LA GLOBALIZACIÓN: de la extrema izquierda a la extrema derecha (y II)
Una vez constatado el
cambio de perspectiva desde la que se da la oposición a la globalización,
centrémonos en analizar este aspecto.
¿De dónde les viene
entonces a esos grupos esta oposición? En mi opinión surge de dos ideas: por
una parte, de la relativa pérdida de soberanía nacional que supone esa apertura
de fronteras al menos en lo que toca a mercancías y capitales y, por otra parte,
a que achacan el deterioro económico que se está produciendo en los países
occidentales a la globalización, algo ciertamente real, y, al mismo tiempo, no
les parece justo que otros se están beneficiando de ello, es decir, son los
protagonistas de la reticencia de la que habla Milankovic. Creo que el ejemplo
más claro de esto lo ha dado Donald Trump cuando para su Made America Great
Again (MAGA) las primeras medidas que planteó fueron ayudas para que
empresas estadounidenses que estaban produciendo en otros países volvieran al
de origen y, al mismo tiempo, la subida de los aranceles para limitar la
entrada de productos extranjeros. Es decir, provocar una deslocalización en
sentido contrario a la que se produjo con la globalización.
Hay que tener en cuenta
que para muchos de estos grupos, como para muchos de sus ideólogos, no existen
los derechos humanos, casi me atrevería a decir que no existe algo parecido a
la “humanidad”, solo existen los individuos y sus únicos derechos son los que
no cuestan nada como, por ejemplo, el derecho a la vida o a la propiedad.
Recientemente, por ejemplo, el mismo Milei decía en una entrevista que el
derecho a la educación no existe.
El nacionalismo, más o
menos exacerbado, es una de las señas de identidad de todos estos grupos. Por
ejemplo, el mencionado MAGA o la prioridad nacional que están poniendo en
marcha es nuestro país los acuerdos entre el PP y VOX, pero que podemos encontrar
en todos y cada uno de los grupos de la ultraderecha.
(Hay una ingente
bibliografía ya sobre este tema. En este blog hay varios comentados; yo
destacaría, además del de Stefanoni antes mencionado, otros dos por ser buenas
síntesis, pero sin dejar de tratar ningún aspecto: Steven Forti, Extrema
derecha 2.0 y Franco Delle Donne, Epidemia ultra.)
Obviamente, para quienes
defienden que su nación es lo primero, y a veces incluso lo único importante,
cualquier cosa que no tenga esa idea detrás no es válida y la globalización es,
si no lo contrario, sí al menos algo que da más importancia a otros aspectos de
la realidad.
Siguiendo en esta línea
de nacionalismo prioritario, lo cierto es que las repercusiones económicas de
la globalización en gran parte de los países desarrollados han sido muy
problemáticas para muchos sectores industriales, tanto que algunos han
desaparecido por completo y otros han disminuido su presencia de forma notable.
No es el lugar para ofrecer datos de este efecto, pero basta fijarse en el made
de la mayoría de los productos que compramos para ver la magnitud de este
fenómeno, o comprobar el porcentaje de la población activa que trabaja en el
sector secundario. Esto tiene entre otras consecuencias esa idea hoy tan
extendida de que las generaciones actuales serán las primeras en la historia de
occidente en las que los hijos vivirán, al menos económicamente, peor que los
padres.
Todo esto no ha sucedido
de la noche a la mañana, sino que ha sido un proceso constante que, además, ha
sido analizado por multitud de especialistas. Por qué sus efectos están siendo
aprovechados por la extrema derecha es la gran pregunta para la que yo no he
visto que se haya encontrado ninguna respuesta.
Desde luego sí se puede deducir que ha habido dejadez por parte de la
izquierda a la hora de adoptar las acciones necesarias para repartir mejor las
consecuencias ya que, para más inri, las desigualdades no solo no se han
reducido en nuestros países sino que incluso han aumentado. Lo único que
recuerdo es a los sindicatos hablando de que en los países receptores de la
deslocalización se hacía dumping social y criticándolos. Esta dejación,
no corregida en ningún momento, explica por qué los grupos de extrema derecha
cada vez cosechan más votos entre las depauperadas clases trabajadoras.
Solo unas palabras para
referirme a la globalización política. En esta se está produciendo el mismo
fenómeno y las distintas instituciones están perdiendo no solo predicamento
entre la población sino, lo que es más preocupante, capacidad de actuar sobre la
realidad. La ONU resulta un ejemplo paradigmático a este respecto, pero no es
ni mucho menos la única. Estados Unidos con Trump se ha retirado de más de
sesenta instituciones internacionales de todo tipo. Ya se ha dejado de hablar
de una gobernanza mundial, precisamente en un momento en el que aumentan los
conflictos entre países y más necesaria es.
En resumen:
-
La globalización económica ha supuesto una
disminución de las desigualdades entre países.
-
Ha sido aprovechada principalmente por los
países asiáticos y muy poco por los africanos o centro y sudamericanos.
-
Los que se enfrentan a la globalización ya
no son los grupos de extrema izquierda; es la extrema derecha la que acusa a la
globalización de muchos de los problemas de sus países.
-
Esta situación parece difícil de revertir
a corto y medio plazo. Muchos de estos grupos ya gobiernan o van a gobernar en
sus países y habrá que esperar a ver cómo enfocan este tema para ir buscando
alternativas.
Sea
como sea, mi visión siempre ha sido, y no ha cambiado en absoluto, que la
globalización estaba siendo positiva para el mundo tomado en su conjunto.
Siempre he creído, y afirmado en multitud de ocasiones, que era necesario que
unos viviéramos algo peor para que otros pudieran vivir algo mejor. Si la clase
media europea está decayendo, en China y muchos países fundamentalmente
asiáticos se está consolidando una clase así y sus trabajadores han mejorado
sustancialmente su forma de vida.
NOTA:
He huido de los datos y de sesudas explicaciones. Me he limitado simplemente a
dejar constancia de algunas reflexiones que llevo años haciéndome. Soy
consciente de que el tema es bastante más complejo, pero creo que el esqueleto
no difiere mucho de lo escrito. Muchas afirmaciones que he hecho admiten
también muchos matices, que no caben es una visión panorámica como esta.
(Si
has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, te agradecería un comentario en
el blog)
No hay comentarios:
Publicar un comentario