viernes, 2 de diciembre de 2016

Aventuras, reales, en la zona ecuatorial



“Uno no está muy seguro de admirar a esos hombres, a Brazza o a Savimbi, a Stanley o a Guevara. Uno los envidia un poco, es cierto. Por haber creído que era posible forzar la Historia marchando siempre hacia delante en medio de la selva. Se siente menos respeto espontáneo hacia los sedentarios. Seguramente estoy equivocado. Uno debe de ser más sabio cuando se dedica a cultivar su jardín, a clasificar su biblioteca. A uno le gustaría poder detestar a todos esos promotores de convulsiones devorados por la inquietud. Ciertamente, no lo consigue.” (p. 299)

Efectivamente, no solo no lo consigue, sino que dedica sus libros a explicar lo que hicieron y los convierte en un homenaje, muy particular y personal, pero en cualquier caso un homenaje a esos grandes aventureros.
Este es el tercer libro que leo de Deville, pero fue el primero de los tres que escribió y marca de alguna manera lo que serán los otros.
Con su habitual estructura fragmentaria y sus constantes cambios temporales va describiendo los viajes sobre todo de Brazza en la zona ecuatorial, aunque también aparecen varias veces Stanley y otros  que se movían por los mismos lugares con parecidos objetivos.
Además de los exploradores citados vemos aparecer en el libro a escritores como Celine, Verne y, sobre todo, Conrad; a políticos como Agostinho Neto, Jonas Savimbi, Mobutu o, sobre todo, El Che; e incluso a un empresario como Louis Vuitton; entre otros muchos, claro.
También vamos a vivir aventuras en el siglo XIX y, aunque diferentes, en 2006, momento en el que Deville -suponiendo que sea así en realidad- viaja a la zona para recorrer los mismos espacios que recorrieron aquellos sobre los que va a escribir, y asistir a la inauguración del mausoleo que se erige en el Congo en memoria de Brazza. Curiosa historia por cierto la de los entierros de este explorador italiano con pasaporte francés pues fue enterrado en París, trasladado posteriormente a Argel, para terminar en Brazzaville.
Deville construye, una vez más, un texto con una gran capacidad evocadora (de ahí viene mi frase anterior de “vamos a vivir”), nos da a conocer temas interesantes y, por encima de todo, disfrutar de una lectura que se convierte en adictiva.
En cada capítulo, y casi en cada página, podemos encontrar cosas curiosas e interesantes. Algún ejemplo: el peculiar golpe de estado en Sao Tomé, la historia de un mercenario que tras combatir en diferentes lugares de África termina de ministro de Cultura, la descripción de los campos de refugiados o las reacciones en el Congo ante la construcción del mausoleo mencionado.
En fin, otro magnífico libro de un magnífico escritor y contador de historias siempre muy documentadas y con multitud de personajes reales e imaginarios (si bien estos nunca se sabe muy bien cuáles son). Solo hay algo criticable y es que hubiera sido muy útil acompañar la edición con un mapa de la zona y, sobre todo, reproducir alguna de las fotografías que comenta.
Absolutamente recomendable.
Hay dos buenas reseñas, la de Alberto Manguel elpais.com y la de Germán Gullón en elcultural.com.


Patrick Deville, Ecuatoria

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El Procés catalán




Conozco al  autor y suelo seguir lo que escribe en el digital ctxt.es. Es un buen analista y tiene olfato para escoger los temas. En este caso desde luego lo ha tenido.
He seguido todo el proceso y el debate que se está produciendo en Cataluña sobre su independencia, pero lo he hecho más bien a salto de mata, sin la continuidad necesaria para terminar de entender qué es lo que estaba –está-, pasando. Aquí reside la gran virtud de este libro, en que ofrece una visión ordenada de cuáles han sido los pasos dados y, dentro de ellos, cuáles han sido los momentos más importantes y el papel jugado en todo ello tanto por la sociedad civil como por las principales instituciones catalanas.
El texto se divide en cinco capítulos y un Colofón final. En el primer capítulo, que me ha resultado enormemente interesante, Martínez hace un repaso de la historia de Cataluña  con los hechos más relevantes a los efectos del tema del libro. En los restantes capítulos va tratando cronológicamente desde los inicios de la autonomía con Tarradellas, hasta lo que llama el segundo Procés en 2015- 2016, pasando por el período de preparación y el primer Procés en 2012-2015.
En general se trata de un texto bastante descriptivo no exento, claro está, de valoraciones y opiniones como muestra, por ejemplo,  la siguiente afirmación:
“El Procés, vamos, desde que lo cogió el Govern, fue un producto para consumo interno. Funcionó, pero  sólo para consumo interno. Sólo para paliar los efectos de la austeridad.” (p. 197)
Martínez es un escritor que utiliza bastante la ironía y en este libro lo hace sobre todo al hablar de Artur Mas, político que, por otra parte, no sale muy bien parado.
Si bien todo el libro me ha resultado muy interesante y útil para terminar de aclarar algunas ideas, hay algunas cosas que cuenta que me han llamado la atención especialmente; así, la visión que ofrece de Tarradellas bastante alejada de la que siempre he recibido; la reunión entre Jordi Pujol y Felipe González tras el pacto del Majéstic en la que el segundo da el visto bueno al acuerdo con el PP; o, y esto me ha parecido novedoso, la posibilidad que comenta que existió de hacer un referéndum tras la sentencia del Constitucional sobre el Estatut.
Como decía antes, el libro ofrece una visión bastante completa y ordenada de lo que está sucediendo en Cataluña desde una siempre relativa neutralidad  no exenta, lógicamente, de críticas puntuales.
Hablando de críticas no quisiera terminar este comentario sin hacer alusión a dos aspectos del libro que me parecen mejorables. Por un lado, el uso  abusivo de las frases entre guiones que a veces dificultan la comprensión del texto (en la página 205 hay un buen ejemplo) y, por otro lado, no sé si por presión del tiempo para una pronta publicación, la ausencia seguramente de una última lectura que hubiese corregido frases como las siguientes:

“Los informes posteriores son, mayormente, sobre otro negociado. Es decir, sobre la viabilidad de un Estado catalán, sino sobre la descripción del futuro Estado catalán.” (p. 180)

“Por otra parte, como en Arenys, tenían derecho al voto ciudadanos que, en condiciones normales, no lo tienen. Los mayores de dieciséis años, nacionales, europeos y de terceros países.” (p. 195)

“Su presupuesto es mucho más inferior que…” (p. 213)

En todo caso, se trata de un libro muy recomendable para quienes se interesen por el presente y el futuro de lo que pasa tanto en Cataluña como en España.




Guillem Martínez, La gran ilusión. Mito y realidad del proceso indepe

lunes, 28 de noviembre de 2016

Otro buen ejemplo de literatura noruega



Leer un libro de los que publica la editorial Sajalín es tener casi seguro la garantía de algo diferente y de calidad. Hasta ahora me he centrado en su colección Al margen, de la que hay muchas entradas en el blog, pues han publicado obras de  autores con mucha vida y muchas historias que contar, con un predominio de escritores anglosajones.
En este caso se trata de un autor noruego nacido en 1970 y que publicó Cerco en 2007.
David, el protagonista que no aparece en ningún momento en la obra, ha perdido la memoria y pide a gente que le ha conocido que le cuenten cosas para recobrar partes de su vida. A esa petición responden un amigo, Jon; su padrastro, Arvid; y una amiga y amor de juventud, Silje.
El libro se divide en tres partes que corresponden con las historias que cuentan cada uno de los mencionados. Cada parte está a su vez subdividida en otras dos: una, que sucede en la actualidad, 2006, y en la que el narrador relata cosas que le están pasando, y otra, que corresponde a los años ochenta, en la que le escriben a David comentándole historias sucedidas con él en aquella época.
Este doble juego le da pie a Tiller para mostrar gran cantidad de situaciones y conflictos tanto de los protagonistas entre sí como cada uno con sus familias respectivas. El libro se convierte así en una sucesión de escenas muy bien resueltas a través de las que vamos conociendo no solo algunos aspectos de la vida de David sino, sobre todo, de la de los que le escriben.
Difíciles relaciones con las madres (prácticamente no hay padres en la novela pues o han muerto o están en la cárcel), no aceptación de la homosexualidad, deseo de huir del pequeño lugar en el que residen y buscar nuevos horizontes, personalidades inseguras, enamoradizas, influenciables, cobardes, intransigentes o fanáticas, según los casos, frustrados intentos de suicidio, etc. Todo esto y mucho más aparece en las diferentes historias en las que la felicidad no suele estar muy presente.
Para saber más hay una magnífica reseña de Óscar Brox en diarios.detour.es.
Además del interés que tienen los diferentes temas e historias, hay que mencionar también, y de forma muy destacada, el estilo de Tilller. Todo el libro está escrito en primera persona, lo que parece muy lógico por la índole de los temas, pero es que, además, en la tercera parte, la contada por Silje, asistimos a dos largas discusiones  –ocupan unas quince páginas cada una-, realizadas en estilo indirecto que me han resultado especialmente interesantes desde el punto de vista formal y que muestran que Tiller no solo quiere contarnos unas historias, sino que también quiere hacerlo variando el enfoque y demostrando las posibilidades expresivas de diferentes formas narrativas.
Un libro recomendable de un autor del que espero que se traduzca algún otro libro pues promete interés y calidad.



Carl Frode Tiller, Cerco

domingo, 27 de noviembre de 2016

Artículos interesantes

Estos días la prensa se ha inundado de artículos sobre muertos. Primero fue la muerte de Rita Barberá y ahora la de Fidel Castro. He escogido tres que se refieren a la primera. Tiempo habrá para hablar del segundo.

Buena reflexión de Josep Ramoneda a partir de las reacciones en el PP tras la muerte de Rita Barberá. Ética y política. (elpais.com)

Carlos Elordi ha escrito el que para mí es el mejor artículo sobre el ya famoso minuto de silencio.(eldiario.es)

Jesús Maraña hace otra magnífica reflexión sobre las diferentes posturas ante la muerte de Rita Barberá. (infolibre.es)

jueves, 24 de noviembre de 2016

Biografía de un editor muy especial




“¿Cómo se explica que un hombre de cuarenta y tres años que ha sido varias veces número uno en el mundo de la edición, con ilimitados contactos internacionales, cuatro idiomas, un hijo en edad de crecer, una “novia” de veinte años, una esposa que confía en que vuelva con ella y una excelente situación económica, renuncia absolutamente a todo? (nadie hizo lo que él). (p.389)

Tras la lectura de esta magnífica biografía sigue sin haber una explicación, si acaso algunos detalles que podrían ayudar a entender algunos comportamientos, pero no la gran radicalidad de los últimos tiempos.
Al ver el libro me pareció interesante conocer la biografía de un editor del que había oído hablar varias veces, pero del que desconocía casi todo. A medida que entraba en la historia me iba alegrando cada vez más porque lo que me ofrecía el texto era algo más que una mera biografía.
El libro, escrito por cierto por el hijo de Giangiacomo Feltrinelli, yo lo dividiría en cuatro partes bastante diferentes. En la primera se ofrecen datos de la familia y cómo llegaron a crear un emporio de empresas; luego se narran aspectos de la infancia y juventud del Giangiacomo. En la segunda parte, el protagonista milita en el PCI y hay mucho espacio dedicado a las polémicas internas en el partido sobre todo tras los sucesos de 1956 en Hungría; además, empieza su labor editorial. La tercera parte, muy extensa, se dedica a contar, de forma quizá excesivamente prolija, todos los pasos que dio la editorial para publicar El doctor Zhivago; se reproduce gran parte de la correspondencia y de los telegramas que se cruzaron donde  se ven muy bien las interferencias del gobierno soviético para intentar impedir su publicación. En la cuarta y última asistimos al proceso de radicalización de Giangiacomo y su paso a la clandestinidad hasta su trágica muerte en 1972 manipulando un artefacto explosivo. Un proceso de radicalización que, como dice Carla Frontini: “Nos dejó a todos perplejos, si no atónitos, cuando dijo que Cerdeña debía ser la Cuba del Mediterráneo.” (p. 352)
En todo este proceso aparecen multitud de personajes conocidos desde  Fidel Castro y Régis Debray hasta historiadores como E.Collotti o G.C.Argan pasando, lógicamente, por P.Togliatti y los diferentes dirigentes del PCI. También muchos comentarios sobre obras que fueron editadas  y algunas, como sucedió con Trópico de Cáncer de H.Miller, que se imprimieron en Suiza para salvar la censura y luego se iban introduciendo poco  a poco en Italia en coches particulares.
Un libro enormemente interesante y sugerente, pero al mismo tiempo un tanto desmoralizador al ver los esfuerzos que hicieron algunos a finales de los sesenta y principios de los setenta para que al final todo quedase igual o peor. Las vidas humanas que se perdieron y los pocos frutos que de ahí se obtuvieron.
Un texto muy recomendable sobre todo para conocer lo que sucedía en Italia en esa época. Yo tengo que reconocer que siendo yo lector de prensa en esos años desconocía casi todo lo que he visto en el libro;  no sabía o al menos no recordaba lo que sucedía en ese fatídico año 1969.
Hay dos reseñas bastante buenas: la de Diego Doncel en elcultural.com y la de Luis García Montero en infolibre.es.


Carlo Feltrinelli, Senior Service. Biografía de un editor

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Gran novela sobre el terrorismo de ETA





“Un verdadero acontecimiento… una de las grandes novelas de la literatura española contemporánea.” Rafael Arbona, Revista de Libros.
Esta frase puesta por la editorial en la faja que acompaña al libro resume muy bien de qué se trata.
Desde que empecé su lectura me fui introduciendo en el mundo de la novela y en las historias de las dos familias protagonistas de tal manera que esperaba el momento de coger el libro y seguir leyendo. A pesar de sus 645 páginas mi deseo era que no se acabase, que Aramburu me siguiera contando cosas sobre los distintos personajes porque, y para mí esta es la clave de esta gran obra, lo fundamental es la creación de personajes que ha logrado el autor.
Dentro de esos personajes destacan, como seguramente tenía que ser al desarrollarse en Euskadi, los de las mujeres; personas de una pieza, fuertes aunque tengan algún momento de debilidad. Son las que llevan el peso de la historia, las dos madres y sus hijas, sobre todo Arantxa, la hermana del miembro de ETA, que es quizá el personaje más positivo y con más atractivo de todos. A su lado, los personajes masculinos son en general mucho más débiles, llegando en algún caso a la sumisión, y van siempre un tanto a remolque de lo que les marcan las mujeres.
Aparte de los miembros de las dos familias que son los protagonistas fundamentales, salen también un cura, Don Serapio, que, aunque no sea la intención de Aramburu según él mismo ha dicho, representa el comportamiento de una parte importante de la iglesia vasca; y Patxi, el dueño de la herriko taberna, colaborador necesario de la banda terrorista.
A estas alturas del comentario aún no he dicho, aunque se  sobreentiende fácilmente, que se trata de una novela sobre el terrorismo y, sobre todo, sobre lo que supone para los que lo padecen y para los que cometen; también sobre la presión social en los pueblos sobre la gente que no piensa como la mayoría (quizá sea este el aspecto que más me ha interesado y gustado del libro).
En el capítulo 109, el libro está dividido en 125 capítulos de corta duración, Aramburu relata una presentación ficticia de un libro sobre el tema del terrorismo en la que autor –ni que decir tiene que es un verdadero trasunto de Aramburu-, dice cosas como:

“- Quise responder a preguntas concretas. ¿Cómo se vive íntimamente la desgracia de haber perdido a un padre, a un esposo, a un hermano en un atentado? ¿Cómo afrontan la vida, tras un crimen de ETA, la viuda, el huérfano, el mutilado?...
-…procurando trazar un panorama representativo de una sociedad sometida al terror. Quizá exagero, pero tengo el firme convencimiento de que también está en marcha la derrota literaria de ETA.” (p. 553)

“_ Y este proyecto de componer, por medio de la ficción literaria, un testimonio de las atrocidades cometidas por la banda terrorista surge en mi caso de una doble motivación. Por un lado, la empatía que les profeso a las víctimas del terrorismo. Por otro, el rechazo sin paliativos que me suscitan la violencia y cualesquiera agresiones dirigidas contra el Estado de Derecho.” (p. 551)

Así queda bien explicitadas las intenciones del autor con esta Patria.
Además de la historia y los personajes, esta novela tiene también interés por su estructura y su estilo. Por un lado, la historia se va narrando dando protagonismo a distintos personajes  a través de saltos en el tiempo, aunque siempre se sabe muy bien en qué momento se está. Por otro lado, en un mismo fragmento hay muchas veces junto a la voz del narrador, la voz en primera persona del personaje, con lo que se logra una gran cercanía e incluso empatía.
Está claro que es una novela contra el terrorismo y, como se advierte en la cita y Aramburu ha dicho en distintas entrevistas, para ganar el relato a ETA. No obstante, también la Guardia Civil aparece utilizando sus peores procedimientos de intimidación, malos tratos e incluso tortura.
Si algo podría criticar es que, sobre todo al principio, utiliza a veces algunas frases con demasiados tópicos, pero pronto desaparecen.
Libro absolutamente recomendable. Emotivo  unas  veces, discutible otras, pero siempre apasionante. Desde luego, al menos por el momento, la gran novela sobre el terrorismo de ETA.
En elpais.com hay una buena reseña de José Carlos Mainer y una interesante entrevista de Iker Seisdedos



Fernando Aramburu, Patria

viernes, 18 de noviembre de 2016

ANDAMIO

ANDAMIO

Hace ya un cierto tiempo que limito esta sección a hablar de cine y series de televisión. No es que me hayan dejado de interesar y preocupar los temas que antes eran los habituales, pero prefiero dejar pasar un poco de tiempo para escribir algo sobre ellos.

Series

Al haber pasado tanto tiempo hay muchas series. En general todas merecen la pena si bien, lógicamente, las hay más y menos interesantes.

Transparent. Esta nueva temporada me ha parecido que insiste demasiado en lo ya visto en la anterior y, al no tener el mismo efecto sorpresa, se hace un tanto pesada y reiterativa. No obstante, sigue siendo una serie rompedora y curiosa.

The americans. Pasan las temporadas y los guionistas son capaces de mantener el interés por esta familia de espías. Es de las series que espero cada año con gusto.

Better call Saul. Mantiene el sentido del humor y cada vez se va pareciendo más a la serie de la que sale, Breaking bad. El hecho de tener el mismo creador hace que muchos elementos del guion y de la puesta en escena se parezcan.

Line of duty. Una serie británica de policías diferente y muy interesante. Las tres temporadas tienen un hilo conductor común, pero al mismo tiempo tienen cierta independencia.

River. Serie policiaca en la que lo importante son los problemas de los protagonistas más que la trama propiamente policial. Muy buenas interpretaciones.

The knick. No quise verla en su momento porque había leído que había mucha sangre. No es así y tiene el interés de ver cómo fue surgiendo la cirugía moderna. Magnífica ambientación e interpretaciones.

Absuelto. Serie noruega muy desigual. Algunos capítulos tienen interés, pero otros son muy premiosos; eso sí, espectaculares  vistas del fiordo en el que se desarrolla.

 Quirke. Miniserie británica basada en alguna de las novelas de Benjamin Black. Aunque intenta lograr el ambiente de las novelas no lo consiguen del todo y resulta un poco tediosa a pesar de contar con un gran intérprete para el forense Quirke.

Stranger things. A pesar de ser de un género que no es de los que me atraen, está tan bien hecha y ambientada que me ha gustado bastante y la he seguido con interés por la historia.

One of us. Miniserie británica con un doble asesinato. Lo mejor es que se desarrolla en el mundo rural escocés y las repercusiones del hecho en dos familias amigas.

Crisis in six scenes. Miniserie en seis capítulos escrita, dirigida e interpretada por Woody Allen. Muy desigual aunque, eso sí, con un capítulo final espléndido en la línea del mejor Allen.


Películas

También hay un buen puñado. Seleccionaré las que me han parecido mejores.

Al final del túnel. Intenso trhriller argentino. Mantiene muy bien la tensión y hay alguna sorpresa.

Good father. Un interesante thriller, en este caso francés aunque se desarrolle en Estados Unidos. Aquí hay más acción que en el anterior. Buenas interpretaciones.

Florence Foster Jenkins. Buena comedia basada en el caso real de una rica neoyorkina que quiso cantar ópera aunque lo hacía francamente mal. Se pasa un rato estupendo y  Meryl Streep está magnífica.

Verano en Brooklyn. Típica película del cine independiente USA. Buenos diálogos y alguna situación interesante.

Tarde para la ira. Thriller español muy bien hecho. Quizá el género que mejor están trabajando los directores españoles últimamente.

Que Dios nos perdona. Otro thriller, también español. Buen guion, dirección e interpretaciones.

Yo, Daniel Blake. En la línea de casi todo el cine de Ken Loach. Combativa y emotiva. Brillante interpretación.

El ciudadano ilustre. Estupenda película argentina. Difícilmente clasificable. Plantea más de un tema para reflexionar.

Política, manual de instrucciones. Es un documental sobre Podemos dirigido por Fernando León de Aranoa. Durante un año han acompañado a la organización y filmado todo tipo de situaciones. Muy interesante e instructivo. ¿Cuántos partidos aguantarían algo así?

También he visto: La guerra del agua pesada, Capitán Kóblic, Esperando al rey, Money monster, Café Society y Suburro, pero me parecen inferiores a las que he comentado.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Otro buen descubrimiento




Otro gran escritor centroeuropeo, de origen judío y que publicaba en los años treinta del siglo pasado. Es realmente magnífico ver cómo hay una serie de editoriales que están rescatando la obra de estos escritores que han aportado tanto a la historia de la literatura, y que durante años has estado bastante olvidados.
Aunque se han traducido varios libros de Perutz yo simplemente conocía el nombre o,  mejor dicho, me sonaba a pesar de que siempre que me entero de la existencia de libros de escritores con las  credenciales mencionadas procuro leerlos.
Gracias a esta última publicación en Libros del Asteroide he tenido ocasión de comprobar que Perutz es uno de los grandes de la época. Se trata de un conjunto de relatos que forman una unidad por aparecer varios personajes en casi todos (principalmente el Emperador del Sacro Imperio Rodolfo II y el rico judío Mordejai Meisl) y por desarrollarse en Praga, fundamentalmente en el barrio -gueto- judío, en los años a caballo entre los siglos XVI y XVII, Dice muy atinadamente Andrés Amorós en su reseña que: “Lo que aporta unidad y encanto al libro es su tono. Recuerda los relatos de tipo oral, tradicional; en ocasiones, a Las Mil y Una noches”, y esto es una de las cosas que más me han sorprendido y gustado del libro: que su lectura te transporta a otra época y te vas metiendo en unas historias maravillosamente bien contadas.
En los catorce relatos y un epílogo que componen el libro hay todo tipo de historias pero, salvo quizá  dos de ellas un poco inferiores, todas atrapan desde el primer momento. Tiene además, como decía antes, la presencia de ese Rodolfo II paranoico (aunque a veces con razón) que es todo un personaje.
Como se afirma en la magnífica reseña del libro publicada en el blog devoradoradelibros.com: “Ya no se escriben libros como De noche, bajo el puente de piedra, libros que dominan el arte de contar historias con el sabor de una fábula, libros que embelesan al lector con una literatura que le sugiere una fascinación similar a la de los cuentos que leyó en su infancia. Por todo esto y más, he aquí una gran lectura.”
Un libro para disfrutar, para entrar en otra época y otros lugares, para ver qué manjares se comían y cómo un duelo puede acabar con el derrotado bailando la zarabanda por la judería. Un libro diferente y totalmente recomendable.



Leo Perutz, De noche, bajo el puente de piedra

martes, 15 de noviembre de 2016

Recuerdos de un gran escritor





“Todas éstas son historias verdaderas contadas de memoria, por lo que tenéis derecho a preguntaros qué es la verdad y qué los recuerdos en un escritor de ficción que se encuentra en lo que delicadamente podríamos llamar el crepúsculo de su vida. Para un abogado, la verdad son los hechos sin adornos. Para el escritor de ficción, los hechos son la materia prima; no su guía, sino su instrumento, y su labor consiste en arrancarle música. La auténtica verdad no reside en los hechos –si es que reside en algún sitio-, sino en los matices.” (p. 16)

Este fragmento de la introducción nos sitúa muy bien en lo que consiste el libro: un conjunto de recuerdos del autor que tienen que ver principalmente con la preparación de sus diferentes novelas. Vemos así a Le Carré  viajando a Moscú, Berlín, Panamá, el Congo o Beirut entre otros lugares para documentarse, pero también nos enteramos de que escribió sobre Hong-Kong utilizando una guía de viajes. También conoceremos personajes reales que luego se convertirán en protagonistas o secundarios en alguna de sus novelas.
Estamos ante  un gran contador de historias y lo demuestra con creces en capítulos como el dedicado a  su entrevista con Arafat o a la que tuvo con Sajárov. También se puede apreciar su gran sentido del humor, del que hace gala especialmente en el capítulo dedicado al rodaje de El espía que surgió del frío sobre todo por lo que cuenta de Martin Ritt y especialmente de Richard Burton.
El autor ejerció de espía tal y como cuenta al principio del libro lo que de alguna manera le marcó para siempre, pues como él mismo afirma:

“Cuando ya no pude negar la realidad, seguí insistiendo en que yo no era un espía que se hubiera vuelto escritor, sino un escritor que casualmente había sido espía.  Pero el mensaje que me llegó como respuesta fue más o menos el siguiente: olvídalo. El que ha sido espía una vez lo sigue siendo toda su vida, y si no te crees tus historias, hay otra gente que se las cree, así que ve acostumbrándote a que sea así.” (p. 250)

Casi al final dedica un largo capítulo, el más largo del libro, a la figura de Ronnie, su padre, alguien realmente peculiar y que necesariamente tuvo que marcar la vida de David (el verdadero nombre del autor), como también tuvo que hacerlo una madre que desapareció cuando él tenía seis años para no volver a aparecer hasta que cumplió los veintiuno.
Un libro muy entretenido, variado e interesante sobre todo para quienes sean seguidores de este gran escritor como es mi caso (es uno de los que tiene una entrada en el blog en la serie de “mis autores favoritos”).




John Le Carré, Volar en círculos. Historias de mi vida

lunes, 14 de noviembre de 2016

Un interesante personaje del maquis



Desconocía totalmente a la autora, aunque luego he visto que es quien ha escrito la serie de Petra Delicado de  la que sí me suena haber oído algo. Tampoco sabía que este libro había obtenido el premio Nadal, pues hace ya mucho tiempo que no me entero de ninguno de los premios comerciales, si acaso suelo enterarme de los premios de  la Crítica y del Nacional de literatura.
Sea como sea, el caso es que cayó en mis manos este libro y reconozco que me ha hecho pasar un buen rato. Es muy entretenido y, además, tiene una de sus partes muy interesante. El libro cuenta la búsqueda, con forma de thriller, por parte de un periodista barcelonés de poco éxito y un psiquiatra francés que estudia la psicopatología de criminales, de una miembro del maquis, La Pastora, durante unos meses de 1956.
El texto se divide en dos partes que se van entrelazando desde muy pronto. Por un lado, las pesquisas de los dos protagonistas buscando a La Pastora y, por otro lado, los monólogos de esta contando su vida y sus diferentes hazañas en el maquis. Esta parte está basada en hechos reales siguiendo un libro de José Calvo, La Pastora. Del monte al mito que está agotado desgraciadamente, porque al terminar la lectura de esta novela lo que apetece es leer el de Calvo.
Evidentemente, esta parte del libro es la más interesante y en la que la escritora se ha esmerado más en su escritura haciendo muy creíble todo lo que cuenta La Pastora a partir de la forma de contarlo. Al lado de esta historia, el relato de la búsqueda resulta a veces un tanto reiterativo y alguna de las reacciones de los protagonistas un tanto excéntricas, pero le sirven a la autora para ir contando lo fundamental que es la apasionante historia de alguien que se va al maquis no por razones ideológicas o políticas, sino por el rechazo social al sentirse hombre pero ser tratada como mujer.
La novela se lee con enorme facilidad pues tiene mucho ritmo y está escrita de una forma muy ágil. Tiene también algún personaje secundario interesante que utiliza la autora para reflejar esa dura España de los cincuenta en el mundo rural.
Desde luego creo que es una novela recomendable sobre todo para quienes desconozcan, como era mi caso, el mundo de los maquis.
Dejo el enlace con dos críticas no tan positivas: la bastante  dura de Ricardo Senabre en elcultural.com y otra más favorable de J.Ernesto Ayala-Dip en.elpais.com.



Alicia Giménez Bartlett, Donde nadie te encuentre

viernes, 11 de noviembre de 2016

Citas últimas lecturas


Fumar, tabaco

Lo malo de fumar era que el deseo de fumar resultaba mucho mayor que la satisfacción que se obtenía con el acto de fumar en sí.
Benjamin Black, El lémur



Escritura

“En el momento en que uno se pone a escribir –dice Natalia Ginzburg-, milagrosamente se olvida de las circunstancias concretas de la propia vida, pero nuestra felicidad o nuestra desdicha nos empujan a escribir de determinada manera. Cuando somos felices, nuestra imaginación tiene más fuerza. Cuando nos sentimos desdichados, gana fuerza el recuerdo.”
David Grossman, Escribir en la oscuridad


Escritura

Sartre tal vez pecaba de ingenuo al afirmar que “nadie podría imaginar ni por un momento que pudiera escribirse un libro ensalzando el antisemitismo”. Libros así se han escrito y parece que se seguirán escribiendo. Pero tenía toda la razón con respecto al “único tema” que es el fundamento de la escritura y la esencia del acto literario: la libertad. La libertad de pensar de otro modo, de mirar de manera distinta las situaciones y las personas, aunque sean nuestros enemigos.
David Grossman, Escribir en la oscuridad



Libro

Un buen libro – y no hay muchos porque, evidentemente, la literatura también está sujeta a las seducciones y los obstáculos de los medios de comunicación- individualiza y extrae al lector individual de las masas. Le da oportunidad de sentir cómo contenidos espirituales, recuerdos y posibilidades existenciales son capaces de emerger de su interior, de lugares desconocidos que solo son suyos. Los frutos distintivos de su personalidad. El resultado de sus sutilezas más íntimas. Y en la cultura de masas de la vida cotidiana, en la contaminación generalizada de nuestras conciencias, es muy difícil que estos contenidos espirituales emerjan de lo más profundo del alma y cobren vida.
David Grossman, Escribir en la oscuridad



Lectura, literatura

Leer –literatura- restaura nuestra dignidad y nuestro rostro original, humano, el que existía antes de verse empañado y difuminado entre las masas. Antes de que fuéramos expropiados, nacionalizados y vendidos al por mayor al peor postor.
David Grossman, Escribir en la oscuridad



Periodismo

Somos testigos incómodos cuyo trabajo consiste en tocar las pelotas al poder, no en servirlo ni en lanzarse contra él en las barricadas. En eso consiste el periodismo; lo otro es sumisión o militancia, dos defectos similares y extendidos.
Ramón Lobo, Todos náufragos

jueves, 10 de noviembre de 2016

Aburrido alegato



“Puede que la religión haga amar a Dios, pero no hay nada como ella para acabar detestando al ser humano y odiar a la humanidad.”  (p. 5)

En esta frase que antecede al inicio del libro se resume muy bien lo que pretende Sansal: mostrar cómo una religión, la musulmana en este caso aunque  como tal no se mencione expresamente en el texto, puede aniquilar al ser humano. En este sentido se trata de un verdadero alegato contra el totalitarismo que puede entrañar la versión radical de esta religión.
Para ello construye el autor una distopía muy orwelliana como deja presente hasta en el título. No hablaré del contenido concreto que está muy bien resumido y comentado por Alejandro Luque en criticoestado.es. El libro funciona también como una parábola con algún que otro elemento de ciencia-ficción que por cierto resulta difícilmente explicable.
Hasta aquí todo parece interesante y positivo, pero hay más de un problema que me parece grave en un texto de estas características: por un lado, carece de personajes con una mínima entidad, están apenas esbozados y no tienen personalidades reconocibles ni interesantes; por otra parte, la novela es tremendamente aburrida y, además,  está muy recargada de largos nombres de instituciones y cargos que no facilitan la lectura ni tampoco aportan gran cosa al conocimiento de esa sociedad.
Lo anterior lleva, al menos en mi caso, a que no me produzca especial horror lo que estoy leyendo aunque creo que ese es el sentido último del libro de Sansal como se puede apreciar, por ejemplo,  en el siguiente fragmento:

“¿Qué hacer cuando, mirando al pasado, se ve el peligro abalanzarse sobre quienes nos han precedido en la historia? ¿Cómo avisarlos? ¿Cómo decir a los propios contemporáneos que, lanzados como están, las desgracias de ayer no tardarán en alcanzarlos? ¿Cómo convencerlos cuando su religión les prohíbe creer en la muerte, cuando están convencidos de que su plaza en el paraíso está reservada y los espera como si fuera una suite de un hotel de lujo?” (p. 251)

También, en este caso  sobre el carácter de la religión que se imponía, son representativos estos dos fragmentos:

“La paciencia es el otro nombre de la fe, el camino y la meta, ésa es la primera enseñanza, al igual que la obediencia y la sumisión, fundamentos del buen creyente.” (p. 25)

“(…) jamás de los jamases se había obligado a nadie en Abistán a creer, y nunca se había hecho el menos intento de obtener de nadie su sincera adhesión, se le imponía el comportamiento del creyente perfecto, eso era todo.
(´´´)
Bajo el imperio del Pensamiento Único, descreer resulta pues impensable” (p. 43)

Este es el cuarto libro traducido de este autor y también el cuarto que leo. Como he comentado en las correspondientes entradas del blog, dos de ellos me  parecieron magníficos y otro no tanto, por eso cogí este 2084 con interés y ganas, y quizá por ello la decepción ha sido mayor. No obstante, el libro tiene el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa de 2015 y ha sido finalista en otros premios por lo que me queda la duda de si he sido yo el que ha hecho una mala lectura o es que realmente el libro no es tan bueno. Seguramente, una parte de los premios tenga que ver con la escritura que, como siempre en Sansal es de gran calidad, pero no se aprecia  igual al tratarse de una obra traducida.
Una crítica bastante más favorable se puede encontrar en wordpress.com.


Boualem Sansal, 2084. El fin del mundo

domingo, 6 de noviembre de 2016

Artículos interesantes

En una semana en la que el "asunto" de Ramón Espinar ha ocupado horas en radio y televisión y páginas y páginas en la prensa en papel o digital, no podía dejar pasar esta entrada  sin seleccionar un par de artículos. 

Miguel Pasquau firma el que para mí es el mejor y más interesante de los que he leído porque se sale de la mera anécdota y da una visión más general.(ctxt.es) 

 Luis Arroyo, por el contrario, escribe uno de los peores incluso por alguna expresión despreciativa que usa. Curioso viniendo de un destacado experto en comunicación y ¿militante? del PSOE. (infolibre.es)

El artículo sobre el populismo de Josep Ramoneda me parece una espléndida síntesis que aclara muchas cosas. (elpais.com)

Rubén Juste y José Luis Marín hacen un interesante  estudio sobre el IBEX 35. (ctxt.es)

También puede resultar útil la lectura de la entrevista de Óscar F. Civieta a Pablo Echenique. (eldiario.es)

viernes, 4 de noviembre de 2016

Agradable sorpresa



De vez en cuando me pasa que rechazo algunos libros. Hasta hace poco he estado unos años sin apenas leer autores anglosajones; craso error que ahora estoy corrigiendo de forma acelerada. Con Elena Ferrante me ha pasado algo parecido. Desde que salió esta primera entrega de una saga decidí que no la leería, y han tenido que concurrir una serie de circunstancias para que rompa con esa, en el fondo, manía.
En los últimos tiempos he leído algunos libros que me interesaron y gustaron mucho al principio, pero que luego poco a poco se me fueron cayendo de las manos. Con este de Ferrante me ha sucedido exactamente lo contrario; me ha costado un poco entrar en la historia, pero una vez dentro cada vez me gustaba más y me parecía más interesante y mejor escrito.
No voy a decir prácticamente nada de la historia pues dejaré al final dos reseñas que la resumen perfectamente. En síntesis: trata de la amistad entre dos mujeres en su infancia y juventud que habitan en un barrio humilde en el Nápoles de los años cincuenta del siglo XX.
El desarrollo está organizado en capítulos cortos que van narrando diferentes escenas y momentos y en los que, además de las dos protagonistas, aparece un conjunto de secundarios formados por los miembros de varias familias. El estilo narrativo me ha resultado muy decimonónico en el buen sentido del término. Cuenta muchas cosas y las cuenta muy bien. Retrata a muchos personajes y también los hace muy creíbles.
Sin embargo, tengo que ponerle un pero.  A pesar de lo dicho no he tenido del todo la sensación dc pobreza y hasta miseria que había en el barrio en esa época. Es cierto que cuando se describen vestidos y comidas sí se traslucen esas carencias, pero no he llegado a sentirlas como me ha sucedido en otras novelas que se desarrollaban en similares ambientes.
Una novela muy entretenida y bien escrita que me “obligará” a seguir leyendo el resto de la saga.
Buenas reseñas en devoradoradelibros.com y la de José María Guelbenzu



Elena Ferrante, La amiga estupenda

lunes, 31 de octubre de 2016

Dura crítica de "la movida" madrileña



Dice del autor su amiga Luz Elez-Villarroel en el Epílogo:
“Es fácil convivir con José Luis, divertido, irónico, capaz de reírse de sí mismo con total naturalidad (…) inteligente, culto, elegante, gamberro, buen poeta, sin que le guste mucho que se le diga, maestro del relato, inconfundible en sus elucubraciones con base histórica.” (p. 207 y 208)

Seguramente todo es cierto aunque en este libro lo que se aprecie fundamentalmente es lo de gamberro y lo de reírse, eso sí, en este caso de los demás.
Puedo estar de acuerdo en casi todo lo que critica Moreno. Creo incluso que se queda algo corto en sus referencias a los políticos de los que, por cierto, no da demasiados  nombres (a mí se me ocurren muchos más). Aunque no sea el objeto del libro tampoco hubiera estado de más algunos datos sobre subvenciones y enchufes.
Tuve en el fondo la inmensa suerte de irme de Madrid en 1984, bueno el Ministerio  de Educación me “desterró” a Mallorca y desde entonces aquí vivo. Aclaro esto porque no conozco la mayor parte de los artistas ni de los grupos musicales que cita Moreno ni, por lo que deduzco de sus palabras, falta que me hace tanto por los que critica como por los que ensalza. No me interesan esas músicas.
El texto de Moreno (parece ser que el –Ruiz se lo puso para que no le confundieran con el otro José Luis Moreno) es iconoclasta hasta la exageración y la exasperación; es faltón a lo Salvador Sostres en muchos casos; derrocha mala baba aunque, insisto, cortándose a veces en dar según qué nombres; es elitista y cultureta; manifiesta muchas fobias y pocas filias;  y es, muy a propósito desde luego, políticamente incorrecto en su machismo y homofobia como se puede apreciar en estos dos ejemplos (hay muchos más):

“Ellos más contentos que una marica con lombrices, o que en un huerto de nabos…” (p.95)

“Luego, una chorbilla, una de las actrices, una chavala bajita y paticorta pero que podría tener una faena de aliño en una caso de apuro (…) Con esa cara de clítoris de lija que tienen la Binoche, la Maura…” (p. 149)
“(…) a la que nadie (se refiere a la antropóloga Margaret Mead), pobrecilla, metió un mordisco en donde más le hubiera placido.” (p. 151)

Tiene así el libro mucho de exabrupto y hasta de vómito, pero, como decía antes, con críticas que son realmente acertadas y que no siempre gustan a la izquierda como:

“En efecto, los vetos y las censuras fueron tan  consubstanciales a ese tiempo identificado como posmoderno, cual lo serían posteriormente con el aznarismo pepero y (…) como lo son en el actual imperio zapaterista…” (p. 56-57)

¿Merece la pena leerlo?, ¿es un libro recomendable? Creo que sí; yo lo he pasado bien en muchos momentos y me ha parecido que se hacen comentarios acertados, pero estoy seguro de que con un editor que corrigiese alguna de las cosas que he criticado, y también algunos aspectos del estilo del autor -esas oraciones principales que continúan cinco líneas más abajo y que obligan a leer el párrafo más de una vez, con un editor así, el libro ganaría bastante. También lo haría si se suprimiese el Prólogo en el que Javier Corcobado nos cuenta su vida con el autobombo correspondiente.
No quiero terminar sin mencionar que, parafraseando a Chaves Nogales, “ José Luis Moreno que estaba allí” y además en la radio pública incluso con programa propio.
Hay una reseña muy favorable de David Torres en blogs.publico.es y otra muy completa y en la misma línea de Alberto Gayo en blogs.interviu.es.



José Luis Moreno-Ruiz, La movida modernosa. Crónica de una imbecilidad política

domingo, 30 de octubre de 2016

Novela de suspense



Entre los muchos autores que desconozco se encuentra Oates. He visto que ha sonado varias veces para obtener el premio Nobel, pero nunca había tenido un libro suyo entre las manos en las librerías. Al ver este Rey de Picas en los estantes dedicados a la novela negra o policiaca, me animé porque me imaginaba que además de estar bien escrito sería entretenido.
Acierto pleno. Se trata, como reza el subtítulo, de una novela de suspense y no tanto de una obra de novela negra. La editorial ha puesto en la solapa algunas críticas de las que destaco: “Muy entretenido. Absorbente. Una lectura de verano perfecta.” Tampa Bay Times. Así es, y no queda mucho que decir.
A quien quiera conocer más a fondo el contenido le recomiendo una estupenda reseña en el blog: entremontonesdelibros.blogspot.com, aunque creo que se hace algo de spoiler.
Por mi parte, recomendar su lectura pues se sale de lo habitual en el género, y esa escritura en primera persona con las extrañas voces que oye el protagonista resulta bastante turbadora.
Tengo que buscar algún otro libro de esta autora en otros géneros pues, efectivamente, parece alguien interesante.


Joyce Carol Oates, Rey de Picas. Una novela de suspense

Artículos interesantes

Estos días proliferan los análisis sobre la situación del PSOE y de la política en general. Yo he seleccionado a los que podría llamar mis clásicos.

Íñigo Sáenz de Ugarte hace el mejor análisis de ls situación. No estoy de acuerdo en todo lo que dice, pero reconozco su esfuerzo de objetividad y claridad. (eldiario.es)

Josep Ramoneda  es capaz de decir cosas interesantes con pocas palabras. (elpais.com)

Luis Sánchez Montero escribe desde una perspectiva diferente y lo hace muy bien aparte de que lo que dice me parece relevante. (infolibre.com)

En Babelia se da una selección de los 25 mejores libros en español de los últimos veinticinco años. Creo que faltan algunos importantes (En la orilla de R.Chirbes ,El Hambre de M.Caparrós o alguno de Juan Gabriel Vásquez) y seguramente sobran algunos, pero siempre es curioso y sugerente  ver estas listas hechas por críticos y escritores.(elpais.com)

viernes, 28 de octubre de 2016

Novelón




En Buenavida,  una aldea perdida entre montañas en el interior de China, habitan un conjunto de personas que padecen en su mayoría algún problema físico: tuertos, ciegos, mudos, cojos, sordos,…, pero al mismo tiempo algunos son capaces de hacer cosas extraordinarias a pesar de sus carencias. Ante el hambre que aparece un invierno, el jefe del condado tiene la brillante idea de construir un mausoleo al que llevar, tras haberlos comprado,  los restos de Lenin para así atraer el turismo. Para financiar la compra montará una gira con una llamada compañía de artes diestras en la que lo habitantes mostrarán sus habilidades.
Con esta idea base, Lianke es capaz de escribir una novela de 600 páginas que atrapa desde el principio y que hace que se está esperando el momento de poder coger el libro para continuar la lectura.
¿Cómo lo consigue? Yo creo que en primer lugar por su magnífica escritura con una traducción espectacular y que imagino habrá sido bastante complicada. La historia va fluyendo y desarrollándose con gran naturalidad lo que pone de manifiesto el inmenso trabajo que debe de haber detrás. En segundo lugar, por los elementos críticos de la historia reciente de China y la forma tan magistral de tratarlos; así, El Gran Salto hacia adelante o la Revolución Cultural protagonizan algunos capítulos de la novela. En tercer lugar, los dos protagonistas: la anciana Mao Zhi, omnipresente y por cuya mediación conoceremos los antecedentes de la aldea, y el jefe del condado Liu Yingque, representante por un lado del poder y por otro del cambio hacia el capitalismo que se ha estado produciendo en China.
Si a ello le unimos: un gran sentido del humor en varios pasajes, una gran sensibilidad en el tratamiento de muchos secundarios o el realismo mágico de algunos momentos (cae una inmensa nevada en plena canícula veraniega o “disparando” con el mango de un azadón logran disipar una nubes), tenemos un conjunto de cosas que hacen de esta novela una obra no solo diferente, sino realmente excepcional.
Realismo y crítica política y social, realismo mágico, fábula sobre el funcionamiento del poder, sátira sobre los cambios recientes en China; todo eso es esta novela, pero sobre todo es una magnífica historia que atrapa y está maravillosamente contada a pesar de que como se dice en la página 601 el primer borrador se hizo en seis meses y la revisión en tres.
Hace dos años leí el primer libro que se traducía del autor, El sueño de la aldea Ding, que ya me pareció algo especial. Ahora solo espero tener pronto la nueva traducción que ya he visto que se acaba de publicar. Ni que decir tiene que este autor es absolutamente recomendable.
Hay una estupenda reseña de Alberto Manguel en elpais.com.
Una curiosidad: en la numeración de las páginas, los capítulos y las anotaciones no aparecen más que números impares. Desconozco el motivo.



Yan Lianke, Los besos de Lenin