domingo, 8 de mayo de 2022

Un libro con recuerdos personales




                                               (Feria del Libro, 1953)

Este es un libro que nunca hubiese leído porque, simplemente, no lo habría llegado a conocer. En las librerías que frecuento no suelen tener este tipo de literatura más propia de las grandes superficies, sin que con ello quiera hacer ningún tipo de valoración sobre ella. Cada género tiene su público y es bueno que así sea.

Sin embargo, una amiga de Madrid que conoce la historia de mi madre me habló de él y, claro, tardé muy poco en comprarlo e inmediatamente leerlo. El porqué de todo esto se explica por el siguiente diálogo:

 “- ¡Tienes razón! – lo dijo sonriendo, Perico es un hombre afable-. Escribías cuando llegó tu hermana. ¿Cuánto te queda para terminar la novela?

- Ya casi está.

- Deberías tomarlo con más calma. ¿No has trabajado ya lo suficiente? Últimamente te noto cansada. Y hoy no vino Maruja.

- A Maruja, su secretaria, lleva años dictándole los textos de sus novelas. Siempre lo hace así y ha tenido la suerte de volver a contar con ella después de siete años sin escribir”. (p. 67)

Esta Maruja, de apellido Bacaicoa, no es otra que mi madre que fue, efectivamente, colaboradora de Carmen de Icaza en sus diferentes destinos, tanto en Auxilio Social como en la Secretaría de Propaganda, pero que sobre todo fue su secretaria, la que tomaba en taquigrafía las novelas que Carmen le dictaba y que luego mecanografiaba para que las pudiera corregir y pulir.

Así que lo primero que debo hacer es agradecer a Mari Pau Domínguez que haya tenido el detalle de mencionarla en un libro que tiene como protagonista a la novelista. Carmen fue muy famosa y muy leída sobre todo en los años cuarenta y cincuenta. Sus libros, en lo fundamental adscritos a la novela rosa, eran muy útiles en esa sociedad que estaba padeciendo unas condiciones económicas muy duras.

Pero Carmen también había sido importante en otro sentido. Durante la guerra civil y en los primeros cuarenta había visitado Italia y Alemania, países en los que con toda seguridad consiguió importantes ayudas para el bando franquista primero y para el régimen que luego se instauró. Algo aparece en el libro aunque menos de lo que me hubiera gustado ver recogido en él.

El libro hace una especie de catas en tres momentos: en 1925, cuando Carmen se va de casa de su madre con dos de sus hermanos y se pone a trabajar para poder sobrevivir; en el periodo 1935-1940, cuando publica su primera novela, Cristina Guzmán profesora de idiomas, que será un gran éxito y cuando participa en la creación y funcionamiento del Auxilio Social; y 1960 año en el que juega con la presencia en España de Hemingway (que le sirve para establecer una ficticia relación de amistad con la escritora), pero también con la de Ava Gadner y Juan Domingo Perón. Creo que esta parte es lo peor de la novela y cuando de alguna manera se le va de las manos a Domínguez.

Por otra parte, el libro lleva un subtítulo francamente engañoso. Si hay algo “apasionado” en la novela no es la vida de la protagonista sino, en todo caso, la de su hermana Sonsoles o la de Carmen Díez de Rivera, la hija que esta tuvo con Ramón Serrano Suñer y, ya puestos, las de Ava Gadner o Hemingway, pero en ningún caso la de una recatada Carmen de Icaza que se dedicaba a amonestar a su hermana por su comportamiento en unos encuentros que se repiten demasiado en el libro o a ejercer de psicóloga con Hemingway en escenas que también repite la autora en exceso.

Al final, no son muchas las cosas que se acaban conociendo de la escritora a pesar de que el libro tiene 367 páginas. Sí se señala que fue instruida en su casa y no en la escuela aunque no por quién. También se reproducen un par de textos con los que se quiere dejar constancia de su “feminismo” e incluso de su carácter rompedor. Ahora bien esto no casa demasiado con alguien que acudía a los congresos del partido nazi, el de las cuatro K entre otras cosas, o que estaba de acuerdo con el Servicio Social que se impuso en España para las mujeres.

Yo tengo unos recuerdos y una percepción de Carmen ambivalente. Por un lado, le agradezco que le diese a mi madre la oportunidad de un trabajo realmente interesante y que le permitió, además, conocer a mucha gente y asistir a acontecimientos como, por ejemplo, la boda de Fabiola con el rey de Bélgica, a la que acudió en 1960 como secretaria de Carmen que fue para hacer la crónica para la revista Blanco y Negro o, también, a diferentes ediciones de la Feria del Libro. (Dejo constancia de ambos momentos con sendas fotografías). Pero, por otra parte, no puedo olvidar que cuando ya no trabajaba para ella no dejaba de estar a su entera disposición, y que bastaba una llamada y el aviso de que le enviaba el coche para que se acicalase y se fuese a trabajar a su casa de López de Hoyos, todo ello sin más contraprestación que algún obsequio de vez en cuando; casa a la que, por cierto, yo iba de vez en cuando para que viese mi evolución y en la que, muy enseñado y “educado”,  tenía que besar la mano de la ya Baronesa de Claret.

En fin, un libro bastante decepcionante porque incluso es muy poco lo que se dice de su obra, apenas tres o cuatro líneas de los libros que se mencionan, más allá del de Cristina Guzmán del que utiliza fragmentos para abrir cada uno de los 42 capítulos e incluso intercalados dentro de ellos o cerrándolos, en un exceso difícilmente explicable.

En cualquier caso, vuelvo a agradecer a la autora el fragmento reproducido. A mi madre le hubiese hecho mucha ilusión de haberlo leído. (Murió en 2015 tras cumplir 100 años).

La edición cuenta con un interesante archivo fotográfico en el que hay que destacar las fotos en las que aparece uniformada. 

 

Mari Pau Domínguez, No habrá otra primavera. La apasionada vida de Carmen de Icaza.

 

viernes, 6 de mayo de 2022

Inagotable Zweig


Hablando de literatura hay pocos placeres tan grandes como el de descubrir un nuevo libro de Zweig en los estantes de una librería. Su obra parece realmente inagotable y la editorial Catedral reúne en este libro una selección de sus ensayos que fueron publicados en los años 80.

De este escritor he hecho ya prácticamente todas las alabanzas que se me pueden ocurrir. Realmente no me canso de leerlo y siempre es un placer enfrentarse a su escritura.

En este caso son diez los ensayos reunidos en este volumen. Van de 1914 a 1941 y aunque tocan varios temas destacan por encima de todos los dedicados a la idea de Europa y a  su posible, y necesaria, unificación por un lado, y los dos centrados en la historia, por otro. Además, hay uno muy interesante sobre la creación artística y otro precioso sobre la ciudad de Viena que escrito en 1941 demuestra el amor y la nostalgia de Zweig por su ciudad.

En relación a los que hablan de Europa yo destacaría el interesante y completo repaso que hace a los diferentes momentos en los que ha habido procesos de unificación así como la forma en que finalizaron. También el discurso de 1934 sobre la necesaria unificación en esos momentos cruciales para el devenir del continente.

Los dos ensayos que dedica a la historia son bien diferentes. En el de 1931 se centra en su visión de la historia y da algunos ejemplos en la línea de sus “Momentos estelares de la Humanidad”. Sin embargo, el de 1939, no es casual la fecha, lo centra en la enseñanza de la historia, en cómo se utiliza para fomentar comportamientos nacionalistas y cómo se debería centrar su estudio en los aspectos de la cultura que son comunes a todas las naciones. Una propuesta que no se ha llevado nunca a la práctica. Tengo que decir que, como profesor de historia que he sido durante veinticinco años, firmo desde la primera a la última línea todo lo que decía Zweig en esas fechas tan lejanas. También comparto su visión crítica de ese género hoy tan de moda: “(…) la mayoría de las obras que se presentan como novelas históricas o relatos históricos en realidad funcionan como caricaturas de la historia, son un híbrido nulo, una fechoría literaria”. (p. 46)

La demostración de amor y nostalgia de Viena que antes mencionaba, y que le llevan a escribir un bellísimo artículo, le hacen también mostrar el carácter elitista que tenía con ese “todas” del siguiente fragmento:

 

“En el teatro nacional y en la ópera confluían todas las clases sociales, la aristocracia y la burguesía y la nueva juventud. Eran la gran comunidad, y todo lo que allí ocurría lo sabía la ciudad entera”. (p. 179)

 

Estos ensayos, como otros muchos ya publicados en diferentes colecciones, demuestran a un Zweig que era capaz de enfrentarse a una gran variedad de temas y aportar ideas interesantes y sugerentes sobre casi todos. Pero, además, y sobre todo, tenía la gran virtud de comunicarlo con una claridad y una riqueza de expresiones tal que yo no conozco otro caso similar. Seguramente me puede un cierto “forofismo”, pero ya que no lo soy en el deporte, al menos me dejo serlo un poco en la literatura.

Para terminar, reproduzco un breve fragmento que a pesar del mucho tiempo transcurrido desde que se escribió, 1939, creo que, desgraciadamente, tiene gran actualidad y se puede aplicar perfectamente a nuestra realidad.


“El odio, la cólera, la belicosidad son en su naturaleza emociones breves, y fue por eso que tuvieron que inventar esa horrible disciplina llamada “propaganda” para alargar artificialmente esos fugaces estados emocionales”. (p. 142)

 

Evidentemente es un libro muy recomendable para cualquiera al que le interesen estos temas o para quien quiera leer un texto magníficamente escrito. Solo me queda desear que se sigan haciendo recopilaciones porque material hay para ello.

 

Stefan Zweig, Mensajes de un mundo olvidado. Traducción Esther Cruz.

 

 

jueves, 5 de mayo de 2022

Un buen escritor alemán


Este libro se publicó ya hace años en España, en concreto lo hizo la editorial Akal. Ahora lo reedita Alianza de Novelas con la misma traducción de entonces. Esto significa que es un libro que tiene algo para que se vuelva a publicar.

Efectivamente, creo que se trata de una muy buena novela corta pues tiene justo 200 páginas.

La anécdota es bastante simple. El narrador acude en Hamburgo al puesto en el que comía salchichas al curry, un puesto que lo llevaba una señora, Lena Brücker. Ella no lo lleva ya por su avanzada edad. La busca por el barrio y finalmente la encuentra. Ante la pregunta de cómo surgió el hacer las salchichas de esa manera, Lena le cuenta una parte de su vida, la que transcurre en los últimos días de la guerra en mayo de 1945 y los primeros años de la posguerra. Al principio de ese período tuvo una curiosa historia de amor con un soldado alemán al que ayudó a desertar.

Como se ve una anécdota bastante básica pero que le sirve al autor para dar unas pinceladas muy precisas, entre otras cosas,  de lo que supuso el nazismo, la guerra y los problemas básicos de la posguerra.

Una de las grandes virtudes de esta novela es que, con apenas unos cuantos rasgos, logra una ambientación que lleva al lector a situarse perfectamente en el lugar y la época, tanto por las tensiones que se vivieron en esos últimos días de guerra como por los padecimientos que hubo una vez terminada (queda, por ejemplo,  muy bien reflejado todo lo que supuso tener que acudir al trueque ante el nulo valor de la moneda).

También está muy bien tratada la historia de Lena con Bremer, el soldado que deserta. Y, una vez más, aparece la denuncia de cómo muchos nazis se subieron al carro tras la guerra y se situaron en puestos de la administración.

Si añadimos que está muy bien estructurada y escrita, con fragmentos en los que habla Lena e inmediatamente después entra el narrador sin que se rompa el hilo de la narración, creo que estamos ante una muy buena novela.

Hay una reseña de izas en unlibroaldia.blogspot.com que en la valoración pone: repugnante. Así que, como pasa siempre, los textos no gustan a todo el mundo aunque, eso sí, esa valoración me parece algo desafortunada.

 

Uwe Timm, La invención de la salchicha al curry. Traducción José Pinués.

 

 

lunes, 2 de mayo de 2022

ANDAMIO

 

Malta, Costa de Marfil, Finlandia, Polonia o Argentina son algunas de las procedencias de las películas. Me gusta esta variedad, me parece interesante como también lo son esas producciones. Buen entrega en este tema.

En cuanto a las series la variedad está sobre todo en los temas: documental, falso documental, de época (siglo XIX), thriller sobre terrorismo islamista o sobre terrorismo de extrema derecha y comedia disparatada.

En fin, hay de todo y con una buena nota media.

 

 

Películas

 

West side story. El gran Spielberg se marca esta repetición de uno de los grandes clásicos del siglo pasado y, desde luego, uno de los mejores musicales de todos los tiempos. Es una de las películas de mi juventud y una de las que más he visto, por eso esta versión me interesaba especialmente. Me ha parecido magnífica prácticamente en todo, desde la puesta en escena a la coreografía, pasando por el casting. Un verdadero acierto que llega a mejorar el original en varios aspectos.

 

Luzzu. Una película maltesa; es la primera que veo de esa procedencia. El luzzu es la típica embarcación de pesca de la isla y es que el protagonista es un pescador y su familia. Película que podría haber firmado perfectamente Ken Loach porque refleja su espíritu y el tipo de crítica social que hace. Está bien y además tiene el interés de escuchar hablar en un idioma desconocido.

 

La noche de los reyes. Coproducción de varios países que se desarrolla en una cárcel de Costa de Marfil. Película un tanto extraña para lo que estamos acostumbrados, pero poco a poco te va metiendo en su historia y mostrando la relevancia que la tradición oral tiene en la cultura africana. Muy original y diferente.

 

Compartimento nº 6. Coproducción de varios países con un director finlandés. Se desarrolla en su mayor parte en un tren que se dirige a Múrmansk desde Moscú y en el que viaja una joven finlandesa que estudia arqueología en la universidad de Moscú y va a Múrmansk para ver unos petroglifos. En el tren conoce a un ruso que tiene el mismo destino pero para trabajar en una mina. Una comedia romántica pero tremendamente diferente a las que estamos acostumbrados y que tiene como principal valor la gran interpretación de los dos protagonistas. Magnífica película.

 

Never rarely sometimes always. Película estadounidense con el tema del aborto como eje aunque es algo más. Con un lenguaje muy visual y una protagonista extraordinaria te mantiene atento a la pantalla y no te da ningún respiro: Refleja muy bien las posturas que sobre el aborto existen en ese país y lo hace, además, a partir de unas magníficas escenas. Merece mucho la pena.

 

Ámame. Errante corazón. Película argentina en coproducción con varios países. No sé qué hubiera sido de esta película si no la hubiera protagonizado un Sbaraglia en estado de gracia. La película es él, de hecho está en absolutamente todas las escenas. Dueño de un restaurante, separado de la mujer, homosexual también separado de su última pareja, con una hija tan perdida como él, experimenta la soledad y, al mismo tiempo, busca permanentemente el afecto. Quizá resulta un tanto extrema en algunos momentos y, desde luego, con un sonido directo muy mejorable y un movimiento de cámara al que hay que acostumbrase (a mí me costó bastante). No obstante, merece le pena por el trabajo de Sbaraglia.

 

Mr. Jones. Película polaca dirigida por Agnieska Holland. Un exasesor británico de Lloyd George va a la URSS porque quiere saber de dónde sale el dinero para todo lo que se está industrializando. También pretende hacer una entrevista a Stalin ya que había logrado hacer una a Hitler. La película narra su presencia en Ucrania, de donde era su madre, y donde descubrirá la hambruna que asola esa república. Está basada en la biografía de un personaje real. Ha tenido críticas muy variadas, pero a mí me ha parecido una película interesante y con una realización acorde con el tema.

 

Series

 

La unidad. Segunda temporada de esta serie española. Son 6 episodios de unos 50 minutos. Hecha con bastantes medios seguramente para poder venderla al exterior y cuenta con un guion bien construido hasta que llega al capítulo final que, creo, equivocado por el exceso en que incurre. También hay un par de interpretaciones que son mejorables. En cualquier  caso es muy entretenida y no desmerece respecto a otras series del género que se hacen en otros países.

 

800 metros. Miniserie documental española de 3 episodios de una hora sobre los atentados de 2017 en Barcelona y Cambrils. Muy bien realizada, con un guion bien construido y buenas intervenciones que van desde policías a víctimas pasando por expertas de los servicios sociales de Ripoll y hasta un juez. Es un intento de comprender por qué se radicalizaron esos jóvenes que parecían bien integrados. Hay imágenes de ellos muy interesantes.

 

La edad dorada. Una serie estadounidense de 9 episodios de unos 50 minutos. Se desarrolla en el Nueva York de mediados de los años ochenta del siglo XIX y es un reflejo de cómo era la sociedad en la época desde las peleas por la ascensión social y los conflictos dentro de la clase alta entre los “históricos” y los “nuevos ricos” hasta la situación de los negros. Contiene todos los tópicos y los estereotipos que se han visto muchas veces, pero está hecha con muchos medios y una gran puesta en escena. Muy entretenida aunque si no se entra en ella y se aceptan sus convencionalismos puede resultar un tanto desfasada.

 

Operación Búfalo. Miniserie australiana de 6 episodios de unos 50 minutos. Realmente es una serie bastante extraña por el tono que está entre la comedia más disparatada y la seriedad de las pruebas nucleares. Al final ves que se basa en hechos que sucedieron de verdad no solo en 1956, año en el que se desarrolla la serie, sino en años posteriores. Al principio dudé si seguir viéndola, pero como sé que las series australianas suelen dar sorpresas decidí continuar. Hay buenos momentos y otros no tanto, pero en general se deja ver y, sobre todo, deja la inquietud de que se basa en hechos reales.

 

Furia. Serie noruega de 8 episodios de unos 45 minutos. Un magnífico thriller político sobre la extrema derecha. Se desarrolla en unos lugares preciosos del norte de Noruega una parte y la otra en Berlín. Se trata de realizar atentados como si fuesen musulmanes para provocar el auge de los movimientos de extrema derecha. Engancha porque tiene un buen guion y está muy bien realizada.

 

American Vandal. Serie estadounidense de 8 episodios de 25 minutos. Muy original pues se trata de un falso documental realizado en teoría por dos alumnos de un instituto para investigar la autoría de unos dibujos de penes que habían aparecido en los coches de los profesores. Un buen guion que sigue todos los tópicos del cine documental que se hace en ese país, junto con unas magníficas interpretaciones hacen que la serie sea muy entretenida y curiosa de ver.

Otro buen escritor colombiano


No conocía al autor cuando compré el libro, simplemente vi que se trataba de un escritor colombiano y eso me animó. Evidentemente habrá escritores de esa nacionalidad poco o incluso nada interesantes, pero yo aún no me he topado con ninguno. Por lo general escriben bien o muy bien y también es habitual su gran capacidad narrativa e imaginativa.

El caso de Rosero no es una excepción. A pesar de que el tipo de historia que cuenta no es de las que más me interesan y de que me costó entrar en ella (de hecho tuve la tentación de abandonar la lectura del libro), al final me he alegrado de no hacerlo.

Rosero cuenta el desarrollo de una fiesta en 1970 en la casa de una familia de la burguesía acomodada de Bogotá. Una fiesta en la que participan decenas de personajes que van entrando y saliendo del lugar. Ese número de personajes, nada habitual por otra parte en los libros de ficción que suelo leer, es además muy variopinto porque va desde las hijas del matrimonio, Italia, Armenia, Francia, etc. llamadas así según el lugar donde fueron concebidas, a hermanos y otros familiares de los anfitriones y gente que había tenido relaciones laborales con el magistrado o al que este había hecho algún tipo de favor.

Este conjunto le permite a Rosero ofrecer un pequeño muestrario de la sociedad del momento y, por otra parte, practicar su sentido del humor, negro a veces, a través de las peripecias de alguno de ellos. También hay denuncia de algunas lacras como los abusos sexuales, el papel de la religión y, sobre todo, la violencia presente en muchos momentos, desde un intento de violación hasta el encierro de alguien en un baúl pasando por quien arroja a su mujer por un balcón hasta un secuestro, y que adquiere un protagonismo absoluto en la parte final.

Como se aprecia fácilmente por lo dicho, la novela tiene un ritmo trepidante, no dejan de pasar cosas en ningún momento y eso que tiene 371 páginas. Como decía al principio, Rosero, a partir de una buena escritura, despliega una gran capacidad de imaginación y una buena agilidad narrativa. Por todo ello, una novela que en principio no debería haberme interesado, al final me ha hecho pasar un buen rato. Aunque hace muchos años que lo leí, en algunos momentos me ha recordado a Tom Sharpe, seguramente por cierto desmadre.

Por cierto, una portada muy adecuada a la obra.

¿Recomendable? Según los gustos del lector y, desde luego, según como le pille el cuerpo.

Hay una entrevista interesante de Xavi Ayén con el autor en lavanguardia.com y una buena reseña de Álvaro Castillo en eltiempo.com.

 

Evelio Rosero, Casa de furia

 

 

 

jueves, 28 de abril de 2022

Recuerdos de un tiempo difícil


He leído la mayor parte de lo publicado por y sobre Pablo Iglesias y Podemos. Además, he estado inscrito en el partido, he sido apoderado en las primeras elecciones a las que se presentó tanto autonómicas como generales y durante un par de años colaboré con una cantidad mensual a su financiación. A Iglesias lo conozco desde sus primeras apariciones en los medios tanto en Intereconomía como en el programa de Cintora. Por cierto, tengo grabado en la memoria el día en que Cintora le preguntó cuáles serían sus principales medidas en el caso de llegar al gobierno e Iglesias se dirigió a la pizarra y comenzó a escribir los artículos de la constitución que modificaría.  Cuento esto como anécdota sin ninguna doble intención.

Todo lo anterior viene a cuento para explicar que he sido seguidor del primer Podemos y que en gran medida se debió a Iglesias, a lo que planteaba y a cómo lo hacía. Cuando más adelante comenzaron las tensiones internas y, sobre todo, cuando se produjo la alianza electoral con IU, me fui enfriando.

Pero entremos en el libro. Lo primero que hay que hacer es dar las gracias al autor por haber dejado tan pronto constancia de cómo ha vivido esos años dedicados de lleno a la actividad política. Hay que advertir que el libro recoge un conjunto de conversaciones con el periodista Aitor Riveiro ya que, como el propio Iglesias explica, a la solicitud que le hicieron de escribir sobre esa experiencia él contestó que prefería conversar con alguien y que luego este lo transcribiese.

Es curioso que haya sido Riveiro el elegido porque es quizá el periodista del que he leído más insultos y descalificaciones dirigidos a él por los seguidores de Podemos de lo que se ha llamado el sector pablista. Cuando he entrado a ver los comentarios a algunos de sus artículos sobre ese partido en eldiario.es, y han sido muchos porque ha sido el encargado de esas informaciones, la mayoría consistían en diferentes formas de descalificación.

Lógicamente comentar un libro de estas características es complejo y difícil. Hay un buen resumen de los aspectos más llamativos hecho por Íñigo Aduriz en eldiario.es que está bastante bien. Yo solo quisiera destacar algunas de las cosas que me parecen más relevantes.

Es bastante impactante el relato sobre el acoso sufrido, pero aún lo es más la falta de solidaridad tanto política como mediática que acusa. Fue así y es algo que no se debería olvidar de cara a posibles problemas futuros.

Para Iglesias la lealtad es el valor supremo y dedica varias páginas a ello evitando dar según qué nombres aunque el lector ya sabe a quién o quiénes se refiere. Sobre la polémica con Errejón, lo mejor es leer los libros de ambos y decidir. Yo lo he hecho. Por cierto, hablando de lealtad deja la siguiente frase: “(…) a cada personaje le definen sus enemigos y sus alianzas”. (p. 103), frase que repite varias veces, quizá demasiadas, a lo largo del libro.

Dedica también bastante espacio a diferentes momentos en los que se muestra como un buen estratega o, en el fondo, como un buen jugador de ajedrez. Imagino que algunos de los implicados podrán dar versiones diferentes, pero creo que en lo fundamental lo que cuenta debe ser una parte importante de lo que sucedió.

Aunque es un libro de experiencias, hay un apartado titulado “Los límites de la política” en el que hace un análisis más teórico que me ha parecido muy claro y enriquecedor y del que reproduzco un fragmento realmente expresivo:

 

“Como ha explicado muchas veces Enric Juliana, hace cien años la izquierda quería hacer la revolución socialista. Ahora, la izquierda quiere acabar con la ley mordaza, subir el salario mínimo, defender los derechos de las mujeres, asegurar el ingreso mínimo vital, que predominen los convenios de sector para mejorar la capacidad negociadora de los sindicatos, proteger a las minorías y legislar derechos sociales para gays, lesbianas y transexuales”. (p. 90)

 

También son muy interesantes las diferentes críticas que va haciendo del PSOE a lo largo de todo el libro. Críticas que comparto ya que no en balde milité en ese partido entre 1975 y 1983.

Ahora bien, si tuviera que destacar algo del libro sería la referencia constante al papel de los medios en la política de este país y al predominio de los medios de la derecha e incluso de la extrema derecha. Desde que leí por primera vez a Pascual Serrano tomé conciencia del papel tan importante que tienen en la formación de las mentalidades y de las voluntades políticas. Desde luego lo que está pasando en nuestro país en los últimos tiempos no se explica sin el papel preponderante de algunos medios y de algunos personajes dentro de ellos. En el libro se cita a alguno y cualquiera que esté leyendo este comentario tendrá su particular lista.

Que este es uno de los principales problemas que tiene la izquierda en este país, y el propio país, está muy claro, lo difícil es encontrar salidas para esta situación. El mismo Iglesias lo está intentando con el podcast en Público, pero como él mismo sabe resulta absolutamente insuficiente.

Como me está quedando un comentario demasiado largo, solo un último apunte. Tiene razón Iglesias en la cantidad de éxitos obtenidos tanto electorales como de cambio en las formas de hacer política, pero echo en falta un mínimo análisis de cómo está hoy el partido que, al menos por lo que yo veo, está prácticamente desaparecido en la mayor parte del país. Una breve nota sobre la edición. Por lo que veo la editorial Navona es de las pocas que deja constancia de la persona que ha hecho la corrección. Este es un ejemplo que deberían seguir otras editoriales. La pena es que en este caso, la correctora ha dejado multitud de erratas en el texto, ninguna demasiado importante pero que afean la edición. Cosas como palabras juntas, falta de alguna letra, no cerrar unas comillas, poner sexy y sexi en dos páginas casi seguidas y, lo peor, poner el 7 de una nota que luego no aparece en las notas al final del libro.

En cualquier caso, es un libro que merece la pena leer. Ayuda a conocer más y mejor a uno de los principales políticos de los últimos años, a quien ha sido capaz de cambiar la dinámica política que llevaba el país y de ilusionar a miles de personas convenciéndolas de que era posible producir cambios importantes. Obviamente, es un libro de parte, como no podía ser de otra manera y, además, de uno de los personajes más atacados del país, pero creo que en lo fundamental cuenta gran parte de la verdad y, desde luego, es capaz también de mostrar sus debilidades lo que lo hace particularmente valioso y humano. No me imagino a tipos como González o Aznar escribiendo algo así.

 

 

Pablo Iglesias, Verdades a la cara. Recuerdos de los años salvajes. Edición de Aitor Riveiro.

 

 

 

 

 

martes, 26 de abril de 2022

Criticando el capitalismo



En el libro se recogen un conjunto de siete conferencias que ambos profesores dieron en 2019 formando parte de un curso bajo el título de Consecuencias del capitalismo. Waterstone daba una visión más teórica y conceptual de cada uno de los temas, mientras que Chomsky hacía las ilustraciones históricas correspondientes para que se entendieran mejor.

Las conferencias fueron: Sentido común, postulados y poder. El sentido común actual: realismo capitalista. Capitalismo y militarismo. Capitalismo frente a medioambiente. Neoliberalismo, globalización y financierización. Resistencia y respuesta. Cambio social.

Los diferentes epígrafes expresan bastante bien el contenido aunque  no en todos los casos como comentaré más adelante.

El libro tiene más de 350 densas páginas por lo que me limitaré a destacar algunas cosas que me han parecido especialmente interesantes.

En la segunda conferencia se da un magnífico repaso a la teoría marxista del valor, la plusvalía y la acumulación con una gran síntesis y muy clara además. En la tercera es interesante la distribución de fases del imperialismo que hacen. Hay en la cuarta un buen repaso también de los principales problemas medioambientales. En el quinto se explica muy bien el surgimiento del neoliberalismo.

Sin embargo, las dos últimas conferencias me han defraudado. Por un lado, porque en la que habla de la resistencia y las respuestas se hace de forma muy superficial y, cuando intentan profundizar, no se entiende bien. Por otra parte, es muy engañoso el título de la última dedicada al cambio social pues yo entendía que la dedicaría a ver cómo hacerlo y consiste en hablar del aborto, las armas y los cambios que se han producido en los partidos demócrata y republicano.

Precisamente en esta ausencia está el principal problema que le veo al texto y que es el habitual en los que analizan la economía o la política desde la izquierda, esto es, hacen unos magníficos y profundos análisis, pero a la hora de plantear soluciones demuestran una total carencia de alternativas y proyectos. Así, por ejemplo, en este libro se dedica una sola  página, la 166, al tema con ideas como: “La alternativa en la que pensamos es una economía dirigida por los productores, es decir, por los propios trabajadores, a través de la democratización del lugar de trabajo”. (p. 166)

Una preciosa idea que, además, lleva más de dos siglos circulando como tal sin que nadie, en ningún lugar, haya sido capaz de organizar un territorio extenso con ella.

Claro que, al mismo tiempo, recogen análisis tan sugerentes como el siguiente:

“(…) Anderson analiza algo con lo que todos estamos familiarizados, pero no “vemos”: el hecho de que, en realidad, la gran mayoría de la población está gobernada durante la mayor parte de su vida consciente por gobiernos privados, más exactamente, por tiranías privadas.

Cuando te alquilas a cierta concentración de capital en el sector privado –en eso consiste aceptar un trabajo-, estás entregando tu vida a una dictadura. De hecho, una forma extrema de dictadura que supera con creces las dictaduras políticas. La tiranía a la que te entregas tiene un control total sobre ti. Controla cada minuto de tu jornada laboral: cómo debes vestirte y qué te está permitido decir, cuándo te está permitida una pausa para ir al baño. Cómo se mueven tus manos y tus piernas, si fumas o no en casa. Prácticamente todo en tu vida está controlado por esta dictadura extrema, que supera con creces cualquier dictadura totalitaria en el grado de control que ejerce”. (p. 98) (Se refiere a un libro de Elizabeth Anderson publicado en 2017)

En definitiva, un libro que resulta interesante en partes de alguno de sus capítulos, pero que al final da menos de lo que su sugerente título ofrece.

 

Noam Chomsky y Marv Waterstone, Las consecuencias del capitalismo. La fábrica de descontento y resistencia. Traducción  María Enguix Tercero.

 

domingo, 24 de abril de 2022

El mundo de la "okupación"


Este libro forma parte de la colección Episodios Nacionales que ha puesto en marcha la editorial Lengua de Trapo. De esta serie leí hace un par de meses el que ha escrito Elizabeth Duval que me gustó bastante porque me puso en contacto con una generación y unas realidades muy lejos de la mía y las mías.

Este de Lanchares también es un reflejo de la misma generación y, al menos en parte, de la misma línea ideológica que el de Duval; quizá algo más radical no tanto políticamente como de comportamientos y actitudes, pero también menos literario, si es que se puede decir así.

La autora se centra en unos personajes del mundo un tanto marginal de la “okupación” de espacios no tanto como vivienda, que también, como para utilizarlos para desarrollar proyectos culturales y artísticos.

El siguiente fragmento es un buen resumen de alguno de sus propósitos:

Ni siquiera nos gusta la palabra comuna. Nosotras decimos que somos un colectivo y que nuestra casa es un espacio liberado. Liberado del patriarcado, de la moral sobre todo del mercado, porque no le ponemos precio a la comida ni a la bebida ni a la entrada ni a nada. La gente puede pedir y soltar su pasta y por supuesto todo está pensado para que suelte la máxima pasta posible. Vaciador te ofrece la promesa de cumplir tus sueños. La posibilidad definitiva de escapar”. (p. 57)

Antes de entrar en el tema de las “okupaciones” hace una buena descripción de lo que sucedió en la Puerta del Sol el 15M, sin obviar algunos de los problemas que surgieron.

A partir de ahí se centra en narrar diferentes actividades que ponen en marcha en los distintos espacios que habitan. Aquí tengo que decir que el libro me ha resultado a veces un tanto desconcertante y no he sabido siempre dónde se desarrollaba la acción. Tampoco he conectado con los diferentes personajes que aparecen. No sé si se debe a un problema de la escritura o es algo más personal.

No obstante lo que acabo de decir, el libro me parece interesante porque muestra una realidad de la que apenas he tenido información y si la he tenido que casi siempre centrada en destacar los aspectos más negativos.

Además, tiene momentos muy logrados como, por ejemplo, cuando relaciona Mecano con Miguel Ángel Blanco y la trama Gürtel o las diversas intervenciones policiales que narra.

Por otro lado, la autora se muestra bastante crítica con la concreción política en la que terminó el movimiento del 15M, aunque, algo muy habitual en este tipo de grupos, tampoco quede claro cuál podría ser el objetivo más allá de declaraciones como la que sigue:

“Todas a nuestra manera vamos a seguir dando lo mejor de nuestra juventud, en la creencia, ingenua pero convencida, de que otro mundo es posible, ya sea a través del delito o del respeto, de la fe o el paganismo, de la violencia o del cuidado.

(…)

Porque si algo nos podía distinguir era la capacidad de encarnar los frutos de nuestra imaginación. Quizá era eso lo que operaba también en las calles, un fulgor momentáneo que a base de buscar definición fue perdiendo la potencia creadora de quien no encaja en unas siglas o en un valor de cambio”. (p. 142)

Un libro interesante para quienes desconocemos esos temas y, seguramente, también para quienes sí los conozcan e incluso participen porque hay buenas reflexiones críticas.

Habrá que seguir leyendo otros ejemplares de esta colección.

 

Rocío Lanchares Bardají, Hotel Madrid, historia triste.

 

    

domingo, 17 de abril de 2022

El título lo dice todo


No se me ocurre mejor resumen del libro que el de este fragmento de la crítica en el Frankfurter Allgemeine Zeitung que la editorial ha reproducido en la solapa:

“Unas memorias contra la guerra, el catolicismo y la religión en general, la estrechez de miras de una ciudad de provincias, la intolerancia, la hipocresía, la cobardía, la mezquindad, la violencia (…) difícilmente se puede hacer algo mejor con una infancia de mierda”

La verdad es que, por otra parte, es difícil encontrar un libro con un título tan impactante, sugerente y que, además, se ajuste mejor a su contenido. Altmann despliega a lo largo de las 375 páginas del libro todo un cúmulo de malos tratos tanto físicos como psicológicos por parte de un padre que no apareció hasta que él cumplió los nueve años, una persona que, tal y como la describe, resulta absolutamente despreciable. Alguien que perteneció a las SA y las SS y que tras la guerra se dedica al negocio de la venta de rosarios y demás objetos de culto religioso en Altötting, un pueblo de Baviera al que acuden miles de peregrinos por una virgen que allí existe.

En un momento del libro se plantea cuál pudiera ser la explicación de tal comportamiento: 

“¿Cómo terminó Franz Xaver Altmann convirtiéndose en esa persona? ¿Fue por la guerra? ¿Fue por su madre, enferma de puritanismo (…)? ¿Fue por su padre, un hombre frío que lo empujó a una existencia fría centrada en el trabajo (…)? ¿Fue por su propia caída de mujeriego a papá con panza? ¿Fue por Altötting, este oasis de mojigata consanguinidad que resultó ser el terreno más fértil para sus delirios de rutina, orden y crueldad? Sí y mil veces sí: fue por todo eso.” (p. 101-102)

Ahora bien, entenderlo no quita nada de importancia a su forma de proceder en casos como, por ejemplo, el de este otro fragmento: 

“A mi padre nunca se le agotaban las ideas para impedir que sus hijos pudieran dedicarse a ser jóvenes. No sabría decir quién de los dos (Manfred o yo) las pasó más canutas durante los años siguientes, quién recibió más humillaciones, quién se oyó decir más a menudo que no valía ni valdría nunca para nada.” (p. 159)

Y si trataba mal a los hijos, principalmente a Andreas, no hacía otra cosa con la madre aunque esta pronto abandonó la familia y, salvo un intento posterior con una terapeuta de pareja, no volvió a la casa familiar.

De ella deja el autor textos como los siguientes:

“Por lo menos, mi madre no era una indeseable, ni actuaba de forma sádica y monstruosa. Era una pobre mujer, una cobarde que había visto cómo su vida discurría en la dirección diametralmente opuesta a lo que había soñado. Pero, aparte de eso, poseía una generosidad propia de una santa, una cualidad que nunca había dejado de admirar.” (p. 347-348) 

“Mi madre estaba acabada, su miserable vida íntimamente ligada a sus miserables ideas. Iba a terminar como una católica de manual: doctrinaria, asexual, melancólica, muerta de miedo y contribuyente cumplida. Una oveja modélica.” (p.351)

Y si el padre y la madre reciben este tratamiento, la religión, sobre todo la católica, está omnipresente en el libro dando con ello cuenta del rechazo que por ella siente el autor. (Rechazo que, por cierto, comparto al haber tenido una educación al menos en parte parecida a él). Los profesores de religión que menciona, con sus nombres, apellidos y mote, maltrataban a los alumnos y en un caso se trataba también de un pedófilo.

Del trato que da a la religión reproduzco este fragmento sobre la confesión que me parece especialmente conseguido:

“Cuánta arrogancia: un desconocido (el cura) le perdonaba a un desconocido (a mí) los actos y pensamientos que este había tenido contra otro desconocido (para el cura). El pastor absolvía a una de las ovejas del rebaño por sus pensamientos de oveja y sus actos de oveja y le imponía una penitencia de tres padrenuestros y tres avemarías, que la oveja recitaba de corrido nada más salir de la iglesia, para volver a sentirse como una oveja inocente. Si uno le explicaba este procedimiento a alguien que no supiera nada de la Iglesia católica, a la persona en cuestión le parecería una actuación propia de un manicomio, lógicamente: un loco se arrodillaba delante de otro loco para escenificar una obra demencial”. (p.189-190)El título lo dice todo 

En fin, un libro del que se pueden decir muchas cosas, que puede no gustar a muchos lectores porque resulta a veces algo reiterativo en lo que narra, pero que es de una sinceridad que, como dice la editorial en la contraportada, es comparable a Thomas Bernhard (cuyos libros dedicados a su infancia y juventud son absolutamente recomendables). El libro termina con un Epílogo de unas cincuenta páginas en el que Altmann cuenta a grandes rasgos cómo ha sido el resto de su vida y cómo empezó a vivir de la escritura como reportero a la edad de 38 años. También da alguna información realmente terrible de su infancia que es mejor no desvelar por si quien lee este comentario se decide a leer el libro; un libro que, por cierto, he leído en un par de tirones porque me tenía realmente absorbido.

 

Andreas Altmann, La vida de mierda de mi padre, la vida de mierda de mi madre y mi propia vida de mierda. Traducción Carles Andreu.

 

 

 

miércoles, 13 de abril de 2022

Premio Nobel 2021


Creo que este es el segundo libro que se traduce de este autor que obtuvo el Premio Nobel de Literatura el año pasado. En los fragmentos de críticas  que la editorial ha reproducido en la solapa se habla de la novela como de una “historia de iniciación y una denuncia de la colonización” o de “un retrato evocador de un continente africano al borde del cambio”. De ambos temas trata la novela aunque para mí es sobre todo una novela de aventuras.

La historia se desarrolla entre finales del siglo XIX y 1914. Cuenta diversos momentos de la vida de Yusuf, un joven que a los doce años es entregado por su familia a un comerciante, Aziz, en prenda hasta que puedan pagar la deuda que tienen contraída con él. Al principio vive en su casa de la costa y ayuda en la tienda, pero cuando cumple 16 años Aziz hará que le acompañe en sus viajes para comerciar en el interior del continente donde le sucederán multitud de aventuras.

Estos viajes le sirven a Gurnah para dar una visión de cómo era la vida en esa época y cómo poco a poco iba cambiando por la presencia de los europeos, fundamentalmente británicos y, sobre todo, alemanes. Asistimos a conversaciones en varias lenguas desde el árabe al suajili y a la presencia de gentes de muy diversa procedencia como somalíes, indios, granjeros europeos, militares ingleses y alemanes y, lógicamente, los habitantes negros originarios de la zona.

Sobre los cambios que se producen por la presencia de los europeos Gurnah se muestra bastante crítico con fragmentos como el que reproduzco a continuación, sin embargo no me parece que sea uno de los principales objetivos de la novela:

 

“Los comerciantes, atemorizados por la ferocidad y la crueldad de los europeos, hablaban de ellos con asombro. Se apoderaban de la mejor tierra sin pagar un solo abalorio, obligaban a la gente a trabajar para ellos con engaños, comían lo que fuese, aunque estuviera duro o podrido. Como si de una plaga de langostas se tratase, su voracidad no tenía límite ni decencia. Imponían tributos para esto, tributos para aquello, prisión para el infractor, y en ocasiones el látigo y hasta la horca. Lo primero que construyen es un almacén, luego una iglesia, a continuación un cobertizo a  fin de poder controlar el comercio y gravarlo con un impuesto”. (p. 92-93)

 

Hablaba antes de que también es una novela de iniciación, uno de los muchos temas que trata Xavi Ayén en la entrevista con el autor muy extensa y completa en lavanguarida.com. y en la que se puede leer los siguiente:

 “Es una novela de aprendizaje. ¿Qué ha aprendido Yusuf al final del libro?

El viaje le muestra la inmensidad del mundo. Aprende lo que es la crueldad, a mantenerse sereno y a no caer en el pánico, a protegerse. También a amar... y a perder ese amor”.

En fin, un libro bastante entretenido, que muestra una época y una zona del mundo (Kenia y Tanzania actuales) que no suele aparecer en las novelas y con un conjunto de personajes curiosos y bien delineados. Obviamente, está muy bien escrito aunque habrá que leer algo más para valorar la justicia de la concesión del premio.

Este libro se publicó en su original inglés en 1994 porque hay que advertir que, aunque Gurnah nación en Zanzíbar, vive en Inglaterra desde hace más de cincuenta años.

Un comentario sobre la traducción. Me ha sorprendido que utiliza el sistema antiguo de acentuación de pronombres y palabras monosilábicas que ha cambiado hace ya unos años. Además, hay bastantes términos en lengua imagino que suajili de los que no se explica el significado.

Abdulrazak Gurnah, Paraíso. Traducción Sofía  Noguera Mendía.

 


martes, 12 de abril de 2022

Otra versión del conflicto en Ucrania


El autor es un gran conocedor de la zona ya que ha sido corresponsal durante 35 años en Moscú, Pekín y Europa del Este.

En este libro se recogen seis artículos ya publicados, al menos eso parece, si bien no se deja constancia ni de la fecha ni de dónde lo fueron.

Los dos primeros se centran en la situación rusa tras la caída de la Unión Soviética, la visión de la geopolítica, el papel de Putin y alguna referencia a la guerra recién iniciada.

El tercero se centra en lo que sucedió en 2014 en Maidán basándose en lo que entonces escribió. Es un artículo fundamental para entender muchas de las cosas que han sucedido posteriormente.

En el cuarto, bajo el título de Una nueva guerra fría, se centra en la Carta de París de 1990, un documento que fijaba un nuevo concepto de seguridad para Europa y que, por lo que cuenta Poch, fue obviado por la OTAN cuando solo dos años después empezó su ampliación hacia el este.

El quinto artículo, Claves de un polvorín, es fundamental y, desde luego, solo por él ya merece la pena leer el libro. A lo largo de sus más de veinte páginas Poch nos muestra cuál es la realidad de Ucrania, sus enormes diferencias regionales y las fracturas que estas conllevan. También, aunque de forma demasiado breve, se cuenta que, tras el cambio de 2014,  llegó al poder “una variante local y particularmente corrupta de neoliberalismo”,  pero al mismo tiempo se fue imponiendo la narrativa del nacionalismo de extrema derecha por la que se prohibieron fuerzas políticas como el Partido Comunista o canales de televisión que emitían en lengua rusa.

En el breve capítulo que cierra el libro, Una partida insensata, deja constancia de las diversas insensateces que se están cometiendo, y no solo por parte rusa.

La lectura de este breve libro de apenas 93 páginas deja con distintas sensaciones. Por un lado, con la de que el consenso de la visión sobre el conflicto de los medios occidentales resulta altamente sospechoso ya que, además, en las relaciones internacionales no todo es lo que parece. De aquí me surge la idea de que creo que se está repitiendo aquello de que es “nuestro hijo de puta”. Por otra parte, en el libro se apuntan un montón de aspectos de la realidad que sería muy útil que estuviesen más desarrollados. Es uno de esos libros que cuando se acaban el lector pide más, mucho más, porque Poch, como buen periodista, no solo es interesante por lo que dice sino que también lo es por cómo lo dice, por su claridad en la exposición.

En definitiva, un libro muy recomendable para quien quiera tener una visión más amplia y, sobre todo, más compleja de lo que está sucediendo en Ucrania. Evidentemente se trata de una versión, pero muy razonada y con datos e informaciones relevantes.

Hay una interesantísima y muy completa entrevista de Pablo Iglesias con el autor en ctxt.es en la que se amplían y se actualizan varios de los temas tratados en el libro.


Rafael Poch-de-Feliu, La invasión de Ucrania.

 

 

jueves, 7 de abril de 2022

Buen descubrimiento


Del Amo ganó el premio Goncourt de primera novela en 2011 con otro libro, pero eso ya da una idea de que era alguien a tener en cuenta. Que yo sepa esta es la primera obra suya que se traduce  y tengo la impresión de que no será la última.

El libro se inicia de una forma muy curiosa pues narra, y muy bien por cierto, una cacería hecha por hombres prehistóricos. A continuación se centra en la historia central del libro que es la relación entre los tres miembros de una familia formada por el matrimonio y el hijo de nueve años.

La  historia está estructurada en dos momentos del tiempo cercanos entre sí, pero diferentes. En el primero, los tres se dirigen a una casa que el padre tiene en la montaña y que heredó de su padre. En el otro se va contando cómo tres semanas antes el padre regresó después de una larga ausencia y les plantea ese viaje a la montaña. Estos dos momentos los va alternando a través de toda la novela y así vamos conociendo algunas de las cosas que les han ido sucediendo, si bien otras quedan ocultas con un cierto halo de misterio.

Creo que es mejor no decir mucho más de la historia propiamente dicha. Quizá solo advertir que la anécdota parece un tanto escasa para las casi trescientas páginas que tiene la novela. Sin embargo, esto no me parece demasiado importante porque creo que lo más relevante de este libro es cómo está contado, el lenguaje preciso y preciosista que utiliza, el detallismo con el que describe los elementos de la naturaleza de forma que creo que se podría hablar de escritura no solo realista sino naturalista. Ahora bien, esto que destaco como lo principal  y más sugerente me costó entrar en ello. De hecho creo que se trata de una novela que puede desesperar un tanto al principio ya que apenas pasan cosas y se dedica mucho espacio a esas descripciones, pero, al menos a mí me ha sucedido, llega un momento es que quedas atrapado por esa forma de contar y expectante sobre lo que les pueda pasar a los protagonistas. Unos protagonistas que son prácticamente solo los mencionados si añadimos a un amigo del padre.

De ellos se va obteniendo información de manera fragmentaria. Así, la madre, que tiene 26 años,  trabaja en el comedor de una empresa y también de limpiadora; es apasionada; tiene dudas y remordimientos; lee novelas románticas y roba una revista en el médico para quedarse con una reproducción para colgar de adorno en una pared. El padre vivió bajo la autoridad dura e inflexible de su padre; es tempestuoso e indomable y una especie de nihilista.

De los fragmentos de críticas que la editorial reproduce en la solapa me gustaría destacar algunas frases: “Un narrador que escribe como quien sigue las huellas frescas de un rastro”. “Seco, tajante, literal como los instintos y los hechos”. “Firma una historia de una potencia inusual”.

En fin, me parece que se trata de un texto que puede hacer que el lector se enganche, lo siga con verdadero interés intrigado por lo que puede pasar y disfrutando por la forma de narrar del autor. Sin embargo, también es un texto que, como ya advertía antes,  puede desesperar y hacer que el lector lo abandone a las primeras de cambio.

 

Jean Baptiste-Del-Amo, El hijo del hombre. Traducción Lydia Vázquez.

 

 

 

domingo, 3 de abril de 2022

Los negros en Europa



Otro libro más con el que la editorial Capitán Swing pone a nuestra disposición análisis y reportajes sobre temas que no son los habituales y con tratamientos que tampoco lo son.

Pitts es un escritor, presentador de televisión y fotógrafo inglés que se propuso conocer la realidad de las comunidades negras en diferentes lugares de Europa. Para ello hizo un viaje de más de cinco meses por diferentes ciudades y: “(…) las páginas de este libro reflejan el periplo en tercera clase de un viajero negro solo; es una odisea negra, independiente y de clase trabajadora”. (p. 17)

Un viaje hecho con poco dinero, alojándose en hostales baratos, comiendo en comedores sociales a veces o en bares donde comía la población con la que trataba ya que la clave del viaje era conectar con la gente, pues como afirma en la Introducción, lo que hace más inclusivo su trabajo son: “(…) los encuentros fortuitos con gente corriente y las entrevistas improvisadas con dependientes, vendedores ambulantes, agentes de turismo, estudiantes, activistas, músicos, trabajadores sociales especializados en jóvenes y muchas personas más con las que simplemente trabé amistad en cafeterías, bares, clubes sociales u hostales”. (p. 17)

En definitiva, no trata de elaborar ningún tipo de teoría, sino de reflejar un conjunto de realidades y hacerlo sobre todo mostrando a la gente que las vive. No solo escribe sobre lo que pasa hoy, de vez en cuando también aparece alguna referencia histórica que pueda ayudar a comprender mejor lo que pasa en la actualidad como, por ejemplo, cuando habla sobre la violencia racista que existía en la RDA, o cuando explica cómo se hizo para que en la liberación de París en la Segunda Guerra Mundial solo participasen militares blancos. No obstante, el núcleo de las informaciones está referido a lo que pasa ahora.

Por lo que se refiere a los temas estos van desde las expresiones culturales como la música o el arte, al activismo político o al cuidado de unos archivos particularmente interesantes, a partir del contacto con una gran variedad de personajes  Desde luego realidades totalmente desconocidas para mí y enormemente interesantes para tener una visión más completa de las realidades europeas.

Por dejar constancia de algunas de las elementos que aparecen en el libro y que pueden llamar más la atención:

París. Muy interesante la estancia en el barrio, la banlieu, de Clichy-Sous-Bois, uno de los lugares donde se iniciaron los conflictos en 2005.

Bruselas. El Museo Real de África Central y lo que cuenta de las historias de Tintín en el Congo.

Amsterdam. Mucha música, tema del que no entiendo nada, pero también la existencia de los Archivos Blacks y el New Urban Collective. También lo que explica sobre el Renacimiento del Harlem de Nueva York.

Berlín. Está mucho tiempo con el movimiento antifascista que no termina de convencerle y del que llega a decir: “Por esta razón, esa fiesta de malotes que estaba presenciando no parecía tanto una batalla contra el racismo como una ocasión para liberar el espíritu adolescente sin tener que sufrir repercusiones: se trataba de emborracharse y bailar con la excusa de estar defendiendo una buena causa”. (p. 201)

Estocolmo. Aquí conversa con una árabe y un griego para conocer la realidad de la inmigración. También visita Rankeby, un barrio socialdemócrata hoy abandonado a su suerte.

Marsella. Aquí dedica espacio a hablar de Baldwin, Fannon o McKay saliéndose un tanto del sistema del resto del libro.

Lisboa. El interesante bario de Cova da Moura.

Estos son algunos ejemplos de los lugares que visita y de los temas que aborda, siempre con la perspectiva de conocer cómo es la realidad de la gente negra que allí habita (el término negro lo utiliza a pesar de que en algún lugar explica que no es algo que le guste en la medida en que no cree en la existencia de las razas, además de la gran variedad de matices que tiene ese negro,  como le sucede a él mismo que es un mestizo con el pelo ensortijado).

En fin, un libro muy interesante y que, como decía al principio, aborda temas y muestra personas que no son las habituales en la información. Quizá, puestos a poner alguna pega, le falte un poco de sistematización que pueda facilitar obtener una idea global, pero no creo que sea esa su intención, pues ni siquiera dedica un espacio a sacar algunas conclusiones.

Acompaña el texto con algunas fotografías que no son especialmente útiles para un mejor conocimiento. Eso sí, deja la dirección donde se pueden ver todas las que hizo durante el viaje.

 

Johny Pitts, Afropean. Notas sobre le Europa negra. Traducción Miguel Marqués y María José Borrego.