viernes, 13 de diciembre de 2024

Curioso ensayo

 


Solo conozco al autor de este combativo y necesario librito por sus intervenciones en la tertulia de los dibujantes gráficos que hay en el programa de la SER A vivir que son dos días que dirige Javier del Pino. Sé que tiene multitud de publicaciones y trabajos, pero están fuera de la órbita en la que me muevo en las lecturas. Eso sí, siempre presto atención a sus intervenciones porque suelen ser sintéticas pero cargadas de buen contenido y también en la misma línea combativa del texto que ahora comento.

Entrialgo define el malismo “como el mecanismo propagandístico que consiste en la ostentación pública de acciones o deseos reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial”. (p. 16)

Para estudiarlo de forma sistemática ha dividido el libro en 17 capítulos cuyo título expresa perfectamente su contenido. Algunos ejemplos: 

La Agenda 2030. Un montón de buenos propósitos que suscita odio.

Comunicación comercial malista. cómo vender servicios y productos sin dejar de insultar a tu posible clientela.

Del “que te vote Txapote” al “me gusta la fruta”. Comunicación política malista 

Las redes del malismo telemático. Troles, bots, influencers andorranos y agencias de reputación.

Cristianismo malista. La decadencia de las religiones del amor y el auge de las carismáticas.

Como se puede apreciar toca los temas clave y no se arredra para arremeter contra quien sea por alto que sea su cargo y su influencia social y mediática.

El libro, además, está muy bien escrito, muy trabajado y con ejemplos que explican perfectamente las ideas que expresa el autor. Desde luego a mí me ha descubierto bastantes cosas que o no sabía o no había caído en la cuenta. Especialmente me ha llamado la atención el último capítulo, especie de traca final, que dedica a la religión. Como ateo y anticlerical militante he encontrado más motivos aún para permanecer en ello.

El libro se cierra con un fragmento que me gustaría comentar brevemente:

“Este opúsculo que aquí finaliza no plantea soluciones claras ni proporciona moraleja concreta. Como casi siempre hacemos los humoristas, solo recoge indicios, conecta evidencias y señala un síntoma. Uno preocupante, eso sí. Pero reconoce su incapacidad para diagnosticar la posible afección social que lo produce y proponer un tratamiento que pudiera combatir a la que parece que se nos viene encima.” (p. 142)

Esta ausencia de soluciones, lógica por otra parte dado el objetivo del libro, es algo que vengo observando y comentando en la inmensa mayoría de los libros que leo sobre temas sociales y políticos. Sus autores son capaces de ver cuáles son los problemas, pero les cuesta mucho encontrar posibles formas de combatirlos. Solo en algún caso he visto algún intento de aportar alguna idea en este sentido, pero es algo muy minoritario.

En fin, un libro pequeño en tamaño, solo tiene 142 páginas, pero grande en contenido. Una lectura muy recomendable aunque también resulte algo desmoralizante.

Hay una buena reseña de Alejandro López Menacho en lareplica.es que titula 210 razones para leer Malismo”.

 

Mauro Entrialgo, Malismo. La ostentación del mal como propaganda.

 

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Sobre el movimiento zapatista

 

Este libro obtuvo este año el 5º premio Anagrama de Crónica/Fundación Giangiacomo Feltrinelli otorgado por un jurado en el que entre otros estaban Leila Guerriero y Martín Caparrós, es decir, que tiene que tratarse de un buen libro.

Para ser una crónica, el texto es bastante extenso pues tiene nada menos que 367 páginas, pero es que es algo más. Está dividido en cinco capítulos aunque son tres los que ocupan la mayor parte del espacio.

En el primero, lo más importante es una larga y muy interesante entrevista con Ismael Zambada, “el más antiguo jefe de la mafia en México”, realizada en 2021. También inicia las informaciones sobre el movimiento zapatista y los preparativos para el viaje del barco La Montaña que va a atravesar el Atlántico hacia Europa para dar a conocer allí el mensaje del movimiento, viaje en el que les va a acompañar el autor del libro.

El segundo está centrado fundamentalmente en entrevistas con diferentes subcomandantes zapatistas que van explicando las diferentes fases por las que ha pasado su lucha y las condiciones en las que se desarrolla la vida en los territorios que controlan.

En la tercera, la más extensa, Osorno cuenta no tanto la travesía, que daría para poco, sino las conversaciones que va teniendo con los diferentes miembros del movimiento que van en el barco, con el capitán, un alemán, y otros miembros de la tripulación (alemanes en su mayoría) y algunos acompañantes como, por ejemplo, una cinefotógrafa uruguaya. De los extractos que Osorno reproduce de estas conversaciones se obtiene una visión bastante completa de cómo funciona el territorio controlado por los zapatistas y también de las motivaciones que llevaron a muchos a adherirse al movimiento.

Por lo dicho hasta ahora ya se puede apreciar el interés de esta crónica que está, además, muy bien escrita.

No obstante, me he encontrado con algunas cosas que me han dificultado en algún momento la comprensión del texto. Así, a veces hay algo de lío con las fechas y también con los cambios dentro del movimiento zapatista. Creo que supone tener algunos conocimientos previos de lo sucedido en México en los últimos treinta años para poder comprender bien todo lo que se narra. Por último, desde otro punto de vista, a veces resulta algo reiterativo lo que se reproduce de lo que cuentan los pasajeros zapatistas.

En cualquier caso, estos son pequeños detalles que no ensombrecen, ni mucho menos, el valor de un texto que enseña mucho y que prueba la importancia de la colectividad a la hora de lograr mejoras sociales.

En definitiva, un libro muy recomendable.

Por cierto, hay que agradecer a la editorial Anagrama esta colección en la que está publicando libros fundamentales para los que disfrutamos del buen periodismo.

 

 

Diego Enrique Osorno, En la montaña

 

 

 

 

 

lunes, 9 de diciembre de 2024

Una novela escrita en la cárcel

 

Leo la segunda edición recientemente publicada. La primera se publicó en 2012 y me pasó desapercibida, algo raro teniendo en cuenta que siempre estoy atento a lo que edita Sajalín en esta gran colección que es Al margen.

No sé si, como dice Kurt Vonnegut, es “la mejor novela carcelaria norteamericana”, (frase reproducida por la editorial en la contraportada), porque he leído pocas, pero desde luego se trata de una magnífica novela de género. En este momento recuerdo haber leído la de Edward Bunker, también publicada en esta colección, que me pareció magnífica.

Braly pasó varios años de su vida en prisión y precisamente estando en una de ellas escribió este libro que se publicó en 1967. Parece ser que tuvo que acabarlo a escondidas porque amenazaron con revocarle la libertad condicional cuando descubrieron que la estaba escribiendo.

La novela, a lo largo de sus 419 páginas, va narrando las historias de un conjunto de personajes que son la mejor creación del autor. Presos que están encarcelados por delitos que van del abuso sexual de menores al tráfico de drogas, pasando por el robo de coches hasta por el asesino de su mujer. Algunos que tienen un buen nivel de instrucción y otros que  carecen de los mínimos.

En el reflejo de la vida en la cárcel Braly usa todos los tópicos del género: grupos que dominan, presos que son utilizados como objeto sexual, intento de fuga (realmente peculiar el que se organiza), presos que tienen buena relación entre ellos y que procuran ayudarse, carceleros de todo tipo aunque no predominan de los mejores, etc.

Creo que algo sorprendente del libro es lo bien escrito que está y la capacidad narrativa del autor. Todo esto teniendo en cuenta lo dura que fue su vida en la época de formación tal y como se cuenta en la solapa del libro.

En fin, una novela recomendable porque es de las que cuesta dejar de leer, trata temas que no son de los más conocidos y refleja comportamientos humanos en situaciones de máximo estrés.

 

Malcolm Braly, En el patio. Traducción Damià Alou.

 

 

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Desmontando errores

 
Hace ya quince años que me jubilé de la profesión de enseñante, la verdad es que, a pesar de tener un hijo en edad escolar durante todo este tiempo, me he desvinculado bastante de todos los temas teóricos que hacían referencia a la enseñanza. Sin embargo, de vez en cuando en twitter sí que he asistido, e incluso participado en alguna ocasión, en polémicas fomentadas por un grupo que desde la izquierda (o, como se suele decir, desde el rojipardismo) tiene unas posiciones que me parecen bastante fuera de la realidad. En este contexto me llamó la atención este librito por su sugerente título.

Sus autores han dividido el texto en seis apartados que esquemáticamente son: Nivel y exigencia, Esfuerzo y talento, Recursos y financiación, Segregación, Ideología y libertad y Política educativa.

Y dentro de cada uno de ellos van desmontando los errores (fakes) que circulan en diferentes lugares y desde diferentes posiciones políticas, sociales, culturales o mentales.

Reproduzco a continuación uno de cada uno de los apartados para dar una idea de por dónde va el libro:

 

"La reciente caída de los resultados educativos está causada por las últimas reformas legislativas.

Los resultados académicos dependen del esfuerzo y el talento individual.

La educación concertada es más eficiente que la educación pública.

Separar al alumnado por rendimiento académico mejora los resultados.

La escuela pública adoctrina y la privada promueve la libertad de pensamiento. 

En España existen diecisiete sistemas educativos diferentes".

 

Evidentemente, en un conjunto tan extenso de temas, y más sobre algo tan en cuestión siempre como es la educación, los hay que están más documentados por la existencia de trabajos de investigación, y otros que se basan más en la experiencia y el trabajo de los autores.

Reconozco que estoy básicamente de acuerdo con la inmensa mayoría de lo que se afirma en el libro. Un libro, por cierto, que hay que leer poco a poco porque, no siendo difícil el lenguaje y estando expuestos los temas con bastante claridad, puede resultar un tanto pesado si se le dedica mucho tiempo seguido.

Recomendable lectura para profesionales y personas interesadas en el tema, no tanto para el público en general.

 

Jesús Rogero y Daniel Turienzo, Educa Fakes. 50 mentiras y medias verdades sobre la educación española.

 

martes, 3 de diciembre de 2024

ANDAMIO

 

En esta entrada vuelve el buen cine con tres películas muy diferentes, pero muy interesantes las tres y un documental también digno de verse.

Presencia británica abrumadora entre las series, la mayoría muy entretenidas. Ahora bien, la mayor calidad la ponen las dos series españolas.

En cualquier caso se trata de un magnífico conjunto de materiales.

 

Películas

 

Las sombras del poder. Producción británica. Trata un tema interesante como es la Palestina de los años treinta sobre todo con el enfrentamiento entre la policía británica y el Irgun y la Hagana judíos. El problema es que el guion y la realización, con una producción bastante escasa de fondos, son manifiestamente mejorables. Buenas imágenes de archivo, eso sí.

 

Jurado Nº 2. Producción estadounidense dirigida por Clint Easwood. Es una película con un juicio en el que uno de los jurados está implicado en el crimen. Muy en la línea del cine de este gran director: muy bien ambientada y contada, con el ritmo adecuado y el suspense justo.

 

Compra ahora: La conspiración consumista. Documental de producción británica sobre cómo consumimos y en qué cantidades. Dan cifras que parecen realmente increíbles. Participan extrabajadores de alto nivel de empresas como Amazon o Adidas dando una serie de interesantes informaciones sobre cómo se hacen las cosas. El problema es que las posibles soluciones que se aportan no resuelven ni de lejos problemas que, como por ejemplo el de los residuos, están llegando a puntos que parecen de no retorno. Es una llamada de atención que, desgraciadamente, no servirá para nada.

 

 

Hammarskjöld. Lucha por la paz. Producción sueca centrada en la figura del que fuera Secretario General de la ONU y premio Nobel de la Paz otorgado póstumamente en 1962. Aunque también trata aspectos de su vida personal, el tema principal es su papel como Secretario general sobre todo en los momentos del conflicto belga tras la independencia. Es muy interesante y está bastante bien planteado el tema. Merece la pena.

 

Series

 

Querer. Miniserie española de 4 episodios de 50 minutos. Con el tema de los abusos sexuales y la violencia de género construyen una magnífica serie basada en un gran guion y unas interpretaciones que te dejan sin respiración en algunos momentos. Otra serie española que estará entre lo mejor visto del año.

Movistar +

 

Showtrial, ¿accidente o asesinato. Miniserie británica de 5 episodios de 55 minutos. Un buen guion y también unas buenas interpretaciones. Un policiaco con juicio bastante entretenido.

Movistar +

 

Shetland. Segunda temporada de esta serie británica con 6 episodios de una hora. A diferencia de la primera temporada, en esta todos los episodios se refieren al mismo caso. Está basada en los personajes de unas novelas, pero no sigue sus historias. Muy entretenida y con esas islas y esos paisajes como magnífico telón de fondo. Es curiosos que el policía protagonista se llame Jimmy Pérez.

Filmin

 

Yo, adicto. Miniserie española de 6 episodios de 45 minutos. No se me ocurre una expresión mejor que: impresionante. El creador, Javier Giner,  cuenta su historia con una crudeza y una sinceridad pocas veces vista en televisión y la interpretación de Oriol Pla es tan redonda e impactante que también es difícil ver algo así. Una de las series del año sin ninguna duda y, seguramente, una de las más impactantes que se puedan ver en mucho tiempo.

Disney +

 

Ambición y mentiras. Serie británica de 6 episodios de 45 minutos. Un drama que trata varios temas interesantes, con un guion que no está mal, aunque a veces resulte algo confuso, y una buena realización. Me ha gustado más de lo que esperaba por lo visto en las críticas. El final queda abierto para otra temporada que, según parece, no habrá.

Movistar +

 

Red eye. Miniserie británica de 6 episodios de 45 minutos. Un thriller de espías que tiene la particularidad de que en su mayor parte se desarrolla en un avión. El guion está bastante bien construido y la serie mantiene la tensión y la atención del espectador. Bastante entretenida.

Max

 

Disclaimer. Serie británica de 7 episodios de 45 minutos. Creada y dirigida por Alfonso Cuarón basada en una novela. Ha tenido muy malas críticas, pero buena aceptación del público. A mí me parece una serie que se sale un poco de lo habitual y busca una estructura algo diferente para contar la historia. Quizá sobran algunas voces en off, pero es un detalle mínimo. Interesante y entretenida.

Apple tv+

 

La torre. Miniserie británica de 4 episodios de 45 minutos. Tercera temporada con un caso independiente de las otras dos y también basado en una novela. Un policiaco típico británico. Buen guion y buena realización. Muy entretenida.

Max y Movistar+

lunes, 2 de diciembre de 2024

Sobre relaciones familiares

 

Es la cuarta vez que aparece en el blog este escritor. Dos con muy buen comentario y otra con uno más regular. El primero es de 2012 y el último de 2023. Este que comento es de 2020, pero por alguna razón lo he leído después de otro posterior. Seguramente no me llamó la atención el tema que trataba según la contraportada.

La verdad es que tiene mucho mérito este libro. Con solo cinco personajes, de los cuales son tres los protagonistas, y una anécdota muy básica, Martínez de Pisón es capaz de escribir 373 páginas y mantener bastante bien el interés del lector.

La novela transcurre en los años finales de los noventa y son una madre y su hijo junto con una amiga de la madre los protagonistas. Están reformando un camping en Tarragona cerca de la central nuclear de Vandellós y  lo que narra la novela son las relaciones que se establecen entre ellos junto con una novia que tiene el hijo y, en un momento determinado, con un hermano del padre. Este murió en 1977 en un accidente de coche cuando se dirigían a Portugal para abortar precisamente de este hijo.

La novela está bien construida y escrita, algo que es habitual en este autor. Se lee bien y deja un buen recuerdo aunque no se trate desde luego de la mejor del autor. Ahora bien, se agradece en un año que no está siendo demasiado bueno para mis lecturas de ficción.

 

Ignacio Martínez de Pisón, Fin de temporada

 

jueves, 28 de noviembre de 2024

Viajando al centro del Imperio

 

Vilas ha escrito un libro difícilmente clasificable. No es un libro de viajes en sentido estricto, no es desde luego un manual para uso del turista, no es un conjunto de opiniones personales, no es un recorrido por la historia de los lugares que visita ni por sus monumentos más significativos. No, no es nada de eso, pero, al mismo tiempo, hay algo de cada uno de esos aspectos que aparece en algún momento en el libro.

Vilas es un enamorado de ese país (obviamente, esa América del título no es otro que los Estados Unidos de América), en la medida, además, en que, como manifiesta muy al principio, tiene un cierto rechazo o, si se quiere, una cierta desafección a su país de nacimiento, algo en lo que coincido plenamente y firmo el fragmento tan duro que le dedica. Una situación que le lleva a afirmar lo siguiente:

“No se trata de cambiar de país, sino de descansar de todos los países, de todas las naciones. Y hacerlo por envejecimiento propio, no por inquina ni por ideología ni por rigores intelectuales, sino por agotamiento”. (p. 28)

En el libro recoge momentos de sus visitas entre los años 2104 y 2019 en los primeros capítulos y lo cierra con las más recientes de 2022 y 2023. En ellas estuvo desde Iowa hasta Nueva Orleans o desde Nueva York hasta Misuri, pasando por Las Vegas o Houston; más de veinte lugares entre los que están la gran mayoría de los más significativos del país.

Tiene Vilas especial fijación por los hoteles, que menciona a menudo y por los restaurantes, que también menciona (esta sería la parte más “turística” de la que hablaba antes), pero a lo que dedica más espacio es a personajes y/o temas que tengan que ver con el lugar que visita. Así, hay largos párrafos dedicados a: Los Simpson, Bob Dylan, la cultura pop, Neruda, los hermanos Dalton, Lou Reed, la Coca-Cola, Prince, David Bowie y un largo etcétera. Si a eso le añadimos algunas reflexiones personales más o menos profundas, tenemos ya el contenido de un libro que ofrece buenos e interesantes momentos junto a otros bastante intrascendentes. Un libro que me parece muy irregular y que, además, se cierra con un total cambio de estilo al tratar sus dos viajes más recientes en lo que emplea un peculiar sentido del humor.

En fin, un libro que se deja leer, pero que aporta poco para el conocimiento de ese país y, eso sí, bastante para el conocimiento de su autor que, me temo, es algo que no me interesa especialmente.

Hay una reseña muy favorable y elogiosa de Edurne Portela en lamarea.com

 

Manuel Vilas, América.

 

 

 

lunes, 25 de noviembre de 2024

Una visión de la conquista de América

 

Desde que en 2015 leí su libro sobre Buffalo Bill, no he dejado de leer ninguno de los que ha venido publicando la editorial Tusquets. Todos me han parecido muy recomendables porque al interés de los diferentes y muy variados temas que tratan se une la magnífica escritura del autor y, algo importante para mí, el hecho de que es capaz de contar historias relevantes en menos de 200 páginas.

Este que ahora comento se sale de esa tónica ya que tiene 367 páginas. El libro es muy anterior, fue publicado en 2009, al resto de los traducidos hasta ahora y me parece un libro bastante irregular y algo confuso y aburrido a veces, aunque tiene también una magnífica escritura que compensa algunos de sus defectos,

El libro se centra en los años 30 del siglo XVI y en la conquista del imperio inca por parte de Francisco Pizarro y varios de sus hermanos (Hernando sobre todo), así como de Diego de Almagro. Tiene muy buen inicio y también un gran final, pero hay muchas páginas en medio que, como decía antes, resultan algo confusas tanto espacial como cronológicamente.

Vuillard es un magnífico narrador que utiliza además un lenguaje muy literario que hace que el lector disfrute de la mera lectura, pero yo estoy acostumbrado a obtener algo más de sus libros y, desde luego, a no aburrirme nunca.

La visión que ofrece de esos conquistadores no es precisamente la que se ha vendido en España durante mucho tiempo que, por cierto, ahora está volviendo con fuerza. Vuillard reconoce su esfuerzo, describe las penalidades de todo tipo por las que tuvieron que pasar y, al mismo tiempo, el impulso constante que les llevó hacia adelante a pesar de ellas, claro que la compensación, el oro, también era un buen acicate.

Un par de fragmentos como ejemplo de esa visión:

“Los conquistadores en materia de derechos, eran evidentemente muy bastos. Un espadazo era suficiente para romper un acuerdo. Los notarios no abundaban tanto como los asesinos, y los pupitres eran menos sólidos que las láminas de acero. La sangre borraba la tinta. La evidencia de una ganancia difuminaba las promesas”. (p. 199)

“Contra los indígenas todo estaba permitido. Sodomía, violación de  mujeres, de niños, canibalismo, poligamia.

(…)

Pizarro violó a una esposa del Inca que tenía prisionera. Después de haberla violado, la quemaron”. (p. 347 y 348)

Un fallo del libro en mi opinión es que no se mencionan las fuentes que ha utilizado para un texto que trata de sucesos históricos. En algún momento sí hace alusión a un par de cronistas, pero me parece insuficiente para un libro tan voluminoso en el que hay descripciones muy concretas como, por ejemplo, la batalla de Las Salinas entre las tropas de Pizarro y de Almagro por el dominio de Cuzco.

En definitiva, un libro interesante y muy bien escrito aunque para mí está por debajo del resto de los traducidos hasta ahora. Creo que puede ser significativo el hecho de que se haya priorizado la publicación de los otros antes que la de este.

 

 

Éric Vuillard, Conquistadores. Traducción Félix Terrones.

 

 

 

sábado, 16 de noviembre de 2024

Curioso reportaje

 

Leila Guerriero es una habitual en las páginas de este blog en los últimos años. Procuro leer todos los libros que publica, dos de ellos como editora, ya que se trata de una de las grandes periodistas en lengua castellana de la actualidad. Creo que ya está a la altura de su maestro, reconocido por ella misma, Martín Caparrós quien, por supuesto, es otra presencia habitual en el blog.

En este caso se trata de un reportaje sobre la presencia de Capote en los primeros años sesenta del pasado siglo en la Costa Brava, en Palamós más en concreto, donde escribió una parte de su famosa A sangre fría. Guerriero se embarca en esta historia tras la escritura de La llamada, una obra que le costó tiempo y esfuerzo psicológico. Lo comento porque, de alguna manera, se trataba de hace un reportaje menos emocional, más sencillo.

El libro tiene apenas 132 páginas en la colección de bolsillo de la editorial Anagrama. Es decir, se trata de un texto breve.

El libro se inicia con las primeras pesquisas de la autora a la búsqueda de los lugares por los que pasó Capote para lo que se entrevista con diferentes habitantes del lugar que o bien vivían en la época o recuerdan que alguien les contó alguna cosa. Estos inicios son interesantes y se ve la forma de trabajo de Guerriero, pero el problema es que todo este trabajo ocupa demasiado espacio en el libro. De hecho, la propia autora llega a decir, creo que con gran acierto, lo siguiente:

“¿Qué importa si compraba diarios en la Cervantes, si iba a buscar pasteles a la Samso o a Collboni? Compraba diarios, compraba pasteles, da igual dónde lo hiciera. Nada de esto explica cómo era Capote mientras estuvo aquí. A lo mejor me empeño en seguir pistas de una estupidez escalofriante por una deformación profesional: la necesidad de enmendar alguna cosa. O por comprobar hasta dónde ha llegado el daño. Los periodistas vivimos de la memoria ajena.”. (p. 101-102)

Lo que pasa es que ese empeño se lo traslada al lector y por ahí el texto pierde interés y se hace algo reiterativo. Sin embargo, en la parte final recobra el interés pues se centra en cómo terminó el libro Capote y en alguno de sus escritos posteriores; todo esto resulta muy útil para conocer la personalidad del escritor.

En fin, no es uno de los grandes reportajes de la autora, pero se lee con gusto como siempre por lo bien que está escrito.

 

Leila Guerriero, La dificultad del fantasma. Truman Capote en la costa Brava.

 

lunes, 11 de noviembre de 2024

Releyendo

 

Pensaba que era mi primera relectura y buscando mi comentario anterior en el blog veo que se trata de la segunda. De alguna manera esto quiere decir que el tema me interesa y me retrotrae a los viajes, desgraciadamente abandonados hace ya tiempo, a la Argentina donde tantas horas pasé escuchando y discutiendo sobre temas que se tratan en el libro. A esta relectura he llegado sobre todo por lo que sobre el tema escribe Caparrós en sus memorias comentadas hace unos días en este blog.

Como sigo pensando lo mismo sobre el texto de Caparrós, reproduzco a continuación el comentario que hice en mayo de 2016.

Hace unos días volví a ver, creo que por cuarta vez, el documental Cazadores de utopías sobre la historia de los Montoneros y también vi por vez primera  el documental y docudrama Norma Arrostito, la Gaby. Es decir que estaba muy motivado con el tema, algo que me pasa de tanto en tanto, y recordé que había leído hace tiempo un libro de Caparrós en el que hacía una crítica bastante fuerte, y por momentos demoledora, de aquellos años. He vuelto a leerlo.

En el documental mencionado tiene Caparrós una breve intervención, pues en su día fue dirigente del movimiento de estudiantes de secundaria, lo que indica que, de alguna manera, es alguien medianamente representativo de la época. Además, es coautor de una monumental obra documental, La Voluntad, sobre los movimientos y los sucesos de los setenta.

El título de este libro parece tomado del inicio de una instancia oficial, pero a mí se me ocurre que también se podría asimilar a ese dicho tan castellano de que “cada palo que aguante su vela”.

Desde luego se trata de un texto comprometido al máximo, sin miedo a la polémica que seguro que se suscitó en su país en 2008 que es cuando se publicó,  que critica a tirios y troyanos ya sea su generación, la Iglesia, los militares o la sociedad argentina en su conjunto. Escribe sobre la tortura, la violencia, la inseguridad, la venganza (su ausencia), la caída, el sacrificio, los “mártires”, y un largo etcétera. Es una crítica que tiene muchos elementos de autocrítica, pero que en mi opinión, hay que ser argentino y tener una determinada edad para poder comentar, compartir o discutir. Yo tengo algunas opiniones formadas en mis muchas conversaciones a lo largo de los diferentes viajes que he hecho al país, pero no creo que sea este el lugar ni el momento de darlas.

El libro es verdaderamente muy sugerente. Está muy bien escrito, con un lenguaje muy adaptado a los diferentes contextos, con un acertado uso de la 1ª y la 3ª persona, con una mínima trama casi policiaca que simplemente le sirve de pretexto para introducir algunos temas y salir un poco del carácter casi ensayístico que tienen la mayor parte de los capítulos del libro.

A continuación dejo una serie de fragmentos ilustrativos de alguna de las cosas que acabo de comentar:

“Somos una manga de poetas, una banda de fracasados charlatanes. Nunca supimos hacer nada pero lo hemos dicho con tanta aplicación –y a veces, incluso, con alguna elegancia. De eso que no falte: nadie sabe revolcarse en la derrota con la elegancia de nosotros los argentinos.” (p. 18)

“_ Mirá, muy en  síntesis, te diría que es una generación que entregó todo, que dejó por el camino a su mejor gente pero ahora por fin puede hacer algo de lo que se propuso.” (p.21) (Esto lo dice un personaje que es ministro del gobierno peronista y antiguo militante montonero)

“Es humillante –y triste y fastidioso_ pensar que “los tiempos felices de mi vida” sucedieron cuando estaba embarcado en un error tremendo.” (p.92)

“Nuestro Espantoso Error fue Sobrestimar al Gran Pueblo Argentino Salud.” (p.140)

“Nuestra pretensión era patética: entregamos todo para salvar a millones de personas que no tenían el menor interés en que las salváramos.” (p.142)

“A los tibios, a los que nunca hicieron nada, a la gran masa estúpida, les resulta más fácil recordar una matanza, la maldad de los malos, el famoso genocidio, que pensar las complejidades de un enfrentamiento por el poder de definir el modelo social. Y a nosotros, a mediano plazo, empezó a convenirnos porque nos convirtió de equivocados en víctimas, de derrotados en víctimas – y no hay papel más generoso que el de víctimas, (…)” (p.177) (Esta me parece una de las frases más duras del libro, y seguramente de las que más polvareda levantaron en su día.)

“Los que murieron no fueron los mejores –ni los peores. Tuvieron menos suerte. Yo llegué unos pocos minutos después que la patota. ¿Habría sido mejor –yo, digo, mejor persona, mejor hombre- si hubiese llegado media hora antes y me hubiesen secuestrado, torturado, matado como a vos (se refiere a su esposa desaparecida), si te mataron, y a todos los demás? (p263)

Creo que con lo visto no hace falta recomendarlo explícitamente.

Dejo dos enlaces: la excelente reseña que se publicó en 2008 en Página 12 y que tiene por lo tanto el valor de estar hecha donde sucedió todo,  y la del escritor español David Pérez Vega. En ambas se explica muy bien el contenido del libro y en la primera se discuten algunas posiciones de Caparrós.


Martín Caparrós, A quien corresponda

 

domingo, 10 de noviembre de 2024

Gran periodismo

 

Este es el tercer libro que comento de este gran periodista estadounidense que une en sus trabajos la investigación exhaustiva a una enorme facilidad narrativa. En este libro de 471 páginas en formato grande dedica más de 50, con letra muy pequeña, a las notas en las que explica con gran minuciosidad de dónde salen las informaciones que aparecen en el texto principal.

El libro trata de las migraciones ilegales desde China a los Estados Unidos y está centrado en un par de casos que se produjeron en los primeros años noventa del siglo pasado. Keefe lo publicó en 2009 aunque se ha traducido después de hacerlo con otros trabajos suyos posteriores.

Estas migraciones las organizan “cabezas de serpiente” que es como se llaman los dirigentes de las organizaciones que se dedican a este tráfico ilegal de personas. En concreto, la principal protagonista de libro es la llamada “Hermana Ping” que desde su pequeño bazar en Chinatwon organizaba multitud de transportes. El que ocupa la mayor parte del texto es uno que partiendo de Tailandia iba hasta Mombasa en Kenya para terminar en las playas de Nueva York. Las condiciones del viaje de las más de trescientas personas eran realmente lamentables: Hacinados en las bodegas, sin baños ni retretes, con apenas alimentos, con un vaso de agua al día, etc. Y todo ello después de haber pagado una buena cantidad de dinero a los organizadores, un dinero por el que se quedaban endeudados por años.

Además de este viaje, Keefe muestra cómo funcionaban estas organizaciones de una forma bastante similar a la mafia. También los problemas con los que se encontraban los migrantes tras ser detenidos e intentar lograr asilo ya que muchos alegaban que huían de su país porque, ante la política del hijo único, les obligaban a abortar o les esterilizaban. Tras ser detenidos muchos pasaron varios años en la cárcel y Keefe muestra también las peripecias posteriores a su excarcelación.

Como decía al principio, el autor es un gran narrador y es capaz de emplear de forma muy acertada tanto el suspense como la tensión y la acción y, al mismo tiempo, de introducir agudas reflexiones sobre el significado de las migraciones y algunos aspectos de la política de su país para enfrentarse a ellas.

Por todo ello, se trata de un libro muy interesante que mantiene la atención del lector de forma permanente y, eso sí, algo difícil de seguir en algunos momentos por la cantidad de personajes con nombres complicados (como ayuda se ofrecen casi cuatro páginas con los nombres de todos los que aparecen en el texto).


Patrick Radden Keefe, Cabeza de serpiente. Una epopeya oscura en Chinatown. Traducción Eduardo Iriarte.

 

 

 

 

 

jueves, 7 de noviembre de 2024

Gran decepción

 

“Una novela preciosa”, J. Irving. “Fascinante”, J. Banville. “Amena y elegante”, J. Barnes. Estas expresiones, de tres escritores que conozco y he leído, están en la contraportada y fueron las que en su día me llevaron a comprar este libro de un autor que no conocía.

De Salter se habían traducido ya varias novelas con muy buenas críticas (algunas las reproduce la editorial en la solapa), pero llevaba veinte años sin publicar hasta la que ahora comento. De hecho la publicó en 2013 con casi ochenta años.

Tras todo esto tengo que decir que la novela ha sido un fiasco total. Varias veces he estado a punto de abandonarla, pero han sido precisamente los términos que utilizan escritores que me merecen respeto y cierta confianza los que me han llevado a leerla hasta el final sin que apenas haya mejorado mi opinión.

Seguramente ha sido un buen escritor - la novela no está mal escrita en varios momentos aunque sí deja bastante que desear en otros-, pero lo fundamental es que su contenido es difícilmente describible a partir de una historia que se desarrolla de una forma errática y sin que el lector sepa  hacia dónde quiere dirigirla el autor. Es una pena porque el protagonista, que empieza la novela participando en una batalla en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, se dedica luego a la edición de libros en una editorial de Nueva York, pero no se habla prácticamente de ese tema, lo que hubiera sido interesante, y sí de sus relaciones con diferentes mujeres a lo largo de cuarenta años sin que terminemos de saber muy bien por qué se acaban algunas de ellas. Además, hay de repente un capítulo en el que aparecen editores de Inglaterra, Alemania y Suecia sin que venga a cuento u otro en el que hay una fiesta en Virginia en la casa de una rica familia que tampoco.

En fin, no merece la pena insistir. No me ha gustado nada y siento haber dedicado tanto tiempo a sus 379 páginas. Eso sí, reconozco a la editorial el mérito de vender tan bien el libro. No es la primera vez que me pasa algo así, pero tampoco es algo muy habitual.

 

James Salter, Todo lo que hay. Traducción Eduardo Jordá

miércoles, 6 de noviembre de 2024

ANDAMIO

 

En unos momentos como los actuales lo mejor es ver series y películas y alejarse lo más posible de las noticias.

Tres películas muy diferentes, pero muy interesantes las tres. De las series destacar, una vez más, la española.

 

Películas

 

20 días en Mariúpol. Producción ucraniana. Es un documental que recoge el inicio de la guerra en esa ciudad entre finales de febrero y principios de marzo de 2022. Es muy dura de ver, quizá demasiado. En algún momento he tenido que cerrar los ojos. De todas formas, como documento es  realmente magnífico y por eso ha tenido bastantes premios. Ojalá se pudiera haber hecho algo así en Gaza. Muestra la guerra en toda su crudeza en lo que afecta sobre todo a los civiles.

Movistar +

 

Joan Baez: I am a Noise. Documental de producción estadounidense sobre la vida de la gran cantautora y activista. Hay una gran cantidad de imágenes de archivo que, a gente de mi edad, traerán multitud de recuerdos. Para colmo yo no solo escuchaba las canciones de Baez sino que, además, formaba parte de un grupo que cantaba folk americano. El documental tiene momentos muy emotivos y también descubre a una persona con graves problemas psicológicos y con una vida menos plácida que lo que yo creía. Hay bastantes conversaciones con la actual Baez y alguna breve intervención de otras personas de su círculo. Muy recomendable sobre todo para gente de mi edad que vivió la época grande de la autora.

 

Inshallah a boy. Coproducción jordana con varios países tanto europeos como del Golfo. Cine en la mejor tradición del cine realista de compromiso social. En este caso, sobre el papel asignado a las mujeres. Magnífico guion y magníficas interpretaciones. Muy recomendable.

 

Series

 

The capture. Segunda temporada de esta serie británica con 6 episodios de 55 minutos. Sigue en la misma línea de uso de la tecnología que la primera, pero ahora entra de lleno con la IA y tiene un aire bastante parecido al de la serie Black Mirror. En algún momento me ha costado algo seguirla, pero me parece una serie interesante a pesar del miedo que transmite un mundo como el que se plantea.

Movistar +

 

Un escándalo muy real. Miniserie británica de 3 episodios de 55 minutos, sobre la famosa entrevista con el príncipe Andrés sobre su relación con Epstein y su posible contacto sexual con una joven de 17 años. Trata el antes, el momento de la entrevista y sus repercusiones posteriores. Bien hecha y bastante interesante sobre todo por lo que tiene de clarificador sobre el papel de la monarquía en nuestras sociedades. Ojalá en nuestro país se pudiera hacer algo mínimamente parecido.

Movistar +

 

Rapa. Segunda y tercera temporadas de esta serie española con 12 episodios en total de 55 minutos. Buenos guiones, magníficas interpretaciones y espléndidos paisajes hacen de esta serie una de las buenas series españolas de este género de los thrillers sin nada que envidiar a lo mejor que hacen británicos y nórdicos. Muy recomendable.

Movistar +

 

Ferry. La serie. Serie belga (Flandes) de 8 episodios de 45 minutos. Curiosa serie de delincuentes del mundo de la droga. Personajes bien conseguidos y un guion que se mueve entre el mundo de esa delincuencia y el del amor y la amistad. Entretenida y original dentro de lo que cabe.

Netflix.

 

Mr. & Mrs. Smith. Serie estadounidense de 8 episodios de 45 minutos. A medio camino entre el thriller, la acción y la comedia romántica (¡vaya mezcla!). Resulta entretenida y con algunos giros que están bien pensados.

Prime Video

 

Lost Boys & Fairies. Miniserie británica de 3 episodios de una hora. La adopción de un niño por parte de una pareja gay tratada con mucha sensibilidad y algunos momentos de drama. Además, tiene varios números musicales ya que uno de los miembros de la pareja trabaja como drag queen. Merece la pena.

Filmin

 

Showtrial, ¿víctima o monstruo? Miniserie británica de 5 episodios de una hora. Típica serie de asesinato, abogados y juicio. Muy entretenida gracias a un guion bastante bien construido.

 

La pareja perfecta. Miniserie estadounidense de 6 episodios de 50 minutos. Más o menos en la misma línea de White Lotus, con un buen reparto y una trama bastante simple. Fácilmente olvidable.

Netflix

lunes, 4 de noviembre de 2024

Algo más que memorias

 









Me es muy difícil comentar este libro que a lo largo de sus 655 páginas me ha provocado todo tipo de sentimientos, emociones y reflexiones.

Caparrós, aunque fue un descubrimiento bastante tardío pues hasta 2016 no había leído nada suyo, se ha convertido en uno de los autores, si no el que más, que he leído desde entonces. De hecho entró en la sección del blog de Mis autores favoritos ya en 2018. Además, es el único al que he pedido que me dedique un libro (más arriba está la dedicatoria) en la Feria del Libro de Madrid a la que suelo desplazarme cada año en lo que ya es más que nada una tradición.

De lo anterior se puede deducir que soy un seguidor fiel e incondicional, algo que ha quedado fijado más aún tras la lectura de este libro que, por otra parte, espero que no sea ni mucho menos el último.

El libro es, tal y como titulo la entrada, algo más que unas memorias, pero también unas memorias. Yo creo que se puede dividir en tres partes según lo que predomine en cada una de ellas. En la primera, su infancia, juventud e inicios de su escritura, Caparrós nos cuenta sobre todo su vida y los años sesenta a través de la vida de sus padres. (Interesante esa visita en 1969 a Perón en Madrid). Hay momentos que parece una novela de aventuras, como ese paso a Francia por el monte al haber perdido el pasaporte. La segunda, la más extensa, se centra principalmente en su obra tanto de ficción como periodística, sin olvidar, claro está, los aspectos de su vida más relevantes entre los que sus relaciones afectivas ocupan siempre su lugar. En el tramo final aprovecha para dejar un conjunto de reflexiones sobre temas que van desde la literatura a la vejez. Además, va alternando capítulos en los que nos cuenta cómo va su enfermedad, cómo avanza y qué sensaciones le va provocando.

Leo lo que acabo de escribir y veo que me he dejado todo, que no he sido capaz de dejar constancia de la enorme riqueza que tiene este libro por su contenido, Pero también, y esto es fundamental en este autor, hay que mencionar su escritura, una de sus señas de identidad y algo por lo que me parece que tiene tantos seguidores y que tiene que ver, al menos en parte, con lo que afirma en el siguiente fragmento:

“Pero seguía escribiendo esas contratapas muy políticas -o por lo menos me lo parecían. Aunque, a menudo, tuvieran una mirada algo distinta: mi perdición, supongo, en esta vida, ha sido la búsqueda enconada de la “mirada algo distinta”” (p. 412)

Mirada y forma de expresarla me atrevería a añadir. Para completar este aspecto reproduzco otra frase del autor: “Por supuesto, antes que nada habría querido ser un buen escritor.” (p. 618) En la solapa la editorial reproduce algunas frases de otros escritores que confirman que lo es hasta el punto de que uno, Santiago Tejedor, afirma de forma muy acertada: “Caparrós es un género”; poco más se puede decir.

Todo el libro me ha resultado interesante, pero como siempre pasa hay algunos aspectos que me han llamado más la atención. Así, su planteamiento del voto con conocimiento, el nuevo prólogo hecho para La Voluntad con las fases sobre la militancia en los setenta (por cierto, un libro que es una pena que no se haya editado en nuestro país) o la magnífica síntesis sobre Argentina que hizo en 2013 en el New York Ttimes. Por citar solo algunos.

Desde otro punto de vista, hay también algunas coincidencias curiosas con Martín (me permito esta familiaridad por la índole de las mismas). Así, Bill Evans, mi músico de jazz favorito, al que más escucho, con el que más disfruto, del que afirma: “Bill Evans no hace música: crea refugios luminosos, sombras protectoras”; Recuerdo de la muerte, el libro de Miguel Bonasso, el primero por el que conocí la represión de la dictadura argentina; Silvia Labayru, la protagonista de La llamada ese magnífico libro de la gran periodista que es Leila Guerriero; Torrelodones, donde recién iniciada mi etapa como profesor de instituto tuve la experiencia más impactante de esa etapa y, finalmente, Valsaín, ese lugar en el que descubrí casi todo lo que se puede descubrir entre los trece y los diecisiete años en esos largos veraneos de los sesenta, y al que acudo actualmente un día cada año con mi familia que también lo disfruta. Bueno, y Chamberí y “ser viejo” y la identidad y Buenos Aires y… Para terminar esta reflexión con la que no puedo estar más de acuerdo:

“Supongo que mi desazón más habitual, en estos años, tiene que ver con eso que podríamos llamar la política, la situación social, el futuro del mundo -con perdón. No consigo que no me importe, que no me interese: de hecho, hay pocas cosas que me interesen más.” (p. 606)

Un libro imprescindible para los seguidores del autor y absolutamente recomendable para cualquier lector.

Solo me queda decir: Gracias, Martín Caparrós, por tantas horas pasadas en su compañía. (Y por las que aún me quedan).

 

Martín Caparrós, Antes que nada.