Parece ser que esta novela es uno de los grandes
éxitos en Alemania y ya está traduciéndose a más treinta idiomas. El autor es
un joven de 23 años que hace ya dos que la escribió. La editorial reproduce en
la solapa unas críticas que son realmente muy elogiosas e incluso en la
contraportada apunta que está en la tradición de Los Buddenbrook y La
marcha Radetzky. Estos comentarios son los que me animaron a comprarla
aunque sé que las editoriales siempre exageran y buscan, lógicamente, solo lo
más favorable.
A mí me ha parecido una buena novela, bien escrita,
con mucha imaginación, muchos personajes que por lo general resultan
interesantes, con un estilo que a veces creo que intenta reproducir la forma de
escribir de hace mucho tiempo a través del uso de largos párrafos con muchas
subordinadas. En definitiva, una novela que se lee con gusto, que se disfruta,
pero, claro, “en la tradición de”, tal y como se dice en la contraportada, me
parece que es una exageración innecesaria. Tiempo tendrá su autor, si sigue en
esta línea, de acercarse más a esa tradición.
La novela, que tiene un corte claramente biográfico de
la familia del autor, narra las vicisitudes de los miembros de la familia Lázár
desde los inicios del siglo XX hasta que los últimos miembros terminan
exiliándose en Zurich. En medio, asistimos a todas las convulsiones del siglo
desde la Primera Guerra Mundial a la llegada del comunismo a Hungría, pasando
por la Segunda Guerra y, sobre todo, el nazismo y su acción en ese país. En ese
entorno los miembros de la familia se enamoran, se casan, tienen hijos,
incrementan, disminuyen o pierden su patrimonio (esto último con las
expropiaciones en 1948), se mueven por diferentes localidades, etc. En general
está narrado con aire realista, pero introduciendo algunos elementos de lo que
se podría entender como “realismo mágico” aunque lo utiliza bastante poco.
Es una novela recomendable para quienes disfruten con
las buenas historias en una línea de narración bastante clásica.
Hay una buena reseña en descubresantander.es
Nota sobre la traducción: Me ha sorprendido el hecho
de que el traductor acentúe los pronombres o términos como rió sin hacerlo, por
ejemplo, con vio. No es muy habitual desde ya un cierto tiempo encontrarse con
estas acentuaciones.
Nelio Biedermann, Lázár. Traducción Alberto
Gordo.

