)

Y también que Sigurd Paul Scheichl amplía la idea en el Posfacio:

 “El contexto de Die Fackel (y más aún de los libros) se caracteriza no solo por el máximo cuidado de la frase y de la impresión, sino sobre todo por un lenguaje que aprovecha a fondo las posibilidades sintácticas y semánticas para conseguir un matiz; impide, por su complejidad y ambigüedad, toda lectura fugaz; y obliga a leer y releer y a reflexionar sobre lo leído. Esta complejidad –más patente en los aforismos que en cualquier otro sitio- es también producto de múltiples correcciones y revisiones…” (p. 192)
(Dei Fackel fue la revista de crítica cultural que creó y que, a partir de 1911, redactó en solitario).

Realmente se trata de un personaje singular en una época, el primer tercio del siglo XX, y un lugar, Viena, llena de grandes creadores. En todo caso tengo que reconocer que me he sentido un estúpido en varios momentos por no ser capaz de captar el significado de algunos aforismos después de leerlos más de una vez.
Dejo a continuación una pequeña muestra de lo que se puede encontrar en el libro. No es una muestra tomada al azar, sino que es fruto de una selección de los que más me han llamado la atención.

Mujer
La personalidad de la mujer es insustancialidad ennoblecida por la inconsciencia. pág. 11

No existe ser más desdichado sobre la faz de la tierra que un fetichista que anhela un zapato de mujer y se ve obligado a quedarse con una mujer entera. pág. 26

Política
La política social es la decisión desesperada de operar de callos a un enfermo de cáncer. pág. 69

Progreso
¿En qué consiste entonces el progreso? ¿Se han suprimido las ganas de azotar? No, solo el látigo. pág. 70

Prensa, periodismo
La relación de los periódicos con la vida coincide más o  menos con la de las echadoras de cartas con la metafísica. pág. 75

El peluquero cuenta novedades cuando ha de limitarse a peinar. El periodista se muestra ingenioso cuando ha de limitarse a contar novedades. Ambos son ambiciosos. pág. 75

Faltan dependientes de comercio. Todos se apuntan al periodismo. pág. 76

Psiquiatría
El coco es un recurso pedagógico imprescindible en la vida familiar alemana. A los adultos se los asusta amenazándolos con el psiquiatra. pág. 81

Los psiquiatras reconocen a los locos sobre todo porque tienen un comportamiento alterado después de ser internados. pág. 81

Educación, enseñanza
Si al cabo de los años alguien sabe a qué drama clásico y a qué acto corresponde una cita, la escuela habrá errado su objetivo. Pero si intuye dónde puede encontrarla, es una persona realmente culta y la escuela habrá cumplido plenamente su objetivo. pág. 82

Cultura
El valor de la cultura se manifiesta con claridad cuando los cultos toman la palabra para expresarse sobre un problema situado fuera de su ámbito cultural. pág. 84



Karl Kraus, Dichos y contradichos. Traducción Adan Kovacsics

lunes, 5 de junio de 2017

Petrogrado a principios de los años veinte




Petrogrado en los momentos en que se inicia la Guerra civil tras la revolución de octubre es el marco en el que Serge desarrolla esta historia y de ahí mi interés por el libro. No hace mucho abandoné la lectura de otro libro suyo, Medianoche en el siglo, pues aunque se trataba de un tema que sigo siempre con interés, la crítica del sistema comunista en general y estalinista en particular, no fui capaz de entrar en la obra y decidí abandonarla al menos momentáneamente. Después de leer esta Ciudad conquistada no sé si volveré a intentar la lectura de la abandonada.
El problema que le encuentro a Serge como escritor es la dificultad que tengo para entrar en sus historias, de ser capaz de seguirlas sabiendo lo que sucede y a quién le sucede, de comprender las discusiones ideológicas que se producen entre sus personajes, en una palabra, de entenderlo. No me sucedió con el primer libro que leí del autor, El caso Tuláyev, pero me ha pasado con los dos siguientes.
El libro está compuesto a partir de relatos y escenas con diferentes protagonistas que a veces coinciden y los conocemos y otras veces no. Todo le sirve a Serge para criticar muchos aspectos del momento revolucionario y, sobre todo, el uso y el abuso del poder. Así:

“Pero yo soy del partido gobernante y, según el término aceptado, “responsable”, es decir, de los que mandan. Mi ración de calor y de pan es un poco más segura, y un poco mayor. Es injusto, lo sé. Y la tomo. Hay que vivir para vencer, y no por mí, sino por la Revolución.” (p.46)

“La Checa trabaja día y noche. Nosotros también somos eso. Se trata del lado implacable de nuestro rostro. Nosotros, destructores de cárceles, liberadores, liberados, presidiarios de ayer, a menudo marcados indeleblemente por las cadenas, nosotros que vigilamos, incautamos, detenemos. ¡Nosotros, jueces, carceleros, verdugos, nosotros!” (p. 47)


“Los regimientos se preparan con desaliento para la batalla definitiva, preñada de un espantoso sálvese quien pueda. Los batallones especiales del Partido, acuartelados alrededor de los comités, murmuran que no se está haciendo nada para preparar la evacuación, que los jefes tendrán trenes y automóviles, ellos sí, para escabullirse, mientras que los pobres desharrapados harán de mártires.” (p. 208)

 Sin embargo, deja también una puerta abierta a la esperanza:

“¡(…) esta República por la que llevamos a cabo cualquier tarea, que queremos hacer vivir porque, a pesar de todo, es aún la mayor esperanza, el nacimiento de una justicia nueva, honesta en los actos y las palabras –actos implacables y palabras verdaderas-, la obra de los que siempre han sido vencidos, siempre exterminados después de ser engañados, que no eran nada ayer, que todavía no son nada en el resto del mundo!” (p. 56)

Hay alusiones constantes al desorden, descontrol, desabastecimiento, robos, requisas violentas y ocultaciones de productos, etc., algo lógico en unos momentos como son aquellos en los que se desarrolla la historia, pero Serge aprovecha para hacer una crítica más general y que está por encima de eso, va al meollo del proceso, como corresponde a alguien de su ideología cercana al anarquismo al principio, aunque luego entrase  en el grupo bolchevique pero siendo siempre muy crítico con los desmanes sobre todo del estalinismo.
Una obra que tiene mucho interés y con capítulos magníficos en los que desarrolla interesantes debates, pero en la que, al mismo tiempo, cuesta entrar de verdad y mantener la atención.
Seguramente merece la pena leerla por algunos pasajes.



Victor Serge, Ciudad conquistada. Traducción Luis González Castro

domingo, 4 de junio de 2017

Artículos interesantes

Esta semana hay un variado interesante.

Pascual Serrano ofrece sus siempre útiles perlas mostrando las manipulaciones, a veces tremendamente toscas, que hacen los medios en España y en otros países. ¡Ah! y no solo con la política. (eldiario.es)

De Antonio Muñoz Molina he seleccionado dos artículos porque hablan de dos de mis escritores favoritos: Josep Roth y Stefan Zweig. Este es de hace unas semanas pero no importa. (elpais.com)

Carlos Elordi, un analista que siempre ofrece visiones para pensar y debatir, plantea las dificultades de"echar" a Rajoy por los problemas dentro de la izquierda. (eldiario.es)

jueves, 1 de junio de 2017

Sobre la situación de la izquierda



En la introducción que titula Lo que este libro no es, reproduce  Maraña esta conocida cita de Albert Camus: “El periodista es un historiador del día a día, y su primera preocupación debe ser la verdad.”  Y continúa escribiendo: “Lo cual no debe confundirse con la neutralidad o la equidistancia.
Este libro pretende simplemente ser un relato honesto de lo que he vivido, escuchado, observado y leído sobre alguno de los sucesos principales que han marcado ese terremoto, muy especialmente en el espacio político progresista.” (p. 14) (Con el terremoto hace alusión a la situación política de los últimos tiempos.)
Y eso es precisamente este magnífico libro, una crónica perfectamente ordenada y sistematizada de lo que ha sucedido en la política española principalmente en el último año. Inicia el libro, usando la técnica narrativa del in media res,  con un capítulo en el que relata el famoso Comité Federal del PSOE del uno de octubre de 2016, para luego en los sucesivos capítulos contar cómo se llegó hasta ese enfrentamiento y lo que sucedió después hasta el mes de abril de 2017.
Desde luego, no se trata de un libro neutral; el autor es un hombre de izquierdas, si es que se puede seguir empleando esa expresión, y preocupado por lo que pasa en ese sector de la política española, pero es también un periodista de una gran honestidad intelectual y me atrevería a decir que de una gran altura moral.
Se afirma en el subtítulo que se trata de “un relato personal que no gustará a nadie”. Seguramente no gustará a sanchistas, susanistas, pablistas, errejonistas, garzonistas y todos los “istas” de estricta observancia que se quieran poner. Los enfrentamientos dentro de los partidos de izquierda son algo habitual históricamente, y la dureza de los que se han producido en los últimos tiempos tampoco son una novedad. Sin embargo, Maraña sabe contar las cosas sin ofender gravemente a ninguno de los protagonistas, pero sin tampoco “casarse” con ninguno de ellos.
Creo que estoy de acuerdo con la mayoría de las apreciaciones que hace e incluso diría que se queda un poco corto de crítica en algunas.
Todo el libro me parece tremendamente interesante sobre todo porque pone un poco de orden en todo el desbarajuste que hemos presenciado, pero a mí particularmente hay algunas cosas que me han llamado más la atención. Así: Lo que cuenta de Susana Díaz y su aceptación de un estado plurinacional; la entrevista que tiene de forma casual con César Alierta y las cosas que este le cuenta; el apartado titulado Alguien miente, Pedro o Pablo; las intromisiones de Prisa (Cebrián) y El País en los problemas internos del PSOE o su artículo publicado en infoLibre que reproduce aquí sobre la manipulación a través de las encuestas.
También me ha gustado, por lo real y “políticamente incorrecto” para cierta izquierda, la siguiente frase de Mélenchon: “No te engañes Alberto (Garzón), los pobres no van a votar. Hay que aprender de la experiencia latinoamericana.  Se gana con el apoyo de las clases medias, y, desde el poder, aplicando políticas sociales, puede sumarse entonces a los marginados.” (p.166)
En cualquier caso, todo el texto es muy interesante y además se lee con una gran facilidad pues tiene Maraña también la virtud de los buenos periodistas: saber contar las cosas de forma clara y amena.
Por rizar un poco el rizo, hay algo ya al final del libro que no comparto; me refiero a la siguiente afirmación:

“Suele apuntarse que al PSOE, y a la socialdemocracia en general, le falta un relato alternativo que compita con ese recetario neoliberal impuesto como solución a la crisis precisamente por quienes la provocaron. Sin embargo, abundan en estos últimos años las aportaciones de contenido político, los documentos de propuestas concretas para afrontar los nuevos problemas. En economía, empleo, educación, pensiones, lucha contra la desigualdad, regeneración democrática… El problema no es la ausencia de relato, sino la falta de credibilidad de quienes lo defienden.” (p. 392)

Aunque este no es el lugar ni el momento para esa discusión, creo que precisamente la falta de credibilidad se debe en gran medida a la carencia de verdaderas aportaciones para el tratamiento de esos temas.
En fin, un libro que recomiendo encarecidamente a todo aquel interesado en la política española  y en el buen periodismo.



Jesús Maraña, Al fondo a la izquierda. Un relato personal, que no gustará a nadie, sobre el terremoto político español.

miércoles, 31 de mayo de 2017

En la Libia de Gadafi



Tercer libro que se publica en España de este escritor libio nacido en Nueva York, criado en Trípoli y El Cairo, y que vive principalmente en Inglaterra.
Se trata de un texto autobiográfico que cuenta la búsqueda del padre que había desaparecido en 1990 tras ser detenido y encarcelado por hacer oposición al régimen de Gadafi.
A lo largo de los primeros capítulos, Matar va relatando aspectos de su vida antes de la desaparición del padre como: la relación que ambos mantenían, los esfuerzos del padre en su oposición que llegaron a poner su dinero para formar milicias armadas, momentos de la infancia y adolescencia del autor, las relaciones con otros miembros de la familia (tíos y primos por parte del padre), etc. Además, aparecen momentos de la revolución que terminará arrojando del poder a Gadafi en la que participan primos del autor, alguno de los cuales morirá en los combates.
A partir de la mitad más o menos se centra en saber qué es lo que realmente pasó con su padre. Para ello tomará contacto con gente del parlamento británico y con uno de los hijos de Gadafi. Esta parte del libro está construida casi como un thriller manteniendo el suspense sobre qué fue lo que pudo suceder.
Reproduzco un fragmento de la crítica de Michiko Kakutani en The  New York Times que publica elcultural.com (la propia editorial recoge parte en la solapa del libro):

“En El regreso escribe tanto con el ojo de un novelista para el detalle físico y emocional, como con la percepción táctil de un periodista para el espacio y el tiempo. La prosa es precisa, concisa, cincelada; el relato elíptico, casi musical, avanza y retrocede en el tiempo entre el presente cercano, los recuerdos de la infancia del autor en Libia, y el relato, reconstruido a partir de fragmentos, de la labor de su padre como líder de la oposición y de su encarcelamiento.”

Ese detalle “físico y emocional” se correspondería sobre todo con la primera parte, y la “percepción de un periodista” más con la segunda.
Un libro muy bien construido y escrito que emociona en algunos momentos e interesa siempre. Un escritor al que merece la pena conocer. Leí su primer libro traducido, Solo en el mundo, y me gustó mucho su escritura, sin embargo, me perdí el segundo. Ahora habrá tiempo de recuperarlo.
Hay una buena reseña de Mercedes Monmany en abc.es.



Hisham Matar, El regreso, Traducción Javier Guerrero.

viernes, 26 de mayo de 2017

Una pena; final de la tetralogía Ferrante




Hago mía totalmente esta frase de Juan Marsé que la editorial ha puesto en la faja que adjunta a la novela: “Las novelas de Elena Ferrante me han tenido atado al sillón, leyendo y celebrando unas páginas donde la emoción nunca es banal.”
En poco más de un mes he leído las tres últimas entregas de la tetralogía  (dos en los últimos quince días). “Atrapado por Ferrante” titulaba mi comentario a la tercera entrega y he seguido así, atrapado, hasta acabar. Son novelas muy adictivas por muchas razones, pero sobre todo porque tratan de sentimientos y emociones que se reflejan magníficamente en unos personajes construidos casi a la perfección.
Como se dice en el blog entremislibrosyo.blogspot.com:

“Elena Ferrante derrocha oficio y pulso narrativo y hace, a través de sus personajes, gala de un profundo conocimiento de la psicología, especialmente de la femenina. Con un estilo brillante y una prosa directa, sin florituras, la autora es implacable con la historia que narra y es implacable con el lector al que muestra el drama de la vida sin concesiones a través de una saga intemporal porque, de una forma u otra, los problemas de entonces son, por desgracia, los problemas de hoy. Una saga sobre la amistad, sí. Pero, por encima de todo, una saga sobre la vida y las emociones y pasiones humanas (…).” (Remarcado en el original).

O como comenta también José María Guelbenzu en elpais.com:

“Es una novela realista que debe mucho al neorrealismo italiano, pero la tentación costumbrista queda completamente superada por la insuperable capacidad de Ferrante de extraer dramatismo de la cotidianeidad sin rozar siquiera el maniqueísmo. Esa es una virtud impagable.”

Creo que ambos textos dicen mucho mejor de lo que yo podría escribir lo que me ha parecido esta tetralogía.
Es cierto que quizá esta cuarta entrega es la que menos me ha gustado o, mejor dicho, la que menos me ha llegado, pero en cualquier  caso también la he disfrutado.
Me ha parecido que es en esta entrega final  en la que Ferrante ajusta más las cuentas, en lo bueno y en lo malo, con ese Nápoles al que vuelve la narradora. Como ejemplo de lo negativo valgan estos dos fragmentos:

“Todas las noches improvisaba con éxito partiendo de mi experiencia. Hablaba del mundo del que provenía, de la miseria y la degradación, de las furias masculinas y femeninas (…) Hablé de cómo desde que era niña había observado en mi madre y en las otras mujeres los aspectos más humillantes de la vida familiar, de la maternidad, de la sumisión a los Varones. Hablé de cómo por amor a un hombre una mujer puede verse obligada a mancharse de todas las formas posibles de infamia hacia las demás mujeres, hacia los hijos.” (p. 55-56)

“En los apartamentos oía los gritos de hombres, mujeres, niños, sobre todo por la noche. Me espantaban las venganzas entre familias, las hostilidades entre vecinos, la facilidad con que se llegaba a las manos, las guerras entre bandas de niños.” (p. 293)    

En lo positivo, los capítulos que dedica en el tramo final de la obra a describir los lugares más emblemáticos de la ciudad histórica.
En definitiva, estamos ante una obra que a lo largo de más de 2000 páginas nos cuenta muchas historias, nos pone en contacto con muchas realidades, nos presenta un gran conjunto de personajes secundarios y tiene, sobre todo,  dos protagonistas en las que se ve que la autora ha puesto toda su alma y su capacidad de creación, una obra que, insisto, emociona y demuestra lo que puede conseguir la, buena,  literatura.
Menos mal que quedan más novelas de la autora por leer.
Tengo que dar las gracias a la editorial Lumen por traducir la obra de esta escritora,  como lo he hecho recientemente al escribir sobre libros de otra gran escritora italiana,  Natalia Ginzburg



Elena Ferrante, La niña perdida. Traducción Celia Filipetto.

jueves, 25 de mayo de 2017

Citas últimas lecturas



Mujer

Me ha llamado muchas veces la atención ese comportamiento de Jeanne. Le gusta parecer sorprendida. Es alta. Para resultar femenina pese a todo, se esfuerza en parecer distraída, ingenua, sorprendida.
Emmanuel Bove, Armand


Edad

“Cuerpo hostil”, luego “adverso”, “sufriente·, “enemigo” y, por último, “condenado”: las etapas se suceden inexorablemente hasta la muerte. Dan fe de la hegemonía que el cuerpo, el cuerpo en decadencia, ejerce sobre el espíritu. Siempre podemos tranquilizarnos, como han hecho tantas civilizaciones, considerando al anciano como el individuo más sabio de la sociedad, lo que no impide que su supuesta sabiduría choque contra los límites de un cuerpo disfuncional, que le causa más penas que alegrías, más amargura que placer. El ser humano solo es un ser en paz durante una veintena, digamos que una treintena de años en la actualidad. Antes, y sobre todo después, lucha.
Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya


Edad

He leído en algún sitio que los cincuenta son la vejez de la juventud y los sesenta son la juventud de la vejez
Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya


Hombre, humanidad

¡Maldita ley! La mayoría de mis prójimos son la triste consecuencia de un aborto no realizado.
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Nacionalismo

No hay nada más estrecho de miras que el chovinismo o el racismo. A mí todos los seres humanos me resultan iguales. Papanatas los hay por todas partes y a todos los desprecio por igual. ¡Nada de mezquinos prejuicios! 
Karl Kraus, Dichos y contradichos


Religión, patriotismo

La religión, la moral y el patriotismo son sentimientos que solo se manifiestan cuando son ofendidos.  El lenguaje cotidiano, según el cual  a alguien muy susceptible “le gusta” ofenderse, tiene razón. Aquellos sentimientos no aman nada tanto como su agravio y se animan poderosamente al quejarse del ateo, del inmoral y del apátrida. El gesto de quitarse el sombrero ante la custodia no los satisface tanto como arrancárselo de la cabeza a disidentes o miopes.

Karl Kraus, Dichos y contradichos