lunes, 5 de diciembre de 2022

Sobre el fanatismo religioso


Hace medio año que hice una entrada en el blog sobre el autor comentando Buena suerte, el primer libro que leía de Butler. Me gustó por lo mismo que me ha gustado este que ahora comento: por los personajes que crea.

Al menos en estos dos libros el autor no construye una historia compleja, ni tan siquiera con muchos hechos relevantes.

En este caso se limita a las relaciones de un señor de sesenta años con su nieto, su mujer, la hija adoptiva de ambos y unos pocos amigos. En una Nota del autor al final del libro dice que se ha basado en un hecho sucedido en 2008, pero que, al mismo tiempo, es bastante habitual o, desde luego, mucho más de lo que se supone. Obviamente, no puedo, o no debo, decir de qué se trata.

Si la historia no tiene demasiadas aristas ni demasiados conflictos, sí que tiene muy buenos diálogos y, sobre todo, esa capacidad de narrar que hace que el lector siga lo que se le cuenta con interés y disfrutando de lo bien contado que está todo. Además, como decía antes, tanto el personaje del abuelo como el de sus amigos y el de los dos pastores que aparecen están muy bien caracterizados. Dos pastores que tienen mucho que ver con el título porque la novela tiene dos grandes temas: por un lado, una exaltación de la amistad y la solidaridad y, por otro, una denuncia del fanatismo religioso hecho, además, desde una posición alejada del maniqueísmo en el que es tan fácil caer al tratar este tema (yo caería fácilmente por mi ateísmo y anticlericalismo militante).

Si a estos temas se le añade la facilidad narrativa de Butler, tenemos una novela que se disfruta desde el principio siempre que no se espere una pieza con novedades estilísticas. Es una novela totalmente tradicional en su estructura y su escritura, pero que puede gustar a un variado tipo de lector.

Nickolas Butler, Algo en lo que creer. Traducción Álvaro Marcos.


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