Mostrando entradas con la etiqueta Fatima Daas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fatima Daas. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2026

La enseñanza como fondo

 

Han pasado apenas dos meses desde que leí el primer libro de la autora, un texto muy autobiográfico y con algunos elementos originales en su estructura y su forma de contar. Este que ahora comento creo que también tiene muchos componentes autobiográficos, al menos por lo que la editorial cuenta sobre Daas, pero, a diferencia del anterior, es plenamente realista y tradicional tanto en su estructura  como en su forma de narrar.

Kayden, su protagonista, es una joven que estudia bachillerato en el instituto. Escribe muy bien y destaca como estudiante. Tiene un par de amigas y un amigo con las que comparte sus ilusiones y sus decepciones. Al mismo tiempo, la profesora de francés la anima a presentarse para estudiar Políticas. A partir de ahí, Kayden va descubriendo que la profesora le gusta no solo por sus clases.

Estos mimbres le dan pie a la autora para mostrar algunos aspectos interesantes de la situación de la enseñanza en Francia en determinados ambientes. Ambientes en los que, por ejemplo, algunos viven en viviendas protegidas de 35 m2. (Es curioso que estoy leyendo el libro mientras en la televisión transmiten imágenes de los enfrentamientos muy duros de los estudiantes de secundaria con la policía).

Una enseñanza que es algo que no les atañe especialmente, pero que visto desde aquí me ha parecido encontrar más de un aspecto positivo como, por ejemplo, que la evaluación se hace de forma pública incluso al tratar de cada alumno individualmente, o la relevancia de los debates, en este caso lo hacen sobre la laicidad, o el interesante enfrentamiento entre el director y un profesor de origen magrebí sobre cómo se debe tratar a los alumnos.

También, de repente dedica un capítulo a escribir sobre la discriminación positiva, sus ventajas y sus inconvenientes.

En fin que el libro tiene suficientes elementos para resultar interesante. Como se dice en la contraportada: “una novela enérgica sobre la ambición, la búsqueda de la identidad y la necesidad de reinventarse en un sistema marcado por la clase y el género”.

Además, Daas escribe muy bien, con frases cortas y describiendo situaciones muy reales con buenos diálogos que hacen que el lector se meta de lleno en lo narrado. Quizá en mi caso influya el haber sido profesor de gente de la edad de los protagonistas de esta novela.

 

 

Fatima Daas, Jugar el juego. Traducción Lydia Vázquez Jiménez.

 

 

 

 

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Una joven autora franco-argelina

 

La autora es una joven, 25 años, escritora franco-argelina, que escribe bajo pseudónimo y que, al mismo tiempo, inicia cada capítulo con una de estas dos expresiones: Me llamo Fatima o Me llamo Fatima Daas, para luego decir en las entrevistas que no se trata de ella o, al menos, de que no se trata solo de una autobiografía aunque la narradora y protagonista absoluta sea musulmana y lesbiana como la autora, e incluso viva también en Clichy-sous-Bois.

El libro está compuesto a partir de capítulos bastante cortos, dos o tres páginas, que se inician con la expresión que ya he comentado y que van relatando, sin ningún orden, diferentes momentos de la vida de la protagonista a los 12 años, a los 23, 28, 30, etc. (Curioso ya que la autora nació en 1995 y el libro se publicó en Francia en 2020). Esos momentos se centran fundamentalmente en las relaciones con su padre, su madre, sus hermanas, sus amigas y sus amantes.

Al final del libro se puede leer:

“Cuenta la historia de una chica que no es una chica de verdad, que no es ni argelina ni francesa. Ni de Clichy ni de París, una musulmana, creo, una lesbiana con una homofobia integrada. ¿Qué más? (p 234)

Este fragmento resume muy bien de qué va el texto.

Además de hablar de las relaciones mencionadas, el libro tiene dos temas predominantes son: la religión y la homosexualidad. En el siguiente fragmento, que recoge lo que le dice un imam al que consulta, están los dos:

“Existen cristianos homosexuales como existen lesbianas musulmanas. Dios sabe más que nosotros, y nosotros no sabemos anda. Dios ha creado los pecados sabiendo que pecaríamos. Pero la homosexualidad está prohibida en el islam, hay que apartarse de ella”. (p. 160)

También hay varias alusiones al hecho de ser mitad francesa mitad argelina, aunque no la entienden bien cuando habla el idioma del país cuando visita Argelia.

El capítulo más largo del libro es el dedicado a la oración con multitud de ejemplos de diferentes rezos. Para un ateo como yo esto no hace sino reafirmarme en mi descreimiento; me parecen un montón de frases vacías y de rituales sin sentido.

No sé muy bien si se trata de un libro recomendable. A mí me ha gustado y parecido interesante, pero me parece muy primera obra y con demasiado interés en ser original. (Quizás se deba a los talleres de creación literaria).

Hay una interesante y clarificadora entrevista con la autora de Guillermo Rivas en pikaramagazine.com.

 

Fatima Daas, La hija pequeña. Traducción Lydia Vázquez Jiménez.