miércoles, 7 de diciembre de 2022

Buen escritor congoleño


No son muchas las traducciones que se hacen de escritores del África subsahariana y, además, la mayoría de las veces se trata de autores que se han trasladado a occidente y suelen dar clases en alguna universidad. Este es el caso de Mabanckou que actualmente da clases en la UCLA y vive en Santa Mónica. En el blog se pueden encontrar otros ejemplos parecidos.

Sin embargo, bien sea por los temas que tratan, bien por la forma de hacerlo, lo cierto es que suelen ofrecer visiones que resultan interesantes para un lector occidental.

En este libro Mabanckou aborda un momento clave de la historia de su país, la República del Congo, como fue el asesinato de Marien Ngouabi, el presidente que intentó implantar un régimen marxista-leninista.

El libro está dividido en tres partes que se corresponden con tres días: 19 de marzo de 1977, el día en que fue asesinado, 20 y 21. A pesar de lo dicho hasta ahora no se trata de una novela estrictamente política, ni mucho menos de una crónica de lo sucedido. Hay, sí, una fuerte crítica del colonialismo, pero también de la corrupción tras la independencia, de los “capitalistas negros” o de las diferencias entre el norte y el sur del país. Ahora bien, todo eso lo muestra a través de los ojos de un niño que vive todos los conflictos por lo que ve hacer a sus padres y a sus tíos. El autor hace gala también de un buen sentido del humor.

De los muchos fragmentos que la editorial ha reproducido de las críticas recibidas por el libro destaco el siguiente de la revista Lire:

“Combinando historias pequeñas e historias en mayúsculas, el escritor aborda de un modo incisivo el imperialismo y los callejones sin salida del continente negro”.

Efectivamente, de esa mezcla sale un texto muy variado en el que yo destaco sobre todo algunos capítulos que se alejan del acontecer político como, por ejemplo, en el que vemos a Michel, así se llama el niño, en el colegio y enamorado. Esto no quiere decir que el resto interese menos, no desde luego para quien, como es mi caso, tiene un desconocimiento enciclopédico de la historia de ese país, sino que desde un punto de vista más literario es cierto que me ha llegado más. Por otra parte, hay algunos momentos en que no me ha resultado fácil seguir los conflictos por ese mismo desconocimiento.

Sea como sea, se trata de un libro que se puede leer con gusto y aprovechamiento.

 

Alain Mabanckou, Las cigüeñas son inmortales. Traducción Regina López Muñoz.

 

 

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