jueves, 18 de enero de 2024

Novelón



Hace más de diez días que no hago ninguna entrada en el blog. La explicación es que he estado leyendo este libro que tiene la friolera de 1242 páginas en la colección Maxi de esta editorial y hay que dedicarle muchas horas a su lectura. Por otra parte, es el primer libro que leo de Almudena Grandes lo que también puede resultar algo sorprendente. No sé muy bien por qué ha sido así, quizás porque ha coincidido con la etapa en la que dejé de leer literatura española salvo la hecha por un par de autores. A Grandes la escuchaba en sus intervenciones en la cadena S.E.R. y me interesaba lo que decía y sin embargo…

Para acabar con esta introducción, dos cosas más: el libro me lo regaló una buena amiga hace un par de meses y, curiosamente, coincidió que yo estaba leyendo el tercer y último volumen de los diarios de Rafael Chirbes que dedica dos páginas a comentar este libro; ambas cosas me animaron a su lectura.

Me costó un poco entrar en el libro. Demasiados personajes y unos cambios de tiempo que me despistaban, pero a medida que le fui cogiendo el tranquillo, que me situé en la historia y que empecé a conocer a los protagonistas (he de decir que para eso suelo hacer mi propio esquema con los nombres y sus relaciones para no perderme), la historia me fue interesando cada vez más. La autora me ha parecido una grandísima narradora, con una buena capacidad para crear personajes, insuflarles vida y hacer que sus diálogos suenen bien y resulten muy creíbles.

El protagonismo está muy repartido entre los miembros de dos familias y abarca un largo periodo de tiempo pues transcurre desde los tiempos de la Segunda República hasta la actualidad. Así, vemos a los personajes tanto en la guerra civil, como en Rusia con la División Azul, en los campos de concentración franceses o luchando en la Resistencia en ese país, participando en la guerrilla en la posguerra española o, simplemente, viviendo y trabajando en la España de la época. Aunque pudiera parecerlo, no se trata de que cada familia pertenezca a uno de los bandos. La situación es algo más compleja.

No me resisto a reproducir un fragmento del texto que le dedica Chirbes al libro:

 

“Consigue colocar en la narración todos los temas, anudarlos y desnudarlos, que no quede suelto ni uno de los cientos de hilos, dejarlo todo cerrado para que no se escape ni el gato, aunque para eso tenga que forzar las cosas, volver demasiado explícita e incluso convertir el texto en reiterativo. Bien, muy bien, eres una excelente profesional, sin embargo el libro no me dice nada, porque no me enseña nada”. (p. 141-142)

 

Aquí creo que están las claves principales del libro. La buena narración, la magnífica estructura con cambios de tiempo y lugar que una vez que se captan resultan muy interesantes y además, como dice Chirbes, cosiendo bien todos los hilos. Claro, a él esto no le gusta demasiado, le parece algo muy profesional, pero no le dice ni le enseña nada. Evidentemente, yo no leo un libro así para que me enseñe nada en ningún sentido, sí lo hago para ver cómo una serie de personajes se enfrentan a situaciones difíciles tanto por el contexto histórico como por el familiar, y en este sentido la novela me ha gustado mucho. Creo que Grandes acierta en la forma de resolver la mayor parte de las situaciones, más allá de las pegas que yo le pondría por cierto partidismo muy evidente en algunos momentos.

Es un libro en el que al entrar poco a poco me ha ido interesando y gustando cada vez más. También tengo que decir que no es uno de esos que puedes estar leyendo, al menos yo, demasiado tiempo seguido; hay que tomar de vez en cuando un respiro e incluso compaginarlo con alguna otra lectura.

Desde luego, como primera aproximación a la obra de la autora, que por cierto es bastante numerosa, no está nada mal y me anima a volver más adelante con algún otro libro.

 

Almudena Grandes, El corazón helado.

viernes, 5 de enero de 2024

ANDAMIO

 

La primera entrada del año deja una enorme variedad. En películas hay todo tipo de procedencias y de géneros y un par de ellas magníficas. En series pasa un tanto de lo mismo, pero aquí la media es más alta que la de las películas.

Desde luego un prometedor final e inicio de año.

 

Películas

 

El caftán azul. Producción marroquí en coproducción con varios países europeos. Una película sobre la forma de vivir la homosexualidad en una situación complicada. Tres personajes muy bien construidos. Hay mucha sensibilidad en el tratamiento y un ritmo muy pausado para contar la historia que, por cierto, es bastante triste en muchos momentos. Muy buenas interpretaciones y dirección. Quizá le pondría la pega de que alarga demasiado los instantes finales.

 

El castigo. Coproducción chileno argentina. Un matrimonio viaja en coche con su hijo de siete años a la casa de los abuelos. En el camino paran el vehículo, el niño se baja y desaparece en el bosque. Los padres inician la búsqueda y una serie de diálogos entre ellos en los que salen situaciones que vive el matrimonio. Realizada en tiempo real, el guion está muy bien dosificado y tiene una magnífica interpretación por parte de la actriz que hace el papel de madre. Recomendable.

 

No me llame Ternera. Producción española. Es el documental que recoge la larga entrevista, más de hora y media, de Jordi Évole a Josu Ternera que tanta controversia ha suscitado. A mí me ha parecido muy interesante tanto por lo que dice como por la forma en que lo dice, sobre todos en algunos momentos en los que se ve cómo busca las palabras y en otros por los gestos que hace. Obviamente, no hay arrepentimiento, no se puede esperar eso de quien ha dedicado su vida a la causa, como el mismo dice, pero sí se puede apreciar un cierto cambio de actitud. La sensación que me ha dejado es la de que para qué tanta violencia, tanto sacrificio humano de todo tipo y tantas muertes. Un documental que merece la pena que se haya hecho.

 

Anatomía de una caída. Producción francesa. Una original forma de plantear la relación y el conflicto de una pareja. Él muere al caer, de forma accidental o intencionada, de una ventana. La mujer es acusada y se la juzga. A través de lo que va saliendo en el juicio podemos ver los problemas por los que atravesaba la relación. Muy buen guion y una magnífica interpretación de la protagonista. Una película que merece la pena ver.

 

Los asesinos de la luna. Producción estadounidense dirigida por Martin Scorsese. Trata un tema importante: en la década de los 20, ante la aparición de petróleo en una reserva india, se empiezan a producir las muertes de una serie de indios propietarios de las tierras en las que hay petróleo. La película dura tres horas y media, pero no se hace larga a pesar incluso de que está llevada a un ritmo muy pausado, esto se debe al magnífico guion, a una puesta en escena en la que no se han ahorrado medios y a unas interpretaciones muy buenas en las que destacan DiCaprio y Lily Gladstone. Muy crítica con los norteamericanos blancos.

 

Saltburn. Coproducción británico-estadounidense. Drama, comedia, thriller,…, pero en el fondo una historia a la que le faltan muchas explicaciones y a la que le sobran muchos momentos y más de un monólogo. Aburrida.

 

Los años malditos. Producción danesa. Es la primera parte de una película, no obstante dura más de dos horas y media, dedicada a reflejar la respuesta que dieron los daneses a la ocupación alemana. Bien ambientada aunque un tanto premiosa y a la que le sobra metraje.

  

Series

 

Operaciones especiales Lioness. Serie estadounidense de 8 episodios de 40 minutos. En lo fundamental es un thriller de espías, pero también tiene elementos de una película de acción y otros de relaciones familiares. Es del mismo creador que Yellowstone y se nota en algunos aspectos de exaltación del patriotismo. Aunque a veces no se sepa bien hacia dónde quiere dirigirse la serie, resulta bastante entretenida y no han ahorrado en producción. Algo curioso: las escenas finales se desarrollan en la península que hay en el  Port de Pollença (en esta se realizó hace unos años una serie completa) que es muy espectacular.

Sky Showtime y Movistar

 

Darkness. Otra temporada (estoy un poco liado con el orden de las tres que he visto) de esta serie danesa de 8 episodios de 45 minutos. En esta hay un asesino en serie y de nuevo la protagonista acude en ayuda de la policía haciendo el perfil de los posibles asesinos. Un buen guion en el que desde el principio sabemos quién es el asesino y lo interesante son la investigación y las situaciones personales de los diferentes personajes. Una buena serie, muy entretenida y con una buena realización e interpretaciones.

Filmin.

 

Cocina con química. Serie estadounidense de 8 episodios de 45 minutos. Basada en una novela, Lecciones de química, se desarrolla a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta del siglo pasado. Una historia  interesante y bien contada en la que hay amor y romanticismo, pero también apuntes de feminismo y también de segregación racial. Magníficas interpretaciones y muy bien ambientada. Una serie con momentos emotivos, otros dramáticos y algunos divertidos. Muy buena para acabar el año.

Apple tv+

 

The walk-in. Miniserie británica de 5 episodios de 45 minutos. Basada en hechos reales. Trata sobre una denuncia hecha por un miembro de un grupo ultraderechista, Acción Nacional, de otros miembros a raíz del atentado que cometieron asesinando a una diputada laborista. Fueron juzgados y condenados (uno, además, por pedófilo). Buen guion. Muy interesante y aleccionadora.

Filmin.

 

Condena. Miniserie británica de 3 episodios de 1 hora. Es la segunda temporada aunque sus personajes no tienen nada que ver con los de la primera; es una serie diferente que, eso sí, se desarrolla también en la cárcel. Un drama que muestra tres realidades de tres reclusas cada una con su particular problema. Excelente guion y buenas interpretaciones. Merece la pena lo mismo que la primera.

Movistar+

 

Generación porno. Miniserie de 3 episodios de una hora. Es una coproducción de ETB y TV3 demostrando que las televisiones públicas a veces prestan el servicio a la comunidad para el que realmente están. La masiva entrada del porno entre los jóvenes (desde los ¡9! años) es analizada por un amplio conjunto de personas: jóvenes de 13 a 19 años generalmente con sus madres y en un caso con madre y padre, sexólogas, psicólogos, directora de cine para adultos, etc. Enormemente interesante y muy útil para ver las inmensas carencias de nuestras instituciones para enfrentar el problema, pero también las que tenemos los padres de hijos en esas edades. Muy, muy, muy interesante.

jueves, 4 de enero de 2024

Para conocer mejor la primera economía europea


Estamos ante otro magnífico texto de los que nos viene ofreciendo la editorial Capitán Swing. Se suelen caracterizar por un lado, por el interés de lo que tratan y, por otro, por ser sus autores periodistas que conocen el tema de primera mano y que lo explican de forma clara sin perder por ello la precisión ni la profundidad de los análisis.

En este caso es un periodista británico de origen alemán, como indica su apellido, que fue corresponsal en Alemania hace tiempo y que volvió unos meses para elaborar el libro, el encargado de darnos a conocer la realidad de ese país.

Para ello ha dividido el libro en siete capítulos dedicando los primeros a narrar la reconstrucción tras la segunda Guerra Mundial y la unificación, realmente absorción, con la RDA. El resto lo dedica a explicar el funcionamiento de los diferentes aspectos de la realidad alemana desde la economía a la cultura pasando por la política exterior, la educación o la sanidad. Prácticamente ningún sector importante queda fuera de su análisis. Evidentemente, unos los trata con mayor profundidad que otros, pero en todos hay informaciones interesantes y en muchos casos muy novedosas, al menos para mí que, claro, no conozco demasiado ese país.

Particularmente interesantes me han resultado cosas como: la diferencia entre ossis y wessis, así como las visiones que tienen ambos; la política migratoria de Merkel; la posición abiertamente contraria a Alternativa por Alemania de, por ejemplo, el presidente de Siemens; el concepto de “cultura rectora” que implica la precedencia de la cultura alemana que tienen que aceptar quienes quieran vivir en el país; el mayoritario deseo de relaciones más estrechas con Rusia incluyendo a un partido como Alternativa; el carácter voluntario de la mayor parte de los bomberos (esto ya lo conocía porque un exalumno mío alemán lo era) y finalmente, por no hacer demasiado extensa la lista, dos frases una de las cuales me ha sorprendido: los bancos “son un desastre” (p. 232) y “la infraestructura del país chirría” (p. 235).

Para dar una idea de qué es lo que hace a los alemanes diferentes y, al menos en parte, explica su éxito, reproduzco unos fragmentos en los que Kampfner lo sintetiza muy bien: 

“La sociedad alemana está basada en un sentido de compromiso mutuo, de un objetivo compartido, y en la confianza en el carácter benigno de un orden basado en el cumplimiento de unas normas.” (p. 25)

“La única forma de patriotismo que muchos alemanes profesan es el constitucionalista.” (p. 33 

“(…) El Estado social alemán constituye un choque cultural para las personas con una mentalidad forjada en el libre mercado anglosajón.” (p 220)

“Esta “economía social de mercado” se basa en unas normas y unas prácticas ampliamente aceptadas: fomentar una perspectiva a largo plazo; promover la colaboración en el mercado laboral, más que el conflicto; fomentar la inversión de las empresas en la cualificación y la productividad de sus trabajadores; y procurar garantizar que la prosperidad esté al alcances de los alemanes de todas las regiones y no solo los de una.” (241-242) (palabras de Steward Wood, asesor del exPrimer Ministro británico Gordon Brown) 

En el fondo se trata de una mentalidad social, mayoritariamente asumida, en la que prima el compromiso por los valores y los intereses comunes por encima de los individuales, de ahí ese choque que apunta con lo que sucede en el mundo anglosajón. Compromiso, y esto es muy importante, que aceptan tanto los trabajadores como los empresarios.

 

John Kampfner, Por qué los alemanes lo hacen mejor. Notas sobre la primera economía europea. Traducción Mireia Bofill Abelló.

 

 

 

 

 

martes, 2 de enero de 2024

Un estudio de historia local


 

Ha sido una casualidad que este libro sea la primera entrada del año, pero es una casualidad que me produce una especial satisfacción. Su autor, Alberto Lahoz, fue alumno mío durante tres cursos de secundaria. Cuando lo tuve como alumno por primera vez ya venía con una gran afición a la historia, algo por otra parte muy raro en alguien tan joven, y creo que mi principal mérito fue no quitársela.

Tengo que reconocer que soy poco aficionado a los estudios de historia local aunque sé que son muy importantes para luego poder establecer buenas síntesis. De todas formas, este es un caso especial porque además de lo dicho sobre su autor, investiga sobre un municipio en el que he desarrollado gran parte de mi práctica docente y por el que tengo un aprecio especial.

La investigación de Alberto se ha centrado en todos los aspectos de la sanidad en Calvià desde el siglo XIV.

En el primer capítulo analiza las diferentes epidemias que ha padecido su población desde la “peste negra” de 1348 hasta la “gripe española” de 1918. Evidentemente, no hay demasiada información al tratarse, sobre todo en las edades Media y Moderna, de un pequeño municipio, pero ha sabido extraer muy bien lo que las diferentes fuentes pueden aportar y, al mismo tiempo, reconocer cuándo no se podía saber nada.

A continuación expone los diferentes remedios naturales que se han empleado a falta de las entonces inexistentes medicinas. Este capítulo me ha resultado especialmente interesante porque muestra la capacidad que ha habido siempre para buscar soluciones a los problemas de la salud.

En el tercer capítulo se centra en la prevención desde las cuarentenas al suministro de agua potable pasando por la construcción de cementerios fuera de la población. Muy interesante e instructivo también por la relevancia de aspectos a los que a veces no se les da demasiada importancia.

En el cuarto escribe sobre los partos y nacimientos. Lo inicia con un fragmento que no puedo por menos que reproducir (lo hago traduciéndolo del original catalán):

“Hoy en día pensar en un parto es sinónimo de felicidad y de un cambio de vida para la familia. Pero esta percepción en España solo se tiene a partir de los años cincuenta del siglo pasado. Antes un parto era un peligro de muerte tanto para la madre como para el recién nacido”. (p. 26)

Como alguien que nació inmediatamente antes tengo que decir que, efectivamente, tiene razón y que, por lo que me han contado, en mi caso el peligro fue muy claro.

El texto finaliza con unas referencias a algunos de los médicos que trabajaron en el municipio.

Me ha resultado muy interesante y he aprendido muchas cosas. Es la primera publicación del autor y, desde luego, no será la última porque se nota que es capaz de investigar y manejar bien las fuentes obteniendo el máximo rendimiento dada su escasez. Además, se expresa con precisión y claridad.

El libro se completa con una serie de testimonios de personas mayores del municipio recogidos por Catalina Caldentey Pascual.

 

Alberto Lahoz Domínguez, La medicina y la salut a Calvià en temps antics: metges, medecines y remeis naturals.

 

domingo, 31 de diciembre de 2023

Un texto muy generacional


No se me ocurre mejor resumen del tema de esta novela, breve pero intensa, que este fragmento de la crítica de Claudia Durastanti que la editorial reproduce en la contraportada:

“La historia de una pareja como unidad atómica del mundo, una combinación de afectos y autopercepciones que habla no solo de dos personas, sino del sistema económico que las rodea, de las ciudades que habitan, de las casas que ocupan y abandonan… Con una prosa espléndida (…)”

La vida de una pareja de jóvenes en los últimos diez años más o menos. Se dedican al diseño gráfico y teletrabajan. Viven en Berlín y es en esta ciudad en la que se desarrolla lo principal de la narración en la que nos van mostrando los diferentes ambientes, siempre lo más moderno y avanzado. Se trata de un mundo y una forma de vida radicalmente diferente de la que yo conozco y seguramente por eso me ha interesado mucho la novela, a pesar de que hay multitud de términos que se utilizan de los que desconozco totalmente su significado. También es interesante lo que se cuenta de dos viajes que hacen, uno a Lisboa y otro a Sicilia.

Además de los aspectos más básicos de su vida cotidiana, se tratan temas como las redes sociales, las migraciones y los refugiados (están en 2015 cuando el máximo de llegadas a Alemania), la cocina y las nuevas formas de alimentarse, la sexualidad e incluso el sector inmobiliario.

Como se ve, un amplio abanico de temas que no por tratarse brevemente, el libro tiene solo 166 páginas, se hace de forma superficial. Es curioso que al mismo tiempo que leía este libro, leía también otro, Por qué los alemanes lo hacen mejor, en el que aparecen algunas cosas sobre Berlín y sus gentes que coinciden con las que cuenta Latronico.

Termino este comentario reproduciendo un largo fragmento que explica muy bien el sentimiento de estos jóvenes y, al mismo tiempo, una idea que tengo desde hace mucho tiempo sobre la gran diferencia de mi generación (o al menos de muchos de nosotros) con respecto a otras que han venido después: 

“Les habría gustado tener veinte años en el 68, o haberse manifestado en la caída del muro. Para las generaciones anteriores había sido mucho más fácil entender quién se era, de qué parte se estaba. Los problemas de entonces, si bien más acuciantes, parecían también más fáciles de resolver de forma clara. Hoy las opciones eran demasiadas y cada una de ellas se extendía en una selva de bifurcaciones que acababa excluyendo cualquier posibilidad de cambio drástico. El futuro más revolucionario que eran capaces de concebir era la paridad de género en los consejos de administración, los coches eléctricos, el vegetarianismo. Anna y Tom envidiaban no solo a quienes habían podido luchar por un mundo radicalmente distinto, sino incluso a quienes habían sido capaces de imaginarlo.” (p. 95-96)

Hay una buena reseña de César de Bordons en diariodesevilla.es.

 

Vincenzo Latronico, Las perfecciones. Traducción Carmen García-Beamud.

martes, 26 de diciembre de 2023

100 columnas, 100 temas



El libro forma parte de la colección Crónicas de la editorial Anagrama, una colección de la que he leído prácticamente todos los publicados últimamente porque están escritos por un conjunto de magníficos periodistas latinoamericanos como Leila Guerriero o Carlos Manuel Álvarez por citar solo a alguno. Cremisi vive entre París y Milán y ha sido directora editorial de Gallimard o Flammarion, es decir, que su dedicación principal no es el periodismo. De hecho, aunque el libro lleve en su título la palabra crónicas y esté dentro de esta colección, para mí se trata de un conjunto de columnas de opinión de las que se recogen en el libro nada menos que 100 con una extensión prácticamente igual para todas ellas de dos páginas.

Si lo comparo con los otros de la colección que he leído, sale bastante malparado porque carece del interés y la fuerza que tienen todos.

En estas 100 columnas trata, como nos podemos imaginar, una gran variedad de temas con un muy diferente interés. Así, desde el “travel retail”, ese recorrido obligatorio por el que nos obligan a transitar en los aeropuertos para ver si picamos y compramos (recorrido que, por cierto, tanto cabreo me produce cada vez que tengo que hacer), hasta un partido de fútbol entre Inglaterra e Italia para hablar del mal perder del primero, o escribir sobre un atentado en Kabul contra una escuela de niñas, o de la existencia de una abejas entrenadas para distinguir entre un Monet y un Picasso, o de las contradicciones del Parlamente europeo que aprueba que haya hamburguesas sin carne pero no yogures sin leche.

Variedad en la que apenas aparecen temas políticos, algo que es de agradecer.

Cremisi escribe bien, aunque a veces no termino de entender cuál es la posición que defiende, y tiene una amplia experiencia en algunos de los temas que trata, pero lo que me sucede con sus textos es que hace ya muchos años que no me interesan especialmente este tipo de columnas en las que apenas se puede profundizar en nada y se limitan a un par de pinceladas sobre lo tratado y, claro, si lo comparo con los otros textos de la colección queda en mal lugar.

Seguramente pueda ser interesante para los aficionados a este género. Desde luego no es mi caso. Tan es así que siendo Leila Guerrirero una de mis periodistas favoritas, de la que he leído todo lo publicado en España,  no he podido leer el libro en el que se recogen sus columnas publicadas en El País.

 

Teresa Cremisi, Crónicas del desorden. Traducción Encarna Castejón.

 

 

 

 

 

  

domingo, 24 de diciembre de 2023

Otra historia en Zanzíbar


Este es el segundo libro que leo del Premio Nobel de 2021 y me ha gustado aún más que el anterior. Gurnah es un gran contador de historias y lo hace, además, con una buena escritura.

En este caso se trata de una historia que se inicia a finales del siglo XIX y termina en los sesenta del siglo pasado. Es una historia de amores y relaciones familiares contada de una forma bastante fragmentaria y con algunas elipsis que pueden despistar en algún momento. Hay muchos personajes y todos están muy bien caracterizados, -se nota una especial preocupación del autor en este aspecto-. El libro está dividido en tres partes. En la primera, finales del XIX, utiliza la tercera persona. En las otras dos alterna con la primera. Los diferentes capítulos están encabezados por los que van a ser los principales protagonistas.

No podían faltar las referencias a la situación de Zanzíbar bajo el dominio británico. Así, por poner un ejemplo, el siguiente fragmento: 

“– Este  continente tiene el potencial necesario para convertirse en una nueva América (…), pero no mientras siga en manos de los africanos. Fijaos en esta región. Los negros se han dejado corromper por los árabes, por su religión y sus… alambicados modales. Los propios árabes tampoco dan mucho de sí. Son en su mayoría unos fanfarrones incapaces de mover un dedo salvo que les vaya la vida en ello o tengan puestos los ojos en algún botín”. (p. 111) (Dicho por Turner, el capataz de una posesión).

En la misma línea se encuentra lo narrado por uno de los protagonistas y principal narrador, Rashid, a su llegada a Londres donde padece el rechazo xenófobo de los británicos. Aquí creo que está lo más autobiográfico del libro ya que Gurnah se trasladó a esa ciudad más o menos por las mismas fechas que su personaje. Por cierto, desde entonces, unos cincuenta años,  vive en esa ciudad.

Un libro recomendable porque está muy bien contada la historia, nos pone en contacto con realidades poco conocidas y tiene un conjunto interesante de personajes.

Reproduzco a continuación el texto que ya puse en la entrada en la que comenté el anterior libro del autor.

“Un comentario sobre la traducción. Me ha sorprendido que utiliza el sistema antiguo de acentuación de pronombres y palabras monosilábicas que ha cambiado hace ya unos años. Además, hay bastantes términos en lengua imagino que suajili de los que no se explica el significado”.

 

Abdulrazak Gurnah, El desertor. Traducción Rita da Costa.

 

 

viernes, 22 de diciembre de 2023

Un año de lecturas

 

Autor del año. Donal Ryan

 

Descubrimientos. Mariana Travacio, Miguel Ángel Oeste, Viola Ardone, Amor Towles, Eva Baltasar, Núria Bendicho, Delphine de Vigan. (Sí, son muchos, pero ha sido un buen año.)

 

Periodismo. Leila Guerriero,  Los suicidas del fin del mundo, (al fin reeditado): Emmanuel Carrère, V13 Crónica judicial; Ander Izagirre Potosí; Carlos Dada, Los pliegues de la cintura; Patrick  Radden Keefe, Maleantes; Carlos Manuel Álvarez, Los intrusos. (Sí, también son muchos, y hay más,  pero es que cada año me gusta más lo que escriben los periodistas.)

 

Reincidente. Leonardo Padura (de forma intermitente), Andrea Camilleri (inagotable).

 

Recuperación. Sándor Márai, Irene Némirovsky


Originalidad. Hernán Díaz, Fortuna.


Sugerente. Alejandro  Zambra, Literatura infantil.


Duro de leer. Laura Bates, Los hombres que odian a las mujeres

 

Tochos del año. Liudmila Ulítskaya, Una carpa bajo el cielo;  Ignacio Martínez de Pisón, Castillos de fuego; Rafael Chirbes, Diarios. A ratos perdidos 5 y 6.

 

Abandonados. Tove Ditlevsen, Las caras; Mike Davis, Ciudad de cuarzo (seguramente un gran texto, pero muy difícil de seguir); Lajos Zilahy, El ángel del odio.

 

No comentados en el blog. Elizabeth Duval, Melancolía; Daniel Woodrell, Bajo la dura luz; Nick Hornby, El estado de la unión; Azahara Palomeque, Vivir peor que nuestros padres; Eva Baltasar, Mamut. (Las causas son muy variadas.)

 

Editoriales más “trabajadas”. Sajalín, Anagrama, Arpa, Capitán Swing, Libros del KO, Automática, Random House, Tusquets, Salamandra.

 

jueves, 21 de diciembre de 2023

Buen descubrimiento


Al fin leo un libro de este autor. He tenido muchas veces en las librerías sus libros en las manos y no me había decidido hasta hace poco a comprar alguno. Craso error. No solo escribe muy bien, por cierto en francés en el original, sino que destila una mala baba impresionante, al menos en este libro. No me extraña pues en los años sesenta decidió exiliarse, primero en Londres y en 1968 en París, ya que sus obras de teatro, premiadas con el Lope de Vega, no pudieron estrenarse al ser prohibidas por la censura.

En este libro cuenta la historia de “el chico”, “el joven” o “el arrodillado”, varias de las formas con las que se refiere al protagonista ya que no tiene nombre. Casado y con un hijo, trabaja en la mina en el norte de España, como hizo su padre ya fallecido, y con 23 años decide marcharse hacia el sur buscando nuevos horizontes  y una mejor calidad de vida.

A partir de ahí Gómez Arcos nos va mostrando una realidad laboral terrible. Tiene múltiples trabajos que van desde un restaurante en la costa (en un lugar que recuerda a Benidorm) a temporero o trabajador en la construcción en Andalucía, para continuar de guardaespaldas y segurata de discoteca en Madrid hasta terminar de mendigo en el Paseo de Recoletos. Trabajos todos mal pagados (de hecho en el restaurante le pagaban cada día), sin contrato ni alta en la Seguridad Social. Por ello va viviendo a salto de mata, durmiendo a veces en la calle o en una pensión gracias a una de las pocas personas positivas que encuentra en su recorrido.

El libro se inicia con él pidiendo limosna arrodillado en la calle y poco a poco el narrador va volviendo de vez en cuando hacia atrás y alternando con el relato de su historia anterior.

El autor arremete contra la situación del país. Así, por ejemplo, este fragmento sobre los padres del protagonista:

“Piensa en su padre fallecido para enriquecer a un patrono. Lo único que consiguió en la vida fue morir de silicosis. Para realizarse, la ventura de los jefes necesita el menoscabo de los subalternos.

Piensa en su madre. Boda, embarazo, viudedad precoz, pensión mínima, matarse limpiando casas para llegar a fin de mes; ésa es toda su historia, toda su gloria”. (p. 260)

También hace una crítica despiadada a la religión con ese Papa, ciego y antes encargado de un burdel, que crea una iglesia en El Olivar del Gólgota (trasunto claro de El Palmar) o con la referencia a “ese miedica polaco” como se refiere a Juan Pablo II; de la aristocracia a través de la Marquesa de Almeida que apoya al primero; o de la prensa en el siguiente fragmento: “El gustito sexual de una puta asiática, que fornica fuera del matrimonio con un ministro, interesa mucho más a los periodistas que la miseria en la que viven millones de personas”. (p. 267)

Esta referencia a Isabel Preysler no es la única ni la peor ya que en la página anterior escribe:

“También es de oro esa historia de un ministro y una asiática, medio puta, medio musa, divorciada de un cantante y de un aristócrata (ambos multimillonarios) con quienes tuvo varios hijos para asegurarse sus buenas pensiones de manutención”. (p. 261)

En definitiva, un recorrido por un país en el que a un joven le cuesta bastante poder sobrevivir y le resulta imposible enviar algo de dinero a su familia que se queda en el norte. Una visión muy negativa de esa España de los ochenta en la que a lo largo de las 300 páginas que tiene el libro no se ven apenas momentos ni personajes positivos. Un libro duro en el que se resaltan sobre todo las enormes desigualdades sociales.

Finalmente, me gustaría destacar la calidad de la escritura de Gómez Arcos.

 

Agustín Gómez Arcos, El arrodillado. Traducción Adoración Elvira Rodríguez.

 

 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

ANDAMIO. Lo mejor del año

 

Cuando se ven tantas películas y tantas series se hace muy difícil escoger aquellas que más han gustado. En este caso, además de este criterio he utilizado el de que fuesen de géneros y procedencias lo más variados posible. Creo que lo he conseguido. Hay desde la comedia al drama pasando por el thriller, hay juicios y documentales de deportes arriesgados: Hay desde producciones estadounidenses a italianas, pasando por mexicanas, argentinas y francesas, entre otras. Creo que como se dice por aquí, me ha quedado “un bon variat”.

 

Películas

 

Modelo 77. Producción española con dirección de Alberto Rodríguez. Ha sido una sorpresa cuando la vi candidata en los premios Goya porque se me había pasado totalmente. Basada en hechos reales sucedidos en 1977 y 1978 en la cárcel Modelo de Barcelona. Funciona tanto como película de género, como thriller y como reflejo de todo un momento histórico. Muy interesante. Magnífica ambientación e interpretaciones. Una de las buenas películas españolas del año.


El alpinista. Producción estadounidense. Es un documental sobre el escalador canadiense Marc-André Leclerc, alguien que escala solo y sin ayuda de cuerdas ni ningún tipo de apoyo. Recuerda un poco el documental Free solo aunque este de Leclerc es más ambicioso y busca más la historia personal y los orígenes. Evidentemente, también hay muchas escenas de diferentes escaladas aunque él no se deja grabar o, mejor, no asciende para que lo graben porque, como afirma en la película, entonces no sería una ascensión en solitario. Hay imágenes muy impresionantes tanto de las montañas como de momentos de las escaladas en las que quien padezca de vértigo, como es mi caso, puede llegar a pasar un mal rato. Magnífico documental.


 Los reyes del mundo. Producción colombiana. Es difícil ver películas de esta procedencia y si llegan es porque, como en este caso, han estado presentes en algún festival europeo, el de San Sebastián en este caso, con el añadido de obtener la Concha de Oro. Cine social del bueno que narra la peripecia de un grupo de niños y jóvenes de la calle para llegar a un lugar en el que uno de ellos podrá recuperar una propiedad que habían devuelto a su abuela tras los acuerdos de paz. Impresionantes imágenes de las montañas de ese país e impresionante también, y dura, la historia de esos cinco chicos.


El baile de los 41. Una producción mexicana. En la época de Porfirio Díaz se produjo la detención de 41 homosexuales que tenían un club en el que se relacionaban con total libertad. De hecho eran 42 los miembros del club, pero parece ser que al que no detuvieron era yerno del propio Porfirio. La película narra la peripecia de este yerno, de cómo se casó con la hija del presidente y cómo se enamoró perdidamente de otro hombre. Muy bien contada y con una espléndida fotografía. Una película diferente.


El acusado. Una producción francesa sobre el tema de la violación. Una película realmente magnífica por  muchas razones, pero sobre todo porque expone muy bien los diferentes puntos de vista y lo hace sin ningún tipo de maniqueísmos. Tiene un guion construido al milímetro y unos discursos en el juicio que se siguen con total interés porque reflejan los diferentes puntos de vista con mucha claridad. Muy recomendable.

 

Series

  

El encargado. Serie argentina de 10 episodios de 30 minutos. Muy divertida y tocando algunos temas interesantes y con un protagonista, Guillermo Francella, que crea un verdadero personaje en ese conserje que es capaz de lo mejor y de lo peor. Variadas situaciones que recogen muy bien historias que pueden suceder. Creo que puede haber otra temporada.

Disney+

 

Happy Valley. Tercera y última temporada de esta magnífica serie británica. Tiene 6 episodios de casi una hora. Sigue la línea de las anteriores temporadas con el protagonismo absoluto de la sargento de policía de la que la actriz Sarah Lancashire hace una verdadera creación. Al igual que en las temporadas anteriores se alterna el interés de lo policial con lo humano, siendo esto mucho más importante. Han tardado varios años en hacer esta temporada final y es una pena que se termine.

Movistar

 

The architect. Miniserie noruega de 4 episodios de 20 minutos. Una demostración de cómo en poco tiempo se pueden contar bastantes cosas y todas interesantes. Una mezcla o combinación de Black Mirror, por lo distópico,  y Ken Loach, por la crítica social. Merece la pena.

Filmin

 

El cuerpo en llamas. Serie española de 8 episodios de 50 minutos. Basada en el llamado Caso de la Guàrdia Urbana, reconstruye desde la ficción lo sucedido. Un guion realmente magnífico que va mostrando, yendo hacia atrás y hacia adelante, los hechos, y unas interpretaciones muy buenas en las que destaca la protagonista Úrsula Corberó, hacen que sea una de las grandes series del año, al nivel de cualquiera de true crime de las que se hacen en Estados Unidos. Además, es muy adictiva. Altamente recomendable. (En mi caso contaba con la ventaja de que apenas sabía nada del tema).

Es interesante la sensación que queda sobre cómo están algunos cuerpos policiales (algo que se piensa pero que aquí se puede comprobar).

Netflix

 

Las gotas de Dios. Miniserie francesa de 8 episodios de 55 minutos. Basada en un manga, tiene un tema muy original como es el de que para quedarse con una herencia dos jóvenes tienen que participar en un concurso basado en el mundo del vino. Aunque no soy precisamente aficionado a ese mundo, incluso siento un cierto rechazo por él y la mucha tontería que lo rodea, la serie me ha encantado y estaba deseando ver el capítulo siguiente. Está muy bien hecha y tiene una buena creación de personajes que, además, están bien interpretados. Una de las buenas series del año.

Apple tv+

 

Las buenas madres. Miniserie italiana de 6 episodios de 55 minutos. Basada en hechos reales. Es un magnífico retrato de cómo funcionan las familias de la mafia calabresa y del papel de la mujer en ellas. Una fiscal logró que alguna mujer aceptase dar información y convertirse en testigo protegido. Tenían hijos (de ahí el título de la serie) lo que supuso importantes problemas. Muy buena serie, muy interesante y de gran intensidad emocional.

Disney+

 

Seduced: Inside NXIVM cult. Miniserie estadounidense de 4 episodios de una hora. Trata de la experiencia de India Oxenberg, hija de una actriz de Hollywood y nieta de una noble serbia, en la secta NXIVM. A lo largo de los cuatro capítulos, y utilizando como base entrevistas con India, vamos conociendo cómo logran adeptos y qué pasa luego con ellos y, sobre todo, con ellas. Hay también muchas imágenes de sesiones de la secta grabadas por miembros de la misma. Tiene la estructura típica de las series documentales que se hacen en ese país y, por lo tanto, vamos descubriendo todo paso a paso y deseando llegar al siguiente episodio. Muy interesante.

Starz

 

martes, 19 de diciembre de 2023

Mis libros del año



 

Como todos estos libros están ya comentados en  el blog, aquí solo quisiera dejar un par de ideas para luego entrar en otra forma de relacionar las lecturas.

Lo primero es que estos son los libros que por alguna razón más me han gustado sin ser, seguramente, los mejores. Unos por el impacto emocional como son los de Oeste y Ardone; otros porque están entre mis escritores preferidos como pueden ser los de Ulítskaya, Vuillard y Aldekoa; también porque me han hecho pensar y replantearme cosas como el de D’Eramo; el de Dada porque me ha llevado a conocer unas realidades que desconocía totalmente; o, simplemente, por cómo me lo he pasado leyéndolo y por lo bien que está escrito como el de Ryan; finalmente, dos por el impacto que me han causado como los de Dagerman y Armstrong.

Sea por lo que fuere, de entre los más de cien libros que he leído este año estos son los que me parece que representan mejor mis gustos, motivaciones e intereses literarios, los que más me han emocionado y, en definitiva, con los que mejor lo he pasado.

Lo segundo sería insistir en que hay muchos más con los que he disfrutado y alguno con el que he aprendido mucho, pero a la hora de elegir al final hay que eliminar. Este año, eso sí, veo que me ha salido más ficción.

A continuación quiero repetir la experiencia del año pasado con una relación desordenada de algunos libros y/o autores atendiendo a diferentes criterios.


Autor del año. Donal Ryan.

 

Descubrimientos. Mariana Travacio, Miguel Ángel Oeste, Viola Ardone, Amor Towles, Eva Baltasar, Núria Bendicho, Delphine de Vigan. (Sí, son muchos, pero ha sido un buen año.)

 

Periodismo. Leila Guerriero,  Los suicidas del fin del mundo, (al fin reeditado): Emmanuel Carrère, V13 Crónica judicial; Ander Izagirre Potosí; Carlos Dada, Los pliegues de la cintura; Patrick  Radden Keefe, Maleantes; Carlos Manuel Álvarez, Los intrusos. (Sí, también son muchos, y hay más,  pero es que cada año me gusta más lo que escriben los periodistas.)

 

Reincidente. Leonardo Padura (de forma intermitente), Andrea Camilleri (inagotable).

 

Recuperación. Sándor Márai, Irene Némirovsky.


Originalidad. Hernán Díaz, Fortuna.


Sugerente. Alejandro  Zambra, Literatura infantil.


Duro de leer. Laura Bates, Los hombres que odian a las mujeres.

 

Tochos del año. Liudmila Ulítskaya, Una carpa bajo el cielo;  Ignacio Martínez de Pisón, Castillos de fuego; Rafael Chirbes, Diarios. A ratos perdidos 5 y 6.

 

Abandonados. Tove Ditlevsen, Las caras; Mike Davis, Ciudad de cuarzo (seguramente un gran texto, pero muy difícil de seguir); Lajos Zilahy, El ángel del odio.

 

No comentados en el blog. Elizabeth Duval, Melancolía; Daniel Woodrell, Bajo la dura luz; Nick Hornby, El estado de la unión; Azahara Palomeque, Vivir peor que nuestros padres; Eva Baltasar, Mamut. (Las causas son muy variadas.)

 

 

 

lunes, 18 de diciembre de 2023

ANDAMIO

 

Una buena media en las películas con muy variadas temáticas y un documental impactante. Lo mismo pasa con las series.

Un buen final de año.

 

Películas

 

Nyad. Producción estadounidense. Cuenta la historia de una periodista deportiva que practicaba también las maratones de natación y que en 2013, a los 64 años, cruzó desde Cuba a Florida, y sin jaula para los tiburones, en 52 horas, siendo la primera mujer que hacía una hazaña así. Mezcla de vez en cuando imágenes reales. Muy entretenida y bien interpretada. (Eso sí, muy americana).

 

Última noche en Milán. Producción italiana. Es un thriller bastante bien construido en el que se muestran las malas condiciones económicas de la policía y su corrupción. Tiene un buen final. Muy entretenida. 

 

El juicio. Película documental de coproducción argentina con varios países. Recoge en tres horas las 530 que duró el juicio a la Junta militar que dio el golpe en 1976 y gobernó el país con una inmensa represión. Están muy bien escogidas las diferentes intervenciones porque además de a los testigos vemos actuar a los fiscales y, para mí casi lo más interesante, a los defensores. Es dura de ver en algunos momentos, pero muy útil para darse cuenta de hasta dónde puede llegar el ser humano.

 

Todas somos Jane. Producción estadounidense. Recrea el trabajo de un colectivo feminista, llamado Jane, que existió realmente y se dedicaba entre otras cosas a facilitar el aborto de las mujeres. Un buen guion y unas buenas interpretaciones. Interesante película.

 

Series

 

Secuestro en el aire. Serie estadounidense de 7 episodios de 45 a 50 minutos. Como avisa el título la mayor parte se desarrolla en el interior de un avión, peor está muy bien dosificada la información y la acción y mantiene la atención. Muy entretenida y con buenos giros de guion.

Apple +

 

La Mesías. Serie española de 7 episodios de más de una hora. “Los Javis”, como así se los suele mencionar, son los creadores y directores de esta serie que es una de las mejores que se han podido ver este año. Una historia, con la religión como fondo siempre y al mismo tiempo como protagonista, en la que se cuentan los avatares de una familia a lo largo de tres periodos de su vida. Tiene un guion realmente magnífico y unas interpretaciones que llaman la atención por las actuaciones de actores y actrices en los tres momentos de la narración. Quizá le pondría el pero de una cierta morosidad en algunos tramos de los últimos capítulos, pero no resta para una valoración final como la que he hecho antes.

Movistar

 

El abogado del Lincoln. Segunda temporada de esta serie estadounidense con 10 episodios de 45 minutos. Sigue, lógicamente, basada en las novelas de M. Connelly  y, como la primera, resulta muy entretenida. Una trama bien construida y escenas de juicio que tanto me gustan.

Netflix

 

Yellowstone. Quinta temporada de esta serie estadounidense con 8 episodios de 50 minutos. Siguen los problemas de los Dutton. Mucho caballo y espléndidos paisajes. Ambas cosas no suelen verse en las series. Muy entretenida y, eso sí, bastante trumpista en algunos momentos.

Sky Showtime.

 

Codename Annika. Serie finlandesa de 6 episodios de 45 minutos. Thriller sobre el blanqueo de dinero a través de las subastas de obras de arte. Un guion bastante bien urdido y buenas interpretaciones. Entretenida.

Sky Showtime.

 

Chivalry. Producción británica de 6 capítulos de 25 minutos. Comedia que se desarrolla dentro del mundo del cine de Hollywood. Los creadores son a la vez actores y productores (él es Steve Coogan). Un toque feminista. Entretenida.

Filmin

 

Darkness. Tercera y última temporada de esta serie danesa con 8 episodios de 45 minutos. Sigue en la misma línea de thriller un tanto especial porque da mucha importancia a las situaciones de los personajes y algo menos a la trama policiaca. Una fotografía que es seña de identidad y buenas interpretaciones hacen que se trate de una buena e interesante serie.

Filmin