Este libro lo leí hace algo más de un año, pero tras
leer recientemente el que creo que es su continuación y complemento, La hora
de los depredadores, me ha parecido interesante releerlo porque me parece
que da las claves de lo que está pasando en el mundo de la política y la
comunicación.
Reproduzco lo que comenté en su momento y lo amplío
con una cita del párrafo con el que acaba el libro que es bastante pesimista
pero que, al mismo tiempo, supone un acicate para intentar contrarrestar lo que
está pasando hoy.
“A pesar de que este es un libro publicado en España
en 2020 (el original francés es del año anterior), no lo había visto en las
librerías hasta hace muy poco. Seguramente se debe a que está publicado por una
editorial no demasiado conocida. Es una pena que tenga tan poca promoción
porque no solo trata temas de una relevancia e importancia capital en estos
momentos, sino sobre todo porque lo hace de manera magistral. He leído ya
bastantes libros sobre estos temas, pero ninguno que lo cuente de forma tan sintética
y tan clara como este.
Da Empoli es un escritor que está a medio camino entre
Francia e Italia. Escribe en francés y fue asesor de Mateo Renzi cuando este
fue primer ministro.
En este libro se enfrenta al tema de cómo desde la
extrema derecha se está construyendo todo un sistema de manipulación o, si se
quiere, de creación de verdades alternativas y de cómo poco a poco se va
consolidando y penetrando en distintas sociedades.
Se centra en tres ejemplos para ver cómo funciona: los
inicios del movimiento italiano 5 Estrellas, al que le dedica todo un capítulo;
otro está centrado en la Hungría de Orbán y, cómo no, también Trump tiene el
suyo. Vemos aparecer también a los mismos personajes que aparecen en cualquier
libro que trate de estos temas. Así, Steve Bannon, Milo Yiannopoulos,
Arthur Finkelstein o Andrew Breibart, por citar solo a los más conocidos.
De la idea base deja constancia da Empoli con la
siguiente cita:
“En muchos sentidos los exabruptos son un instrumento organizativo más
eficaz que la verdad -escribía Mencius Moldburg, bloguero de la
derecha alternativa estadounidense-. Cualquiera puede creerse la
verdad, mientras que creer en lo absurdo es una auténtica muestra de lealtad. Y
quien tiene un uniforme tiene un ejército.” (p. 21) (Subrayado en el
original)
Además, algo muy importante y que se puede apreciar
fácilmente cada día:
“(...) el punto clave continúa siendo que los extremistas se han
convertido, en todos los aspectos, en el centro del sistema. Son ellos quienes
marcan el tono de la conversación”. (p. 160-161)
Y sobre el contenido y el tono de la conversación
reproduzco un extenso fragmento por lo bien que lo sintetiza:
“Por primera vez en mucho tiempo, la vulgaridad y los insultos personales
han dejado de ser un tabú. Los prejuicios, el racismo y el sexismo salen de su
escondrijo. Las patrañas y las teorías conspirativas se convierten en una clave
para interpretar la realidad.
Y todo esto se presenta como una guerra sacrosanta para la liberación
de la palabra del pueblo, finalmente liberada de los códigos opresivos de
las élites globalizadas y políticamente correctas. Las mismas
élites que ocasionaron la crisis financiera, causaron el empobrecimiento de las
clases trabajadoras y, como guinda del pastel, conspiraron con las ONG y grupos
de interés judeo-masónicos para reemplazar la fuerza laboral local por
migrantes de países en desarrollo”. (p. 87-88)
Creo que con estos ejemplos se puede apreciar
perfectamente lo que antes decía sobre la claridad y la capacidad de síntesis
del autor.
Creo que estamos ante uno de esos libros que son de
obligada lectura y permanente consulta para quienes estamos preocupados por la
deriva que está tomando la política en nuestro país. Un verdadero libro de
cabecera.
Siendo así, es una pena que el traductor se dedique,
sobre todo al principio, a explicar al lector en notas a pie de página una
serie de términos ingleses que son de uso habitual y desde luego conocidos para
alguien que esté leyendo un libro como este.
Por cierto, no he dicho que hace apenas un año comenté
otro libro del autor, El mago del Kremlin, que además de muy original me
pareció muy recomendable.”
“Las nuevas generaciones que hoy observan la política reciben una educación cívica compuesta de comportamientos iliberales y consignas que influirán sobre sus actitudes futuras. Una vez rotos los tabúes, resulta imposible recomponerlos: cuando los líderes actuales pasen de moda, es poco probable que los votantes, acostumbrados a las drogas duras del nacional-populismo, soliciten de nuevo la manzanilla de los partidos tradicionales. Pedirán algo nuevo y puede que todavía más fuerte.” (p. 162)
Giuliano da Empoli. Los ingenieros del caos. Traducción
Nicolás Boullosa
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