lunes, 29 de diciembre de 2025

Para entender el mundo actual

 

Este sociólogo, ensayista y asesor político ha aparecido ya dos veces en el blog. La última por el comentario al que me parece el mejor libro que he leído para comprender hacia dónde se dirige el mundo, o mejor dicho, el poder en él. Si al leer Los ingenieros del caos, que ese es su título, encontraba ejemplos cercanos de todo lo que en él se decía, algo parecido sucede con el que ahora comento que no es sino una continuación del anterior.

Da Empoli necesita solo 166 páginas para mostrar cómo se está conformando hoy el poder en el mundo a partir de la conexión de los políticos borgianos (de Borgia, no de Borges) con los dueños de las tecnológicas.

El libro está dividido en doce capítulos de corta extensión en los que suele partir de una experiencia personal como, por ejemplo, una entrevista cuando acompañaba como asesor al alcalde de Florencia o su presencia en la Asamblea General de la ONU escuchando el discurso de Bukele, el presidente de El Salvador. A partir de esas experiencias va analizando cómo se van conectando los poderes políticos con los tecnológicos y cómo van moldeando la realidad.

Algunas citas expresan muy bien de qué va la cosa: 

“Al día siguiente de la elección de Trump, Bukele proclamaba en X: “Sea cual sea su preferencia política, les guste o no lo que ha pasado, estoy seguro de que ustedes no captarán plenamente la bifurcación de la civilización humana que empezó ayer.”” (p. 75-76)

Creo que poco a poco nos estamos dando cuenta de que, efectivamente, no se trata de un mero cambio de presidente sino que es algo desgraciadamente mucho más profundo y que el autor ve con cierto pesimismo:

“Hoy nuestras democracias parecen todavía sólidas. Pero nadie duda de que lo más duro está por venir. El nuevo presidente estadounidense se ha puesto a la cabeza de un séquito variopinto de autócratas desacomplejados, de conquistadores de la tecnología, de reaccionarios y conspiradores impacientes por pelearse. Una era de violencia sin límites se abre frente a nosotros y, como en tiempos de Leonardo, los defensores de la libertad parecen estar especialmente mal preparados para la tarea que les espera.” (p. 52)

“Nosotros tenemos cada vez menos idea del mundo en el que nos despertaremos mañana por la mañana.” (p 152)

Como resume muy bien la frase de Libération que la editorial reproduce en la solapa:

“Es este un relato sombrío del reparto del mundo entre poderosos no europeos, sin fe ni ley.” 

Y como traca final, nada mejor que esta respuesta a la pregunta sobre por qué ganó Milei que le hace Natalia Chientaroli en la interesante entrevista en eldiario.es:

“Y el segundo elemento, claro, fue la campaña electoral. No quiero ser poco modesto, pero ¡parecía sacada de mi libro! En un momento dado el depredador jefe, digamos, Donald Trump, ofreció el ya famoso rescate económico. Y al mismo tiempo depredadores tecnológicos como Sam Altman [creador de ChatGPT], que entró en la campaña electoral argentina diciendo que harían grandes inversiones en Argentina en inteligencia artificial. Se da aquí un ejemplo bastante puro de esta convergencia del extremismo político con la infraestructura de poder y los actores de la tecnología”.

Un libro tan interesante como el anterior de da Empoli. Desde luego, la lectura es apasionante, pero al mismo tiempo bastante desasosegante, sobre todo porque el cambio que se está produciendo parece un caballo desbocado y para enfrentarlo estamos mal preparados, tal y como dice el mismo autor.

(He abusado de las citas, pero es que me parece la mejor forma de animar a la lectura de este magnífico, y perturbador, ensayo).

Giuliano da Empoli, La hora de los depredadores.  Traducción Adolfo García Ortega.

 

 

 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Mussolini en la Segunda Guerra Mundial

 


Cuarto volumen de la biografía novelada de Mussolini que es el último publicado hasta el momento. Por lo que sé, el quinto, con el que pone punto final a la magna obra, no tardará en publicarse ya que en Italia salió en abril de este año.

Este cuarto recoge lo sucedido entre 1940 y la mitad de 1943, es decir, prácticamente todo el período de la Segunda Guerra Mundial; un momento muy interesante para el devenir de la historia de Europa, pero algo menos, en mi opinión, para el del fascismo.

El libro tiene 735 páginas con el formato grande habitual en la editorial Alfaguara, esto es, tiene mucho que leer y ese creo que es su principal problema. Cuando yo era profesor de historia solía decir a mis alumnos que de la guerra me interesaba cómo y por qué se empezaba, sus causas, y cómo y por qué terminaba y, sobre todo qué cambios producía, sus consecuencias. En medio de ambas cosas todo eran tiros y muertos. Obviamente, se trataba de una forma un tanto exagerada de decirlo, pero que respondía realmente a mi forma de entender el tema de las guerras.

Pues bien, Scurati, al escribir este volumen de su biografía de Mussolini, se ha centrado mucho en el proceso militar y dedica muchísimas páginas a él. Si en los anteriores textos de la serie narraba los enfrentamientos entre diferentes personajes fascistas y en sus querellas internas sobre todo por lograr cotas de poder, en este son los generales y los miembros de los estados mayores los que se enfrentan, mientras que los jerarcas del partido prácticamente desaparecen de la historia. Por eso este volumen se me ha hecho un tanto difícil de digerir y, aunque como ahora comentaré, tiene cosas muy interesantes, me sobran muchas páginas.

Así, por poner solo un ejemplo, en 1940 se cuentan cosas como: el desastre en los Alpes (junio); el ataque a los británicos en Egipto (septiembre); la penetración en Grecia (octubre) y la retirada a Albania a los diez días; la pérdida de la mitad de la flota en Tarento (noviembre). Luego serán el norte de África y Rusia los principales protagonistas.

Como decía antes, además del conflicto propiamente dicho, hay otros aspectos que sí me han merecido la pena, entre ellos: la relación de Mussolini con Hitler tanto en sus entrevistas en persona (que tuvieron bastantes) como en su correspondencia, relación mucho peor de lo que se podría pensar; las matanzas por parte de las tropas italianas de judíos en Ucrania y los enterramientos por “capas”; la terrible retirada de Rusia que dejó más de 50.000 muertos; el capítulo, basado en el diario de Clara Petacci, de diciembre de 1942 en el que se ve a un Mussolini desanimado que ya anuncia al que veremos a lo largo de 1943 con sus problemas de salud, pero sobre todo con la pérdida del prestigio entre los suyos que terminan sustituyéndolo. Esta parte es de lo más interesante del libro.

 Queda así pendiente para el último volumen todo lo que sucedió tras su detención hasta su muerte.

Evidentemente, a pesar de algunas cosas que he dicho, el libro es muy interesante y tiene, además, el añadido de lo buen escritor y magnífico narrador que es su autor.

Hay una buena reseña de Eduardo García Rojas en elescobillon.com

 

Antonio Scurati, M. La hora del destino. Traducción Carlos Gumpert.

 

 

 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

ANDAMIO

 

Última entrada del año y muy diferente a lo que ha sido habitual ya que, creo que por primera vez, las películas superan en número a las series. Hay de todo en los dos casos, tanto por la procedencia como por los temas.

 

Películas

 

La mujer que nunca existió. Producción tunecina. Creo que es la primera película que veo de esta procedencia y me ha gustado mucho además de parecerme muy interesante. Tiene un buen guion y buenas interpretaciones. Es una forma de ver cómo se vive en ese país tan cercano y, al mismo tiempo, tan lejos entre otras cosas por la total ausencia de información sobre lo que allí pasa.

 

Apocalipsis en los trópicos. Documental de producción brasileña sobre las iglesias evangélicas, su penetración en Brasil y cómo, poco a poco, se han ido introduciendo en la política apoyando sobre todo la candidatura de Bolsonaro. El documental es muy completo centrado principalmente en uno de los pastores que más influencia tiene. Termina mostrando lo que sucedió tras las elecciones en las que Lula terminó llegando a la presidencia en sustitución de Bolsonaro. Gran documental; muy claro y con muy buenas intervenciones.

 

Blue Moon. Producción estadounidense. Toda la película se desarrolla en un solo escenario, un bar y con apenas cuatro o cinco personajes. El gran protagonista es Ethan Hawke que hace una creación del letrista de la canción que da título a la película y de muchos cientos de canciones más. No para de hablar evocando momentos de su vida, de su deseo de amor, de otras canciones, etc. La película es él y eso hace que en algún momento haya que descansar porque, yo al menos, he perdido el hilo por no ser capaz de seguirle. En todo caso es una magnífica película.

 

Infiltrados en la extrema derecha. Documental de producción británica. Se centra en el trabajo de Hope Not Hate, una organización que se dedica a infiltrarse en grupos de extrema derecha para denunciarlos ante los medios. El documental recoge uno de los casos y también la participación de uno de sus miembros en diferentes conferencias y manifestaciones de la extrema derecha. No hay grandes aportaciones, aunque es interesante saber que al menos existe algún grupo que se dedica a este tipo de actividad. Lo que se ve desde luego si algo produce es mucho miedo por las ideas tan radicales y lo violentos que son.

 

El cuadro robado. Producción francesa. Una película un tanto extraña porque no termina de saberse hacia dónde quiere ir. Desde luego es muy entretenida y critica algunos aspectos del mercado del arte, pero se queda un tanto corta.

 

El primer asesinato. Producción danesa. Película policiaca basada en una novela lo que se nota bastante sobre todo en la realización. No es demasiado interesante la trama. Pero es original la puesta en escena. Se deja ver aunque también es prescindible.

 

La buena letra. Producción española. Está basada en la novela homónima de Rafael Chirbes. Recoge muy bien lo que esta plasma de la situación de una familia de los vencidos en la posguerra en un pueblo de Valencia. Muy buenas interpretaciones, sobre todo de la protagonista, y también un magnífico reflejo de la atmósfera del momento.

 

Series

  

Blue lights. Tercera temporada de esta serie británica con 6 episodios de una hora. Siguen las peripecias de este grupo de policías de Belfast con sus problemas personales y algunas tramas delictivas. Está muy bien hecha y, eso sí, parece financiada por las autoridades policiales porque todos parecen más asistentes sociales que policías. No obstante, da gusto ver una serie así de vez en cuando.

Movistar+

 

The Kollective. Serie de los Países Bajos en coproducción. Un grupo de periodistas busca informaciones para desmontar a gente que trafica con tierras raras obtenidas en el Congo. Es una serie que empieza muy bien, con una buena producción y desplazándose a varios países, pero que poco a poco se va convirtiendo en una serie de acción y el guion empieza a hacer agua y hacerse poco verosímil. Entretenida en general, pero esperaba más.

 

La nueva brigada. Serie sueca de 6 episodios de 50 minutos. La creación del primer cuerpo de policía femenino en 1958 con todo lo que supuso de dificultades e incomprensión, o burla en algunas ocasiones, de sus compañeros hombres. Hay también un intento de reflejar los problemas personales de las protagonistas que en algunas queda un tanto desdibujado. En todo caso, entretenida e interesante porque, además, hay imágenes reales de vez en cuando.

Netflix

 

La cúpula de cristal. Miniserie sueca de 6 episodios de 50 minutos. Un típico thriller nórdico con todos los ingredientes del género. Un buen guion con unos giros inesperados -alguno no demasiado bien justificado-, que te tienen interesado y entretenido hasta el final

Netflix

 

El misterio de Cemetery Road. Serie británica de 8 episodios de 50 minutos. Thriller muy ingenioso basado en una novela. Se sale bastante de lo habitual en el género, sobre todo de lo que suelen hacer los británicos. Cuesta un poco cogerle el punto, pero luego se disfruta.

Apple +

 

martes, 23 de diciembre de 2025

Mis mejores películas y series del año

 

Al abrir la carpeta donde voy poniendo las películas y series que más me van gustando, me he llevado dos sorpresas. Por un lado, las pocas películas que he puesto y, por otro lado, la preeminencia de las series británicas entre las que están, además, las que considero las dos mejores del año.

Como toda selección de este tipo, no están todas las que son, pero creo que sí son todas las que están (al menos para mi gusto, claro).

 

Películas

 

El 47. Producción española. Cine social en estado puro que podría firmar el mismísimo Ken Loach. Se desarrolla en dos momentos, 1958 y 1978, en el barrio barcelonés de Torre Baró. Cine necesario para recordarnos de dónde venimos y cuánto esfuerzo han costado algunas conquistas sociales. Además, está muy bien hecho y cuenta con buenas interpretaciones con un inmenso Eduard Fernández a la cabeza.

 

Close. Producción belga. Una de esas películas que se ven sin que apetezca hablar para comentarlas y así no perder la emoción que se siente. Una historia de amistad con un trasfondo de homofobia y bullying que no son lo más relevante. El ritmo adecuado, unos actores excelentes y, sobre todo, un guion y una forma de contarlo realmente magníficas. Una de las películas del año.

 

Aún estoy aquí. Producción brasileña. Basada en hechos reales. En 1971, durante la dictadura militar, fue detenido y desaparecido un excongresista acusado de terrorismo. También detuvieron a su mujer y una hija que luego fueron puestas en libertad tras varios días de interrogatorios. La película cuenta la historia con una primera parte en la que se relata la feliz vida de la familia y el cambio que se produce tras la detención. Hay además dos cortes que presenta a los personajes en 1996 y 2014. Magníficas interpretaciones, sobre todo de la protagonista, y un buen guion. Una muy buena película.

 

 

Series

 

 

No digas nada. Serie británica de 9 episodios de 45 minutos. Basada en el magnífico libro homónimo de Patrik Radden Keefe comentado en el blog hace ahora cuatro años. Si el libro me pareció una gran investigación, la serie me parece que ha logrado llevar a la pantalla los principales problemas y las actitudes de los protagonistas. Prácticamente nadie sale bien parado. Hay una crítica bastante generalizada a lo sucedido en Irlanda del Norte entre los 70 y los 90 del siglo pasado. Está muy bien realizada, tiene un guion magnífico con grandes diálogos y unas interpretaciones espléndidas. Una de las grandes series que veré este año. Seguro.

Disney +

 

 

Adolescencia. Miniserie británica de 4 episodios de una hora. El hijo de 13 años de una familia muy normal es arrestado acusado del asesinato de una compañera del colegio. A partir de ahí en cada episodio, utilizando perfectamente la técnica del plano-secuencia, se van contando diferentes momentos del proceso: la detención y el interrogatorio, las reacciones en el colegio, la entrevista con una psicóloga y, finalmente, la reacción de la familia. Todas muy interesantes y llenas de emoción. Una serie con un guion trabajadísimo, unos diálogos magníficos, unas espléndidas interpretaciones (algo fundamental en una serie así) y, claro, una realización perfecta. Será sin duda una de las grandes series del año. Por cierto, está compartiendo la creación y la escritura Stephen Graham que, además, hace el papel de padre.

Netflix

 

 

Black mirror. Séptima temporada de esta serie británica con 6 episodios de 50 minutos. Recuerdo que alguna de las anteriores me había decepcionado, pero reconozco que esta tiene un primer episodio realmente bueno. El resto está bastante bien excepto el último que además de demasiado largo no me ha interesado en ningún momento. En general la media es bastante buena.

Netflix.

 

The pitt. Serie estadounidense de 15 episodios de 50 minutos. El trabajo en las urgencias de un hospital de Pittsburg. Los dos primeros capítulos no me engancharon, pero poco a poco lo ha ido haciendo porque el guion y una realización realmente magníficos merecen la pena. Evidentemente hay muchas, a veces demasiadas, exageraciones y algunas cosas bastante poco creíbles, pero el resultado final es francamente bueno.

Al terminar, sobre todo por los últimos capítulos, no pude menos que pensar en cómo habrá sido la situación en los hospitales de la Palestina masacrada por Israel.

Max

 

Después de la fiesta (After the party). Miniserie neozelandesa de 6 episodios de 45 minutos. A medio camino entre el drama y el thriller psicológico trata un tema de abusos a menores. Un guion realmente magnífico y unas muy buenas interpretaciones entre las que destaca la espectacular de Robyn Malcolm, que es también una de las dos creadoras de la serie. Muy bien tratado el tema, con una buena gradación de la intensidad dramática y de las reacciones de los diferentes personajes que aparecen. Tanto la protagonista como el posible abusador, que además es su marido, son profesores de secundaria lo que también da pie a algunas reacciones interesantes. Desde luego para mí será una de las series del año.

Filmin.

 

Mobland. Tierra de mafiosos. Serie británica de 10 episodios de 50 minutos. Centrada en los enfrentamientos en la ciudad de Londres entre dos familias da la mafia. Muy bien ambientada y con las escenas de acción necesarias, pero sin abusar de ellas. La serie gana mucho en todas las escenas en las que están presentes Pierce Brosnan y/o Helen Mirren, los dos malos malos, sobre todo ella.

Sky Showtime

  

Poquita fe. Segunda temporada de esta serie española de 8 episodios de 20 minutos. Magnífica continuación de la temporada anterior. Los mismos personajes y el mismo sentido del humor. En esta el tema de fondo son los alquileres lo que le añade interés. Gran labor de guion y montaje. Una pequeña gran serie.

Movistar+

 

Task. Serie estadounidense de 7 episodios de 50 minutos. Un thriller que tiene también muchos elementos de drama porque no se limita a la trama policiaca, sino que se centra mucho también en los comportamientos y en las relaciones personales y familiares. Muy buen guion, una magnífica producción y grandes interpretaciones, todo ello hace que sea una de las mejores series del año.

HBO

 

Yakarta. Miniserie española de 6 episodios de 35 minutos. Una magnífica serie, de las mejores del año, gracias a un muy buen guion y unas interpretaciones de lujo con un Javier Cámara en estado de gracia. Tiene grandes momentos en los que logran transmitir las emociones hasta el punto de llegar a formar un nudo en la garganta del espectador.

Movistar+

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Mis libros del año

 


Siguiendo una tradición que tiene ya más de diez años recopilo las lecturas que, por diferentes razones, más me han gustado este año.

Para empezar tengo que decir que he leído entre 30 y 40 libros menos de lo habitual. Las cataratas han tenido la culpa y esos ojos que necesitan unas gafas un tanto especiales.

No obstante, he terminado leyendo más de lo que me esperaba aunque tampoco ha sido un gran año de lecturas.

Por un lado, solo he seleccionado cuatro libros de ficción (y uno de ellos, el de Scurati, entra en esta clasificación por los pelos). Los otros tres, cada uno en su estilo son realmente muy buenos. Me alegro mucho de que aparezca Padura porque es un autor que me encanta. El del autor ucraniano llevaba mucho tiempo en casa, pero me asustaba el tamaño. El de Selby tiene ya bastantes años aunque yo lo he descubierto ahora.

Estas carencias de la ficción han sido más que compensadas con un año excelente de la no ficción. Alguno me ha enseñado mucho, como el de Kaplan y el de Desmond; otro me ha emocionado y me ha hecho dudar del ser humano, como el de Villaécija; el de Cerdá me parece una obra impresionante (este año le han dado el Premio Nacional de Narrativa por Presentes, que también he leído y podría estar en mi lista); Anderson está porque es uno de los grandes periodistas y la recopilación de perfiles es magnífica; finalmente, el de Beinart, que creo que es el último de la lista que he leído, está porque además de lo que he aprendido leyéndolo, me ha ayudado mucho a confirmar que lo que pienso del genocidio en Gaza es acertado.

(Obviamente, cada libro tiene un comentario más extenso en la entrada correspondiente según el momento de la lectura).

 

También se ha convertido es una tradición, aunque esta más reciente, el dejar constancia de algunas lecturas desde otro punto de vista.

Descubrimientos: Cristina Rivera Garza, Hugo Gonçalves, Alia Trabucco Zerán

Decepciones: Brad Mehldau, Un canon personal.

Libros valientes: Dror Mishani, Habitación sin vistas,

Sorpresa: Ignacio Peyró, El español que enamoró al mundo. Una vida de Julio Iglesias

Tocho: Der Níster, La familia Máshber

Abandonados: Upton Sinclair, Petróleo (seguramente por la traducción, muy anticuada), Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, Vasili Aksiónov, Las cumbres de Moscú.

No comentados en el blog; Colson Whitehead, Los chicos de la Nickel; Martín Kohan, Fuera de lugar, Gene Kerrigan, El coro de la medianoche; Olga Medvedkova, La educación soviética.

 

 

 

jueves, 18 de diciembre de 2025

Un paseo con/sobre Roth

 


Una magnífica idea esta de Alianza Editorial de dedicar ensayos breves para poner al lector en contacto con grandes escritores, y más aún empezar la colección con Joseph Roth.

Hace quince años que inicié en este blog una sección en la que, bajo el epígrafe de Mis autores favoritos, pretendía dejar constancia de aquellos escritores que más me habían gustado, emocionado, enseñado, hecho pensar, etc., en definitiva, que más me habían alegrado la vida. Pues bien, precisamente la serie la comenzaba con Joseph Roth, autor que creo que es del que más libros he leído, ya sea escritos por él o varios también escritos por otros sobre su obra o su vida.

Son pocos los que están comentados en el blog porque este lo comencé en 2009 y la mayoría de estos libros los había leído ya y en los últimos años apenas se han publicado textos nuevos salvo alguna recopilación de sus artículos. Por eso me hizo tanta ilusión ver este escrito por Sergio del Molino.

El libro tiene apenas 100 páginas (es para leer en dos tardes), pero su autor ha sabido condensar muy bien las características principales de la obra de Roth, lo que hace a partir del comentario de cuatro o cinco de sus libros que a del Molino le parecen los más significativos. Así, Job (para el autor el mejor texto de Roth), La marcha Radetzky, Judíos errantes, Tarabas y La leyenda del Santo Bebedor. También se mencionan otros, pero son estos a los que dedica mayor espacio.

Además, del Molino escribe también sobre la pasión alcohólica de Roth, sobre el hecho de ser judío y las implicaciones que esto tuvo en su obra, sobre sus problemas con el dinero a pesar de lo mucho que llegó a ganar en algunas épocas (aquí aparece de vez en cuando la figura de su amigo Stefan Zweig a partir de los préstamos o donaciones que le hizo, un Zweig que, por cierto, es el segundo autor que incluí en la serie que mencionaba al principio) y también sobre la importancia de sus dos mujeres, la primera por su penosa enfermedad y la segunda, entre otras cosas, porque guardó todo lo que escribía por pequeño que fuese.

Desde luego, tengo que agradecer a del Molino el tono y la intención del libro. En este sentido le diría que conmigo se ha cumplido su objetivo y que ya he puesto en el estante de libros pendientes de lectura dos de Roth. Hacía años que no releía ninguno (soy poco “relector”) y creo que ahora es un buen momento para hacerlo.

Un librito muy recomendable tanto para quien conozca al autor, como para quien esté interesado en la buena literatura.

Hay una buena reseña de Santos Domínguez en encuentrosconlasletras. blogspot.com.

 

Sergio del Molino, Dos tardes con Joseph Roth.

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Releyendo sin saberlo.

 

Tener mala memoria tiene muchos inconvenientes, pero también algunas ventajas. Hace unos meses leí otro libro de Kerrigan, El coro de la medianoche, que no comenté en el blog porque me cuesta bastante comentar la novela negra, a pesar de lo cual, o por ello, cuando acabé de leer La Furia me comprometí a comentarla. Antes de hacerlo quise ver qué había puesto de la otra novela del autor que sí había comentado y ahí llegó la sorpresa: ya había leído y comentado La Furia en 2015, es decir, recién publicada. Sin embargo, cuando la he vuelto a leer me ha resultado totalmente nueva y lo más curioso es, tras leer el comentario que hice, que veo que me ha impresionado más ahora.

En cualquier caso, lo que haré será reproducir la entrada e insistir en que se trata de una novela muy recomendable por la buena historia, los personajes y los magníficos diálogos.

(¡Ah! Una buena noticia para la editorial es que este ejemplar lo he comprado hace poco, es decir, que tengo dos).

Hace solo dos días que terminé de leer a Benjamin Black (hay entrada en el blog) y me parecía interesante leer inmediatamente otra novela negra también de un autor irlandés para ver si había puntos de contacto entre ambos.

La verdad es que se trata de dos estilos radicalmente diferentes aunque, eso sí, con una cosa en común: la aparición del tema de los abusos sexuales en la Iglesia irlandesa (muy presente en Kerrigan, le dedica todo un capítulo, y también en  Black, sobre todo en su primera novela ).

A mí me gusta más el estilo de Black en la medida en que da más importancia a los personajes que a la acción; a las relaciones que a la trama propiamente dicha y el desarrollo se va produciendo pausadamente. Este libro de Kerrigan, como queda expresado ya en su título, tiene un ritmo trepidante, muy cinematográfico, de película de acción, sobre todo en dos de las partes en que está dividido.

Entronca con la mejor novela negra en lo que tiene de crítica social como, por ejemplo, en el siguiente fragmento: “En Buenos días, Irlanda estaban acabando de ofrecer una entrevista con el ministro de algún ramo. El ministro no dejaba de repetir que no había alternativa. El entrevistador hizo aparecer en antena a un economista que trabajaba para un banco, el cual comenzó a decir que estaba de acuerdo con el político en que eso era la único que se podía hacer.” (p.327) (Esto me parece haberlo oído en "alguna que otra" ocasión en nuestra radio y televisión.)

Y también se permite en algunos momentos, bien es verdad que pocos, introducir ciertas dosis de humor: “El asesinato ideal es aquel en el que se sabe que la víctima cabreó a alguien, y cuando llega la policía ese alguien está junto al cadáver con un hacha ensangrentada en la mano. Con un poco de suerte, varias personas habrán presenciado lo que ocurrió y alguien habrá descargado un vídeo del asesinato de treinta segundos en YouTube. Cualquier cosa más complicada ya era un dolor de huevos.” (p.145)

Se lee con interés y prácticamente de un tirón porque, además, está construido básicamente con diálogos en los que el autor se manifiesta como un consumado maestro.

Muy entretenida y con el añadido de desarrollarse en los inicios de la crisis económica. Quizá le sobre un poco de violencia y le falte una mejor caracterización de algunos personajes, pero no está mal dentro de su género.

Hay que reconocer que la editorial Sajalín, en su colección Al margen, está publicando un conjunto de autores y de obras muy interesantes.

 

Gene Kerrigan, La furia

 


jueves, 11 de diciembre de 2025

Gran síntesis de la situación mundial

     

El autor trabaja en El País como corresponsal de Asuntos Globales, es decir, es un periodista especializado en los temas que aborda en este pequeño libro por su formato y extensión, 178 páginas, pero grande por su interés.

Se enfrenta Rizzi a la tarea de hacer una síntesis de la situación actual del mundo basada en una idea fuerza o tesis que atraviesa todo el texto y a la que dedica nada menos que 30 páginas de Prólogo: Hoy en el mundo se está produciendo una revancha en un doble sentido; por un lado, la de unos países que se han considerado tratados como segundones y, por otro lado, la de unas clases sociales que se han visto perjudicadas por la globalización capitalista en unos casos o por las tremendas desigualdades cuando sus países han comenzado a mejorar.

Para tratar el tema, el autor ha dividido el texto en cuatro partes que enuncio porque el título ya da una idea bastante acertada de su contenido.

Las tribulaciones de Occidente. Aquí se centra casi exclusivamente en Estados Unidos y la Unión Europea con una visión bastante pesimista sobre todo sobre el papel de la segunda.

Las reivindicaciones de Oriente. Aquí son China y Rusia las protagonistas como potencias que aspiran a que se les reconozca su papel y su importancia. Especial atención a lo que está haciendo China sobre todo en África. También hay algún apunte sobre Oriente Próximo.

Los anhelos del sur global. Dedicado a La India, Latinoamérica y África. A estos les dedica la mitad de espacio que a los otros dos capítulos, lo que ya resulta significativo.

Cierra con un Epílogo en el que intenta plantear alternativas y posibles soluciones a algunos de los problemas antes tratados.

Como se ve, Rizzi se plantea analizar el estado del mundo sin dejar ninguna parte fuera. Esta es en mi opinión la mayor virtud del libro. A esto se unen otros aspectos enormemente positivos como son: la calidad de los análisis, la capacidad de síntesis, la gran cantidad de información -se puede decir que cada párrafo es importante-, pero sin atiborrar al lector de datos que suele ser el problema de muchos libros. En fin, un texto claro, comprensible y que, eso sí, deja cierto mal sabor de boca para un lector occidental al ver lo que se nos viene encima.

Dos anotaciones más. En el capítulo de propuestas me parece que Rizzi se muestra poco realista porque, teniendo en cuenta la polarización que ha apuntado antes, no me parece que sean posibles muchas de las medidas que apunta y que requerirían la colaboración de fuerzas políticas hoy muy enfrentadas. Por otra parte, me ha gustado mucho la referencia al trabajo de Branko Milanovic, al que en este blog le he dedicado algún comentario, por ser el primero que veo que plantea de forma clara cómo han disminuido las desigualdades a nivel mundial. (Esto podría ser objeto de un comentario más largo, pero no es el momento ni el lugar).

Para finalizar reproduzco dos fragmentos y una frase que me parecen interesantes y significativos de las ideas del libro: 

“(…) hay un objetivo que, pese a no ser tangible y brutal como una anexión, se eleva por encima de los otros por su importancia totémica. Es el cambio de los valores de referencia del sistema global, para sepultar el universalismo de los derechos humanos y de la democracia, y consagrar la soberanía de los Estados en el centro absoluto de las relaciones internacionales y el derecho de estos por encima de los derechos individuales.” (p.13)

“En este punto se produce una convergencia de intereses perversa. A la voluntad polarizadora de gobiernos, partidos, activistas o medios se suma el modelo de negocio de las plataformas digitales, que promueven los mensajes polarizadores, conscientes de que el encono, la indignación o la reafirmación emocional de los convencimientos hipnotizan más que la dialéctica matizada y sosegada. Esa hipnosis es nuestro tiempo, y su dinero. Su beneficio es inversamente proporcional a la calidad democrática del debate.” (p. 155-156)

“Estos desarrollos no deben inducir al catastrofismo.” (p.140)

 

Visto lo visto, al catastrofismo no sé, pero a un cierto pesimismo desde luego que sí.

Un libro muy recomendable. No es fácil poder entender tantas cosas con tan poco espacio.

 

Andrea Rizzi, La era de la revancha.

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

La guerra de las Malvinas

 

Parece ser que esta es la segunda incursión del autor en el tema de la guerra. No he leído Demasiado lejos que así se titula la otra que publicó, pero sí otras dos además de un par de películas de obras suyas llevadas el cine. Sacheri tiene un tipo de escritura que creo que debe de resultar bastante fácil para adaptarlas porque son muy cinematográficas, si es que se puede decir esto de una obra literaria.

Como decía antes, vuelve en esta novela al tema de la guerra de las Malvinas, algo que dejó muchas y muy profundas huellas en la sociedad argentina. Yo mismo he visto en la Plaza de Mayo a exmilitares que participaron en el conflicto reivindicando dinero que se les debía. Basta con decir que la consecuencia más evidente e importante de esa guerra es que facilitó la caída de la dictadura.

Sacheri plantea en esta novela la historia de tres amigos de la quinta del 62 que son llamados a filas para acudir a defender las islas una vez que habían sido “conquistadas” por el ejército. Son tres chicos normales y corrientes: Carlitos, que trabaja en la inmobiliaria de su padre; Conejo, que trabaja en el taller de su padre; y Antonio (Negro), el único que no es bonaerense, que trabaja en el mismo taller que Conejo. En la primera parte de la novela vemos cómo es su vida en la ciudad, sus ilusiones y cómo reaccionan al ser llamados por el ejército. La segunda parte la dedica al conflicto en las islas y ahí aparecen otros dos personajes importantes: el teniente primero Quinteros y el mayor Camargo. En ambos representa Sacheri lo mejor y lo peor de la institución militar.

Una institución que no sale demasiado bien parada en la novela pues hay críticas al desconocimiento del terreno, a la imprevisión, a la escasa preparación, a los fallos de la inteligencia para saber dónde iban a desembarcar los ingleses, a la inadecuada logística, al hecho de enviar a los “colimbas” (soldados de reemplazo y, por lo tanto, poco o nada preparados), etc. Llega a decir de los suboficiales: “no sobran neuronas”.

(Un apunte personal. Ocho años antes de esa guerra me tocó hacer el servicio militar, ser colimba, en Ceuta. Todo eso y mucho más se podría decir del ejército español).

Sacheri es un gran narrador, cuenta la historia de una forma que hace la lectura adictiva porque, además, los personajes, las conversaciones, las situaciones son muy reales y llevan al lector a identificarse fácilmente con lo que está sucediendo. Es un magnífico escritor que hace pasar muy buenos ratos al lector. Obviamente, una novela recomendable.

 

Eduardo Sacheri, Qué quedará de nosotros.

 

 

 

lunes, 1 de diciembre de 2025

La Revolución de los Claveles

 


Aunque es un autor con varias novelas publicadas, creo que esta es la primera que se traduce al castellano. Es una pena porque por lo visto en esta Revolución es un buen escritor y alguien que parece que tiene cosas que decir.

Como se plantea ya desde su título, la novela se centra en la llamada Revolución de los Claveles que se inició el 25 de abril de 1974 y que tuvo durante dos años al país al borde del caos e incluso se podría decir que de la guerra civil.

Gonçalves cuenta la historia a partir de una familia de tres hermanos: Maria Luísa, Pureza y Frederico, hijos de una misma madre, Antónia, pero los dos últimos de distinto padre, Gonçalo Storm. Para ello divide el libro, que tiene 524 páginas, en cinco extensos capítulos.

En los dos primeros, que se desarrollan antes del proceso revolucionario, va presentando a los diferentes protagonistas, aunque se centra sobre todo en Maria Luísa y su militancia comunista que la lleva a ser detenida y torturada. También hace un flash back a 1950/62 para que conozcamos algunos aspectos de la familia y la vida de la madre.

En los dos siguientes entra de lleno en la revolución, de hecho el cuarto lo titula Proceso revolucionario en curso, que es el verdadero objeto del libro. Vemos cómo se enfrentan a él los diferentes hermanos en función de sus ideas y personalidades. Maria Luísa radicalizándose, lo que la lleva a militar en un grupo maoísta e incluso a atracar bancos y ejercer ciertas formas de terrorismo. Pureza intentando llevar una vida tradicional con un marido quien, por otra parte, milita en contra del proceso. Frederico desde el periodismo con una posición más neutra y procurando pasarlo lo mejor posible.

El último capítulo se desarrolla a partir de 1984 y en él nos muestra la evolución posterior de los personajes.

¿Por qué me parece una magnífica y muy interesante novela? En primer lugar, porque los hechos están muy bien narrados, con un lenguaje preciso y gran agilidad, pero, no menos importante, en segundo lugar, por el tratamiento que da a las diferentes posiciones políticas de manera que todas quedan muy bien reflejadas, cada una con sus contradicciones y sus problemas internos, sin que haya un predominio de ninguna de las ideologías. Esto es muy de agradecer porque facilita que sea el lector el que, en función de su conocimiento y experiencia, reflexione sobre lo que pasó. (Desde luego a mí me ha hecho pensar, y dudar, bastante).

Por otra parte, es interesante la presencia de personajes reales, alguno incluso como Cunhal con diálogo. Así: Otelo Saraiva de Carvalho, Alvaro Cunhal, Spínola o Mario Soares, entre otros. También reproduce algunas veces textos de la época.

Yo, por edad e ideología, viví con cierta intensidad esa Revolución ya que cuando empezó aún teníamos en España al dictador si bien bastante perjudicado en su salud. Hubo mucha gente que se desplazó a Portugal para ver, y en ocasiones participar, en el Proceso. Creo que es la única vez que por aquí ha importado de verdad lo que le pasaba a nuestro vecino.

Gonçalves cuenta muy bien esa historia y a gente como yo nos lleva a momentos de una gran intensidad emocional lo que es muy de agradecer, pero más allá de estas implicaciones personales, creo que se trata de una magnífica novela. Espero que la editorial se anime con algún otro trabajo del autor.

 

 

Hugo Gonçalves, Revolución. Traducción Rita da Costa.