sábado, 10 de agosto de 2019

Espectacular descubrimiento



Llevo mucho tiempo viendo este libro expuesto en lugar visible en las librerías y,  además, teniéndolo en casa, pero al tratarse de relatos y de una escritora anglosajona me echaba para atrás. Fue a partir de la entrada que le dedica Elvira Lindo en su último libro cuando me decidí a su lectura. Mi escasa afición a los relatos la estoy corrigiendo algo últimamente y con buenos resultados; así los libros de Adichie, Piñeiro, Ginzburg, Saroyan o Anderson (Sherwood), por citar algunos de memoria, por lo que no termino de entender mi manía a este género y tengo que reconocer también una vez más el error que supone no atender más a él tras leer el algo más que magnífico libro de Berlin, un libro que seguro estará en mi selección de las mejores lecturas del año.
Se recogen en él 43 relatos que, imagino porque vienen sin fechar, abarcan todas sus épocas desde los sesenta hasta su temprana muerte. La inmensa mayoría son muy buenos (apenas dos o tres me han parecido algo flojos) y algunos pueden estar entre los mejores que he leído. Yo destacaría: el que da título al libro, Su primera desintoxicación, Buenos y malos y Mijito, en este por ejemplo logra una gran fuerza dramática y una gran emotividad.
Berlin utiliza principalmente la primera persona femenina. Solo dos o tres tienen protagonista y narrador masculino. También en dos o tres usa el perspectivismo con muy buenos resultados.
La auténtica protagonista es, desde luego, la autora ya que como se comenta tanto en el prólogo como en la Introducción los relatos son  fundamentalmente autobiográficos. También hay una fuerte presencia de su hermana Sally, sobre todo por su enfermedad (cáncer) y de su madre, a la que dedica el relato Mamá.
Los temas son variados y abarcan todo lo que supone la vida de una persona si bien hay una cierta preponderancia de temas como: el alcohol, los varios maridos (y amores), los hijos, los diversos trabajos que realizó y los muy diferentes lugares en los que vivió.
Lydia Davis afirma en el prólogo lo siguiente:

“¿Será  por eso por lo que resulta  casi imposible abandonar una historia de Lucia Berlin una vez empiezas? ¿Será porque no dejan de suceder cosas? ¿Será también por la voz que narra, tan atrayente, tan cercana? ¿Junto con la economía, el ritmo, las imágenes, la lucidez?”  (p. 14)

Y es que, efectivamente, no dejan de suceder cosas en ninguno de ellos. Vemos la vida de la gente y de sus protagonistas contada de una manera magistral. En muchos nos quedamos con las ganas de que la autora los hubiese continuado, nos gustaría saber más de los personajes en ese momento. En otros nos sorprende con un final inesperado y resuelto en apenas dos líneas.
Un libro del que se pueden decir muchas cosas, de hecho se pueden decir casi de cada relato, pero lo fundamental es recomendarlo fervientemente. Creo que nadie se arrepentirá de haberlo leído.
Es muy interesante también leer la reseña de José María Guelbenzu en elpais.com que termina nada menos que con la siguiente frase: “Creo que nunca he leído a una mujer más inteligente, sensible, tierna y valiente que Lucia Berlin”.

Lucia Berlin, Manual para mujeres de la limpieza. Traducción Eugenia Vázquez Nacarino.


No hay comentarios:

Publicar un comentario