lunes, 4 de julio de 2022

Un buen descubrimiento


Tenía curiosidad por este autor ya que la editorial Arpa ha editado cuatro libros suyos en un breve espacio de tiempo. Los veía en la librería pero no me atrevía a comprarlos hasta el otro día en que necesitaba una lectura más ligera de lo habitual y pensé que uno de este escritor podría ser adecuado. Acerté de lleno.

El libro está narrado en primera persona por su protagonista, Brendan, un hombre de 56 años que vive en Los Ángeles y trabaja como conductor para Uber. Conoce en un servicio a Alice, una mujer de 60 años que trabaja ayudando a las jóvenes que acuden a las clínicas para abortar. Con estos dos protagonistas Kennedy monta una historia que hacia la mitad de la novela se convierte en un thriller, pero que a lo largo de toda ella es una descripción sobre lo que hacen los movimientos antiabortistas. Un tema de rabiosa actualidad en estos días. (El libro está escrito en 2021). La mujer de Brendan, Agnieska, es de origen polaco, católica practicante y militante antiaborto. Su hija, Klara, es todo lo contrario.

Además de este tema central, el autor aprovecha para dar algunos toques de crítica a diferentes aspectos de la vida en esa ciudad como son: la “persecución” contra los fumadores, las condiciones laborales que impone la empresa Uber a los que trabajan para ella, el peligro de la profesión por los clientes borrachos y amenazantes, el activo papel que juega la Iglesia católica en el tema del aborto o los graves problemas de tráfico que hacen difícil vivir en esa ciudad. De esto último reproduzco el siguiente fragmento:

“Salí de la 101. Había un atasco en la autopista, a pesar de que ya eran casi las once y media de la noche. Los Ángeles: una maraña sin fin. El dinero, las promesas, los deseos, los fracasos, la desesperación y la sensación de no ser uno de los escasos elegidos. Qué atascados que estábamos todos en esta ciudad, en la que nos arrastrábamos por la vida a centímetros por hora”. (p. 300)

En definitiva, un libro que no pasará a la historia de la literatura, pero que está lo suficientemente bien escrito, los diálogos sobre todo, y contado para hacer pasar un buen rato tratando además temas interesantes.

 

 Douglas Kennedy, Los hombres tienen miedo a la luz. Traducción María Blázquez

 

 

 

    

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