viernes, 19 de mayo de 2017

ANDAMIO

Siguiendo una costumbre reciente, dedicaré este Andamio a hacer un breve comentario sobre las series y películas vistas en los últimos tiempos con la única intención de sugerirlas a quien le pueda interesar.


SERIES

Bedrag. Serie danesa sobre delincuencia económica del mismo creador de Borgen. No está mal, pero inferior a otras de la misma procedencia.

The affair. Parece mentira, pero de una breve anécdota los guionistas han ido sacando una historia que es mejor cada temporada.

Pecky Blinders. Demasiado violencia en esta, seguramente, última temporada de esta serie británica original sobre todo por estar protagonizado por gentes de etnia gitana.

Apple Tree Yard. Una muy entretenida serie británica de policías y juicio.

Narcos. Segunda y última temporada de esta serie dedicada a Pablo Escobar. Entretiene pero habría sido mejor acabarla con la primera temporada.

Eyewitness. Miniserie estadounidense sobre dos jóvenes testigos de un asesinato. Interesante por el reflejo del mundo rural y muy entretenida.

Rectify. La serie de la temporada hasta el momento. Muy buena. Se inicia con una temporada de seis capítulos, pero termina teniendo cuatro temporadas y la última de diez capítulos. Eso sí, hay que estar dispuesto a ver una serie centrada en la relaciones entre personajes y realizada a un ritmo muy pausado.

Broadchurch. Tercera temporada de esta magnífica serie británica. Tiene menos interés que las anteriores, pero se deja ver.

Homeland. En la misma línea que el resto de la serie aunque esta vez se queden todo el tiempo en Estados Unidos. Muy entretenida.


PELÍCULAS

Manchester frente al mar. Un buen drama que se desarrolla en el mundo rural estadounidense con personajes de carne y hueso.

Moonlight. De lo mejor que he visto hace tiempo. Muy bien dirigida e interpretada partiendo de un magnífico guion.

Elle. Aburrida película aunque tenga buenas críticas. Difícil de entender el comportamiento de la protagonista.

El viajante. Estupendo drama iraní. Muy bien reflejados los comportamientos de los diferentes protagonistas.

El fundador. Entretenida e instructiva esta historia sobre cómo se creó McDonald’s.

Incierta gloria. La única película española que he visto y me arrepentí nada más salir. No entiendo las críticas tan buenas que tuvo.

Land of mine. Una buena película danesa que hace autocrítica sobre el trato dado a unos jóvenes prisioneros alemanes tras acabar la Segunda Guerra Mundial.

Stefan Zweig. Adiós a Europa. Interesante para seguidores del escritor (que es mi caso), pero no creo que se trate de una buena película para otro tipo de público.

La profesora. Curiosa película eslovaca (la primera que veo de esa nacionalidad). Muy interesante estudio de reacciones humanas ante un conflicto en un centro escolar.


Lady Macbeth. Espléndida historia e interpretación. 

jueves, 18 de mayo de 2017

Más, y mejor, Natalia Ginzburg




Esta novela está considerada por muchos como la mejor de la autora. Desde luego se trata de una obra magnífica. Desde que a principios de este año descubrí, es verdad que muy tarde,  a Ginzburg, este es el cuarto libro que leo en apenas cuatro meses. Todos me han gustado mucho y este es desde luego el más completo (también es el más extenso).
Los textos de esta autora, aparentemente sencillos, muestran la complejidad de las relaciones personales y familiares. Una vez que te metes en la historia quedas atrapado por ella entre otras cosas por la forma en que está narrada.
En palabras de la prologuista de este libro Elena Medel:

 “Qué sencilla la prosa de Natalia Ginzburg, con qué palabras nuestras –las de la conversación, las del secreto- entrelaza sus relatos. Qué compleja, a la vez, a la hora de hilar varias novelas diferentes –la emocional, la social- en una misma novela (…)” (p. 11)

En esta novela nos cuenta la historia de una serie de personajes pertenecientes a dos familias durante el período que va más o menos desde mediados de los años treinta hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Tanto el trasfondo del fascismo como el de la guerra están magníficamente presentados. Pocas alusiones, pero muy bien introducidas en la trama de la novela.
Aunque hay un personaje, Anna, que va marcando los principales momentos de la historia, la obra tiene un protagonismo colectivo y todos los miembros de ambas familias así como sus maridos y mujeres aportan aspectos relevantes.
A mí me ha recordado en algunas escenas el neorrealismo tan en boga en el cine italiano por aquellas fechas (el libro está escrito en  1952). También me han venido a la cabeza, sobre todo en la segunda parte de la novela,  cosas que cuenta Carlo Levi en su novela autobiográfica Cristo se paró en Éboli.
Una novela muy completa que tiene la gran virtud de que veamos cómo vivía la gente bajo el fascismo y durante la guerra sin que, al menos aparentemente,  ese sea el tema principal.
Un libro totalmente recomendable como todos los de la autora. Veo además que la editorial Lumen sigue publicando su obra por lo que no será este el último que aparezca comentado en el blog.
Por cierto, la traducción, como sucede con otros libros de esta autora, está hecha por Carmen Martín Gaite lo que la hace más valiosa aún. 
Muy buena reseña como siempre en devoradoradelibros.com. También hay una interesante entrevista con la autora del Prólogo, Elena Medel, sobre la obra de Ginzburg en letraslibres.com.


Natalia Ginzburg, Todos nuestros ayeres. Traducción Carmen Martín Gaite.

martes, 16 de mayo de 2017

Sobre la crisis del socialismo




Josep Borrell es uno de los pocos miembros relevantes del PSOE que me merecen un cierto respeto político, intelectual y personal. En su día ya le tocó padecer las maniobras del aparato de su partido y ahora, desde otra posición, le ha vuelto a suceder.
En este libro muy largo, 180 páginas, para el escaso tiempo que le ha dedicado, -las vacaciones de la pasada Semana Santa, según él mismo reconoce en la Introducción-, intenta explicar la crisis del PSOE y enmarcarla en la crisis general de la socialdemocracia europea. Claro que, tal y como está el panorama interno y los duros enfrentamientos que se están produciendo, al final la mayor parte del texto lo dedica a describir y analizar los momentos clave de esos enfrentamientos, reunión del Comité Federal incluida.
En el capítulo 1 y bajo el título: El relato de la crisis y su desarrollo temporal,  aporta una cronología de los principales acontecimientos que me parece que es una de las mejores aportaciones del libro.
Evidentemente Borrell no tiene una actitud neutral sobre las causas de lo que está sucediendo ni sobre el papel que están jugando los distintos participantes. Él ha apostado por Pedro Sánchez, pero tengo que decir que de los escritos que he leído en los últimos tiempos es el que me parece más objetivo o, al menos, el que da la impresión de cargar menos las tintas a favor de lo que defiende.
Además, no tiene pelos en la lengua y es capaz de dejar por escrito afirmaciones como la siguiente:

“El problema es que la actual cultura política del PSOE se ha fraguado en una situación en la que los líderes que detentan el poder en sus territorios tienen instrumentos para repartir incentivos y, por ende, crear clientelas que les obedecen ciegamente por la cuenta que les tiene.” (p. 131)

Algo que cualquiera que esté mínimamente interesado por la política sabe y que, además, tampoco es privativo de ese partido aunque en él haya alcanzado cotas difícilmente superables. (¿Es necesario mencionar aquí el caso andaluz?)
También me ha gustado la referencia que hace al presidente de la Gestora, alguien que para muchos periodistas parece que está por encima del bien y del mal. Así, escribe:

“Según afirmó Javier Fernández en el Comité Federal del  14 de enero, ya como presidente de la Gestora, “la mayoría de los dirigentes de este partido sabíamos después del 3 de junio qué es lo que teníamos que hacer. Pero no sabíamos cómo ganar un Congreso después de hacerlo”. Es decir, hay que abstenerse, pero que cargue con el muerto el secretario general y para ello sometámosle a la adecuada presión orgánica y mediática.” (p. 103)

No me ha gustado, sin embargo, el siguiente fragmento:

“”El propio Errejón lo ha reconocido en los debates internos de Podemos, cuando dice que “no quisieron sentarse a negociar para que un socialista fuese presidente del Gobierno porque su estrategia era la negación obsesiva y el choque frontal con el PSOE (referencia sacada del libro de Jordi  Sevilla). Más claro, el agua.” (p. 100)

Creo que una cita textual y de ese calado, no se debe introducir de esa manera, sacándola de otro libro y sin ninguna referencia que nos permita conocer algún dato sobre su verosimilitud. (No niego que esas palabras se hayan dicho, es más, me atrevería a decir que es lo más probable al menos en su sentido, no tanto seguramente con esa formulación.)
Finalmente, reproduzco otro fragmento que creo que es clave para entender mucho de lo que está pasando; fragmento en el que me veo perfectamente reflejado:

“Uno de los politólogos asistentes me replicó que no perdiera el tiempo acusando a los populistas de hacer propuestas inaplicables porque Bruselas, porque la globalización, porque etc. Los que votan ya lo saben, me dijo, y no les votan por eso, están expresando un estado de ánimo y un rechazo del sistema. Lo otro ya veremos. Probablemente tenía razón.” (p 166)
(Borrell estaba participando en un coloquio sobre la emergencia de los movimientos populistas en el Centro de Estudios Europeos de Harvard.)

Un libro relativamente interesante. Un tanto superficial a veces, pero que cuenta bien las cosas y, creo, da una versión que debe aproximarse bastante a lo que ha sucedido.
Isabel García hace una buena reseña en nuevatribuna.es.



Josep Borrell, Los idus de octubre. Reflexiones sobre la crisis de la socialdemocracia y el futuro del PSOE.

lunes, 15 de mayo de 2017

Otro interesante escritor francés




No es este el primer libro que se publica en España de Rolin, pero yo desde luego no lo conocía. De hecho los anteriores libros traducidos están o agotados o descatalogados.
La editorial ha puesto en la contraportada una referencia a la reseña del diario francés Libération en la que compara al autor con P.Deville y E.Carrére. Ambos están entre mis autores favoritos de los últimos años y he leído todo lo que se ha traducido de ellos, así que nada más leer esa referencia lo compré y lo he leído enseguida.
Efectivamente, tiene en común con los citados la buena escritura y la elección de temas interesantes, aunque en mi opinión más con Deville que con Carrére. Da igual, lo importante es que se trata de otro magnífico escritor y de otro ejemplo de que la literatura francesa está aportando una interesante forma de contar historias.
Rolin explica en la primera parte de las cuatro en las que divide el libro por qué eligió de forma realmente casual a este personaje para escribir sobre él. Era meteorólogo y creador del Servicio Meteorológico de la URSS.
Además, lo caracteriza así en los dos fragmentos siguientes:

“(..) él, Alekséi Feodósievich, no es un rebelde. No es propio de su temperamento ni de su educación. (…) Preferiría que hubiera sido inflexible, preferiría admirarlo, pero no era admirable y tal vez sea eso lo interesante, es un tipo medio, un comunista que no se hace preguntas o, mejor dicho, que entonces se ve obligado a empezar a hacérselas, pero ha sido necesario que lo sometan a una violencia extraordinaria para que así sea, tímidamente.” (p. 96)

“No era ni un genio científico ni un gran poeta, en algunos aspectos era un hombre común, pero era un inocente. (…), un hombre en una palabra, que valía como tantos otros, un hombre como cualquier otro, con su  honradez, su fidelidad, su parte de conformismo y de credulidad.” (p. 172-173)

Es decir, alguien totalmente normal que, como tantos otros miles o millones, sufrió la represión del período estalinista, primero siendo detenido en 1934 y trasladado a las islas Solovkí, para tres años después acabar con su vida.
Al tiempo que estuvo en las islas dedica Rolin la segunda parte del libro en la que, utilizando la correspondencia que mantuvo con su familia, va relatando la vida del preso en esa lejana parte del mundo. Es la parte central del libro y la más interesante.
En la siguiente explica el descubrimiento en 1997 de lo que sucedió con muchos de los prisioneros de las islas para, finalmente, en la que cierra el libro contar de dónde viene su interés por Rusia (y por la URSS).
Casi al final del texto  hace esta declaración que se puede compartir tras la lectura no solo de este libro, sino de todos los que se pueden leer sobre tan nefasto período histórico. (Casi se podría hablar en estos casos de una suerte de justicia poética):

“La única y mínima satisfacción que procura el estudio de aquellos tiempos salvajes es la de comprobar que casi siempre los fusiladores serán fusilados. No por obra de una justicia popular, internacional o divina, sino por la tiranía a la que sirvieron hasta la abyección; pero, aun así, fusilados, y sienta bien saberlo.” (p. 167)

Un libro magnífico, muy bien estructurado y muy bien escrito. Otra aportación al conocimiento de los horrores de esa gran lacra del siglo pasado.
Al final del libro se reproducen un conjunto de dibujos y adivinanzas que el protagonista envió en las cartas para su hija  Eleonora.
Ahora solo falta esperar que se reedite o se traduzca algún libro más de este interesante autor.



Olivier Rolin, El meteorólogo. Traducción Miguel Aguayo

viernes, 12 de mayo de 2017

Para conocer los países nórdicos




“(…) espero haber arrojado luz sobre alguno de los aspectos positivos de Escandinavia: la confianza, la cohesión social, la igualdad económica y de género, el racionalismo, la modestia, los sistemas económicos y políticos equilibrados, etc. En estos momentos, Occidente busca una alternativa al capitalismo desenfrenado que ha asolado nuestras economías, un sistema que quizá evite los extremos del socialismo soviético y del neoliberalismo no regulado estadounidense. En realidad, en lo que a mí respecta, solo hay un lugar donde fijar la mirada de un modelo ejemplar desde una perspectiva tanto social como económica, y no es Brasil, Rusia ni China. La respuesta la tienen los países escandinavos.” (p.462)

“De cara al futuro, los países nórdicos también se enfrentan a varios desafíos muy serios: población envejecida, estados de bienestar chirriantes, la integración continuada de las poblaciones inmigrantes y una desigualdad cada vez mayor. Pero no deja de ser Escandinavia. No deja de ser el lugar envidiablemente progresista, armonioso, pacífico y rico  que es desde hace mucho tiempo.” (p. 461)

Creo que ambos textos del autor en el Epílogo resumen muy bien cuál es en el fondo su visión de la zona que, desde luego, no queda bien reflejada en el subtítulo del libro.
Booth es un periodista británico que vive desde hace años en Dinamarca casado con una danesa. Siempre le ha interesado explicarse el porqué los países escandinavos tenían tan buena prensa. Para conocerlos mejor ha ido realizando a lo largo del tiempo viajes a cada uno de ellos en los que, además de aplicar sus grandes dotes de observación, se ha entrevistado con expertos de cada país  en diferentes materias desde sociología a antropología, desde economía a filosofía.
Además, ha leído una serie de libros que menciona a lo largo del texto aunque es una pena que no haya hecho al final un apartado dedicado a la bibliografía.
Fruto de todo ello es un libro tremendamente interesante, salpicado de todo tipo de informaciones, anécdotas, chistes, descripciones de fiestas y de formas de vida, etc., sin que falten tampoco análisis y valoraciones. En principio, Booth parece el típico liberal británico pero, como se ve en las frases antes citadas, en el fondo está convencido de las virtudes de los sistemas que funcionan en los países nórdicos.
En un libro tan extenso, 470 páginas, hay de todo, pero todo es aprovechable. En algunos momentos te lleva a la sonrisa e incluso a la risa pues tiene el típico humor y la socarronería británicos que a mí tanto me gustan, pero unos párrafos más allá te hace pensar y replantearte algunas ideas preconcebidas. Es capaz de reírse de casi todo y de tomarse muy en serio también casi todo.
A mí particularmente me ha parecido enormemente interesante el capítulo que dedica a explicar, y criticar, el modelo sueco implantado por la socialdemocracia y mantenido durante una gran parte del siglo XX. Además, contrarresta su propia crítica con la conversación con un intelectual sueco que defiende el sistema.
Son infinidad las cosas que se podrían decir de este magnífico ensayo que tiene también muchos elementos de reportaje, pero creo que lo mejor es animar a la gente a leerlo porque, además, se pasa un buenísimo rato gracias a la agilidad de Booth para contar las cosas y a su sentido del humor.
Bernabé Sarabia hace una buena reseña en elcultural.com.
Antes de terminar creo que es obligado agradecer a la editorial Capitán Swing la labor que está haciendo poniendo a nuestra disposición textos tan variados e interesantes. En este blog hay varias entradas comentando algunos de ellos.


Michael Booth, Gente casi perfecta. El mito de la utopía escandinava. Traducción Lucía Barahona.

jueves, 11 de mayo de 2017

Atrapado por Ferrante

 


Tercer volumen de la tetralogía que Ferrante ha dedicado a esta historia de la relación entre dos mujeres a través de la cual nos muestra la vida en Nápoles, y en general en Italia, en este caso en el tramo final de los años sesenta.
Novela adictiva donde las haya; te atrapa la historia; vives con pasión lo que les pasa a muchos de sus personajes; te reconoces en comportamientos, pensamientos y actitudes (las protagonistas nacieron en 1944 y yo en 1949).
La novela trata de la vida y sus problemas, de la dificultad de las relaciones, de las clases sociales y sus luchas, del amor, del matrimonio, de la maternidad y paternidad, del sexo, de la pasión, del compromiso, de la persistencia de los odios, de las diferencias regionales en Italia, de la dificultad de ser escritor, de los choques entre padres e hijos, etc., etc., etc.
Es decir, habla de cosas que le pueden pasar o le han pasado a cualquiera de los lectores y, además,  lo hace con una naturalidad y una agilidad narrativa que a mí me tiene realmente asombrado.
Habrá momentos en los que te sientas más implicado y otros que te parezcan un poco reiterativos y hasta algo fuera de lugar, pero el conjunto supone una obra realmente notable. Tanto que no creo que deje pasar mucho tiempo para leer el cuarto y último libro de la saga.
Me resulta muy difícil destacar momentos de esta tercera entrega. Por mi historia personal, me ha interesado mucho todo lo que escribe sobre los acontecimientos del 68 al 70 vistos a través de la familia de su marido, una familia burguesa de izquierdas. Obviamente Ferrante no profundiza en el tema, pero las líneas que le dedica me parece que están tremendamente acertadas y que da una visión clara de este tipo de actitudes. También me ha parecido muy bien tratado todo lo relacionado con los problemas laborales de Lila, una de las dos protagonistas.
Claro que, hablando de protagonistas, las dos mujeres que ha creado la autora me parecen lo mejor de la novela. Entendamos mejor o peor algunos de sus comportamientos, son seres de carne y hueso que mantienen el interés por sus vidas a lo largo de todo el libro. Además, vamos viendo cómo evolucionan a través de los momentos más importantes. El conjunto de personajes secundarios es también muy bueno  y completan esa visión de la época y de los comportamientos humanos.
Creo que cualquier mujer que lea esta tetralogía sacará un gran partido porque, sea quien sea que se esconda tras el pseudónimo de Elena Ferrante, parece conocer muy bien el mundo de las mujeres.
En fin, un libro absolutamente recomendable. La reseña que hay en  devoradoradelibros.com es no solo magnífica, sino muy completa y en ella se pueden encontrar muy bien contados los temas y los personajes.



Elena Ferrante, Las deudas del cuerpo. Traducción Celia Filipetto.

lunes, 8 de mayo de 2017

Aprovechando las lecciones de la historia




Hace algo más de un año leí Tierras de sangre libro en el que Snyder describía la brutal represión llevada a cabo por Stalin y por Hitler. Es un gran estudioso de esa época y quiere aprovechar ese conocimiento para ponernos en guardia, pues como afirma en el Prólogo: “No somos más sabios que los europeos que vieron cómo la democracia daba paso al fascismo, al nazismo o al comunismo durante el siglo XX. Nuestra única ventaja es que nosotros podríamos aprender de su experiencia. Ahora es un buen momento para hacerlo.” (p. 14)
Con esa intención Snyder ha escrito este breve texto, apenas 150 páginas, en el que en veinte capítulos nos va recomendando diferentes formas de actuar. Cada una de ellas viene acompañada por el correspondiente ejemplo histórico sacado principalmente de los dos períodos que mejor conoce el autor: el nazi y el estalinista, pero también utilizando en varias ocasiones a personajes actuales como  Putin y Trump (obviamente en ambos casos en un sentido negativo).
Reproduzco algunos de los títulos de los capítulos que dan una clara idea de la pretensión del autor: No obedezcas por anticipado, Defiende las instituciones, Desmárcate del resto, Contribuye a las buenas causas o Sé todo lo valiente que puedas. Como se aprecia fácilmente, no se trata solo de saber sino sobre todo de actuar, de tener una actitud atenta y activa ante lo que pueda significar un ataque a la democracia.
Las siguientes citas me han parecido especialmente interesantes y de aplicación en muchas circunstancias de la vida normal de una persona cualquiera:

“Los autoritarios necesitan funcionarios obedientes, y los directores de los campos de concentración buscan empresarios interesados en la mano de obra barata.” (p. 43)

“Si los abogados hubieran cumplido la norma de que no puede haber ejecución sin juicio, si los médicos hubieran aceptado la regla de que no puede practicarse una operación sin consentimiento, si los empresarios hubieran acatado la prohibición de la esclavitud, si los burócratas se hubieran negado a realizar el papeleo que tuviera que ver con el asesinato, el régimen nazi habría tenido muchas más dificultades para cometer las atrocidades por las que lo recordamos.” (p. 46)

“Es fácil hacer lo mismo que todo el mundo. Puede resultar extraño hacer o decir algo diferente. Pero sin esa incomodidad, no hay libertad.”(p. 61)

“Comprende las cosas por ti mismo. Dedica más tiempo a los artículos largos. (…) Asume la responsabilidad de la información que intercambias con los demás.” (p. 83)

Hay otra que también me parece muy relevante por lo que está ocurriendo en más de un lugar:

“Cuando las fuerzas paramilitares partidarias de un líder se entremezclan con la policía y las fuerzas armadas oficiales, ha llegado el final.” (p. 49)

En definitiva, se trata de un libro que merece le pena leer con detenimiento y estando siempre dispuestos a la crítica y, sobre todo, a la autocrítica.
Hay una entrevista con Jan Martínez en elpais.com en la que habla sobre todo del presidente Trump, pero tiene su interés.


Timothy Snyder, Sobre la tiranía. Veinte lecciones que aprender del siglo XX. Traducción Alejandro Pradera

viernes, 5 de mayo de 2017

Gran novela aunque...




Esta novela fue el debut literario de su autor a los 62 años. En 2011 obtuvo el premio Booker Ruso a la mejor novela de la década. Chudakov había muerto en 2005.
La novela abarca casi todo el siglo XX de Rusia de una forma bastante peculiar. Narrada desde el personaje de su nieto en tercera persona y en ocasiones en primera, se convierte tan pronto en una novela costumbrista y casi etnográfica, como en un anecdotario, un análisis de la cultura en sus diversas manifestaciones e incluso en una crítica política.
Así, dedica espacio a describir temas como: la educación, los baños públicos, los trabajos del campo, los mercados de los domingos, las canciones populares, etc. y, también, a hablar sobre la magia, la música o la literatura.
La novela se estructura en un gran número de capítulos que en muchos casos suponen relatos casi independientes del resto de la narración y ese es, en mi opinión, el principal defecto de la obra o al menos lo que ha hecho que no me termine de gustar. Se pierde bastante el hilo de la narración y no siempre lo que cuenta en algunos capítulos tiene el mismo interés que la historia principal.
Toda la obra supone un retrato, eso sí  bastante fragmentario, de la realidad rusa en el siglo o, mejor dicho, de la realidad de un sector de población que vivó “exiliada” en su propio país. El pueblo en el que vive toda la familia está al norte de Kazajstán.
Hay personajes realmente notables desde el abuelo y la abuela (habla en francés y usa una cubertería de 9 piezas), a alguno de los tíos  y familiares políticos. Además, hay pasajes en los que muestra un gran sentido del humor (en uno de los capítulos  reconozco que me reí a gusto).
Es curiosa y significativa esta caracterización del abuelo:

“Había dos castigos que aplicaba el abuelo: no pienso acariciar tu cabeza y no te daré el beso de buenas noches.” (p. 89)

Asimismo en la última página también es significativo este fragmento que pone en boca del abuelo:

“- Ellos nos quitaron nuestro jardín, nuestra casa, a mi padre, a mis hermanos. Nunca lograron privarnos de Dios, porque el reino de Dios está dentro de nosotros. Pero nos quitaron Rusia. Y en mis últimos días no tengo sentimientos cristianos para ellos. Es un pecado. No puedo encontrar en mi alma el perdón para ellos. Grande es mi pecado.” (p. 538)

Finalmente, la siguiente cita da una idea de un aspecto que atraviesa la novela aunque no lo haga de forma explícita:

“El mundo de mi infancia distaba del de mi nieta el mismo lapso de medio siglo que me separaba del mundo del abuelo. Su mundo –sin radio, sin electricidad, sin aviones- era extraña y terriblemente curioso para mí; la misma curiosidad desde mi punto de vista, debería despertar en mi nieta mi mundo, un mundo  sin televisión ni magnetófonos, con sus gramófonos, sus locomotoras y sus bueyes, aunque solo fuera por su exotismo. Pero le era inútil e innecesario.” (p. 323)

Como decía  antes, se trata seguramente de una magnífica novela, pero en mi caso pasada la primera mitad empezó a dejar de interesarme, y solo de vez en cuando he logrado meterme en las diferentes historias. Una novela demasiado fragmentaria para mi gusto.
Magnífica la traducción y muy útiles  las notas a pie de página.
Hay dos críticas bastante completas y favorables: Ricardo Martínez en culturamas.es y en el blog caminosquenollevananingunsitio.blogspot.com..



Aleksandr Chudakov, El abuelo. Traducción Yulia Dobrovolskaya y José María Muñoz Rovira.

martes, 2 de mayo de 2017

La situación de la energía



Conozco al  autor por haberlo visto varias veces en la televisión. Siempre me ha llamado la atención por lo claro que habla y lo bien que explica cosas no demasiado fáciles. Al saber de la existencia del libro, y aunque no es un tema que me interese especialmente en la actualidad (otra cosa sucedía cuando me dedicaba a la enseñanza), no he tardado en hacerme con él y leerlo.
El título puede resultar un tanto engañoso porque el libro habla de la energía en general y de sus diversas fuentes y no solo del petróleo. Precisamente esto es lo que lo hace más interesante.
A lo largo de sus 19 capítulos, Morales va explicando, con esa capacidad pedagógica que antes mencionaba, la situación de la energía en el mundo actual. Analiza cómo el petróleo va perdiendo la batalla frente a otras fuentes alternativas por muy variadas razones. Insiste sobre todo en el papel actual, pero sobre todo futuro, que tienen y tendrán las energías renovables. Evidentemente, en este aspecto se podría decir que “arrima bastante el ascua a su sardina” porque es vicepresidente de la Fundación Renovables y miembro de la Junta Directiva de la asociación patronal fotovoltaica española (UNEF).
A pesar de esa parcialidad, creo que los datos que aporta y la situaciones que plantea son bastante reales y seguramente acierta en cómo evolucionará el sector en los próximos años. Claro que yo también soy muy partidario de las renovables aunque soy consciente, y Morales así lo plantea, de que también tienen sus problemas.
El libro me parece pues muy recomendable por lo instructivo y por tratarse además de un tema crucial para el futuro de la humanidad, tanto por la necesidad que siempre habrá de energía, como por los problemas de cambio climático que ya parecen estar entre nosotros. A mí desde luego me ha aclarado muchas dudas y me ha enseñado muchas cosas sobre la energía.
Hay una buena entrevista de José Bautista en lamarea.com.



Jorge C. Morales de Labra, Adiós petróleo. Historia de una civilización que sobrevivió a su dependencia del oro negro.

domingo, 30 de abril de 2017

Artículos interesantes

Elisa Beni escribe sobre el sistema judicial y cómo se ha ido  reformando  con los años e incrementando el control político. (eldiario.es)

Mireia Sentis da un buen repaso a libros y películas sobre la cultura negra. (elpais.com)

"¿Qué fue de quienes creímos en la Transición?" por Jesús Lòpez-Medel. (ctxt.es)

viernes, 28 de abril de 2017

Sobre el lenguaje de los políticos y más



Estamos ante un extenso libro, más de 400 páginas en formato grande, sobre el lenguaje de los políticos y también el que están adoptando los medios. En un texto tan extenso, quizá demasiado, y con un tema tan interesante, hay análisis bastante profundos, pero también a veces se cuentan cosas que no tienen tanto interés. No obstante, la mayor parte de sus doce capítulos se leen con mucha atención y hacen reflexionar y cuestionar algunas ideas preconcebidas así como también confirmar otras.
Por sus páginas aparecen los principales políticos británicos y estadounidenses de los últimos tiempos como: M.Thatcher, R.Reagan, B.Obama, T.Blair o D.Trump. También alguno de otra procedencia como es el caso de S.Berlusconi. En general, las apariciones son para criticar alguno de sus mensajes si bien unos salen mejor parados que otros.
Hay también bastantes alusiones al periodismo a lo largo del libro, desde un capítulo completo, el 5, dedicado al tema, hasta varios comentarios del autor explicando alguna de sus actuaciones tanto en la BBC como en el New York Times.
Incluso dedica  un capítulo a hablar de la retórica en el mundo griego y su evolución posterior.
Me gustaría destacar ahora un conjunto de citas que creo que resultan especialmente interesantes  y alguna incluso muy adecuada para analizar el panorama en nuestro país.
Una crítica bastante fuerte, pero también bastante acertada sobre el discurso de los políticos:

“(…) algunas de las tendencias más inquietantes del discurso político contemporáneo. Consigue su impacto rechazando toda complejidad, condicionalidad o incertidumbre. Exagera hasta el extremo para expresar su idea. Se basa en la presunción de una mala fe incorregible por parte de su blanco político. No acepta la responsabilidad de explicarle nada a nadie, y en lugar de eso trata los hechos como materia opinable. Rechaza la posibilidad siquiera de un debate racional entre las partes. Con un lenguaje así, no es de extrañar que tantos ciudadanos asqueados den la espalda a la política.” (p. 31)

Una referencia a internet y los medios digitales que cualquiera que entre en ellos puede comprobar a diario:

“(…) el lenguaje del odio desatado (y a menudo anónimo) que han permitido las plataformas digitales ha perjudicado el discurso público de otras maneras. A menudo provoca una respuesta equivalente y contraria, de manera que un debate entero degenera en vitriolo. Además, establece un nuevo y siniestro estándar para la expresión de opiniones contundentes, al que algunos políticos y comentaristas se adaptan de buena gana.” (p. 154)

Dos reflexiones que se pueden discutir y matizar, pero que plantean dos interesantes debates:

“También debemos ser cautos antes de suponer que la mejor política es aquella que tiene vocación consensual y talante dócil. A menudo, la obstinación y una sonora determinación de hacerse oír son el único modo de lograr que se acepten nuevas y valientes ideas políticas. La pasión y el debate encendido pueden ser indicadores de una democracia sana, y no solo de una enferma.” (p.25)

“Para una opinión pública enfadada, lo que resultaba atractivo no era necesariamente el radicalismo de las políticas como tal, ni siquiera su posición en el espectro de la derecha o la izquierda, sino el modo en que el radicalismo del orador indicaba una ruptura completa con el statu quo.” (p. 204)  (Lo dice tras referirse a Corbyn y Trump.)

Una idea que el año pasado estuvo cada día en los debates dentro de Podemos:

“Está claro que hay que hacer lo suficiente para mantener a los tuyos motivados y unidos, pero ellos no son tu público principal; por lo menos si lo que quieres es llegar al poder.” (p.376)

¿Autocrítica?

“La auténtica incógnita sobre buena parte del periodismo a la vieja usanza no es si puede sobrevivir como profesión, sino si merece hacerlo… y si alguien lo echaría de menos en caso de desaparecer.” (p.389)

Yo sí que lo echaría de menos.
En fin, como se puede ver hay un montón de temas interesantes a lo largo del libro y, además, están expuestos con gran agilidad y claridad. Un libro muy recomendable.
Hay una buena entrevista de Héctor G. Barnés en elconfidencial.com.


Mark Thompson, Sin palabras. ¿Qué ha pasado con el lenguaje de la política? Traducción Gabriel Dols Gallado.

jueves, 27 de abril de 2017

Entrega número veinticinco de Montalbano




Este es el volumen veinticinco de la serie que Camilleri dedica al comisario Montalbano y también hace el número veinticinco en mis lecturas de la serie.
Con Camilleri me pasa algo parecido a lo que me sucede con Benjamin Black, que no me pierdo ninguno de sus libros aunque no me interesa especialmente la trama que montan a pesar de tratarse del género de novela policíaca. Con grandes diferencias entre ellos, cada uno tiene aspectos que los hacen atrayentes. En Camilleri creo que es el humor a través de unos personajes bastante simples pero que dan mucho juego y la gran capacidad para elaborar diálogos. Además, claro, de su faceta gastronómica. Por el contrario, en Black predomina la seriedad y la clave son unos personajes bastante complejos y unas atmósferas muy bien logradas. En el fondo, es la gran diferencia entre escribir desde y sobre Sicilia o hacerlo desde y sobre Irlanda, fundamentalmente en y sobre Dublín.
Camilleri ni engaña ni sorprende y menos en esta última novela. Están todos los personajes y actuando como siempre lo han hecho: Catarella y sus errores idiomáticos; Mimì Augello y su faceta de mujeriego; Fazio y su capacidad de investigar; Livia y su relación tan particular con Salvo; un conjunto de sospechosos y sospechosas entre los que destaca, como suele suceder en sus últimas novelas, más de una guapa mujer a la que el autor dedica detalladas descripciones; Enzo y su magnífica trattoria e, inevitablemente, un muerto. Por supuesto, no faltan los típicos salmonetes de roca y otra multitud de buenísimos platos así como algunas críticas puntuales, aspecto que al igual que en Back no puede faltar en un libro de Camilleri,  que en este caso se dedican a la burocracia y a la actitud ante los inmigrantes.
Con todos estos ingredientes el autor elabora un texto de algo más de doscientas páginas, extensión también muy habitual en los libros de esta serie, muy entretenido y divertido que se lee prácticamente de un tirón aunque, evidentemente, no deje luego un recuerdo especial.
Ahora a esperar el próximo pues, a pesar de sus más de noventa años y su adicción al tabaco, parece que este escritor está dispuesto a morir tecleando; y bien que hace y sus lectores le agradecemos.



Andrea Camilleri, Un nido de víboras. Traducción Carlos Mayor

martes, 25 de abril de 2017

Relatos con supervivientes del Holocausto



La literatura sobre el Holocausto es inmensa, tanto la escrita por sus protagonistas en forma de memorias o recuerdos, como la basada en investigaciones hechas por los especialistas;  sin embargo, no es tan grande la cantidad de obras de creación escritas por supervivientes o, al menos, yo no la conozco.
Este conjunto de seis relatos se debe, precisamente, a una superviviente, en concreto a una escritora polaca que pasó por varios campos de concentración. Tras la guerra emigró a Canadá lugar en el que se desarrollan la mayoría de los relatos recogidos en este libro. El original estaba escrito en yiddish y fue traducido al inglés por su hija que es, además, la autora del Prólogo a esta edición en castellano.. La versión que se ha publicado en España está traducida de esta lengua.
Como indica su título, los relatos tienen como protagonistas a supervivientes y narran entre otras cosas sus problemas de adaptación no solo a una nueva realidad y un nuevo país, sino también a unas nuevas vivencias. Hay referencias a la soledad, la frustración, la infelicidad, la espera, etc.
Son relatos de muy diferente longitud. A mí particularmente el que más me ha gustado e interesado es La venganza de Edgia que es también el más largo (más de setenta páginas). Su protagonista es una mujer que fue kapo en un campo y cuya única buena acción fue salvar a otra mujer, la Edgia del título. Ambas se encuentran en Canadá y, como se dice en el Prólogo el relato es: “la crónica por aceptar el pasado y aceptarse una a otra.. Nos obliga a considerar el significado de lo que es ser una víctima y los duraderos efectos que la experiencia del Holocausto ha tenido sobre la psique de los supervivientes.” (p. 10)
Precisamente en este relato creo recordar que es en el único en el que se habla directamente de los campos, pues al estar escrito en primera persona por la que había sido kapo hay descripciones  como la siguiente:

“Las demás prisioneras me hacían la pelota. Si decía una palabra amable era música para sus oídos. Las hacía sentirse más seguras con respecto a las siguientes horas de sus vidas. Se peleaban para decidir quién debía lavar mi ropa interior y limpiar mis zapatos. Temblaban ante cada movimiento desdeñoso de mi mano, y leían e interpretaban ansiosamente cada expresión de mi rostro. Si antes de la guerra me ruborizaba al oír un lenguaje que fuera remotamente osado, me volví claramente prolífica en la invención de entradas para un diccionario de obscenidades. Si antes de la guerra hablaba el polaco con los tonos más elegantes y refinados, en el campo sentía un placer salvaje despotricando como una perra. Y, si había pensado que mis manos solo se habían creado para la ternura y las caricias, ahora las tenía cerradas en puños como rocas, para golpear mejor las espaldas encorvadas y esqueléticas. Y todo eso lo hice con placer, con un deleite genuinamente sensual, como en una orgía.” (p. 89)

Aunque es un poco extensa creo que la cita merece la pena por el tipo de personalidad que refleja.
Un libro recomendable que nos pone en contacto con una buena escritora y con unos temas complejos. Ahora solo queda esperar que se publique su obra maestra, El árbol de la vida.


Java Rosenfarb, Supervivientes. Traducción de Daniel Gascón

lunes, 17 de abril de 2017

Pequeña decepción



Hacía mucho tiempo que no veía un nuevo  libro de Claudel en las librerías. Hasta ahora había leído los traducidos porque es uno de esos autores que muestran una gran sensibilidad en sus historias y con sus personajes. Sin embargo, en este caso no me ha gustado tanto como en los anteriores. También derrocha sensibilidad, pero no he terminado de entrar en esta historia sobre el amor y la muerte.
Las críticas que reproduce la editorial en la solapa son, lógicamente, muy favorables como por ejemplo esta en La Presse: “Philippe Claudel firma una novela vibrante –de hecho, muy vibrante- sobre el tema de la muerte.”
A mí, y ahí está el problema, no me ha resultado así. Claro que tiene momentos de gran intensidad; la visita del protagonista a su madre en la residencia es quizá el mejor momento de la novela o al menos el que más me ha llegado, aunque en ello seguramente influye mi propia historia.
El libro está, eso sí, muy bien escrito como no podía ser menos tratándose de Claudel, pero creo que está demasiado descompensado en su diferentes historias sin que llegue a mostrar una unidad de propósito o intención. Así, por ejemplo, no he terminado de entender las dos relaciones que mantiene el protagonista. Por cierto que al principio me parecía una obra de lo que ahora llaman faction, tan típica de algunos escritores franceses, pero al final no sé si se trata de eso o no.
Aunque no es lo habitual en este escritor, apunta alguna crítica como esta referida al uso de las imágenes en la televisión:

“El realizador de la televisión italiana había puesto en práctica ese tipo de gramática. El drama real no era suficiente. Había que escenificarlo por medio de los encuadres, los valores de los planos elegidos y la ordenación de los planos para exacerbar el horror y, sin duda, hacerlo más consumible para el espectador, que ya no puede ver el mundo, emocionarse, conmoverse, sin los estereotipos que le ofrecen las imágenes de ficción desde hace décadas y que han modelado su cerebro y su sensibilidad.” (p. 148) (Se está refiriendo a las imágenes de una patera en el Mediterráneo.)

Seguiré buscando libros de Claudel a pesar de esta pequeña decepción. El listón estaba muy alto y el autor quizá está ahora más dedicado al cine, como su protagonista, que a la escritura.




Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya. Traducción José Antonio Soriano Marco.

viernes, 14 de abril de 2017

Sigo disfrutando con Natalia Ginzburg



Desde que hace poco descubrí la obra de Ginzburg, no dejo pasar mucho tiempo sin leer alguno de sus libros. Ya tengo varios en el estante de pendientes de lectura sabiendo que me proporcionarán momentos muy gratificantes, pero también que hay que dosificarlos.
Este que ahora comento, escrito en 1973, vuelve a ser una lectura muy adictiva. Con su prosa sencilla, pero tremendamente eficaz nos va mostrando un conjunto de relaciones familiares frustradas en su mayoría y unos personajes que difícilmente logran salir de la soledad.
Dos fragmentos lo pueden ejemplificar muy bien:

“No es que el dinero te vaya a resolver nada estando como estás sola, despistada, vagabunda y a la deriva. Pero todos nosotros en alguna zona de nuestro ser andamos algo desorientados y a la deriva y nos sentimos a veces fuertemente atraídos por el vagabundeo y por el deseo de no respirar otra cosa más que la propia soledad.” (p. 190)

“Se encuentra en una situación desesperada, sin encontrar un sitio para vivir y sin tener nada en el mundo, excepto un quimono negro con girasoles, un  abrigo de visón y un niño. Pero tengo la impresión de que todos nos las arreglamos con un arte especial para meternos en callejones sin salida, de los que nadie va a ser capaz de sacarnos, y que no nos permiten andar ni para adelante ni para atrás.” (p. 164)

Es una novela construida en lo fundamental a base de la correspondencia entre varios miembros de la familia a partir de la marcha de Miguel, el único hijo varón, a Inglaterra, pero también hay otros pasajes en los que la narradora nos pone en situación y describe otras situaciones.
No solo no hay personajes felices, es que ni tan siquiera parece que puedan acercarse a serlo. Por ejemplo, Miguel conoce a una norteamericana en Inglaterra y se casa con ella, pero un amigo le escribe a la hermana:

“A los ocho días de casados, el matrimonio ya se había hecho polvo. Durante ocho días, parece ser que fueron felices.” (p. 213-214)

Sin embargo, no es una novela dura o que muestre conflictos y enfrentamientos irresolubles; es un retrato de la vida de unas personas desde la cotidianidad más normal.
La grandeza de esta escritora creo que la resume muy bien la frase de Elena Hevia en El Periódico que la editorial ha puesto en la faja que acompaña a esta edición:

“Es difícil hacerse con el secreto de la prodigiosa prosa de esta mujer. Sus textos funcionan a base de acumulación, como una letanía. Y de pronto, se produce el milagro, en la sencillez se abre el abismo, el lector cae dentro de la herida abierta, sorprendido, conmovido.”

Libro absolutamente recomendable como cualquiera de los de esta gran escritora. Además, cuenta con la traducción nada menos que de Carmen Martín Gaite.
Hay una buena reseña en unlibroaldia.blogspot.com



Natalia Ginzburg, Querido Miguel. Traducción Carmen Martín Gaite.

miércoles, 12 de abril de 2017

Una buena continuación



Parece que la editorial Libros del Astroide tiene la intención de reeditar la obra de este escritor (antes la había editado Destino). Los amantes de la literatura centroeuropea estamos de enhorabuena pues varias editoriales españolas están poniendo a nuestro alcance lo mejor de esa literatura en la primera mitad del siglo pasado.
Hace unos meses reseñaba el primer libro que leía de Perutz y titulaba la entrada como “Un buen descubrimiento”. Ahora tengo que decir que estoy ante una buena continuación. Si el anterior era un conjunto de relatos que se desarrollaban en los siglos XVI y XVII en el barrio judío de Praga, este es casi una novela de género que se desarrolla en Viena en 1909.
Novela policiaca, pero sin policías ni detectives privados, todo lo más un ingeniero que elabora algunas hipótesis y trata de comprobarlas. ¡Ah!, claro, y un muerto o, según se mire, más de uno. Me ahorraré hablar de la trama y de los personajes  de la novela pues Manuel Hidalgo lo hace de manera magistral en su reseña de elcultural.com.
La novela tiene un inicio espectacular que recuerda de alguna forma a la mejor Agatha Christie; un muerto en extrañas condiciones  y un misterio. A partir de ahí avanzará la intriga que el autor sabe graduar de forma magistral moviendo muy bien los hilos de la historia. Eso sí, tengo que reconocer que, de no haber sido por el magnífico final (del que obviamente no se puede adelantar nada), el regusto que me habría dejado la novela sería seguramente muy distinto.
Libro muy entretenido y magníficamente escrito y traducido. Ahora a esperar que esta u otra editorial siga reeditando libros de este autor.


Leo Perutz, El maestro del juicio final. Traducción Jordi Ibáñez

martes, 11 de abril de 2017

Sigue la publicación de la obra de Bove




Quinto libro de Bove traducido y quinto leído. En muy poco tiempo se están publicando los libros de este gran escritor francés, desaparecido en 1945, lo que significa que está teniendo una buena acogida, algo nada extraño por lo original de su obra y su estilo.
Esta que comento hoy es quizá la que menos me ha gustado porque, aunque tiene las características típicas del autor y la historia que cuenta sea lo menos importante, me ha parecido que en este caso la historia es demasiado simple y poco creíble.
No obstante, como dice Jaime Fernández en el blog enlenguapropia.wordpress.com:

“La prosa de Bove, tejida con frases cortas, de una claridad y sencillez pasmosas, obra el prodigio de estimular la atención embotada por la costumbre. Por ello después de la lectura de alguna de sus historias el lector regresa al mundo real más rico en vida y en sensaciones que antes de leerla y con la sensibilidad más despierta.”
 Es decir, que incluso un texto en mi opinión inferior a otros que he leído siempre aporta cosas porque como dice Pierre Michon en una cita que reproduzco de la página web de la editorial:
“Nada es más simple que una historia de Emmanuel Bove. Y nada es más aterrador. La experiencia de la lectura de Bove es única.”Le Monde.

Libro recomendable como todos los de este autor que además suele gozar de unas magníficas traducciones. Por cierto, en este caso, no sé si por estar en el original o es cosa de las traductoras, me parece que hay un abuso de las comas lo que hace que  a veces el texto quede demasiado fragmentado por las constantes “interrupciones” de ese signo de puntuación.



Emmanuel Bove, Armand,.Traducción Mª Teresa Gallego y Amaya García Gallego.