Cuando hace dos años leí Libre, la primera obra
que publicaba Ypi, dije de ella que me parecía un libro muy recomendable entre
otras cosas por la capacidad de la autora como narradora. En esta Indignidad
sigue mostrando esa capacidad, pero el libro chirría por demasiados lugares.
El origen del libro es muy curioso: Un día, viendo una
foto de su abuela tomada en 1941, al leer los comentarios le sorprende que la
mencionen como una espía fascista y como una espía comunista. A partir de ahí
decide investigar cuál puede ser la verdad.
Así, en principio parece un tema interesante sobre
todo porque esto sucede en un país, Albania, que es uno de los grandes
desconocidos por lo cerrado que estuvo durante decenas de años. El problema es
que Ypi va abriendo otros subtemas, las historias de otros familiares, los
problemas políticos en algunos momentos, etc. que hacen que el libro se
disperse y cuando, finalmente, se centre en la investigación esta resulte muy
decepcionante.
No obstante, hay algunos aspectos de los que trata en
el libro que, precisamente, por lo desconocidos, al menos para mí, resultan
interesantes. Así, por ejemplo: los intercambios de población en los años 20
entre Grecia, Albania y Yugoslavia o el ambiente de Albania en los años 30 con
la crisis económica, pero, al mismo tiempo, hay otros de una gran complejidad
como cuando aparecen mezclados el rey Zog, los partisanos, los aliados, los
italianos y los alemanes.
También me ha gustado la primera parte que dedica a
sus antecedentes familiares en lo que parece más una obra de ficción con un
personaje, su tía Selma, que es de lo mejor del libro. Un libro que, por otra
parte, no termina de decidirse entre la ficción y el ensayo.
Como decía antes, lo bueno es la gran capacidad de la
autora para la narración lo que hace que la lectura sea muy ágil y resulte por
lo general entretenida, pero yo esperaba mucho más de este libro.
Hay una interesante entrevista de María Ramírez con la
autora en eldiario.es.
Lea Ypi, Indignidad. Una vida recreada.
Traducción Albert Fuentes.