En más de una ocasión he dejado constancia en el blog
del porqué compraba y leía algunos libros, qué me había llevado a ello, a
través de qué medio, etc. En este caso fue el título lo que primero llamó mi
atención, a continuación el interés que me suscitó la contraportada y como colofón
el hecho de, como se dice en esta, había sido elogiada por escritores como
Martín Caparrós -uno de mis autores favoritos-, Claudia Piñeiro -de la que he leído
prácticamente todo lo que ha publicado-, y Rodrigo Fresán, entre otros.
Creo que estos elogios me han influido de forma
negativa ya que se trata de un libro del que me han interesado algunas partes,
pero del que al terminar la lectura me ha quedado un mal sabor de boca. África
de las Heras, la espía cuyos pasos sigue Ramos, puede que sea un personaje interesante,
pero del que creo que la autora no ha sacado todo el partido posible, un
personaje del que quedan muchas preguntas por responder, quizás porque no se
pueda saber más por ausencia de documentación, aunque de ser así me hubiera
gustado verlo reflejado en el texto.
Del escritor Alan Pauls, la editorial reproduce en la
solapa el siguiente fragmento de su crítica al libro: “Laura Ramos consuma la
proeza vertiginosa de contar todo el siglo XX a través de una de sus pasiones
fundamentales: la impostura, la duplicidad, las vidas clandestinas”.
Hay muchos libros que han tratado de la impostura o la
duplicidad, en este mismo blog hay varios ejemplos, pero no creo que ninguno
pretendiera algo tan grande como “contar todo el siglo XX”. No digo que Ramos
lo haya pretendido, pero estos halagos son tan desmedidos que me hacen dudar de
si quien los hace ha leído realmente el libro.
En cualquier caso, como ya decía antes, hay partes del
libro que sí me han interesado, por ejemplo, lo que se narra de la guerra civil
española, momento por cierto en el que la protagonista es cooptada en 1937 por
los servicios soviéticos, o los preparativos para el asesinato de Trotsky, pero
no son suficientes para que el libro me parezca de lectura recomendable.
Laura Ramos, Mi niñera de la KGB.