lunes, 2 de febrero de 2026

Magnífica sorpresa

 

Vaya colección de buenos escritores que hay en Irlanda. Cada vez que conozco alguno nuevo me encanta y termino leyendo buena parte de su obra. Este libro lo he visto en los expositores principales de las librerías muchísimas veces y, para colmo, también lo tenía en casa, pero es de esos que se te cruzan, te parece que van a ser algo sentimentaloide y no te planteas leerlo. Ha sido el hecho de llevarla al cine y leer alguna cosa sobre el tema y la novela lo que me ha llevado a su lectura.

Menos mal que así ha sido porque es una novela magnífica, seguramente una de las mejores que leeré este año. O’Farrell logra crear una atmósfera que te traslada al Stratford de finales del siglo XVI, y unos personajes magníficamente construidos, tratados con gran delicadeza y, sobre todo, muy creíbles. Todo tiene una base real, pero no deja de ser una obra de ficción.

El libro está dividido en dos partes bien diferenciadas. En la primera, se narra el origen de la pareja formada por Agnes y William (por cierto, Shakespeare no aparece nombrado como tal en ningún momento y cuando aparece lo hace como “el padre de …”), el embarazo para forzar una boda que no gustaba a las familias, los partos, la llegada de la peste y la muerte de Hamnet en 1596, a la edad de once años. La narración la hace la autora utilizando mucho los flashbaks, pero de tal manera que el lector sabe siempre perfectamente en qué momento se desarrolla la acción. La segunda, bastante más corta, se centra en la vuelta de Shakespeare de Londres, ciudad en la que trabajaba creando e interpretando obras de teatro, y los problemas en la familia por el luto tras la muerte del hijo ya que, como se dice en un momento determinado, “Agnes ya no es la que era”. Esta parte está construida a partir de fragmentos que podrían considerarse como escenas diferentes.

Acabo de mencionar al personaje más importante de la novela, aquel en el que la autora pone el mayor cuidado y el que dirige la mayor parte del relato. Es una mujer con una infancia infeliz (despreciada por su madrastra), refugiada en la cría de abejas y dedicada al conocimiento de las plantas que la convierten en una especia de curandera en el pueblo. También será rechazada por su suegra. Además, tiene que cuidar de la familia ya que el marido pasa la mayor parte del tiempo en Londres.

Junto a ella, son otros personajes relevantes: John, el abuelo de Hamnet, que tiene un buen negocio de guantes y muy mal genio sobre todo con su hijo; Joan, la madrastra de Agnes y Mary, su suegra; y, claro, los hijos de la pareja: Susanna y los mellizos Judith y Hamnet.

Ahora bien, más allá de la historia que cuenta que, desde luego, es muy interesante, la importancia de la novela yo la centraría en la forma de hacerlo, en el magnífico lenguaje con que lo hace, en la atmósfera creada a la que antes aludía y en unos personajes de carne y hueso. Por todo ello, se explica el éxito que ha tenido ya que se trata trata de una novela algo más que muy recomendable.

Hay una buena reseña de Juan G.B. en unlibroaldia.blogspot.com

 

Maggie O’Farrell, Hamnet. Traducción Concha Cardeñoso.